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14 ene 2016

INDIGNACION PERRUNA O CÓMO LLAMAR LA ATENCIÓN EN FEISBUR



 

“¡Malditos hijos de puta! ¡Respeteeeen! ¡Ojalá les estallaran esas sus ametralladoras y sus bombas en el culo! ¡Ojalá que se incendiara su casa… malparidos ahhhgggg! ¡Muéranseeeee!”… He ahí los típicos comentarios propios de las fiestas de fin de año proferidos especialmente por dueños de perros y algún que otro animalejo “doméstico” que sufre (debido a su naturaleza) con la pirotecnia exagerada, las detonaciones fuertes, la algarabía polvorística y hasta con los pedos del señor de la casa, etcétera. Bien, primero lo primero. Una de tantas lecturas entre líneas que hago yo cuando me topo con comentarios atenshion-jor así sería ésta: Me pelan la verga tus costumbres para celebrar, muco cerote, porque estás haciéndole daño a mi pobre y consentido perrito. Sí, supongo que cuando fulano o mengano se dirigen a comprar cuetes, volcancitos, bombas, minas-antipersona, etc. van pensando algo como: Hoy sí perros hijos de la verga, se van a cagar. Me voa tronar todo mi aguinaldo en estas mierdas y si se los lleva puta, mejor. Hace falta ser un verdadero imbécil para de verdad actuar así, o sea, como un perfecto irracional de mierda, con lo cual, por sentido común y porque confío un 2% en mis compatriotas súper chapinísimos de sangre pletórica y tropical, vamos a descartar esta primera conclusión un tanto… descabellada. (Después de releer los blogs de Luisfi y Palmieri he mejorado muchísimo mi vocabulajajajaja). La segunda lectura entre líneas sería ésta: Como yo tengo un perrito y el perrito sufre con los cuetes y las luces infernales, automáticamente vos te tenés que cohibir de hacer lo que se te dé la gana y no celebrar como lo has hecho desde que eras un ishto. Ahí está el asunto: resulta que los problemas y vicisitudes del dueño (nadie, creo, lo obligó a tener un perro, un oso panda o una mojarra que por las noches transpira rayos-X, inofensivos, claro), nos deben concernir a TODOS. ¡Así porque sí! Y aquí hay que aclarar un punto importante: una onda es solidarizarse con el problema en cuestión y decir: Pura mierda con los pobres chuchitos, hay que agarrar la onda y evitar, si podemos, estas situaciones, y otra es tener que sentirte puramierda, atacado, buliado y criminalizado por quemar ametralladoras en Navidá, Año Nuevo o en tu maldito cumpleaños porque parece que lo estás haciendo en contra de los derechos de los animales y estás atentando, como insensible y cavernícola que sos (sí, con esa maldad que te rebosa cada vez que querés pasarla bien con tu familia o con tus cuates), contra su salud física y ¡EMOCIONAL! (Vieras que mi pobre gordo se pone histérico, se estresa, se le sube el azúcar, se desquicia con tanto cuete, de ahí como que tiene pesadillas y al día siguiente lo noto más introspectivo que de costumbre…) Por lo tanto, ¿qué es lo que se nos está permitido hacer? ¿A qué tenemos derecho como ciudadanos? Si el vecino tiene un chucho o dos o tres o veinte, vos no podés quemar ni mierda; o sea, se te critica ese derecho; pero si el perro o la jauría de perros del vecino pasan ladrando y aullando toda la madrugada, vos le tenés que hacer huevos porque qué otra. Así, ¿por ejemplo? ¿Debemos salir y tocar en todas las puertas de la cuadra, la cuadra de a la par y la del otro lado y preguntar si tiene perros porque queremos quemar cuetes?
                   
(Bien, antes de que sigan leyendo, les cuento algo: Yo tengo un perro. Ah, y otra cosa: no me considero animalista como tal pero detesto profundamente el maltrato animal y, más todavía, a los hijos de cien mil putas que maltratan a los animales. Eso que quede bien clarito, paisanos míos. O sea, si escribo esto no es precisamente porque soy un desalmado al que no le importa la integridad de una Criatura de la Creación, como diría Brayan, el cuate que me viene a desparasitar a mi chuchita. No, mi clavo es con ustedes, los dueños).

Yo creo que, independientemente de por qué razón te guste a vos tener mascotas (perros, en este caso), lo ideal (LO IDEAL) sería que, antes de ponerte a tirarle mierda a los demás, te preocuparas vos, primero, por contar con un espacio decente para que tu perro pudiera andar como lo que es: un perro, y no un perro al que te empeñás en convertir en persona y en tratar como si fuera más importante que tus propios chirises o hermanitos. Un buen patio, por ejemplo. Segundo, que estuvieras consciente del lugar donde vivís (una colonia, unos residenciales, un apartamento caja-de-zapato, etc.), para que pudieras hacer algo al respecto VOS (no los demás) en caso de celebraciones estridentes en las que sabés que a tu perro se lo puede llevar la tristeza. O sea, saber que el clavo y la responsabilidad son tuyos. ¿O no son tuyos? Puta, si no son tuyos, ¿de quién, papá? No se trata de restringir la libertad de tener un perro o no, sino de saber quién tiene que hacerse cargo de ESA responsabilidad en un entorno digamos… hostil. Yo tenía un cuate que se compró tres tarántulas y resulta que el maldito escándalo de sus vecinos (una pareja de mormones sadomasoquistas radicales) cuando celebraban sus orgías sabatinas con música de Enigma de fondo y alaridos típicos de un rastro, provocaba que las pobres pisadas se volvieran agresivas. Que se malearan. Una madrugada de domingo, cuando sus vecinos decidieron poner fin a su peculiar Sodoma y Gomorra, las tres arañas pisadas se escaparon de su jaulita y le mordieron todas las patas al talega. Si no hubiera sido por un pulmoncito de Indita-Rosa de Jamaica que se echó encima, le hubieran tenido que amputar media pierna. ¡Santo milagro! El dueño de la tienda de mascotas se lo había dicho: Nada de tenerlas en lugares cerrados y urbanos. Además, esta especie arácnida congoleña sufre claustrofobia y es alérgica a los acentos capitalinos. El mierda había dicho la paja de que las iba a tener en la finca de sus viejos, en Sipacate, en contacto con la naturaleza y con los lugareños, y que las iba a alimentar con colibríes recién nacidos y con semillas de macadamia bañadas con sangre de gallinas criollas. La realidad era otra: su cuarto era una ratonera y la jaula era una mugrosa pecera en miniatura.

No sé, muchá, a lo mejor son mis nervios, pero a veces creo que se nos está yendo la mano con las exquisiteces. Antes, si no estoy mal, nadie se quejaba tanto. Ahora en las redes sociales, ese reducto infernal para narcisistas desesperados, nos estamos quejando de todo y por todo. Hasta por ridiculeces. Cuetes, no. Procesiones, no. Manifestaciones, no. Árbol Gallo, no. Celebraciones futboleras, no. Candidatas en los pueblos, no. Verbenas, no. Conciertos al aire libre, no. Entiendo que las sociedades evolucionan, pero créanme, la nuestra no es precisamente un ejemplazo para ir por ahí haciendo alarde de ni mierda. Y lo que es más importante, si tanto amor le tenemos a nuestras “mascotas” (esa palabrita me parece un poco repelente, porque antes de la mascotización estuvo la domesticación y eso me suena, allá a lo lejos, a colonialismo; eso mismo que muchos pro-vida, pro-libertad y pro-individualismo atacan o ponen en tela de juicio), puta, esforcémonos porque no sufran y vivan bien pero NO a costa de las actitudes o costumbres de los demás, sino gracias a nuestra capacidad para solventar una situación puntual, como lo es una celebración en una fecha archisabida. ¿Tan difícil es? Podríamos, no sé, construir un búnker o ponerle audífonos de DJ a nuestro perro con rolas de la Miseria Cumbia Band o de Enrique y Ana, por decir algo. La pirotecnia desbocada está mal, lo sé, pero para mí celebrar no tiene nada de malo. ¿O sí? Las tradiciones son parte de la cultura (pese a quienes les pese) y hay gente, entendámoslo de una vez, que resarce su necesidad de entretenimiento y dispersión esos días, con el simple hecho de quemar ametralladoras a las 12 en Nochebuena o en Año Nuevo. ¡Una costumbre común y corriente! Sí, a lo mejor, pero no se trata de eso. Se trata de la libertad que cada uno tiene para celebrar como le dé la regalada gana. Si vos no lo hacés porque acabás de alcanzar un nivel espiritual similar al Nirvana, porque desdeñás lo popular desde tu urna de pedantería y te considerás un ser superior y cultivado, ajeno a divertimientos callejeros, soeces y mundanos, es TU problema. Tuyo, antes que el de tu perro o el de tu anaconda. No hace falta, de verdad, que externés tu bilis en las redes sociales. O quizás sí, pero güi don quer, mai fren. En serio, grabátelo: GÜI DON FOQUIN QUER. 

Ni de aquí ni de allá ni del más allá,

Rex “Hamor Eterno” Mamey.

29 oct 2015

A MI AMOR DANIELA LE DIJE: VOS DIPUTADA Y YO COMEDIANTE POR UN DIA (Y ACEPTÓ)

Fíjense, muchá, que no sé qué día de la semana pasada recibí un mensaje de un chavo de Plaza Pública ("Púbica" le digo yo de cariño porque imagínense como sería una plaza así, pues, uuuuuyyyyy, sabooorrrr) contándome que andaban entrevistando a comediantes, ahora que James Ernesto se proclamaba como presidente de la República, y qué querían saber qué onda, cómo veíamos esa transición, etc. Puta, dije yo así, la mara no sabe que yo realmente soy así como soy y creen que me la estoy llevando de comediante. Entonces uno se encuentra ante una disyuntiva (ahhhhh, puta, sólo frases hechas es la mara, vaaa... ¡Si mula no soy, lo que me chinga es que los demás son demasiado estudiados, hombre!), sí, entre decir Simón, buena onda, en qué puedo servirle, jefe (y automáticamente confirmar que uno es comediante, cosa que NO SOY ni ASPIRO tampoco, aclarandito nomás) y decir Nel, jefe, yo a eso sí no le hago usté (y quedar como un arrogante y/o malagradecido que sólo provocará que el cuate piense: Ja, vé que relamido este mierda, no sólo NI es comendiante y encima con sus moñitos, que se vaya a la verga). Entonces, como no soy ni arrogante ni malagradecido, tuve que aceptar y dejar que me hicieran la entrevista, resultado que apareció el día 28 de los corrientes a manera de video-reportaje (pueden verlo aquí), junto el chocochavo Ronald Mackay y el internacional Rafael Hernández "Velorio", lo cual, desde mi humilde punto de vista de Tímido Ídolo de Pequeñas Masas, medio me honra, pues, no porque comparta al 100% mucho de lo que ellos hacen (y han hecho) sino más bien porque reconozco que son dos figuras realmente conocidas y talentosas: al César lo que es del César y no hay de otra, muchá. O sea, las mierdas como son y punto.

A raíz de dicho video, puta, las reacciones no se hicieron esperar, pues. Corrieron los rumores por aquí y por allá, como si fueran maratonistas que no saben dónde queda la meta. La gente salió a las calles hablando lenguas muertas y viendo visiones apocalíticas, se pudrieron todas las frutas de los árboles, nacieron varios niños con dos cabezas (una en el cuello y la otra, más pequeña, incrustada en el pecho) y los Jimmyliebers se reprodujeron como ronchitas de pus en el cuerpo de un sarnoso que posa desnudo en un arriate al lado de un paso a desnivel capitalino. Por mi parte, ni siquiera me había dado cuenta de que ya andaba en boca de medio mundo; yo seguía concentrado en mis clases de voodo trasalpino, civismo dantesco y medicina sideral saturniana en lo que es la sede de la Nueva Acrópolis y, como les digo, ni en cuenta. Eso sí, puta, mi celular parecía vibrador de El Guarda esa mierda, cosa que, reconozco, me dio armonía. En el coffeebreak de mis clases, en vez de ir a ver si atalayaba a una reinita que me estoy casaquiando así "tipo tranquilo", aproveché para salir al patio a tirarme pedos (la concentración me da gases, tanto o peor que cuando me harto media olla de piloyes, seis güevos duros y medio litro de atol de plátano con leche) y a medio ojear los novecientos veinticuatro mensajes que tenía. Según yo, me habían escogido para conductor de algún programa novedoso e intelectual en Canal Antigua, pero no, se trataba que había aparecido en el video que les cuento y que, además, me habían puesto voz de macho cabrío sumido en las penumbras infernales. Otros decían que no muy se me entendía, que parece que había hablado con un pipe (sic) metido en el hocico. Otros (bueno, otras, en realidad) decían que cuándo me iba a dejar que me mordieran esos cachetíos pizpiretos que me ando echando. En fin, parecía que haber salido en un video público había provocado estragos y terremotos emocionales en la vida de mis seres queridos, compadres, horny fans y allegados. Bueno, y en mara que no sé de dónde putas sale, pero que siempre están dispuestos a externarme sus opiniones al respecto de cualquier estupidez que hago. Claro, es que lo curioso es que ni bien me ven lo primero que piensan es: Ah, cabal, como lo imaginé, aquél tiene cara de que le importan mucho las opiniones de desconocidos, ¡Bendito Dios, hoy es mi día!

Por la noche, ya en mis sagrados aposentos, comprobé que la onda ya había trascendido, como dicen ahora los, ejem, ejem, cof, cof, periodistas locales. El portal Soy502, de hecho, hizo eco del video-reportaje en mención y sacó una notita, de la cual, en este hermoso día que nos regala el Señor, tengo a bien compartir con ustedes (y ustedas, jajaja) algunos comentarios muy reveladores y curiosos (sí, no sé qué peste cerebral está afectando a mis compatriotas que en cuanto ven el espacio en blanco para escribir un comentario, les da por escribir como usualmente tuiteo yo y dejan muy mal parado al país). Asimismo, ya que el Muladar es como mi casa, pues voy a aprovechar para responderles de la manera más cortés y correcta posible. Amarremonos los shus y salgamos a echar pija a la cancha:


Hola Carlos Yoc, pues ya que te ponés salsita te podría decir que Rex Mamey es tu padre (Yoc, I am your father), pero nel, primero porque a la puta, papá, tendría que haber copulado con una nutria para que salieras vos y de ahí criarte bajo estrictas medidas de seguridad para que no te mordieran y chupetearan las ratas, que por lo que veo, les peló a tus verdaderos señores progenitores. De todas formas, ahí te contestó a vos y a Miguelangel (intuyo que aquél es medio italiano) el Edison Alfredo y espero que te des por respondido, aunque famoso famoso no soy tampoco. Eso sí, ahora ya me conocés. En cuanto a Mike Hernández. Ay, mi Mike. Me gustaría darte un fuerte abrazo, fijate, un abrazo de unos tres minutos y regalarte un platazo de rico y nutritivo fiambre, una tacita de coyoles y una suscripción anual a la revista Atalaya. Lo único que puedo decirte es que, en tu afán de defender a TU país, reconociste que es un PROBLEMA. Gracias por tu ayuda, mi brodi.


Hugo Barrios, hola, sí, siento mucho que te haya explotado la aorta pero ahí aparezco yo. ¡Es magia! No sé, si querés hacemos cooperacha para que te quedés unos días más en cuidados intensivos. Vos mandás y yo me pongo las pilas. Pensátelo. Y Angel Chin (¿El chin-chin de las putas? No creo. Ese título es honorífico y no se le puede estar adjudicando a cualquiera). ¡¿Cómo que hdp?! A ver, si vas a maltratar, hacelo como la gente. Se escribe "hijo de puta". ¡Estás hablando con el Rex tata! ¡Dale, con fe! Es más, yo hubiera puesto Ese hijo de sesenta mil putas. Parate enfrente del espejo y decilo en alto. ¡Es liberador! ¡Ves! ¡Ánimo! Consejo de amigo: la piedra que venden en la Primera de Julio la cuartean con palma africana destilada y babas de iguana. ¡Te estás haciendo un daño irreparable!


Antonio Lara: ¡Así se contestaaaaa! Y Carlos Vcnt: Gracias por tu esfuerzo, hermano. Llegar a la cima de la lucidez.... cuesta. ¡Te admiramos!



Hola, J Carlos Lares y Emili Azucen Baleg (¿Tus papás qué onda? ¿Se comían las letras o era taaaaaan difícil ponerte Emilia Azucena? ¡Qué esfuerzo!): Miren, envidia, ¿por qué? Envidia a lo mejor tiene Sandra Torres y cualquier otro expresidenciable, pero yo, ¿por qué putas voy a tener envidia? ¿Acaso yo quería ser presidente, pues? Ay, no, muchá, yo sé que es difícil pensar pero no hay que irse a los extremos. ¡En los extremos asaltan! ¡Son peligrosos! Y Emili, si quieres, pidámosle a Dios que baja y se haga cargo él de la presidencia, así todos contentos. Ahora bien, Irma Mediinilla. Hola Mirna, ¿qué tal la vida? ¿Qué dicen los nietos? ¿Qué color del arcoiris es su favorito? Si quiere un día nos juntamos con Mike (el de arriba) para una sesión intensa de abrazos y apachachos. Y no sé, ahorita que ya me ingresan el mes de octubre a lo mejor me sobra algo de dinero para comprarle una su bolsa de melcochas y un su escapulario. Dios me la bendiga.


Tenés razón, Alvaro Toledo, yo ni debería haber aparecido ahí y menos si lo que esperaba la gente era seriedá, como vos decís. Ahora bien, si no te gusta oír lo que no querés oír, eso ya es otra onda, ¿me entendés? Y me alegro que te guste la postura de los otros dos comediantes. La mía es más sencilla; soy de la old school, entonces Misionero I es la que mejor se me da, aunque Misionero II, Jaripeo Espacial, Indians coming y/o Tigrillo Herido no se me dan mal, ¿fijate? Y Carlos Gustavo Rosales Cordón. ¿Qué tal? ¿Cómo te trata la vida? No sé si darte un fuerte abrazo o simplemente suspirar. Bueno, voy a suspirar ahorita y si tengo el gustazo de verte, pues entonces el abrazo de oso y un mi colección de tazos para vos... ¡completita! No sabía que Jorge Falcón y Carlos Villagran habían nacido en Villacanales y La Reformita, respectivamente. Qué lástima que los de Plaza Pública no se informen bien y anden preguntando a comediantes extranjeros en vez de a los que vos sugerís. Te voy a pasar su número de apartado postal porque esto no se puede quedar así. ¡Ante todo la veracidá!



Buena pregunta, Sergio Anibal Alvarez. Si yo supiera la respuesta, se acabaría ese tormento existencialista postadolescente que me provoca insomnio (sí, no es que mire porno a esa hora) y sudores nocturnos (tampoco son tocamientos extremos pensando en mi querida Beltranena), y sería un momento maravilloso de paz y de claridad en mi existencia, pero no hay una respuesta. Todo es confuso, difuso y enrevesado que ni las rolas más profundas de Arjona ni las líricas de Mr. Fher han podido brindarme una luz o una salida. Pero más sin embargo, sigo adelante. Mientras, te dejo una foto en la que no salí muy bien, pero bueno, así tenés el gusto de apreciarme físicamente y conocerme, que es lo más importante, ¿verá?



That's all folks!!!

No se me vayan a intoxicar con los fiambritos, nenes. Ah, y si celebran Jalogüins inmolarse en la vía pública es lo mejor que pueden hacer para vivir estar sana y educativa costumbre nacida en las entrañas de nuestra gótica Guatermosa.

Suyo, pero no permanentemente, Rex "Comediante Autsaider" Mamey


1 abr 2015

QUIERE MANIAS, SEMILLA DE MARAÑON O HABAS SERÁ TODO MI GÜEBO


Uno se le queda viendo a una hormiga que camina sobre el marco de la ventana y piensa: qué chilero ser hormiga, ahí, tranquilamente, echándose una su vueltecita por la ventana. Uno cuando va camino al Puerto y mira por la ventana y ve por ahí entre los matorrales, al lado de la carretera, a un árbol, quieto y solo, piensa: puta, qué rico sería ser árbol, nada de ajetreos. Y cuando digo hormiga o árbol, también digo reloj de paré o santo de iglesia. Sí, todo menos ser humano, hermanos eruditos. Sí, todo menos sentirse parte de la especie, hermanos sabios. (Ja, puta, si yo también me la puedo llevar de intelectual pesimista, muchá. O de poeta urbano de posguerra, ¡chila mierda!). Pasan ondas todos los días y uno quisiera sustraerse y no tener ni verga que ver. Uno quisiera seguir de largo, ver para otra parte. Pero a güevos, no-se-puede-y-así-es-la mierda. Si uno no quiere ver equis babosada, voltea a ver pero ahí hay otra pior: vallas con basura electoral y carotas sonrientes de toda esa partida de ladronotes hijos de puta, por ejemplo. No, si el panorama es crítico, muchá. A lo macho. “¿Ora qué mosca te picó, vos Rex?”, me pregunta Goyo, el carnal de la Yusneidy, usando un clip como hilo dental para limpiarse la mazorca mientras se acomoda en mi cama, como si fuera rey el aplanacalles cerote. “¿Cuándo putas has visto que las moscas piquen?”, le contesto yo así. El maje pone cara de no entender ni mierda y mejor nos cagamos de la risa. “Mirá esta mierda”, le digo y hago que se levante y se acerque a la compu. Y lo que le enseño al pisado no es una escena pornomística amateur gangbangesca, no, es es la foto del tuit (uno de miles) sobre Erick Barrondo y le cuento que ando medio maleado no por esa mierda de tuit sino por la reacción de una buena parte de la población chapina, de “nuestros queridos hermanos chapines de sangre”. Sí, porque al cuate lo chingan así del aire, lo ofenden, él hace uso de un derecho que tenemos todos, o sea, denuncia, y entonces resulta que el hijo de puta ¡ES ÉL! ¡EL CULERO ES ÉL! Sí, por “no tomárselo por el lado amable y no cachar la broma” y “por llevárselas de personaje público soberbio y poco humilde”. ¡Puta, qué se está creyendo ese indito abusivo! ¿Sólo porque ganó esa su mierda de medalla ya se cree a saber ni qué? ¡No digo pues, a los pueblerinos al llegue se les sube el mosh a la ñola!, etc. etc. etc., fue lo que leí en algunos comentarios en periódicos digitales. Nada para sorprenderse, eso sí, pero… a mí las ganas de PERTENECER y DE SENTIRME PARTE DE, ustedes me van a disculpar, se me van a la quintísima mierda. ¡Y creo que estoy en mi maldito derecho! ¿O NO?

Dicho lo anterior, déjenme que destape otra mi chelita y reflexionemos juntos: Sí, es verdá que la estupidez y todas las actitudes que se derivan de ella no son exclusivamente propias de nuestro terruño, yo sé, pero puta, ¿a ustedes no les da la sensación de que aquí se acumulan igual que se acumulan las moscas y los moscones verdes cada vez que una plasta de mierda cumple un par de horitas de vida a la intemperie? ¿Sí o no? ¿O sólo yo soy el trabado pisado que no entiende ni mierda y que le encanta hablar por hablar? ¿El mula que ve un pipe donde perfectamente se ve dibujada una pusa? ¿Estoy loco? ¿Habrá una suite VIP para mí en el Federico Mora? ¿No son los discursos de la Baldetti una prueba fehaciente de lo que les estoy intentando comunicar? ¡Seamos honestos, hombre!

Pero bueno, vayamos por pasos, aunque no estemos hablando del Via Crucis.  

PRIMERO. A mí el tuit y su autor (como usuario de una red social; no como persona, porque ni lo conozco) me pelan la verga, simple y sencillamente porque son tuits que pretenden una onda y no la logran, y porque son usuarios que, por su mediocre desempeño como tales (échenle un ojo a sus tuits), igual deberían probar qué pasa si apachan el botoncito de DELETE YOUR ACCOUNT, a lo mejor se ganan la oportunidad de unirse a una Alegre Excursión a Tapachula, un su casetío con Lo Más Mejor de Anabella de León (Greatest Hits Vol. 34) o una su placa conmemorativa que diga: “Es mejor así, papaíto, relax”. Digo esto porque, como lo he repetido en otras ocasiones… ¡AHH MAÑA MÁS PISADA DE QUERER SER GRACIOSO CUANDO NO LO SOS, PAPÁAAA! Ahí empieza el vergueo. “¡Es que era una broma, muchá. Si yo chingando estaba. No ven que en mi perfil dice que soy experto en humor ácido, pues!” No, chirulito de guano. No, tatita. NO SOS GRACIOSO. SI FUERAS PREDICADOR EVANGÉLICO A LO MEJOR LA HARÍAS… ¡A LO MEJOR! Y así como ese chavo, como decía arriba, hay un talegazal de pisados que les encanta perder el tiempo escribiendo tuits puramierda que en sus mentes de neandertales consideran HUMOR ÁCIDO, SARCASMO, IRONÍA… cuando lo único que hacen (como el tuit que nos atañe en esta ocasión) es REPETIR Y HACER USO DE LOS TÓPICOS MÁS TRILLADOS Y CHIMADOS DEL HUMOR CHAPIN, en los que referirse a alguien como INDIO, MUCO, SHUMO, HUECO o MARICA está bien, pues, es permitido y es celebrado por los imbéciles atarantados que tienen como seguidores; en donde referirse a alguien como PUTA, FLOJA, ZORRA o SIDOSA está bien, pues, es válido y así la manada de borregos alienados tiene material para pasar un su rato alegres.

SEGUNDO. El mismo autor quiso enmendar su metida de pata diciendo que “se sacó todo de contexto” y que su intención no era ofender. Yo pregunto: ¿cuál sería su intención entonces? Y no hace falta que espere la respuesta porque yo la sé: BURLARSE. Y, por favor, no nos hagamos los pendejos, es de dominio racional (ja, chila vershhh) que dentro de toda burla, dentro de toda broma pesada, dentro de toda mofa, va implícita la intención de RIDICULIZAR y, por lo tanto, también cabe la posibilidad de que el receptor de la misma se sienta OFENDIDO o MENOSPRECIADO. ¿O me van a decir que no? ¡ESO ES DE PRIMERO DE CHINGADERA! Y es que no hace falta decirlo ni explicarlo, muchá. Es archisabido que el colectivo de vendedores ambulantes (en su mayoría, indígenas mayas de escasos recursos que han emigrado a la capital desde diversos lugares del interior del país) siempre ha sido motivo de discriminación, racismo, abuso, explotación e indiferencia. Hacerlos parte de chistes, bromas y demás es LA SUSTANCIA QUE DA VIDA AL HUMOR CHAPÍN y, partiendo de esa evidencia, lo mierda es que no se comprenda que ya fue suficiente de tanta chingadera GRATUITA con connotaciones machistas, racistas, homófobas y xenófobas, muchá. ¡Ya basta, hombre! Al principio, a lo mejor, dieron gracia pero ya nel. ¿Es tan difícil de entender? El tuit en cuestión no es directamente un mensaje racista (así decía en los periódicos) pero en el contexto social en el que vivimos tiene una connotación de ese tipo y punto. No hay que darle más vueltas al asunto. ¿O qué, necesitamos que un sociólogo nos lo explique? Puta, me extraña, pisaditos.

TERCERO. ¡Si el pisado se siente ofendido automáticamente está discriminando a los vendedores ambulantes! ¡Ser vendedor de chicles, cigarros, frutos secos, shucos o lo que putas sea no debería ofender a nadie! A lo que yo pregunto: si no debería ofender a nadie, porque es un trabajo digno y bla tu bla puta bla madre bla, ¿POR QUÉ PISADOS LO USAS VOS (sí, vos, no Barrondo) PARA BURLARTE DE OTRO? Yo, si sé que voy a usar tópicos, insultos y frases QUE NO VAN A HACER SENTIR MAL AL OTRO a güebos que NO las uso para meterme con él ni para chingarlo, ¿me explico? ¿Qué puto sentido tiene? ¡Ninguno! ¡Uno chinga con lo que sabe que puede servir para chingar! ¿Quién putas se va a ofender que le digan “COME MIERDA, PUERTA” o TU MADRE, SILLA”? Eso a lo mejor es un mensaje medio ridículo, pero ni causa risa (a algún artista conceptual chapín puede que sí) ni consigue su objetivo (ridiculizar) porque tampoco tiene ninguna connotación real. Yo creo que el pedo no siempre está en EL MENSAJE; muchas veces, desde mi humilde opinión de Presidente Vitalicio del Reyno de Mulamala y Aledaños, está en LA CONNOTACIÓN. Y ahí, sobran la chilladera, las pataletas y las mamadas de después. ¡Punto! Así que Barrondo no está discriminando a nadie, mamones. Los que están sacando de contexto las babosadas son ustedes. En todo caso, ¿YA NO SE PUEDE OFENDER UNO PUES? O sea, si vos te la llevás de cabrón y me querés poner en ridículo y sos tan maldito que lo conseguís usando TU INTELECTO, yo mismo te felicito y me cago mil veces de la risa, pero si vas a recurrir a tuits como el de Barrondo o solo a maltratarme, lo más seguro es que sólo consigás sacarme de onda... no porque yo desprecie a un colectivo equis y no quiera sentirme identificado, sino PORQUE ESTOY EN TODO MI DERECHO DE RESPONDER A UNA BURLA COMO ME SALGA DE MIS SANTÍSIMOS COYOLES, ¿ESTAMOS? 

CUARTO. Rex, insultar a los racistas y demás, o meterte con ellos, no va a servir para que cambien su manera de pensar. Además, ¿quién sos vos para dirigir la orquesta y reprender, manito? ¿Tenés calidá moral? Yo siempre he creído en el escarnio, muchá. Y si es público, mejor. Este cuate, espero, luego del berenjenal al que se metió POR MULA, igual se lo piensa dos veces antes de volver a creer que la libertad de expresión consiste en pasearsee en la integridad y en la dignidad de cualquiera por el simple hecho de que PUEDE, QUIERE, SALE GRATIS y ES UN CAGUE DE RISA, según su pobre apreciación de lo chistoso, ejem, ejem. Y, aunque sé que es remoto, a lo mejor se le ilumina el coco y considere inadecuado seguir fomentando ese tipo de chingaderas y cultivando ese tipo de mentalidá de vejestorios y retrógrados. Sí, lo sé, le estoy pidiendo peras al olmo y los milagros no son caldo de moronga, pero no hay que perder las esperanzas, muchá. ¡SI CRISTO BIBE TODO ES POCIBLE! Por otro lado, calidad moral no tengo YO ni la tiene NADIE, hijos de puta, así que en ese sentido, poco tengo que agregar y no me salgan con pajas mal hechas ni pedos de pintor que ahorita no ando para hablar de justicia en La Tierra. Lo que sí me gustaría que quedara bien claro (como el agua del Lago de Atitlán, pongámosle) es que, dado QUE ESTOY HASTA LA VERGA de que proliferen este tipo de individuos, herederos y promotores del chapinismo ramplón, ofensivo, ignorante y decadente, voy a hacer lo posible, al menos, para que su estupidez NO PASE DESAPERCIBIDA. ¡Así que aguántenme cerotes, jajaja! Y si no, ya saben: sus vidas siempre serán más interesantes sin mí que conmigo. ¡Está comprobado!

Suyo, como lo es el pellejo grasoso a la pechuga,

Rex “El Iluminado” Mamey



21 oct 2013

VA, ¿TE QUEDASTES CON TU GUSTO, VOSNN?




Anoche, harto de ver un montón de vídeos en los que el famoso Estado de Israel y sus simpatizantes difuminados por varios núcleos importantes del mundo derrochan racismo y xenofobia de manera insultante y descarada, se me ocurrió “tuitiar” algo al respecto y cometí el error de maltratar a los judíos (obviamente me refería a esos imbéciles que aparecen en los vídeos) olvidándome de “puntualizar” y dando pie a la generalización y a la provocación. En “Tuirer”, donde pululan veinticuatro horas al día los sabios de pacotilla como carroñeros dispuestos a picotearte y someterte al orden cuando “se te va la boca” (o debería decir: “cuando se te van los teclazos”), eso es imperdonable y se paga. Reconozco que soy un cerote demasiado impulsivo y muchas veces no pienso en las consecuencias. Sí, la cago. La recontracago porque soy un chirís rebelde y malcriado en el cuerpo de un adulto, ni modo, ¿qué le vamos a hacer? Y entiendo perfectamente que ciertos conocidos se escandalicen al leer que yo, que parece que tengo que ser perfecto y consecuente, suelte públicamente esas barbaridades. Phil y Eliane, por ejemplo, a quienes respeto y admiro, no pudieron contenerse y me demostraron su indignación en el momento. Mi respuesta fue la de siempre, la que uso para cualquiera (amigo, familiar, cuate, conocido, etc.): Dénme unfollow, muchá, y tranquila la onda. O: No me hagan caso, lo que yo diga vale verga. O: Sí, soy así, hacele huevos y si no, unfollow mejor. Sé que no son respuestas muy amables que digamos, pero lo que busco es evitar que se convierta en alegadera. No es nada personal, muchá, lo digo muy en serio. Ustedes son libres de expresar su molestia, pero yo nunca he sido de ponerme a debatir y a justificar, y menos en las redes sociales, dispénsenme.

Pero, ¿por qué? 

Primero, porque hasta donde sé, desde mi cuenta personal nunca me he puesto a debatirle nada a nadie: leo lo que ponen (a veces) y sigo de largo: cada quien con su pedo, su ideología, sus creencias, sus cursilerías, sus quejas, sus trabes, etc. Y no es que nunca haya sentido ganas de hacerlo, porque si nos ponemos a medirnos con la misma vara, puta, hay mierdas que mucha mara tuitea que son para inyectarse pentotal y convertirse en un pedazo de carne comatoso. (Incluso, si alguna vez leyera algo “controversial” u “ofensivo” de alguien que me importa o que aprecio, le mandaría un DM y se lo preguntaría, antes de pegar el grito en el cielo y empezar a hacer lo que supuestamente critico: ofender. Para mí, es la manera más sensata de aclarar dudas). Segundo, ¿si yo respeto lo que la gente piensa (y no es tanto que lo respete; es más que no me interesa como para no poder dormir cuando alguien opina o deja de opinar), por qué no pueden hacer lo mismo con la muladas que escribo a veces? Si detesto a los judíos racistas (sigo puntualizando, para que no haya pierde) o a los fachas casposos y rancios de España, o a los columnistas de la ultraderecha guatemalteca o a los extremistas y fundamentalistas… ¿cuál es el problema? ¿NO PUEDO? Sí, pero yo no estoy de acuerdo, Rafa. ¿Y porque vos no estés de acuerdo, yo no puedo mantener tal o cual postura? ¿TENEMOS QUE ESTAR DE ACUERDO EN TODO? Y lo que es peor, ¿por qué se tienen que tomar todo TAN en serio siempre? En este caso, no estaba siendo sarcástico, pero ¿y si lo hubiera estado qué? ¿Tampoco puedo? ¿Ahora tendría que estar explicando: era sarcasmo, muchá, por favor, era sarcasmo, no se lo tomen a pecho…? Y tercero, porque es mi cuenta y, como lo hace todo el mundo, pongo lo que quiero, como quiero y cuando quiero. ¿O tengo que pedir permiso? Si no te gusta: UF, bloqueo y si te he visto no me acuerdo.

¡Y tapada la marimba! ¡Cada quien para su casa! FÁCIL, MUCHÁ, FÁCIL. 

Hasta aquí, todo podría quedar en una anécdota (y espero que sea así, porque quienes realmente me conocen SABEN cómo soy y cómo pienso, y además lo estoy diciendo públicamente: no odio a los judíos en general, me expresé mal y pido disculpas a quienes se hayan sentido ofendidos/as), PERO resulta que como siempre, tiene que aparecer aquél o aquélla que, para sorpresa de uno, decide llevarse todo a terreno personal (¿?) y acabar despachándose y descosiéndose en insultos y descalificaciones que creo que van más allá de lo que pude haber querido decir con mis tuits. Cito, refiriéndose a mí: “el problema es que lo admiran porque sí”; “talvez sólo necesita tomarse sus medicamentos o coger bien”; “debatir con un enfermo es inútil”; “hasta donde sé sos dipsómano y algunas cosas más”; “retuiteame para que tu legión de seguidores me taleguee, ése es tu desorden de personalidad”; “simplemente sé coherente con tu línea: sos xenófobo y punto”; “el pendejo que no lee sos vos”, “ese escritorsucho que se llama… y que se las lleva de muy macho”; “tu síndrome te lo permite”; “el escritor hace una apología racista y luego machista; al rato le creen al cuate y le besan los pies”; “así de diosificados se sienten los escritores nacionales”; “imagínense si dicen que su libro apesta, se muere el cuate”; “es xenófobo, machista y violento como sus libros”; “eso de la mudanza no te cae bien, unos mg de más y listo”, entre otras muchas joyitas. Y eso lo dice alguien a quien ni siquiera conozco (sé quién es y conozco a algunas de sus amistades, pero nada más), sólo porque insulté a los judíos (ya expliqué mis intenciones) y porque puse (ni si quiera respondiéndole a ella) algo del “furor uterino” y más adelante le recriminé que cuál era su clavo conmigo, precisamente por eso, porque empezó a hablar de ondas mías que ni siquiera venían a cuento.

A ver, una cosa es que le caiga mal, lo entiendo y lo más seguro es que sea así. Que deteste mis libros, mis tuits o mi manera de chingar, también lo entiendo y ahora sé que es así. Que le moleste que haya gente que me admire, no veo por qué tiene que ser así: la gente es libre de elegir, supongo. ¡Supongo! Que le hayan ardido mis respuestas, lo entiendo, si se empezó a meter conmigo, lo normal es que yo contestara… etc. Pero de ahí, a creerse con la superioridad moral e intelectual para atacarme directamente a mí (no a los que supuestamente actúan como yo o a un grupo determinado de individuos, como hice yo con los judíos racistas, sino a mí) y hacer alarde de que conoce detalles de mi vida privada y burlarse públicamente (un onda así: miren, partida de burros, esta escoria humana, este trastornado es al que ustedes admiran, abran lo ojos, mulas; ya ven, yo no quería decírselo pero…), me parece exagerado y me deja realmente sorprendido. De 727 seguidores, me respondieron tres o cuatro (ya mencioné dos arriba), y ninguno se metió conmigo. Ni siquiera un tal Daniel Perera que en un solo tuit expresó “su repudio a las basuras” que yo estaba tuiteando y que por lo que intuyo, seguramente sea judío. Es más, pensé que me iban a hacer UF un montón y no, fueron cinco nada más. ¿Entonces qué onda? No sé, me da la sensación de que la persona en cuestión estaba esperando un momento así para decir lo que piensa de mí. ¿Por qué? ¿Qué le hecho? ¿Nos conocemos? ¿Por qué la saña y la mala vibra no a lo que puedo pensar sino a mí, como persona? ¿Por unos putos tuits que en unos días quedarán en el olvido?

Ay, sea por Dios.

Y no confundamos las cosas, muchá, y tampoco mezclemos la chingadera de Rex Mamey con esto. Algunos me dirán: Puta, viejo, vos que siempre andás chingando grueso ahora te sentís ofendido. Si tirás mierda así, aguantáte. No me ofende, porque es falso y sí, yo chingo grueso, eso sí es cierto pero desde mi cuenta personal nunca lo he hecho así ni con ese ímpetu. JAMÁS. Y nunca lo haría hacia alguien en concreto y menos a alguien que NO ME HA HECHO NADA MALO EN LA VIDA, jamás (eso sí que es enfermizo y paranoide). Pero en fin. No voy a darle más importancia de la que se merece, para qué. Además, sé que muchos estarán diciendo: Bueno estuvo, al fin alguien se atrevió a decirle sus babosadas así a lo claro y pelado. ¿Qué se cree ese cerote? A ver si ahora respeta, el mierda. Gracias, gracias, lo tendré como propósito para el 2089. Y como sé que esta “persona” leerá este post, que sepa que admiro su valentía para expresarse así de mí, sin ni siquiera conocerme, y para desprestigiarme tan detalladamente, con tantas ganas y resentimiento. Si eso la hizo sentirse desahogada y cree que ha hecho justicia o un acto heroico, me alegro por ella. Que lo disfrute. Y que lo disfruten los que quieran también, que esto es gratis, “desen” gusto, aprovechen.


 ¡BUEN LUNES!



Imagen: http://www.yaves.es/images/Fotos-tiernas-bebes/le-gusta-el-chocolate.jpg

12 may 2012

CONMEMORACIÓN DE UNA VERGUEADA ANUNCIADA


Mañana (o pasado mañana), no estoy muy seguro, se celebra (o sea, lo celebro yo en contubernio con la desconsiderada de mi autoestima, así le digo de cariño) uno de los acontecimientos más bochornosos en la vida de este servidor suyo. Bueno, en la niñez, para ser más exactos porque ahora ya estoy viejo y me pela tres cuartos de longaniza. Bien. Los y las invito a que viajen conmigo al año 1987, concretamente a la cancha de básquet de la entonces gloriosa Escuela Normal Para Varones “Mariano Navarrete”, de la ciudad de Santiago de los Caballeros, en donde tuve a bien cursar los cuatro últimos años de lo que es y viene siendo el Nivel Primario de mi excelsa educación y formación como estudiante y como miembro ejemplar y codiciado de la sociedad mulamalteca. Disculpen que lo diga así, improvisando y con un mínimo afán de vanagloria, pero es que no estoy acostumbrado a hablar de mí mismo. Bien. Por motivos que se me escapan de la memoria (roces provocados por la intesidá con la que nos echábamos la respectiva chamusca en el recreo, coincidencia a la hora de cantinearnos a la misma muchachita de la Castro y Escobar, sustracción de algún útil escolar o pan con salchicha, Chato o Galleta Chiqui, diferencias en nuestra manera de ver el mundo y el devenir de los tiempos, etc.) no logro precisar, amigos y amigas, la razón principal por la que fui víctima de una agresión física sin precedentes en mi época de chirís y que, gracias a la gentil sutileza de personajes oscuros e irreverentes del hampa jocotesburguesa (véase → Chano, por mencionar a un testigo presencial), permanecen vivos en todas y cada una de las conversaciones etílicas que hasta hace algunos provocaban risas escandalosas y carcajadas de propios y desconocidos, en detrimento, claro está, de este insigne prócer y mandatario del Reyno de Mulamala.

Bien. Resulta que cuando Rex, haciendo alarde de una superioridá ináudita (como ahorita mismo, que le da por referirse a él mismo en “tercera persona”) creyó que iba a dominar a su oponente, éste no recurrió a la típica carrerita de me-voa-la-verga-y-que-me-alcance-el-cerote-si-es-que-puede y, por el contrario, el hijo de sesenta mil putas opuso una resistencia bárbara, creyó que estaba en un ring, o sepa putas dónde, y se convirtió en un luchador profesional, aplicándome una especie de abrazo de oso con hemorroides, traaac craaac, levantando mis 55.3 libras de peso (en ese entonces estaba en pleno engorde de Incaparina y Mosh con leche, gracias a los exquisitos cuidados de mi santa progenitora), aaahhh uuuhhh, como si fuera un muñeco entelerido de pino rústico, hincándose e infringiéndome en todo lo que viene siendo el lomo nada más y nada menos que, prroooc aahhggg, UNA QUEBRADORA. Sí, camaradas, sí. ¡Todo sin mediar palabra! ¡Una quebradora! ¡A MÍ! ¡Al futuro Rex Mula Mayor! ¡Me podía haber dejado en silla de ruedas el talega! ¡Coma mierda, Rex!, ¿a usté? Puta, no le creo, fíjese. No joda, me dice el charamila del Tolo. Sí, ya sé que como él ustedes no muy me creen, pero eso fue lo que pasó, muchá. Increíble pero cierto. Todo en menos de lo que canta un gallo. Sí, puta, fuuaaa aaaggg, el cuerpito de quiebrapalitos del Rex rodó y se quedó revolcándose del dolor en el sucio y empolvado cemento de la cancha mientras que los mald… sus compañeritos, el malcabresto del Chano incluido, corearon un OOOHHH, un AAALAAA, un UUUHHH de burla y escarnio que, algunas noches en las que se me va la mano con las dosis de coc… cafeína y no puedo pegar ojo, todavía puedo oír esa chingadera y no puedo evitar que los ojos se me llenen de lág… cheles. Sí, el insomnio me provoca cheles. Ahí ustedes si no me creen, jajaja.

¿Y quién se atrevió a faltarte el respeto así, vos Rex? ¿Sabés dónde vive el caraeverga?, me pregunta el Tolo. Xunux, le digo, un pisado que se llamaba Xunux. Sí, muchá. No estoy hablando de un pomadita para el pié de atleta o para las manchas de la cara, de un virus informático, de un nombre (de esos puramierda) de usuario de Tuiter, no, ése era el apellido del cerote: XUNUX. Shunucs. Así le decíamos y no me pregunten el nombre porque qué putas me voy a andar acordando. Lo que sí me acuerdo, cómo no, era de la planta del maje: murusho, chaparro, con los dientes y la jeta puro Conde Cuácula y las patas abiertas como tenaza, algo cleto, como que se pasara todo el santo día sentadote en un tonel. ¿Y esa mierda te dio verga, Rex? ¿Te lo estás inventando vaa?, me sigue diciendo el Tolo, lamiéndome el culo para que le suelte un par de varas para el quimicazo. Nel, ya quisiera yo inventármelo, Tolo, le contesto y le digo que no se acerque tanto, que qué belleza de estoque el que se anda echando. Sí, muchá, el autor intelectual y material de ese ataque vil y malintencionado hacia mi integridad física fue él, Xunux, sanfelipeño de origen y devoto de esa mierda de lucha libre, judo y karate kempo incluidos. ¡Así cómo para qué no! Yo sé que podía haberle dado verga, que no quede duda, pero, ¿qué hubiera pasado si le hubiera dado verga? Puta, le hubiera hecho mierda su autoestima, pues. ¿Para qué tanto entrenamiento pisado todas las tardes ahí en la Casa del Deportista? ¿Para qué tanta paridera? ¿Para que un istho entelerido con fuertes inclinaciones intelectuales le volara pija con los ojos cerrados? ¡No vaa! Yo nunca he sido así de culero. Y si tenía que hacerla de mártir para que aquél lo llevaran en hombros de regreso al aula de Cuarto A o Cuarto C, como me acuerdo que pasó, pues qué pisados. ¿Qué es esa onda del amor al prójimo? Sí, está en la Biblia, ya sé, pero hay que ponerlo en práctica todos-los-días, jajaja, aprendan, mequetrefes. ¡Sólo aquél varon que ame a su prójimo será salvo!, dicen los mareros rehabilitados. ¿QUÉTALITO? ¡HUECOS SON, JAJAJA!

Pero bueno. Desde ese día entendí que mi misión en la vida no tenía ni mierda que ver con la violencia, muchá, conclusión que confirmé doce años más tarde cuando, a la salida de un chupadero, pateamos a dos majes que andaban buscando clavos con nosotros y yo, sí, este casi hermano de todos ustedes, fui el único (de los 28 que estabamos, ploot plaac aaayyy praaaa, patineando a esos majes) que se dobló el tobillo y anduvo renco tres días. Al pisado del Xunux no lo volví a ver nunca. Y si lo vi, no es que no me quiera recordar, es que no me acuerdo. A lo mejor jaló para los USA, a lo mejor se volvió Pastor de Iglesia NeoFraterPenteGeoCostal, a lo mejor está en el tambo por andar haciéndole quebradoras, 3-60s, manitas de puerco a la mara, a lo mejor es el próximo Procurador de los Derechos Humanos, no sé, muchá, pero no hace falta que lo mire: la planta del pisado la tengo bien presente, de aquella vez, de cuando teníamos nueve o diez años y apenas podíamos limpiarnos el culo. ¡Y no porque me guste martirizarme! No, si no porque cada vez que se puede, cada vez que hay chupe, como les dije antes, me la recuerdan. Es más, hay mara que no estudió conmigo y que ni siquiera había nacido, pero dicen que se acuerdan de la famosa “Quebradora que te hizo Xunux”. Cuando cuentan lo que me pasó, da igual que yo esté o no presente, le agregan detalles sacados del fundío de su nana (al Rex le dio un ataque de chilladera; cuando el Rex estaba en el suelo, le dieron un pelotazo, sin querer queriendo; el Rex le gritó que le iba a echar a Los Pulpos, etc.). Es más, hace unos meses, un pisado que se la lleva de escritor laureado y bien ponderado, heredero de Celso Lara, Ronald Flores y Vicente Vásquez, alias Chente, me escribió para pedirme autorización para usar aquella fatídica anéctoda de humillación pública para uno de sus libros. ¡ANDÁPASANDOVOIJUEPUTA!, le contesté, como le hubiera contestado el mismísimo Velorio, doctor en bocas-inodoro.

Ustedes ríanse, pero lo que soy yo, estoy chillando… pelando cebolla, quiero decir… ¡BAH! ¡MALDITOS!


Imagen tomada de http://www.todocoleccion.net/


8 jun 2006

BUENÍSIMO PARA LOS VERGAZOS



Sólo frasesitas, vaá. El típico cerote que después de ver una lica de Estiven Sigal o de Choc Norris sale a tirar patadas y tres-sesentas al patio o se va a la calle, en camiseta, y en lugar de saludar como la gente a sus cuates, les hace un mate de carateca o les brinca por cualquier mierda. En Mulamala si nos sos cabrón para darte verga, la gran puta, te pasan chingando hasta que tus mismos hijos te van a refundir a un asilo de ancianos. ¿Qué putas me mirás vos?, ¿te gusto o qué pisados? Los brinconcitos, fijo. Mara engasada que cree que darse riata es feria. Va, agarremos onda pues, de ahí yo no sé pues pisados; a uno por uno les doy pija. Los que le aguantan la casaca a la mara aunque a veces nel y una de dos: o taleguean o les llueve verga. Que no te chingue ese cerote, Gualter, no te ahuevés, cualquier onda, aquí mismo lo someto al orden. El alentador, el que le da alas a sus cuates, el creador de falsas esperanzas, porque de ahí para haciéndose la bestia. Conmigo mejor ni te metás, joeputa, porque yo si no amago vos, a lo macho. No amaga la gran diosa puta, ¿y por qué en lugar de dejársele ir se pone a amenazar pues? Sho pues hijueputa, sho pues, verga te va a caer. Los chichudos que mencioné con anterioridá. Pa' qué mi chile, ¿va vos Richi? De brincones y chichudos me acuerdo de Tala, que por llevárselas de gallo, nos metió al bote a mí y a un mi primo; todo por armarle camote a un tira. Según él, estaba en la tele, en donde los policías te ponen una multita y te mandan a tu casa. En Mulamala, ja.

Puta, ‘bieras visto, cerote, eran tres majes y puta, yo ya algo a verga, todavía medio reaccioné y entre que me hacía los quites y tiraba talegazos, le di verga a dos y el otro se fue a la mierda. El pajero que cree que uno es maje como para andarle creyendo todas esas sus mierdas, porque después le preguntás que con quién andaba y te dice: solito, vos; aqueos no sé onde putas andaban; entonces le preguntás que dónde fue el vergueo y te dice: ah, no muy me acuerdo, vos, creo que ahí por donde quedaba el Mercantil, vos, ¿te acordás? En fin, no está mal de vez en cuando inventarse una paja de esas. ¿Sabés una cosa, Toribio? ¿Sabés una cosa? Oíme pues, es que mano, la verdad, a mí ninguno de estos cerotes que están aquí, mirá vos, me da verga. Te lo digo sin pajas, porque sé que vos sos cuate y te quiero un vergo, vos… Los que a verga salen con esas sus mierdas, no una vez, no dos, SIEMPRE, los hijos de puta. Lo más cague de risa es que son los típicos cerotes que nunca se han dado verga. ¡Dale verga a ese cerote, Güicho! Ese mierda no te da verga, hombre, a lo macho, si hasta Tito (que en casos extremos es un cerote chenco, esqueletudo, choco o hueco) lo arrinconó a pura verga, ¡por Dios! Los infaltables carreteros, los que en el fondo disfrutan viendo cómo le revientan el hocico a algún pobre mula.

Nada más viril que esta nuestra característica, vaá. Aunque las chavas no se quedan atrás, las pisadas. Antes se ponían histéricas, ahora te vuelan verga y ¿qué? Está bueno, hombre, para que se vaya emparejando la cosa. Todo empezó con aquea gringa que le cortó el chile a su marido, ¿se acuerdan? Pero bueno, esa es harina de otro costal. Lo que me gustaría es que algún día, aqueo de (piensen en algún mierda que les caiga en los huevos y lean lo que sigue como si fuera letanía): montarse verga; matar a alguien a pura verga; revolcarse a vergazos; taleguear a alguien; pepenar a alguien; moronguearse; reventarse el hocico; arrinconar a pura verga a alguien; pijasearse; volarle verga a alguien; sonarle o tronarle la cara a alguien; agarrarse a pura verga; remontarle verga a alguien, echarse verga, etc., ya no fuera sólo de uso masculino, sino también femenino, aunque se oiga raro, pues. En realidá, el significado original de la palabra se va perdiendo conforme el uso y sólo se quedan las puras frases, prestas y dispuestas para ser dichas por cualquiera, a lo hora en que se le ronque el culo o en pleno camote, a punto ya sea de dar, o de recibir.

Finalizo con las palabras de un cuate que le decían Burrunche, una vez que dizque nos quería echar verga y que repitió como diez mil veces tu amor: Muchá, no me chinguen porque soy buenísimo para los vergazos, buenísimo para los vergazos… Mis cuates y yo éramos chavos, como de quince años y aquél ya algo viejo. Entre los tres lo podíamos haber matado a pura verga, pero decidimos que mejor no y dejamos correr los años. Ahora que ya todos estamos viejos, la verdá, cualquiera podría venir, y con todo y Burrunche, pegarnos una buena vergueada, que ni la vida de las putas. Por eso, hacelo bien y no mirés a quien, porque si no, plenguén.

PROVERBIO INDOSTÁNICO: Si miras a un tal Ríos-Montt, no te tentés el alma; hacé de cuenta que lo que tentó el cerote jueron los huevos. Vos sabrás qué hacer.


Foto cortesía de Gugel.

5 jun 2006

UNO SE PONE INDIO, PUES



Esa vez yo andaba con Fito, Richi y otro cuate. Un pisado que le dicen Güilian entró a la tienda donde estábamos chupando. El mierda de Richi, que apenas si es perro tu amor, se le quedó viendo y de repente le dice al cerote: vos, chavo, esa tu traida está bien rica, vos, a lo macho. El pisado, como andaba tranquilo y vio que éramos cuatro, se hizo la bestia. Richi, calmate, cerote, le dije yo, para no armar clavos. No mirás pues, que el cerote se levantó y cabal cuando le estaban dando el vuelto al chavo, lo agarró del pelo y lo sacó a vergazos de la tienda. El chavo todo ahuevado, ni siquiera dijo ni mierda. Nosotros nos levantamos hechos mierda y agarramos a Richi. Richi, ¿qué putas?, le dijo Fito, que es el más cuadrado. Richi sólo peló la mazorca el mierda; total, andábamos a verga. El otro cuate que andaba con nosotros se quedó callado, con su chela en la mano, meneando la cabeza, como diciendo qué huevos. Richi se dio cuenta y le dice: y vos, ¿qué?, ya vas a empezar con tus huecadas. El otro cuate se rió y le dice: nel, vos, lo que pasa es que vos sos bien indio, mano; el pobre chavo ni en cuenta…

Y ahí está la onda, muchá: ser indio y hacer indiadas. Y como hice en mi mulada anterior, aquí no voy a hablar de identidá, de racismo ni de discriminación. Que me disculpen aquellos a quienes estas ondas le molestan, pero yo así soy y si no les gusta, no lean nada y de una vez les recomiendo que se busquen algún gueb sait de Corin Tellado, para que se entretengan sanamente. Volviendo al rollo, ¿quién de nosotros no ha hecho nunca una su indiada, pues? A lo mejor todos llevamos un Richi dentro (y no me malinterpreten cuando digo dentro); lo que pasa es que el de algunos o algunas se mantiene sosegado. Pero cuando lo coquean, ja, díganmelo a mí, que una vez me puse indio y le quería dar verga a una bolita, sólo porque me hizo un desplante cuando le quería encender esa su mierda de cigarro. Cague de risa porque cuando la vi pasar por el Tanque de la Unión, zampé la carrera para alcanzarla y a medio camino sólo sentí un talegazo y dos pisados que se me vinieron encima. Eran aqueos, mis cuates, que evitaron una desgracia, como bien ‘biera aparecido en "Al Día" al otro día: DE DOS PATADAS Y UNA MORDIDA EN UNA NALGA, y abajo, el subtitular: JOVEN SE DESQUITA DE SU SITUACIÓN EMOCIONAL CON INDIGENTE.

Ya ven pues, de repente, uno sale con sus indiadas, talishtadas, jashtadas, shumadas. chintadas o como ustedes quieran. Choleradas no, porque ese término ya es urbano y de caché, vaá. A la pero qué cholero. Acuérdense de la Pili, la Mafer y aqueas, pues. Mucadas, tampoco, porque ese “elemento léxico”, pertenece a un ámbito más marginal-citadino, y da para una de estas mis muladas entera, aguántenmela un cachito. Les decía que está el Richi que se pone detrás tuya a darte verga cuando jugás maquinitas; el que en las chamuscas echa pija con sus "Rhino" y sólo planchas es el mierda; el que aunque te miré guaqueado y casi inconsciente, te dice: echate esa mierda, pues, papá; ya sólo este vasito mirá; el que le echa mano a las chavas en las burras, toques, velaciones, conciertos, peregrinaciones a Esquipulas, misas de cuerpo presente, bautizos, casorios, velorios y demás eventos sociales; el que en Semana Santa le quiere dar verga a los romanos porque aqueos se quebraron a Yisus; el que ya entonadón se empieza a sacar la verga en público y enseñarle el culo a toda la mara; el que cuando te descuidás o te levantás a mear le vacía la botellita de chile a tus boquitas; el que enfrente tuya le echa los perros a tu traida y le pela que hasta el pisado que está cuidando carros afuera se dé cuenta; puta muchá, es que la lista es eterna y la onda es no aburrirlos, pues. De todos modos, ustedes mismos o mismas, miren a su alrededor (si están en su chance) o salgan a la puerta de su casa (si están rascándose los huevos o pintándose las uñas) y ya estuvo: ahí va a haber más de algunos con sus indiadas, sin pajas. Y si no, ¡al espejo, pues pisados!


POR VIDA SUYA: No confundir a los huevudos y a los chichudos, esos pertenecen a una categoría diferente, ¿va, vos? Ah, y se me olvidaba, la mejor indiada que pueden hacer se llama: "Ahí vienen los indios" (indians comin) y cambian un poco ya la del Misionero, por aquél tiene que hacer todavía, hombre, ¿no todavía quedan indios sueltos, pues?


Foto cortesía de Gugel.