
Mulamala de la Asunción, a 17 de los corrientes
Recordado Tetunte de Oro,
Ayer miacordé de vos. Andaba con un vergo de mara y miacordé de vos, de nuestras chingaderas. Miacordé de vos porque, a pesar de las inevitables compañías, me sentí solo, compadre, por eso. Aunque estás en un lugar mejor que éste, me imagino que un poco sí que te entrará la nostalgia, ¿o no? No te agüevés, no te estás perdiendo de ni mierda. Aquí cada vez hay más poses y más modelos estúpidos para seguir. Y por eso también te escribo, para contarte, porque sé que esto te enfermaría en vida, pero ahora que ya nada puede enfermarte, no hay clavel. Fijate que cada vez hay más pisados que dicen ser artistas, vos, como si se tratara de una moda. En las inauguraciones, en las presentaciones de libros y en cualquier actividá de ésas, es donde abundan estos pisados. La mara “rollo”. Y es que la onda se trata de “pertenecer”, pues, y para pertenecer hay que hacer algo, imitar, lo que sea, pela la verga qué. Si aqueos escriben, puta, yo también, ¿por qué no? Mirá pues, lo que hablábamos, ¿te acordás? Si hoy quiero tocar guitarra, mañana actuar y el martes pintar unas mi acuarelitas, ¿por qué no? Va, órale, perfecto. Todos somos libres de hacer lo que se nos dé la gana. Y, si bajo el pretexto de que “me estoy expresando, pues” hacen sus ondas, pues ni modo. Pero fijate vos que como que no les basta, tienen que salir a la calle a decir que SON artistas, ¿qué te parece? Así es la onda, vos: un puto circo de mala muerte en donde dos timbones asquerosos son payasos y tres raquíticas putas las contorsionistas; en lugar de un elefante, un tacuazín algo más choco quelqué, mi compañero.
Mano, el otro día en una exposición de fotos de un cachupín algo famoso, dos hijos de puta jugando ajedrez en plena mierda, ¡cerote! ¡Y no tuve los huevos de irles a patiar el tablero, vos! Tuve que morderme los huevos. Y puta, cuando echo un ojo alrededor, lo único que veo es lo que te digo: poses y un sesenta y cinco por ciento de imbéciles detrás de los ya trillados clichés de mierda. La mara ya no halla ni qué putas hacer, fijate. Huyen de los clichés, pero caen en otros más piores. ¡Chiste más cerote! Nosotros nacimos entre el quimiche, las matas de higuerío, el mozote y los cercos de chichicaste. Nos criamos en la pura calle o en las vecindades. A los diez años ya fumábamos Payasos sin filtro, ya se nos paraba, ya güeviábamos en las tiendas. Pero crecimos y nos vimos en la necesidá de PENSAR y complicarnos la vida. ¿Te acordás de todo eso? Ojalá que sí, cerote. De vos aprendí un chingo. Lo que me enseñaste fue a echar verga solo, a jalar solo, a buscar mi propio camino y a salirme de cualquiera que ya estuviera establecido. Ah, y a huevos, a ir en contra, siempre; a cuestionarlo todo. Ya sé que te vas a enputar que diga esto, pero yo no soy ni mierda, vos. Me caen en los huevos las etiquetas, las definiciones y las clasificaciones, eso sí. Y es que aquí, en la Mulamala que ya no viste, si querés ser artista, una de dos: o andás fachudo, medio jipi, o andás formalón, con boinita y saco. Pero tenés que aliniarte, ¿me entendés? Si sos rollo, tenés que identificarte, que noten que sos distinto. Si no, qué huevos, pues. ¿Yo, un individuo común y corriente? Nada que ver, yo soy rollo, vos. Yo escribo, vos. Yo sé un vergo de cine, hago tiatro, actúo, vos. Yo pinto, vos. Yo hago música, vos. Disculpá que te lo repita, pero yo soy rollo, vos. Yo leo, mi vida es la filosofía y el arte, vos. ¿VERDÁ ES QUE PARA AGARRARLOS A TODOS A PURA VERGA, VOS? Si pudieras estar aquí, mano… ¡a la, puta!
Mirá pues, ahora… yo juego ajedrez en las inauguraciones para que sepan que el fut es para las masas y yo no seré ruso pero sí intelectual / yo uso frases trilladas como “exorcizar mis demonios” y proclamo a todo pulmón que Neruda es Dios y yo su siervo / yo soy drogo, me meto peyote y expongo fotos de mis trips para que vean que yo sí soy auténtico / yo voy con mis ideas chafiadas al café para figurar en la tertulia y mirar por el hombro al resto de pelmazos que no saben nada de lo que sé / yo toco covers de Silvio y leo mis poemas-panfletos en las plazas que llevan nombres de mártires / yo camino en pelota por las calles del viejo continente y me premian porque entienden que fundamenté mi performance en las ideas reprimidas de Ron Yeremi / yo me visto como se visten en San Juan Palopó porque soy un artista en plena búsqueda de mis raíces (¿desde cuando los mismos güisquilares buscan sus ichíntales?) / yo chupo y escribo porque el peso de la ciudá me abruma, me afecta, pues / yo soy artista concreto y hago mamarrachadas artesanales y cuando me entrevistan, contesto con un osh… es que la narcoescritura, la lobotomía cultural, lo enfisémico, pues; o sea, hay que llegar un punto de convergencia entre la cosificación y la explosión del soma estético, para… Y así, mirá, podría ponerte mil ejemplos más, fijate, pero tampoco quiero aburrirte. A lo mejor sólo quería desahogarme, como lo hacía con vos Tetunte, cuando estabas vivo. Bueno, antes de que me ponga chipe, mejor me despido. No quiero chillar enfrente de una computadora. Dale mis saludos a Glande, a la Loba, a Quiste y a todos nuestros conocidos celestiales e infernales, como putas sea. Ah, y rezá por mí si te aburrís de ver la tele.
Con aprecio y recuerdos de los güenos, brindando por vos en rurales chiniques y por los gusanos que tuvieron el honor de hartarte,
Rústico Raxón de las Fuentes
Gastador Jubilado
Colegiado 666
Pd. ¿Qué tal de alarderos y vanagloriosos por allá arribita? ¿Cunden?



















