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13 jul 2006

HAGAN SHÓ POR LA GRAN PUTA



¿Quién no ha visto alguna vez una de esas malditas miniban que andan haciendo propaganda por las calles con dos o tres altoparlantes a todo volumen? Simón, ésas, las de la Tropicálida o las que por la compra de una tarjeta para celular te regalan una playera toda pura mierda o un lapicero chafa. Si por pura chiripa se estacionan enfrente de tu casa, para que la mara llegue ahí a caer de mula, ¿te molesta o no? Bueno, supongo que para que Dios escuche, no es necesaria tanta gritadera o alarido pisado, ¿no? ¿Por qué entonces esos cultos mierdas de los broders separados o de los carismáticos? Si por azares de la topografía, te toca tener una sectita de éstas a la par de tu casa, ¿te molesta o no? Y luego están todos esos ixtos huevones que andan somatando esos güegüechos de la vieja en honor la patria. (Todavía hay retrógrados que quieren que sigamos militarizados, ¿no? ¡MULAS!) El 15 es en septiembre, pero los mierdas empiezan a repasar desde mayo, ¡mámenme la verga! Si por maldiciones domiciliares, sucede que también tenés de vecino a un colegio de mala categoría, que además es adventista, y que cree que si sus pupilos empiezan a somatar a su madre con cinco meses de anticipación, se van a lucir el 15 de septiembre, ¿te molesta o no? PUES A MÍ SÍ. Y todo lo que acabo de decirles, no es paja. Yo vivo así y la bulla pisada que se concentra en mi casa YA-ME-TI-E-NE-A-VER-GA, repito: YA-ME-TI-E-NE-A-VER-GA.

Hoy me levanté algo maliado, para qué voy a hablar pajas. Pero es que, puta, uno se sube a una burra, hecho mierda, con ganas de cuajarse un rato y nel, ah, no, ahí van las pobres bocinitas retumbando. No sólo la música es una mierda, sino que además hay que echarle volumen. Pagá taxi, pues cerote, me diría la mierda de Richi. Pero no se trata de eso muchá, se trata del respeto. ¿Por qué putas tengo que aguantar música bailable cuando no estoy en una puta disco? ¡¡¿Ah?!! Si vamos en carro y nos metemos en una de esas atascazones como la que se hace orita en la Rusvel, luego luego empezamos a darle duro a la bocina, ¿o no? Y de ahí el de a la par, y el de atrás, y el de adelante y de repente es un escándalo de la gran puta. Al celular le queremos zampar una rola completa en vez del típico tuuuu, tuuuu, tuuuu y que todo mundo se entere cuando nos llaman y, para acabarla de cagar, en lugar de hablar, gritamos, como si estuviéramos en el estadio. ¿Y qué me dicen de los velorios? Se supone que uno va para acompañar en “su dolor” al conocido, pero no, pela la verga, la costumbre dice: hacé ruedita, contá chistes y cagate de la risa. Cuando uno siente, ya no se sabe si es velorio o chingadera. ¿Será que alguna vez entenderemos el verdadero significado del silencio? Primero pagamos la deuda externa, vos.

Por eso y muchas cosas más, ven a mi casa esta Navidá… nel, nel, por eso y muchas cosas más, he decido instaurar el “Día Nacional del Absoluto Silencio”. ¿Cómo así, vos Rex? Pues muy sencillo: nos fraternizaremos con todos los sordomudos mulamaltecos y llevaremos al límite nuestra aberración al ruido. Será el día para hacer shó de una vez por todas: a la verga las palabras; sólo muecas, señas y gestos. Nada de música (ya me cargó la gran puta, pero para que vean que doy el ejemplo). Cine mudo en la tele, siempre con el miut activado, por si las moscas. Aceite del bueno para las bisagras y los resortes de las camas. Si vamos a chimar o a pajearnos, a la verga los gemidos, y muy especialmente los de los orgasmos fingidos: ¡ojo chavas! Evitaremos los frijoles parados para no amanecer pedorros y los tacos al pastor por aqueo del chorrío. Lecturas con la vista, almuerzos exclusivamente para hartarse y no estar hablando muladas, rezos en total silencio, en calidá de monjes nazarenos. Nada de chillar, silbar, chiflar, erutar, tararear, estornudar, sonarse los mocos, gargajear, chasquear o tronarse los dedos, suspirar, toser, reírse (pelar los dientes, sí, pero como la gente); ni mierda de alarmas, celulares, bocinas, electrodomésticos bulliciosos, mascotas, movida de muebles, timbres, golpes de cabeza en la paré, vergazos, en fin, qué se entiende…

Rieguen la bola muchá, por vida suya, y envíen sus sugerencias (abstenerse bromistas) a la misma dirección de la Asociación de Guaqueros Anónimos, ¿si? Estos ya se apuntaron y ese día, según palabras de su propia boca, se abstendrán de toda guaca escandalosa y se conformarán con puro babeo. Y claro, vayan preparándose para el 32 de julio: DÍA NACIONAL DEL ABSOLUTO SILENCIO. (Nota: quien sea descubierto incurriendo en ilegalidades, será sometido a la extirpación de lengua y tímpano, todo por cortesía de “Los tres zopes”, Secuestros Express, S.A., una empresa seria, de calidá y confianza).

Foto cortesía de Gugel.