Después de 43 llamadas en dos días, 15 correos electrónicos, 12 mensajes de FB, 22 DMs en Tw, 6 señales de humo, 2 telegramas, 4 cartas certificadas, 36 “dice aquea que por qué putas no le querés hablar” de parte de cuates en común, por fin me decidí a contestarle a la Yeli, una cuata de cuando teníamos como 13 o 14 años y andamos pelando cables y haciendo cagadales en las colonias más culeras de lo que es y viene siendo Jocotesburgo. No quería hablar con ella porque después de que se casó, para lo único que me hablaba era para quejarse de la vida puramierda que llevaba. Tres chirises, un trabajo culero (era gerente de una maquila, pero la explotaban igual que a todos los pisados a los que ella controlaba) y un marido que sólo viajando se mantenía (era transportista) y que cuando estaba en su casa, prefería invitar a sus cuates a echar los tragos y relajarse así sin que nadie lo chingara. Al principio, yo le hacía la pala escuchando sus ondas. Aconsejándola no, porque qué putas me iba a poner a aconsejar yo si siempre he sido cliente VIP en la calle de la amargura. Más que todo, escuchándola y echándole porras, pues. Animándola, diría la mara. Estoy hablando de los años 2007 y 2008, pónganle. De ahí, desapareció la pisada y desde el 2009 lo único que supe es que había jalado para los Estados Unidos con sus tres chirises. Eso no me lo contó ella, eso me lo contaron mis “fuentes”, dirían los periodistas modernos. Puta, que si hace como dos semanas, empezó a intentar contactar desesperadamente conmigo, como les decía al principio. Ni verga, Rex. Hacete el loco, empecé a decirme a mí mismo, la Yeli te va a empezar a soltar sus clavos como antes y vale verga. ¿Ora qué te va a contar? ¿Que se consiguió un su gringo y le salió igual o pior que el talega del Jimmy, su ex? No le contestés. Y así me mantuve, pues, mudo, sin dar señales de vida, como que ya me hubiera ido a calderas, despistándola, haciéndome toda clase de bestia, como que Baldizón me hubiera plagiado mi identidad y yo me hubiera tenido que buscar una nueva, y ya fuera otro Rex, no el mismo que ella conocía.
6 feb 2014
¡UN SALUDO PA' LA YELI! (LA AMISTÁ ES LO PRIMERO)
Después de 43 llamadas en dos días, 15 correos electrónicos, 12 mensajes de FB, 22 DMs en Tw, 6 señales de humo, 2 telegramas, 4 cartas certificadas, 36 “dice aquea que por qué putas no le querés hablar” de parte de cuates en común, por fin me decidí a contestarle a la Yeli, una cuata de cuando teníamos como 13 o 14 años y andamos pelando cables y haciendo cagadales en las colonias más culeras de lo que es y viene siendo Jocotesburgo. No quería hablar con ella porque después de que se casó, para lo único que me hablaba era para quejarse de la vida puramierda que llevaba. Tres chirises, un trabajo culero (era gerente de una maquila, pero la explotaban igual que a todos los pisados a los que ella controlaba) y un marido que sólo viajando se mantenía (era transportista) y que cuando estaba en su casa, prefería invitar a sus cuates a echar los tragos y relajarse así sin que nadie lo chingara. Al principio, yo le hacía la pala escuchando sus ondas. Aconsejándola no, porque qué putas me iba a poner a aconsejar yo si siempre he sido cliente VIP en la calle de la amargura. Más que todo, escuchándola y echándole porras, pues. Animándola, diría la mara. Estoy hablando de los años 2007 y 2008, pónganle. De ahí, desapareció la pisada y desde el 2009 lo único que supe es que había jalado para los Estados Unidos con sus tres chirises. Eso no me lo contó ella, eso me lo contaron mis “fuentes”, dirían los periodistas modernos. Puta, que si hace como dos semanas, empezó a intentar contactar desesperadamente conmigo, como les decía al principio. Ni verga, Rex. Hacete el loco, empecé a decirme a mí mismo, la Yeli te va a empezar a soltar sus clavos como antes y vale verga. ¿Ora qué te va a contar? ¿Que se consiguió un su gringo y le salió igual o pior que el talega del Jimmy, su ex? No le contestés. Y así me mantuve, pues, mudo, sin dar señales de vida, como que ya me hubiera ido a calderas, despistándola, haciéndome toda clase de bestia, como que Baldizón me hubiera plagiado mi identidad y yo me hubiera tenido que buscar una nueva, y ya fuera otro Rex, no el mismo que ella conocía.
3 jun 2013
PERIODISTAS MODERNOS, O ¡LAS PIEDRAS RODANDO SE ENCUENTRAN, MAJES!
Pd. Me pregunta un tal Q. Godoy que qué hicimos con las playeronas patrióticas y le contesto que, luego de las dos primeras clases con Chomsky, las usamos de sacudidores y de ahí de trapeadores, especialmente para limpiar guacas.
23 oct 2012
¡YA LLEGÓ LA GOSADERA MAMI, DÍGAME PAPI, DÍGAME QUE SÍ!
Sí, queridos tecno-adictos e infoxicómanos, LA GOSADERA ya está aquí, ya llegó, claro que sí, oh, yeah. ¿Adónde putas van? ¡Si esta mierda no ha empezado! Para una vez que puedo hablarles de tú a tú, cierran las veinticinco ventanas que tenían abiertas (3 de ellas con material no apto para menores de 10 años, digo esto porque los de 10 para arriba ya saben lo que es bueno, jajaja) y se van a la mierda, no, hombre, no hay que ser, no sean así de desconsideradotes. Para los que me han estado preguntando que qué putas era eso de LA GOSADERA (sí, así con S porque los mulamaltecos no pronunciamos la Z, ¡no me vayan a decir que no se han dado cuenta!), término casi de culto ya en todo lo que es y viene siendo el mentado Twitter y que ha sido plagiado, chafiado y prostituido también por mara que NO LE ATINA A NI VERGA, sólo tengo que decirles algo muy sencillo: ES UN ESTADO DEL ALMA, jajaja. Sí, no sean maleducados y no se rían, jajaja, la gran puta, no se rían, hombre, jajaja, que no se rían, jajaja, va, ya, tranquilos pues, jajaja. Puta, sí al que me está dando risa es a mí, jajaja. Pero bueno, como les venía diciendo, LA GOSADERA no es ni mierda que se pueda tocar, ni que se pueda delimitar simple y sencillamente porque es un estado del alma y del espíritu de los buenos mulamaltecos, o sea, que es algo que uno lleva dentro y que sólo se puede sentir… ¡PERO NO SEAN MALPENSANDOTES, PUES, HOMBREEEEE! Estoy hablando en serio, pisados. Va, se los voy a decir de otra forma, para que no se les ilumine el coco con IMÁGENES PECAMINOSAS, jajaja. LA GOSADERA es una predisposición. Jaaa, ahí me agarraste desprevenido, vos Rex, me dice Chejo Huevos de Agua, yo hasta ese piso no llego ni con elevador, compadre, ¿cómo así? Orita te lo explico, Chejo, le digo yo así, sólo dejá que termine de rascarme el culo, orita que tengo algo de tiempo. ¿Ah?, me vuelve a decir. Nada, hombre, orita paso a lo que es y viendo la explicación de manera explicativa y aclaratoria.
Juan Mudo diría lo siguiente: “LA GOSADERA es esa gana pisada y ese gusto por querer estar GOSANDO siempre, a cualquier hora del día, pela la estaca el mes del año y esa mierda del Zodiaco”. Totalmente de acuerdo con el Don Juan Mudo, jóvenes ilustres, ¿o me van a decir que no? Ahí está el punto, muchá, miren que yo me estaba rebanando los sesos para ver si me salía una explicación decente (a la altura de mis delicadísimos, sibaritas y académicos lectores) y aparece, como si fuera un nube de polvo, Don Juan Mudo y me salva en pellejo públicamente. Gracias, Yoni, jajaja. Pero es eso, muchá. LA GOSADERA es cuando siempre está dispuesto a darle la vuelta a la tortilla porque el lado que está en el comal ya se está quemando. O sea, que cuando la mara se pone todo el día a hablar de política, a hablar de lo mismo y lo mismo y lo mismo, repitiendo como loritos lo que otro ya dijeron, pues salís vos y decís, por ejemplo: ¡UN SALUDO CORDIAL A FREDI CUBUR QUE NOS ESTÁ OYENDO EN LO QUE ES COLONIA GUAJITOS Y QUE ESTÁ CUMPLIENDO 2 AÑOS DE VIDITA Y YA SABE LO QUE ES LA GOSADERAAAAAA! ¿CÓMO TE LA ESTÁS PASANDO, FREDI? (Como si Fredi ya pudiera hablar, jajaja). Eso, nada más eso. Entonces la mara, los monotemáticos necios y trillados, se queda muda y dice: ¿Y este cara de verga qué putas? ¿No estamos hablando del hijueputa del Otto y la Baldetti, pues? Pero los que ya están a verga de estar hablando de lo mismo todos los santos días, por muy mulada que sea lo que hayás dicho, como el ejemplo, se van a cagar de la risa, o, por lo menos, se van a reír un su poco, pues, ¿me explico? LA GOSADERA es eso: estar dispuesto a cambiar de canal cuando el cuerpo (y sobre todo, la mente) lo esté pidiendo a gritos y dejarte llevar por el encanto de la jocosidá que vive en cada uno de nosotros, jajaja, eso sonó a anuncio de perfume o de condones, pero qué pisados, la mierda es que me entiendan. LA GOSADERA es como la llamada de Batman, muchá, sí, sin pajas. Cuando uno mira que los que se la llevan de doctos en alguna materia, o sea, los cerotes guána-bi que siempre están hablando de lo mismo, sin ni siquiera ponerse a pensar un minuto en que CABE LA POSIBILIDAD Y LA CERTEZA DE QUE CAIGAN MAL Y ABURRAN, ya han agarrado a viada y están en el punto álgido (iba a decir “clímax”, pero de ahí dicen que yo sólo incitando al pecado y mala onda) de su fiestita dialéctica e intelectualoide, venís vos y hacés la llamada de rigor: MUCHÁ, ANDO CALIFAS, ¿ALGUIEN SE APUNTA A LA GOSADERAAAA? ESO SÍ, VENGAN CON MASCARILLAS PORQUE SI ANDO CALIENTE ES POR ESTA FIEBRE HIJA DE PUTA, JAJAJA. Y en un abrir y cerrar de ojos, aparecen dos o tres clinudos y se unen a LA GOSADERA. Entonces los de la fiestita se jalan los pelos. Hasta los de la verga. Y los del culo, claro. Y si son ellas, pues se jalan todo, no quiero ser pelado para hablar, jajaja, NO ES MI ESTILO.
Así que ya lo saben. LA GOSADERA va a aparecer, como la mejor de las aguafiestas, no sólo cuando la mara se engase hablando de POLÍTICA, como ya dije antes, sino también cuando le de por hablar, como si lo único que existiera en esta vida de mierda fuera eso, de SU ROMÁNTICA O DRAMÁTICA RELACIÓN CON FULANITO O FULANITA. De SUS FANTÁSTICOS Y MARAVILLOSOS Y NUNCA ANTES ENGENDRADOS HIJOS. De SU IMPORTANTÍSIMO E INVALUABLE TRABAJO. De SUS PUTOS TRAUMAS INVENTADOS: INSOMNIO, BIPOLARIDAD, ETC. De SUS LIBRITOS, LOS ESCRITOS Y LOS NO ESCRITOS, PAJAS MENTALES CASI SIEMPRE. De SU OPTIMISMO ENFERMIZO Y COLOR PANTERA ROSA. De SUS DESMADRES FICTICIOS: CHIMÉ AQUÍ, CHUPÉ TODO ESO, FUI ALLÁ, ME DROGUÉ TRES DÍAS SEGUIDOS, ETC. De SUS DELIRIOS DE FUTBOLISTAS FRUSTRADOS Y PATÉTICOS (QUÉ LÁSTIMA DAN, DE VERDAD). De SU DIOSITO Y DE SU FE REBAJADA A LO MÁS INSULSO COMO LO ES UN ESTADO DE FB. De SUS EXÓTICAS CREENCIAS E IDEOLOGÍAS CASI SIEMPRE PUROS REMEDOS E IMITACIONES REUNIDOS EN LA MISMA CHARLATANERÍA DE SIEMPRE. De SUS PRESUNCIONES PERIODÍSTICAS, INFORMÁTIVAS, ALECCIONADORAS QUE YA QUISIERAN QUE TODOS SE HINCARAN ANTE ELLAS. Etc. Etc. Etc. Cuando la necedad y la estupidez reinen, ahí estaremos los devotos de LA GOSADERA para cagarles su teatrito, ahí estaremos con LA GOSADERA a todo volumen para decirles dos o tres cositas: NO NOS INTERESAN TUS GUSTOS NI TUS PENSAMIENTOS PROFUNDOS SOBRE CUALQUIER MIERDA NI TU SUPER EXCLUSIVA VIDA: VOS NO SOS MÁS QUE NADIE DE LOS QUE ESTAMOS AQUÍ, BAJÁ DE LA NUBE, RELAJATE O CONSTRUÍ UN TU BARQUITO DE PAPEL CREPÉ Y TE NOS VAS MIL VECES A LA VERGA. NOSOTROS NOS ENCARGAREMOS DE SOPLAR, VOS NO TE AGÜEVÉS. PERO SOBRE TODO: HACÉ SHO PORQUE YA NOS TENÉS HASTA LA VERGA, TERCO. ¡TERCO!
Dicho esto, nos relajamos nosotros también, claro que sí, beibi, que un día de éstos nos estalla la aorta y manchamos todo, y no hay quien limpie, y está pisado, y mala onda con todo el club de fans de LA GOSADERA. Y mejor vamos sacando las botellitas de cusha, el hielito, los cigarritos, la mota, el blanquito colombiano, las malas yerbas y los San Pedritos y vamos poniendo el musicón, y alistando la pista de baile y las respectivas habitaciones para el AFTER, quitando sillas, echando pino y flores de muerto para matar a los malos espíritus, sacando vasitos y boquitas, alistando los Pantera Extra Sensibles y quedándonos sólo en ropa ligerita, que aquí adentro no hay aire acondicionado, jajaja, y el sudor no perdona. Y el sudor es el que manda y el que atrae. Y si alguien quiere declamar, que declame. Y si alguien quiere suicidarse, que se suicide. Y si alguien quiere hacer alarde de sus conocimientos, que lo haga. Pero que se queden encerrados y no salgan de sus casas y, mucho menos, que vengan, porque aquí es TERRITORIO GOSADERA Y NO SE ACEPTAN SEMIDIOSES. AQUÍ SOMOS SERES HUMANOS COMUNES Y CORRIENTES, PERO TAMPOCO SOMOS MULAS, HE AHÍ LA DIFERENCIA. Entonces, ¿qué dice mi negro? ¡AAAAHHHHH UUUUUUUHHHH, GOSADERA, MAMI, AHÍ, CON TOCHO MOROCHO, CLARO QUE SÍ, NO SE ME PONGA TÍMIDA QUE LOS FLASHES NO COMEN NI HACEN DAÑO, JAJAJA!
¡Saluditos, reyes y reinitas!
REXY <3>
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12 may 2012
CONMEMORACIÓN DE UNA VERGUEADA ANUNCIADA
Bien. Resulta que cuando Rex, haciendo alarde de una superioridá ináudita (como ahorita mismo, que le da por referirse a él mismo en “tercera persona”) creyó que iba a dominar a su oponente, éste no recurrió a la típica carrerita de me-voa-la-verga-y-que-me-alcance-el-cerote-si-es-que-puede y, por el contrario, el hijo de sesenta mil putas opuso una resistencia bárbara, creyó que estaba en un ring, o sepa putas dónde, y se convirtió en un luchador profesional, aplicándome una especie de abrazo de oso con hemorroides, traaac craaac, levantando mis 55.3 libras de peso (en ese entonces estaba en pleno engorde de Incaparina y Mosh con leche, gracias a los exquisitos cuidados de mi santa progenitora), aaahhh uuuhhh, como si fuera un muñeco entelerido de pino rústico, hincándose e infringiéndome en todo lo que viene siendo el lomo nada más y nada menos que, prroooc aahhggg, UNA QUEBRADORA. Sí, camaradas, sí. ¡Todo sin mediar palabra! ¡Una quebradora! ¡A MÍ! ¡Al futuro Rex Mula Mayor! ¡Me podía haber dejado en silla de ruedas el talega! ¡Coma mierda, Rex!, ¿a usté? Puta, no le creo, fíjese. No joda, me dice el charamila del Tolo. Sí, ya sé que como él ustedes no muy me creen, pero eso fue lo que pasó, muchá. Increíble pero cierto. Todo en menos de lo que canta un gallo. Sí, puta, fuuaaa aaaggg, el cuerpito de quiebrapalitos del Rex rodó y se quedó revolcándose del dolor en el sucio y empolvado cemento de la cancha mientras que los mald… sus compañeritos, el malcabresto del Chano incluido, corearon un OOOHHH, un AAALAAA, un UUUHHH de burla y escarnio que, algunas noches en las que se me va la mano con las dosis de coc… cafeína y no puedo pegar ojo, todavía puedo oír esa chingadera y no puedo evitar que los ojos se me llenen de lág… cheles. Sí, el insomnio me provoca cheles. Ahí ustedes si no me creen, jajaja.
¿Y quién se atrevió a faltarte el respeto así, vos Rex? ¿Sabés dónde vive el caraeverga?, me pregunta el Tolo. Xunux, le digo, un pisado que se llamaba Xunux. Sí, muchá. No estoy hablando de un pomadita para el pié de atleta o para las manchas de la cara, de un virus informático, de un nombre (de esos puramierda) de usuario de Tuiter, no, ése era el apellido del cerote: XUNUX. Shunucs. Así le decíamos y no me pregunten el nombre porque qué putas me voy a andar acordando. Lo que sí me acuerdo, cómo no, era de la planta del maje: murusho, chaparro, con los dientes y la jeta puro Conde Cuácula y las patas abiertas como tenaza, algo cleto, como que se pasara todo el santo día sentadote en un tonel. ¿Y esa mierda te dio verga, Rex? ¿Te lo estás inventando vaa?, me sigue diciendo el Tolo, lamiéndome el culo para que le suelte un par de varas para el quimicazo. Nel, ya quisiera yo inventármelo, Tolo, le contesto y le digo que no se acerque tanto, que qué belleza de estoque el que se anda echando. Sí, muchá, el autor intelectual y material de ese ataque vil y malintencionado hacia mi integridad física fue él, Xunux, sanfelipeño de origen y devoto de esa mierda de lucha libre, judo y karate kempo incluidos. ¡Así cómo para qué no! Yo sé que podía haberle dado verga, que no quede duda, pero, ¿qué hubiera pasado si le hubiera dado verga? Puta, le hubiera hecho mierda su autoestima, pues. ¿Para qué tanto entrenamiento pisado todas las tardes ahí en la Casa del Deportista? ¿Para qué tanta paridera? ¿Para que un istho entelerido con fuertes inclinaciones intelectuales le volara pija con los ojos cerrados? ¡No vaa! Yo nunca he sido así de culero. Y si tenía que hacerla de mártir para que aquél lo llevaran en hombros de regreso al aula de Cuarto A o Cuarto C, como me acuerdo que pasó, pues qué pisados. ¿Qué es esa onda del amor al prójimo? Sí, está en la Biblia, ya sé, pero hay que ponerlo en práctica todos-los-días, jajaja, aprendan, mequetrefes. ¡Sólo aquél varon que ame a su prójimo será salvo!, dicen los mareros rehabilitados. ¿QUÉTALITO? ¡HUECOS SON, JAJAJA!
Pero bueno. Desde ese día entendí que mi misión en la vida no tenía ni mierda que ver con la violencia, muchá, conclusión que confirmé doce años más tarde cuando, a la salida de un chupadero, pateamos a dos majes que andaban buscando clavos con nosotros y yo, sí, este casi hermano de todos ustedes, fui el único (de los 28 que estabamos, ploot plaac aaayyy praaaa, patineando a esos majes) que se dobló el tobillo y anduvo renco tres días. Al pisado del Xunux no lo volví a ver nunca. Y si lo vi, no es que no me quiera recordar, es que no me acuerdo. A lo mejor jaló para los USA, a lo mejor se volvió Pastor de Iglesia NeoFraterPenteGeoCostal, a lo mejor está en el tambo por andar haciéndole quebradoras, 3-60s, manitas de puerco a la mara, a lo mejor es el próximo Procurador de los Derechos Humanos, no sé, muchá, pero no hace falta que lo mire: la planta del pisado la tengo bien presente, de aquella vez, de cuando teníamos nueve o diez años y apenas podíamos limpiarnos el culo. ¡Y no porque me guste martirizarme! No, si no porque cada vez que se puede, cada vez que hay chupe, como les dije antes, me la recuerdan. Es más, hay mara que no estudió conmigo y que ni siquiera había nacido, pero dicen que se acuerdan de la famosa “Quebradora que te hizo Xunux”. Cuando cuentan lo que me pasó, da igual que yo esté o no presente, le agregan detalles sacados del fundío de su nana (al Rex le dio un ataque de chilladera; cuando el Rex estaba en el suelo, le dieron un pelotazo, sin querer queriendo; el Rex le gritó que le iba a echar a Los Pulpos, etc.). Es más, hace unos meses, un pisado que se la lleva de escritor laureado y bien ponderado, heredero de Celso Lara, Ronald Flores y Vicente Vásquez, alias Chente, me escribió para pedirme autorización para usar aquella fatídica anéctoda de humillación pública para uno de sus libros. ¡ANDÁPASANDOVOIJUEPUTA!, le contesté, como le hubiera contestado el mismísimo Velorio, doctor en bocas-inodoro.
Ustedes ríanse, pero lo que soy yo, estoy chillando… pelando cebolla, quiero decir… ¡BAH! ¡MALDITOS!
Imagen tomada de http://www.todocoleccion.net/
27 nov 2010
¡CHISSS PISTO, MIRRREY!

Antier, cinco minutos después de que jalaron unos mis compadres de Dubai que habían venido a echar unos tragos a la casa (y a hablar de bísnes, a güevos), tuve que recurrir al viejo y conocido truco de “ver-qué-es-de-la-vida-de-aqueos” y empecé a llamar a la mara porque, como cosa rara, el maíz se había picado y algo había que hacer para refrescar el gaznate. Pero a las dos de la tarde, ve qué casualidá, todo el hijueputal ocupado. Menos uno, el haraganote del Chilolo que, colgándole al mierda, y asomándose por la ventana tu casero. Para variar, venía con un su queso; una canche, ya algo ruca la pisada, chibolona y pecosa. ¿Y vos qué putas?, ¿espiando?, le dije. Nada que ver, Rex. Estábamos tomando un gaseosa con aquea aquí a la par, donde Marvin. Vimos los camellos ahí parqueados y como tus cuates esos son islamitas, no quisimos tocar, ya ves cómo viene aquea de destapadota. (La chava iba en blusa y pantalón de lona, tenía razón, mejor evitar clavos). Entonces me la presentó, llevándosela de formal el pisao. Preparé unos coctelitos y nos sentamos en las alfombras que Hassam y Abdulá me habían traído de regalo. Lo primero que me dijo la güisa fue que nunca había conocido a nadie como Chilolo. Toda la jeta llena de razón, pensé, Chilolo es único y Dios nos proteja y no aparezca un clon del maje. Aquél es el típico fisiquín que desperdicia dos horas diarias en el gimnasio, usa lentes de contacto grises, se pinta el copete de plateado, (ahí se imaginan el contraste pisao con su piel tostada azabache), baila salsa y su engase sería irse a chambiar de estríper a Mayami. Y bueno, si lo decía por ella y sus antiguos amantes, pior, porque hay estar choco para meterse con tremendo adefesio; en el caso de Chilolo es por el olfato al billete que tiene el cerote y no por lo físico. Cerrás los ojos y ya estuvo esa mierda, es lo que siempre dice. Cuando Mariyein se levantó al baño, le pregunté al maje que qué andaba haciendo con ese tamalito de cambray. Ese tamalito de cambray es la mujer de un senador gringo y caga pisto, me dijo. Por la cara que puse, no le quedó otra que explicarme. No te agüevés, me echó los perros, sí, pero le conté que era huerfano y un montón de pajas, y resulta que ahora ella y el don quieren adoptarme, como no han podido tener hijos, pues ahí voy fijo. Le saqué la madre y le dije que mejor nos sirviera otra ronda. Ya allá, si quiere chimar, chimamos, ¿acaso es mi mera mamá, pues?
La cosa es que entre tragos y tragos, la Mariyein me salió preguntona y, como se había dado cuenta de mis visitas, quiso saber quién o quiénes financiaban al Excelentísimo y Magnánimo Reyno de Mulamala. Viendo las fachas en las que yo andaba (pants de Coche y Banana, playera de Tomi y chancletas de Dior-me-guarde), no me habría creído si le hubiera dicho que yo mismo, así que me asinceré y le dije la verdá: el pueblo, así le dije, el pueblo. Pero no me refería al pueblo pueblo, si no a los cientos y miles de mulas pisados que vienen a empeñar sus chivas al Gran Montepío del Muladar y Asociados Invisibles. Sí, tres veces más grande que El Guarda y atendido por este humilde servidor los días Martes y Jueves los tres tiempos, como que fuera pan o tortillas. ¿Oh, RÍLI?, me dijo. YEAAA, RILI VANILI, le contesté. Y bueno, como se lo conté a la pisada, ahora se los tengo que contar a ustedes. A lo mejor algunos ya lo sospechaban, pero no querían delatarme. Buena mierda. Pásenme una lista y habrá trato preferencial en el Montepío. A ver, empecemos. Como bien sabemos (los que sabemos), en Mulamala muchos vivimos en una burbuja pisada de superficialidá y apareciencias. Sin pisto no somos ni mierda, no estamos en la onda, no figuramos. Y lo pior es que somos lamidos: no queremos cualquier carro, no queremos cualquier ropa, no queremos chupar barato, no queremos celulares puramierda, etc. La mayoría de los culitos se fijan en eso. Y no me vayan a decir que intercambiarían fluídos genitales con un malafacha que para la primera cita las lleva a hartar a un Burger y de remate acaban pagando ustedes. Bueno, si sospechan que el cuate tiene grande el miembro, a lo mejor el panorama cambia. Las ondas hay que decirlas como son. ¡Y miren que lo estoy diciendo con sutileza! En fin, pongo un ejemplo a lo mejor ya gastado, pero la onda es que me entiendan. El pedo es que hay que estar a cierto nivel. Así es la mierda. No importa cómo, pero en los círculos de cuates, especialmente, hay que estar a cierto nivel. Excepto la mara de billete (casi todos “mantenidos” y “mimados”), los cacos y los narcos, el resto de mortales tenemos que ver cómo putas le hacemos para mantener ese nivel y que la mara nos siga viendo con buenos ojos y buena cara. Hablando así a un nivel estándar, el pedo es ése. Uno no quiere ser el pisado que nunca tiene para invitar a unos lirios o a los cigarritos, ¿o sí? Uno nunca quiere ser el pisado que tiene que estar prestando carro para andar carroceando a la señorita (o a la suéter), ¿o sí? Uno nunca quiere ser el aguafiestas que no sale ningún día de la semana a chupar porque a medio mes ya se tronó el salario y no tiene ni para la refa, ¿o sí? Uno no quiere estarle regalando chivas de sus hermanas a la traida, ¿o sí? Uno no quiere salir a chingar con la misma ropa de siempre, ¿o sí? Uno no quiere ser el único que siempre que la mara dice: ¡Sale Puerto! ¡Sale cevichón! ¡Sale churrasco! ¡Sale Pana! se inventa excusas o desaparece calladita la boca, ¿no? Uno no quiere que lo tachen de tacaño, de codo, de agarrado, ¿verdá? Uno no quiere dejar de ser el centro de atención, el Il Cavaliere del grupo, el que siempre alecciona y putea a los demás con aqueo de: ¡¿quién te está pidiendo pisto, cerote!?, me extraña Pollo, puta, chupá cerote, yo invito hooooombre. Uno no quiere pasar al lado de la sombra, al lado en donde están los que ni fu ni fa, los que si no aparecen una noche nadie se da cuenta, los que sólo hacen bulto y sirven para cuando salen vergazos. ¡UNO quiere ser aceptado y admirado SIEMPRE!
Y he ahí el maná caído del Cielo pues: el Rex y su Montepío clandestino. Sí, muchá. Porque aquí (ahorita estoy escribiendo esto aquí entre todo lo que vienen a empeñarme y que tengo que empezar a mover en el Mercado Negro, que no tiene nada que ver con Puerto Barrios ni con África). No puedo decir nombres, pero algunos de ustedes pisados han venido a empeñar chivas para tener con qué salir a hacerse los importantes y andar chilereando de arriba para abajo, ¡no se hagan las bestias! Así funciona el entramado social de la juventú mulamalteca: vivir de empeño en empeño para guardar las apariencias. Tu madre, Rex, sé que estarán diciendo muchos, pero aunque no lo crean es así, muchá, a lo macho, y así es como el Reyno de Mulamala se mantiene vivito y coleando, con un toquecito de opulencia, bueno, hablo de la cúpula principal, tampoco seamos memos y nos entusiasmemos. Pero lo que sí es cierto, muchá, es que la mayoría de pisados que viene a disfrutar de este servicio (¡sos burdel, pues!) es mara que cree que hay que estar siempre a nivel para se diagüevo, los muy majes. Simón, se fijaron en otros y dijeron: ja, puta, si aqueos tienen y pueden, yo también. Mara así abunda y a mí me viene bien el negocito. Sí, porque como les decía, ahora ya sólo quieren chupar fino, ir a las discos más caqueras, cambiar carro a cada rato, comprar chivas de marca, pagar putas de lujo, tener siempre a la mano una buena provisión de “sustancias”, viajar, hartarse rico, etcétera, etcétera. ¡Todos vienen aquí a empeñar mierdas! DAME NIVEL, REX, DAME NIVEL, me ruegan. Al principio son chivas pequeñas: celulares, aifons, laptops, discos, guashos, radios de carro, chumpas de cuero, pelotas firmadas por Freddy García, gepeeses, libros antiguos, cadenas de oro, ondas así. Después ya son bicicletas, hornos microondas, teles, compus, motos, aparatos de sonido, muebles, etc. Y ya cuando están bien pisados: las escrituras de la casa o de algún terreno, alguna antigüedad (el santo güeviado que le transaron a sus rucos), el carro o los dientes de oro de las abuelos (robados en el cementerio, la misma noche del entierro). Yo que ustedes, empezaría a desconfiar de mis cuates, muchá, especialmente de los que se la llevan de magnates: hoy caquerean públicamente y de ahí pasan la semana sin un len, bien pisaos, temblando, palideando, viendo qué putas empeñan para que pueda llegar el otro fin de semana y no se les caiga el teatrito. ¡NIVEEEEL!
Ah, y por si no saben dónde queda el negocito, pregúntenle a cualquiera que, entre chingadera y chingadera, lo oigan gritar: ¡Chisss pisto, mirrey! Ése cerote seguro que sabe. El resto de la gestión, es cosa suya, muchá. ¡A ver qué me traen pues! ¡Pago bien al por mayor! Eso sí, no me vayan a traer lencería íntima, lociones a la mitá, vajillas de porcelana china, vestidos de novia ni relojes de paré, muchá, porque los mando a la quinta verga. Fíjense lo que les digo.
¡Chaucito, dijo Tilichito!
Pd. Mateo Gallont (digo tu nombre porque me dejaste tu cédula), muerto de hambre e hijo predilecto del departamento de Cacastesaco, la próxima vez que querrás hacer alarde de las mierdas que NO tenés, acordate que a REX, vos y la Humanidá entera le pelan la moronga, ¿oíste? Y no, papaíto, Evian no es un trago que cuesta 90 quetzales, es una marca de agua mineral, ¡gran caballo! Tenés hasta el 15 del otro mes para venir a recoger tus mierdas, si no ya sabés lo que pasa, feliz día, mano.
Imagen octenida aquí: http://www.comoseduciraunamujer.net/blog/archives/el-metodo-%E2%80%9Cengreido-y-divertido%E2%80%9D
13 jul 2010
LLEGAMOS A 100, MUCHÁ. YA ESTAMOS VIEJOS, PIOR QUE LOS CAMINOS
LA BALADA DE LOS PERROS CALLEJEROS EN LAS ENTRAÑAS DE UN LUGAR LLAMADO JOCOTESBURGO (Y ALEDAÑOS)
una tarde de 1984
mi mamá, doña Mariíta, abrió el portón de la casa
una señora bajita entró
con un patojito agarrado de la mano
yo estaba en el llano
con mi pelota de plástico y mi cachucha roja
—se llama como vos, me dijo mi mamá
—también va ir a la escuela, fijate
es nuestro ahijado
y entonces jugué con él en el llano
ese patojito cejudo y morenito
jugamos pelota en el llano, tiritos
mientras mi mamá y su mamá
se tomaban un vaso de fresco en el corredor y platicaban
se llamaba como yo, mi tocayo
y no sabíamos jugar fut, pero jugamos
de ahí nos vimos en la escuela
en la Rafael Rosales, muy cerca de la iglesia
pero sólo hasta segundo primaria
porque de ahí me inscribieron en la Antigua
en la Mariano Navarrete, donde no había niñas
sólo varoncitos, y estaba un poco más allá del Pensativo
y donde me volví a encontrar con Alejandro
otro patojito que vivía en Los Llanos
y que había conocido en parvulitos
y resultó que nos hicimos cuates, los tres
con otros patojitos también, de Los Llanos
y de Jocotenango, callejeros todos
con nuestras cicles, en la Plazuela
en el sitio de mi casa, en las vecindades
chingando la pita en la feria del 15 de Agosto
jugando guerritas con naranjas, en el sitio
o jugando Galaga en las maquinitas...
en ese tiempo había una mara, Los Pulpos
y les teníamos miedo, y teníamos miedo
de que nos hicieran algo, Tuco, Lipe, Rigo
de que nos tiraran a la pila
de primero a tercero básico
estuvimos los tres en el INVAL
que de ahí se llamó INEBE
a un par de calles de la iglesia del Calvario
Rudy y yo en la Sección B y Alejandro en la A
a veces nos íbamos en burra
a veces nos íbamos en cicle, por los callejones
temprano, tipo 6 y media de la mañana
como Rudy y yo estábamos en la misma sección
chingamos la pita juntos, con otros patojos
el Morán, por ejemplo, con el que una vez nos expulsaron
teníamos doce o trece años
y yo casi nunca llevaba refa
y a Rudy le ponían siempre como tres panes
con huevo, con salchicha, con frijoles, con aguacate
y nos íbamos detrás del edificio de Artes Industriales
y aquél me decía —aquí nadie nos chinga
ni nos pide— y veíamos los árboles detrás de la malla
y platicábamos, nuestras ondas, nuestras muladas
y el trato era que yo comprara los Chatos
y él me daba de sus panes, y así, durante tres años
por las tardes íbamos a la Mecanografía Lee
los tres, con Alejandro, y nos gustaba una que se llamaba Silvana
y al salir, nos quedábamos jugando cincos
en el callejoncito en donde estaba la casa de Rudy, detrás de la Muni
y empezamos a jugar básquet, y empezamos a oír música
Michael Jackson, Milli Vanilli, Ace of Base
y a echarnos nuestros primeros cigarritos, a escondidas
y Rudy ponía su aparato de sonido
y llegó el rock y oíamos Caifanes, Héroes de Silencio
Radio Viejo, Bohemia, Ricardo Andrade y también
Metallica, Guns n’ Roses, Iron Maiden, a todo volumen
y hacíamos coreografías, como que fuéramos roqueros
con las escobas de la mamá de Rudy: doña Fulvia
Orion, Afraid To Shoot Strangers, Master of Puppets, So Fine
y los domingos nos íbamos al Jazz Gruta
a echarnos las chelas con el Otto, sí, los domingos
o si no, nos íbamos a zampar al billar de Kramer
con más mara: Piocha, Quincho, Mico, el Negro, el Gordo
los Minches, Shara, Yorch, Chirís, Arias, el Pigüe, Braun
Tavo, Cutío, Huevo, Chispas y algún que otro arrejuntado
a Rudy le llegaban los animales, imitaba cómo hacían
yata nii, les decía a los gatos y a los chuchos, los agarraba del pellejo
y los zangoloteaba, le daban nervios, pero era cariño
y le enculaban las licas de Van Damme
las de Steven Seagal, las de Ninja Americano
y nosotros lo molestábamos y nos burlábamos
porque se la llevaba de karateca
y andaba tirando patadas todo el día
una noche, para su cumpleaños, lo fuimos a buscar
abrió la puerta y nos tiró una patada, chingando
y se cayó de culo y se rompió su pantalón nuevo
mientras un patojo que vivía a la vuelta
vecino suyo, le quemaba una su ametralladora
de ahí nos estuvimos juntando en Los Llanos
a la vuelta de la casa de Alejandro
junto con otro puño de patojos pisados
Los COPS, nos auto-definimos, y sin hacer nada del otro mundo
los caqueritos de la Antigua nos hicimos/hicieron gruesos...
llegábamos con Rudy casi siempre juntos
aquél con su eterna chumpa de cuero
sus pantalones de lona apretados y sus botas John Deere
y de ahí nos regresamos juntos, haciéndonos compañía
aquél cruzaba por la calle que da a donde Don Clemente
y a veces me acompañaba hasta la Plazuela
en diversificado cada quien jaló por su lado
yo seguí en el INVAL, Alejandro se fue a la capirucha
y Rudy a Chimal, pero seguimos juntándonos
como siempre, cuates, amigos, hermanos
y aparecieron las primeras borracheras
las eternas chingaderas y las platicaderas
todo lo que nos hacía sentirnos bien, juntos
y los sábados nos íbamos a jugar básquet
y por las noches nos juntábamos en la Plazuela
y de ahí trasnochábamos sentados en la banqueta
de la calle de mi casa, saludábamos a mi viejo
cuando llegaba del chance, en su moto
y hablábamos de ir a la U, de ver qué putas hacíamos
con nuestra vida, con nuestros sueños
a veces yo no tenía ni para una mi agua
y Rudy no sólo me invitaba al agua sino que a lo que quisiera
—pedí, cerote —me decía en la tienda
era así, un desprendido, un compadre servicial, considerado
aquél se hizo traido de una chava, Rocío
y yo de la prima de ella, Nancy, de la Antigua
una vez, para el casorio de un familiar de ellas
yo no tenía ropa decente y Rudy me regaló una camisa
una camisa negra, que había comprado en una paca
y me dijo que me quedaba chilera y que me la regalaba
y fui con la camisa a la fiesta, echando chile
y mi chava me dijo que qué guapo iba
a Rudy le gustaba hacer pesas
a veces salía a correr, le gustaba subir al cerro
andar chingando en su montañesa, amarilla y verde
desde chavo decía que quería comprarse un su carrito
poner un taller mecánico, trabajar
hacerle huevos a sus viejos, tener sus chivas propias
y lo hizo, entramos juntos a la U
nos íbamos juntos en la burra de las 5 y media
pero por el chance, ya no siguió, se le hacía difícil
quería ser Ingeniero Mecánico, pero se quedó chambeando
de instructor de mecánica en donde se había graduado
era un cabronazo, con los motores, el Rudy
y se compró su carrito
y lo tenía ahí para lo que hiciera falta
para llevarnos a ver a un par de chavitas a Ciudad Vieja
en fin, para carrocearnos
y le gustaban las ondas militares
los aviones, las pistolas
nunca se ahuevaba, para los vergazos
y me defendía, y nos defendía
siempre haciéndole huevos a la mara
teníamos 19 años ya
y éramos inseparables
tanto, que como no teníamos celulares
aquél compró un par de walkies talkies
y casaquiamos desde nuestras chantes
las veces que nos daba güeva
salir a la calle
Rudy grabó un lado de un cassette de 90
con una sola rola: Espuma de Venus
de los Héroes, y la ponía en el carro
y se ponía sus lentes y recostaba el codo
en la ventana del carro y aceleraba
y me decía que le gustaría ir así
manejando como en las licas
en alguna autopista, con bruma gris
y árboles frondosos a los lados
yo sacaba mis Rubios rojos y le daba uno
para completar la escena, su escena
—¿no tenés mentolados? —me decía
buscando mejores horizontes
y siempre con ese deseo de superarse
Rudy agarró camino para el Norte
a probar suerte, de mojado, dos veces
vivió donde Charito, su hermana
y trabajó con su cuñado, pintando casas
pero según me contó, se lo llevó la chingada
no sólo para llegar sino para estar allá
sin papeles, sin amigos, semi-escondido
para que no lo deportaran
Rudy era experto en churrascos
se desmandaba por comprar la carne
y todas la ondas… y servirnos
los viernes o los sabaditos salía cevichito
le gustaba chupar fino: cubitas bien preparadas
güsquito o algo así, chela no tanto
le gustaba contarle a la mara la respuesta
que le dio mi mamá una vez que fue a buscarme
y yo estaba bien pisado de la goma
—está durmiendo, fíjese Rudy —le dijo ella
—es que anoche vino algo indispuesto.
lo contaba y se cagaba de la risa
—¡ja, indispuesto! —decía
más adelante, nos alegramos por él
cuando Ángel Gabriel vino al mundo, su nene
entonces nos dimos cuenta de que ya estábamos viejos
y de que había que agarrar formalidad
y todas esas ondas a las que nos tienen acostumbrados
en nuestras familias guatemaltecas
aquél con sus chance de mecánico
Alejandro con sus chances de Ingeniero Civil
y yo, el menos trabajador, con mis libros
mi rebeldía, mi bohemia y mis palabras
ya no nos veíamos como antes
de vez en cuando lo encontrábamos echándose
una su tortilla con carne donde Pancho
pero seguíamos siendo amigos y hermanos
hace cuatro años, cuando regresé a Guate
para ver si al fin me graduaba de la U
me encontré a Rudy una noche, enfrente de la casa de Piochita
teníamos rato de no vernos, ratales
aquél ya no vivía en Jocotenango
se había ido con su chava a Izabal y no venía muy seguido
me bocinó, parqueó su picop negro
se bajó y nos abrazamos, fuerte, con ganas
yo andaba triste, sabía que mi destino estaba en España
y verlo me alegró muchísimo: el resto de la mara andaba ocupada
y nos pusimos al día, hartando tacos mexicanos
recordando buenos tiempos, pelando a la mara
y luego fuimos donde Blas, a echarnos un par de frías
dos años después regresamos a Guate con mi chava
y una tarde de principios de enero volvimos a juntarnos
Alejandro, él, un primo suyo y este servidor
nos echamos unos litros en un barcito de la Antigua
y pasamos la tarde así: casaqueando, recordando
acabamos en mi casa, cheleando, tranquilamente
y, como dicen por estos lares, contándonos la vida
Alejandro jaló y amanecimos con aquél
como cuando éramos chavos, como si la noche fuera eterna
cuando nos despedimos, nos deseamos lo mejor
como siempre, un buen abrazo, un “cuidate mucho, cerote”
quién nos iba a decir que ese sería nuestro último abrazo
quién nos iba a decir que hace unos días
sonara mi teléfono a las 5 de la mañana
para enterarme, de boca de Alejandro, hecho mierda
que te habían matado, viejo, ¡quién iba a decirlo!
quién nos iba a decir que eso te iba a pasar a vos
morir así, de esa forma, cuando vos no matabas ni a una mosca
cuando vos a veces te pasabas de bueno, de ingenuo
pero, ¿qué se le puede pedir a un país
en donde la vida de la gente no vale nada, papaíto,
donde te quiebran el culo por cien varas,
donde morir así o peor es el pan de cada día?
una nación, un territorio hostil
que parece que no pertenece a la Humanidad
y que existe solo para decirle al mundo:
aquí la vida no vale ni pura verga, ¿estamos?
así es el pedo, ¿no? ni modo, dicen poray
hágale-güevos-tata, hágale-güevos-que-ya’stá-viejo
el sábado, pensando en vos, agarré aquea camisa que me regalaste
y me la puse, fijate, me la puse y me acordé del momento
exacto, cuando te metiste a tu casa y saliste con ella y me la diste
y desde aquí, desde una ciudad que ni a leguas es Jocotenango
brindé a tu salud, hermano, y oí todo el musicón que oíamos
y me envergué sólo, loqueando, desesperado, sin poder hacer otra cosa más
que darte, aquí, aquí mismo, en este espacio tan vulgar
unas últimas palabras y, entre lágrimas, agradecerle a la vida
por haberte conocido y por el simple hecho de que hoy
mucho de lo que soy, se lo debo a lo que vivimos juntos, viejo
para no cansarte, ¡descansá en paz, rey… y ahí nos chocamos!
3 mar 2009
PENSANDO EN MIS AMIGOS DEL ALMA
Se me ocurre, ahorita que no tengo ni pura mierda que hacer, que una de las condecoraciones oficiales que, como tatascán de lo que es Mulamala, me gustaría proponer (mentalmente ya se le he entregado a algunos de mis allegados) en lugar de esa mierda de Orden del Quecsal (si ni pisto hay para las chelas, mencionar la moneda nacional es un insulto y al ave símbolo hay quirla a ver hasta Baja Verapaz, mejor vayan pasando) es la muchísimo más prestigiosa Orden del Coche. Sí, no se hagan las bestias y levanten las cejas como si no supieran de lo que estoy hablando. En abundancia, el coche vendría siendo como hermano de sangre del mulo y la mula, así que ¡cuantimás! La mierda es que se nos volvería un solo vergueo con lo de los candidatos: hay un pijazo. Sería un galardón del Pueblo y para el Pueblo, no como el otro, el del Quecsal, que si no sale anunciado en el periódico, uno ni se entera. La Orden del Coche, ya de por sí, está íntimamente amarrada (con nudo ciego) a nuestras costumbres más básicas y “milenarias” (para que se suene como si estuviera hablando de los mayas o algo así): tramar, chupar, asiarse y chamusquiar, entre otras. Según el departamento de estadística, TODOS más de alguna vez nos hemos ganado la inscripción en el Tribunal Supremo como dignos “candidatos” a la Orden. ¡Y no me vayan a salir que con que no, con que “depende vos”!
[Hasta me imagino una letanía, para darle un toque más solemne a la Orden, en pleno Acto de Entrega:
Maistro de Ceremomias: ¡Coooooche mierda!
Multitú congregada: Rrrrrruega porrrrr la vieja
Maistro de Ceremomias: ¡Shuuuuuco pisado!
Multitú congregada: Rrrrrruega porrrrr tu madre.
Maistro de Ceremomias: ¡Marraaaaaano hijueputa!
Multitú congregada: Rrrrrruega porrrrr la más santa
Maistro de Ceremomias: ¡Ceeeeerdo cerote!
Multitú congregada: Rrrrrruega porrrrr la más joven
Maistro de Ceremomias: ¡Cochiiiiiino desgraciao!
Multitú congregada: Rrrrrruega porrrrr la más quieta
Maistro de Ceremomias: ¡Pueeeeeerco maldito!
Multitú congregada: Rrrrrruega porrrrr la más desveturada
Las posibilidades de combinaciones son bastantes. Las contestaciones sólo son ejemplos: que cada uno ponga (diga) los suyos de acuerdo a su nivel cultural. El mío, como ven, es pulcro y elevado]
Pues sí. Es que puta, no sólo somos mulas sino además coches, muchá. Esa es la realidá. Más allá de las comparaciones físicas (gordo = coche), eso quién no lo sabe, ya ni siquiera ofende. Doña Ofe compra 5 pesos de pan para la cena y ¿qué hace Selvin, su hijo? Se aplasta a ver Los Sinpsons y se vuela los 5 pesos de pan el coche mierda. ¿Y de güiro? Ja, de güiro era ejemplar el mierda. Nada más empezó a gatiar y, a parte de creer que la tierra de las macetas era pastel de chocolate, se comía las hormigas y los chicles que encontraba tirados o pegados debajo de las sillas. De ahí se aficionó a los jutes, a los gusanitos de las naranjas y al duropor. Siempre hablaba con la boca llena, se tiraba pedos en los almuerzos familiares y, cuando se encerraba a cagar en el baño, se echaba unos eructos que se oían en toda la casa (las dos primeras líneas del himno nacional y los nombres completos de sus tres hermanos los podía decir eructando). Con 10 años quebró a un pisado y a su primo chamusquiando, y a otro le botó dos dientes de un codazo jugando Tenta pajarito. De ser un simple puerquito asalvajado, pasó a un terreno más profundo. Ahora es especialista en mezclar la comida (banano machucado con crema y sal; frijoles duros con sirope y pedacitos de champurrada; etc.), en usar el mismo pantalón de lona dos o tres semanas (sin ni siquiera sacudirle el ruedo) y en tirar todo tipo de basura en donde le ronque el culo.
[Plus Aprendé con Rex Mamey: ¿Sabías que Porcel no viene de “porcelana” sino de “porcino”?]
En sus momentos íntimos, se quita el sebo que se le acumula en el capote y de ahí se güele los dedos (lo mismo cuando se rasca el hoyo) y se pajea a diario viendo bailar a las putas de Con buena onda o con los catálogos de ropa interior de Avón mientras se toma un su tazón de arroz con leche (reconoce que a veces no calcula bien y de la emoción para salpicando el tazón y de ahí se empina lo que queda) Pela, es mi atol, qué pisados, se ríe. Como diría la Mafer: ¡A la pero qué cochino, osh, qué asco! La última vez que me lo encontré, estaba desparramado en una banca de un parque, con una bolsa plástica negra. ¿Qué cargás ahí?, le pregunté. De todo un poco —me dijo—, probá estas galletitas. Era concentrado de chucho con quetchup. Una vez me contó que por curiosidá probó sus miados (véase: efecto “ahí en la fuente había un chorrito”), sus cheles y su cerumen. A los 17 años contabilizaba 2 litros (sólo él) para ponerse a verga y ahora, a sus 25, con 4 anda coquetón y con 5 ya tambalea. Eso sí, si se cuaja una su hora o dos, de ahí se levanta y sigue como si ni mierda, aunque ya no quiera chela sino guaro. De jueves a domingo. De cochino pasó a reverendo coche. ¡Admirable! ¡Simplemente admirable! ¡¿Qué muchachona no quisiera pasar el resto de su vida con Selvin?! Selvin es, sin querer entrar más en detalles, el prototipo del perfecto coche que encajaría a cabalidá con la Orden del Coche que quiero instaurar en lugar de la otra. Yo creo que es justo y necesario, muchá. En lugar de que sólo un pisado (casi siempre extranjero) se lleve las palmas y los laures, habiendo miles de prójimos nuestros esforzándose cada día por ser los mejores cerdos posibles, como que no muy me llega.
[Plus Aprendé con Rex Mamey: ¿Sabías que en realidá el nombre del bataquero de Bronco era Coche y no Choche?]
Y por si piensan que no muy estamos influenciados por la figura porcina (casi igual o más que por la figura mular)… díganme, ¿a qué les suena esto: moronga, longaniza, chorizo? ¿A trama, chupe y chime? Rex no es ningún Leonardo Da Vinchi, muchá, como para andar inventando. De ahora en adelante, quiero sentir ese orgullo pisado por un valor desprestigiado: ¡la porcicultura! ¡Y ay de aquél que reniegue, muchá! Acuérdense que a cada coche le llega su sábado y no hay mal que por bien no venga. Despidámos pues al Quecsal y démosle la bienvenida al Coche, que más méritos tiene y más… ¿A quién le dicen Quecsal de apodo? ¿Y Coche?
¡Ganamos, cerotes!
Pd. La foto es de su servilleta.
6 abr 2008
¡EL MERO CHONGUENGUE!
Hace ya unos veintitantos días más o menos recibí un correíto electrónico del cual quiero platicarles un cachito en este domingo día del señor. Como la dirección de quien me lo enviaba no estaba entre mis contactos, se fue a la bandeja del espan (como Píter) pero, como el asunto decía “para Rex, el Mula Mayor”, mi güevo, dije, lo pasé a la bandeja principal y lo abrí. Ya empezamos con la chingadera, pensé pero tampoco quise adelantarme. Lo leí tranquilamente y, cuando llegué abajo, vi que lo firmaba un nombre que me sonaba mucho y otro que no tanto. Bueno, para no cansarlos, el mentado ímeil me lo mandaba una cuata que conocí cuando chambiaba en la capirucha (no voa decir el nombre de la empresa porque no quiero hacerles propagandas a los mierdas) y que, a pesar de cada uno jaló para otro lado, fue de las primeras fieles lectoras de este cuchitril llamado Mula que es uno. Aunque habrá comentado dos o tres veces, por así decirlo, con nombres inventados (a tu amor le daba clavo, jeje), siempre me mantuvo al tanto de lo que pensaba de cada post. (Esto lo hacía con su dirección personal, no con la dirección que me escribió ahora, por eso no sabía quién putas era). Pues bueno, la Rocío y el Pancho (el traido que se conoció allí mismo, en la empresa, y que no llegué a conocer bien, pero sé que es buena onda, el cerote) me escribieron para contarme que tenían intención de hacer una especie de blog sobre mi persona y el Muladar. Para no hablarles pajas, tengo que decir que mi primera reacción fue la de cagarme un cacho de la risa, no en tono de burla sino más bien de incredulidá. Les respondí que cómo así y que por vida suya me explicaran más la onda. Quedamos en casaquiar por el Escaip y así fue, me comentaron la idea, nos cagamos de la risa juntos (los tres) y no me quedó otra más que agradecerles y ponerme a su disposición en todo lo que necesitaran, a la vez que les rolé un par de direcciones (la de mi broder, por ejemplo) por si querían ponerse en contacto con alguno y bueno, les hice saber mis inquietudes y les di un par de sugerencias.
El resultado de toda la onda ya salió a la luz con el título de El mero chonguengue y bueno, quiero aprovechar la oportunidá para agradecerle el detallazo a Rocío, Pancho, Dani, Oliver y Ángeles y demás cuatazines y fieles lectores y lectoras por este bonito detalle y porque se vé que le han echado ganas para que salga chulo y muy bien logrado. ¡A mí, en lo particular, me gusta! Invito a toda la mara en general (lectores y shutes) a que después de aquí se pasen por allá, por el blog de aqueos, y vean qué putas les parece… sé que tiempo tienen, muchá, así que no me vayan a salir con mierdas. ¡Buena onda pues!
PD. Además, y ya para acabar, la imagen que aparece en este post está dedicada a ustedes Rocío, al club Estela (de León) y los cuates del Mula Mayor, jejeje, ante la insistencia de que les mandara fotos mías. ¡Habráse visto!, diría Chano. La hizo Maggie Ponce, una compañera de chance en un momento de relax (y en una hoja de papel) y resume, al final de cuentas, lo que he sido y lo que estoy orgullo de seguir siendo.
19 mar 2008
¡QUÉ CHIQUITÍO ES EL MUNDO, MUCHÁ!
«Me ‘biera gustado una de Rudy Girón, pero a lo mejor aquél se enoja»
¿Una qué, vos Rex?, me pregunta el Chino con cara de goloso. Una foto, vos hijueputa, le contesto, para eso si abrís la jeta, vaa. Puse eso en el pié de página porque en la güeb de Rudy hay un cachimbazal de fotos de La Antigua y puta, para qué pasarme horas buscando en Guguel si aquél se dedica eso: a retratar todo lo que es y lo que acontece en la Ciudá de las Perpétuas Rosas y territorios aledaños. Pero como aquél no lo conozco personalmente (nos habremos cruzado en Café Condesa o habremos compartido banca en el Parque Central, quién quita), mejor me abstuve. Los fotógrafos son meros celosones con sus chivas y se entiende, pues; sobre todo, cuando son cabrones, como el Rudy. Pero resulta que aquél ni se enoja ni es celoso de su chance ni nada; es más, cualquier pisado puede usar sus fotos siempre y cuando incluya los créditos correspondientes y no modifique nada. “Todo bajo un marco legal que nos permita a todos los…” y blá, blá, blá, como dirían los mierdas del Congreso.
Lo más curioso de toda la onda fue lo que pasó hace un par de días. Luego de haber leído el post en el Muladar y de ver lo que decía en el pié de página, según fuentes extraoficiales, Rudy Girón se dio a la ardua tarea de revisar sus archivos fotógraficos (tiene estanterías repletas con cajas llenas de rollos y negativos que datan desde la decada de los 70) sólo para cerciorarse de “algo”. Echado yo en plena playa gaditana (de Cádiz, pues), chelita en mano y pescaíto al lado, oí el sonidito pisado de “entrada de sms” de mi celular (es el de una rolona de Pastor López) y vi la pantallita pisada: salu2 RR, soi Rudy G, buen post mano, check hotmail, tngo a Svin. Mi güevo, dije yo. Luego de bajar libros un rato, caí en la cuenta. Me fui a un saiber-café y corroboré que efectivamente me habría escrito Rudy Girón quien, cuál sería mi susto, me mandaba una foto adjunta del ¡MISMÍSIMO ESVIN! ¡Diosa puta! Aquí pongo esa mierda, jajaja:
Sí, es él muchá, el de negro. ¡Qué recuerdos! Sería 1995 o 96. Ahí acababa de cumplir los 18, lo sé porque seguía pelando la mazorca, señal de que le habían dado su cédula y ya podía ir tranquilamente donde las nenas. Noten dos ondas: 1) la carita de malcabresto del hijueputa. 2) Que cargaba hasta en las procesiones menos populares, para que vean su engase (creo que es la de Domingo de Resurección, cuando el resto de mara ya está muerta de tanto desvergue). Gracias pues, Rudy, estoy en deuda con vos.
¡Bueno pues, reyes y reinitas! Interrumpí mi sacras vacaciones sólo por esto, así que espero que, entre procesión y procesión, se echen un vueltín por este magno establo y, en lugar de corozo (ya sabemos que hay mara alérgica), se llenen los dos hoyos pisados de la naríz con una buena carretada de cacaemula, que es buenísimo para descongestionar las vías respiratorias, jeje.
¡Saludos a Poncio Pilatos, el que sale en La Mercé y a "Miren", el vendedor de chupetes!
Fotografía comisionada por Rex de Mulamala a Rudy Girón.
17 jul 2006
LA MERA TOS CON FLEMA (PARTE I)
FELIPE BARRIENTOS (1977-) Según el horóscopo quichelense: ARDILLA PERENNE
Cuando yo tenía como quince años, todos los hijos de puta decían que Lipe era mi hermano. En fin, yo me puse coche debido a tanta chela y aquél prefirió conservar su esbeltez de siempre. Engordar es una mierda, pues, ustedes lo saben. Lipe es el sentimental y el más centrado del grupo. Aunque no cree en el amor a primera vista, cualquier pisada sería feliz con aquél, se los juro, sobre todo porque colecciona tarjetas del día de cariño, tazos y se hace tres quesos bailando. Bebidas de su predilección: súchiles y horchata con agua de mosh. Antes le entraba grueso al atol de haba (¿de qué?), pero se indigestó y entonces mejor ya nel. La primera vez que se puso a verga, recuerdo, llegó gatiando a su casa, entró como pudo, se cayó encima del nacimiento y después, por callar al sobrino que se despertó del susto, lo sacó de la cuna y si no es por su vieja que se levantó a tiempo, el pobre güiro se 'biera ahogado, ya que el cerote lo iba a echar a la pila. Sueño a posteriori: estudiar para derviche y perfeccionar el método para güeviar gallinas sin enchichicastarse la cara.
ADOLFO TORUÑO (1974-) Según el horóscopo quichelense: CHUCHO EN BRAMA
El que nunca puede faltar dentro de la mara de la foto es el inconfundible Fito (pecho al aire y mirada intrigante de guerrero troyano). Aquél, como alguna vez lo indiqué, es el más mamado del grupo y el que nos hace güevos a la hora de los talegazos; tanto así, que como bien nos lo muestra su primo Toribio ahí agachado, la mara no le atina, se engasa con aquél y para haciendo claras insinuaciones de mamey en señal de admiración y de agradecimiento. La frutas favoritas de Fito son las anonas y las naranjitas aqueas de plástico que traían azucar adentro. Seguidores: los Pasaco (tercera genereción) y los organizadores de las figuritas de San Luis Pueblo Nuevo. Si alguien encuentra algún parecido con individuos asiáticos, no se equivoca: Fito ganó el XVI Torneo Interpenitenciaría de los Bodocudos, celebrado en Tan-An-Ai, Mongolia del Norte, representando a la cadena de restaurantes Qué Dely, y el único que le hizo la pala fue su primo, por lo que todos ya sabemos; el resto son puros flans, digo, fans.

NOTA: Muchá, si alguien quiere los teléfonos de aqueos, no sé, para alguna de sus hermanas, primas, tías o cuatas desesperadas por probar amor del puro (y pajarito, seamos honestos) no duden en avocarse a su servidor a través de los medios que ya todos conocen, excepto telegrama. Buena onda, espero confíen en mí y no en San Antonio de Padua, que ya debe estar hasta el queque de que lo pongan de cabeza. Va pués!





