
Hubo una época (digo yo, tampoco me hagan mucho caso) en Mulamala, una onda así tipo “Los años maraviosos”, en la que uno (o dos o tres o...) podía tronarse el hocico con el traido de su hermana (por ejemplo) o con cualquier otro mierda que nos estuviera haciendo ojitos y casi estar seguro de que, después de los pijazos, ahí moría la mierda y cada uno se iba por su lado, verguiador y verguiado. Con los años, se instuaró en la conciencia popular aquea mierda de “te voaechar a mi hermano, vas a ver”, y de ahí “te voaechar a mi viejo”, y de ahí “te voaechar a mis primos, cuates y vecinos de la cuadra, vas a ver; linchado vas a parar, hijueputa”. Aquea salvajez se remitía a darnos verga y ver quién putas era el más pilas. Si querías quitarte las ganas con algún compadre, “era más o menos posible” sin que la onda fuera más allá de un hospitalazo. Hablo, a lo mejor, de la época de mis tatarabuelos, o no sé, a lo mejor me estoy imaginando que las mierdas eran otras cuando ni mis tatas habían nacido. En fin, la onda es que en plenos siglos XX y XXI como que el panorama se vuelto un poquito "cuaternario". Ya no se trata de darle verga a Lipe sino de quebrarle el culo a Lipe (o al pobre mulita que se parezca a él, ponétele). La mierda de “estás pendiente, maje” o de "te vas ir a caldo" ya no es sólo pegarte un agüevón como antes; ahora es ir a buscarte y plomiarte en donde putas sea, con quien estés y a la hora que les ronque el culo. ¿Acaso miento, mi querido Lipe? Lipe, que se anda escondiendo desde hace días por un problemita que tuvo con un maestro que resultó ser carnal de El tres equis, (uno de esos narcos malavibra de la Z. 28), sabe que no, que no exagero y que la onda está gruesa. ¡Por Mula!
En Mulamala no hay vacunas ni cuadernos, pero hay mini uzis. ¡Chila mierda, vaa! ¿Acaso somos pobres, pues? Chente lleva dos años llenando un tecolote pisado para comprarse una su 9 mm. Al pobre esqueletudo mierda le quedan bailando los pantalones de lona pero ahí se ve con su cuete en la cintura y sus Raibán chafas echándose un su chester en la esquina de su cuadra, tuluquiando a la mara, creyéndose mitá Choc Norris mitá Llanero Solitario. Y así como Chente hay miles de pisados que creen firmemente que para ser HOMBRE hay que tener CUETE. Engasados mierdas salidos del Adolfo Jol, de la Politécnica, del Ejército, de las PAC, de la Tira, de las empolvadas calles de Oriente, de la Guerrilla y hasta de la Facultá de Agronomía de la USAC. ¿Y ónde me dejás a los mareros, narcos y guaruras de los políticos?, se atreve a preguntar Lipe. El modo operandis de aqueos lo exije, le digo yo como queriendo justificar la onda. Pero no, no es que la justifique, es que es así. Esa pandilla de escorias NO es ni mierda SIN una pistola. (Los fileros parece que ya pasaron de moda. Dicen que ya no los hacen como antes y con dos usaditas, luego luego se oxidan). Y eso es lo cague de risa, pues. O sea, Lipe bien podría andar de lo más tranquilo luego de haberle botado un par de dientes y dejarle el ojo como que es pitahaya podrida al carnal de El tres equis, ¿no? No habría necesidá de que el pobre anduviera haciendo el ajustón para irse de mojado a los Yunaited (huyendo) o para hacerse cirugía de ficha (para que no lo reconozcan). Pero como no, aquí anda aquél con el cubilete en la mano, escondiéndose en mi chante como si fuera un exfugado de Pavón o un expresidente de Mulamala, que son la misma mierda.
El chino pisado que inventó la pólvora debe estar risa y risa en el otro mundo, vaa. Cuando Lipe anda agüevado le da por pensar muladas y cagarse de la risa solo. Son los puros nervios, me comenta. Para variar, la imbecilidad es como un brochazo perenne en el ambiente mulamalteco y somos los típicos mierdas que “lo que vemos, queremos”. Pensamos que andar con cuete, boro o escuadra significa SER GRUESO, como en las licas. (No sé por qué la idea esa de “grueso” la asocio más a “alguien con sobrepeso”, por no decir “gordo” o, como dice Lipe, “apaste”). Muchas chavas, incluso, se mojan si un pisado que se las esté cantineando lleva cuete y anda ahí todo chichudo el hijueputa, con cara de maliado, como si fuera el dueño de algo que sólo en su puta cabeza existe. Un atarantado de ésos se cree con la potestá de decir “este barrio es mío”, “esta calle es mía”, “estos culos me pertenecen”, “tu tienda está en mi territorio, pagame” y pretender que el resto digamos sí con la cabeza y con la jeta calladita porque si no, huy, cuidadito pues o te vas shuco. En fin, como nadie dice ni verga y a otros más nos da igual, la mierda es así y así seguirá siendo. Viéndolo desde ese punto de vista me atrevo a decir que Mulamala es un estercolero, un volcanote (diez veces más grande que el de Agua) de estiércol mezclado con la caca de miles de pelmazos y unas quinientas toneladas de basura con riachuelos de desagües incluídos. Quien no lo quiera ver es porque ya no muy micas o porque NO le interesa verlo, por comodidá o por indiferencia. Digo esto porque al pobre Lipe le quedan los días contados y porque vale verga, muchá, VALE VERGA que tengamos que vivir así y que como no nos queda diotra, nos tengamos que acostumbrar a la idea y a seguir la chingadera como si nada.
Pero volviendo al tema Lipe… ¿quieren saber por qué tuvo la gracia de tronarle el hocico al carnal de El tres equis? Simple y sencillamente por motivo de “gustos tabacaleros”. Tu madre, Rex. Sí, a lo macho. El carnal del El tres equis le roló un cigarrito a Lipe una tarde que se toparon en un putero, Lipe lo encendió cuando iba saliendo a la calle, le dio un par de jalones y, tosiendo con cara de guácala quésesamierda, medio gritó: ¡Casino azuuuuuuuuuul!, tiró a la mierda el cigarro y entró a hacerle camote al otro cerote con todo y puta recién agasajada con un del Frutal de mango. ¡Así como lo oyen!
Estamos pisados, ¿no?
Foto encontrada por casualidá en la página del señor Lord-Kilokan
MULA QUE ES UNO
-¡Dale verga Chepe! -¡Ja, por mula!
11/05/2008
¡ESTÁS PENDIENTE, MAJE!
21/04/2008
¡QUE EN PAZ DESCANSE SERÁ MI GÜEVO!
Que en paz descanse Doña Tomasita Mazariegos y que el Señor… dice el Padre Guayo y, ni siquiera dejando que acabe con la frase, una gritadera, chilladera y abrazadera de la gran diabla explota en el cuartito onde moribundiaba la ruquita y se extiende por el corredor, el patio, el sitio de toda la casa y hasta en las vecindades. Hasta ahí, todo normal, digamos. O sea, así es la vida, pues, no hay diotra. Un ser querido se va a caldo y los demás nos convertimos en Magdalenas (no por gorditos ni esponjosos, no) y nos da por soltar el llanto como si nos estuvieran matando. Eso pasa aquí y en Filipinas. Pero de ahí, a que la pobre doñita… ¡¿descanse en paz?! Eso como que a Rex no muy le queda claro. Primero: por el escándalo antes mencionado; eso, quiera que no, cualquier difunto lo agradece el primer día en la noche, pero el segundo y ya el mero día del entierro, la cosa cambia: a la susodicha difunta le dan ganas de salir corriendo por no haber podido dormir ni una gota desde que el Padre Guayo le roció el agua bendita, guardó en las Sagradas Escrituras un su sobrecito con algo de billete y zafó bulto. ¿Qué paz va a ser ésa? ¡Es como si a un recién nacido le ‘bieran dado cuerda para que chillara dos o tres noches seguidas sin derecho a teta ni a pañales limpios! ¿Quién pisados puede pegar ojo así? ¿Quién ah? Tu madre Rex, los muertos ya no sienten ni verga cuando se mueren, me dice la Lucky. En primer lugar, los que se mueren son los vivos, vos cachetona pisada, le digo. Y en segundo lugar, ¿cuántas veces te has muerto vos, pues? ¿Ya sabés lo que se siente? La gorda de la Lucky se queda callada, como si los ratones le ‘bieran mordisquiado esa lenguota de vaca que se anda echando la muy atarantada. Vos chimar querés, le digo. Ajá, me dice al mismo tiempo que se saca un señor moco de la nariz y, anclado en la uña, lo analiza como si se tratara de una problema de álgebra.
En fin…
Sigamos, segundo: porque para bien o para mal los mulamaltecos todo lo tenemos que hacer fiesta. ¡Todo es fiesta, pues! Lo que se supone que debería ser un acto de aflicción y de recapacitación sobre nuestras terrenales vidas, se convierte en un merequetengue. Los treinticinco familiares se reúnen, más lo primos de los primos y toda la retahíla de los cuates de los cuates y los allegados de los allegados y ¡ni pa’ la vida de la más joven! Las sillas de Alquifiestas de un lado para otro, las carpas en la calle, las bandejas con cafecito y con traguito, y la entradera y salidera de mara que nada qué ver. El olfato por el guaro, los panes con frijolitos voltiados, las cartas y el chisme se despierta en las calles aledañas y la casa de la pobre finada se atasca de todo aquel hijueputal, pues. Aparece el tío lejano (el que jamás se acomidió a visitar a su tía-abuela, porque apenas si sabía que existía) y finge un ataque de tristeza en pleno patio para que la mara se asombre de cuánto quería a la doñita, cuando en realidá el cerote sólo viene a ver si pepena algo de herencia. El primo viendo si le sale algo con la prima allá en el rinconcito, detrás de la pila. Don Cheyo y seis pisados dándole duro a las cartas y carcajiándose por cualquier mulada. Los patojos jugando pelota o agarradera en la calle. Turo y diez pisados libando que es gusto y viendo si sale el ajustón para otro pulmoncito, cigarritos y, de paso, —para los que le entren— algo de “blanco” onde La Patrona. El tío Tavo con otros cuatro o cinco tíos viendo cómo putas salen tablas con lo que dice el testamento de nía Tomasita. Los cuates que no muy muy, entrando tímidamente y no sabiendo ni cómo putas dar el pésame, friquiados por no acordarse de que se dice “mi más sentido pésame” y no “la paz esté contigo”. La Carmen y el esposo de la Chabe, volando güevo en un gallinero. Diez viejas dándole duro a la letanía por aquí y las otras ocho bajándole el cuero a todo y cada uno de los asistentes al magno evento…
Porque… ¿habrá que traer un par de piñatías, unas putas, una marimbita (la Román Hnos. por ejemplo) y decirle a los Gigantes y a los Cabezones que bailen unas sus tres piezas aquí dentro la próxima vez que alguien de la family cuelgue los tenis? ¿Se animarán las Chicas Gallo a amenizar un velorio con algo de quema de pólvora y repique de campanas? ¿Y si en lugar de estarnos aquí encerrados en la casa con el muerto nos lo llevamos al circo? ¿Y si nos ponemos a saltar como en el estadio, al ritmo de “¡El que no salte es muerto! ¡El que no salte es muerto!”? Si yo fuera muerto, me levantaría a darle verga a todos los pisados, a lo macho. ¡Que tu descanse en paz ni qué ocho cuartos! Después del ji-ji-ji y el ja-ja-ja, llega un momento en todo velorio que ya ni nos acordamos quién es el difunto ni qué pisados estamos haciendo metidos en esa casa, que le brincamos a algún familiar porque ya-no-quiere-servirnos-otro-traguito, que pelamos cables y armamos vergueo, que patiamos un par de floreros (por poco nos llevamos la caja de corbata), que nos sacan a pura puntaeverga, que borramos caset y de ahí, hasta el día siguiente, que no nos acordamos de ni verga. Cuando medio nos despertamos, salímos a quitarnos la cruda, nos cuentan la chulada que hicimos anoche y, empinándonos hasta el último culito de chela, salimos con una excusa más o menos como la que me dijo una vez este Toyo:
—Yo sólo salgo a hacer lo que a MÍ me gustaría que pasara en mi velorio, vos. La mara agradecida debería de estar, de que yo deje encargado el chupe y toda la onda…
—Yo sería el primer agradecido, vos —le contestó pasándole el brazo por la nuca.
—¡Cuándo no el coche! ¿A lo macho Rex? —me dice con una de esas miradas estilo Santo Tomás, medio incrédulo el mierda.
—Sí, vos. Siempre se agradece cuando se va a calderas un HIJUEPUTA.
Aún así, Toyo insiste en que sea YO el que lo despida en el cementerio y que consuele a la Lucky, que se queda sola la pobre gorda. ¿Y ustedes qué? ¿Sian muerto alguna vez?
Fotografía extraída de "miar chivo perso anal".
6/04/2008
¡EL MERO CHONGUENGUE!
Hace ya unos veintitantos días más o menos recibí un correíto electrónico del cual quiero platicarles un cachito en este domingo día del señor. Como la dirección de quien me lo enviaba no estaba entre mis contactos, se fue a la bandeja del espan (como Píter) pero, como el asunto decía “para Rex, el Mula Mayor”, mi güevo, dije, lo pasé a la bandeja principal y lo abrí. Ya empezamos con la chingadera, pensé pero tampoco quise adelantarme. Lo leí tranquilamente y, cuando llegué abajo, vi que lo firmaba un nombre que me sonaba mucho y otro que no tanto. Bueno, para no cansarlos, el mentado ímeil me lo mandaba una cuata que conocí cuando chambiaba en la capirucha (no voa decir el nombre de la empresa porque no quiero hacerles propagandas a los mierdas) y que, a pesar de cada uno jaló para otro lado, fue de las primeras fieles lectoras de este cuchitril llamado Mula que es uno. Aunque habrá comentado dos o tres veces, por así decirlo, con nombres inventados (a tu amor le daba clavo, jeje), siempre me mantuvo al tanto de lo que pensaba de cada post. (Esto lo hacía con su dirección personal, no con la dirección que me escribió ahora, por eso no sabía quién putas era). Pues bueno, la Rocío y el Pancho (el traido que se conoció allí mismo, en la empresa, y que no llegué a conocer bien, pero sé que es buena onda, el cerote) me escribieron para contarme que tenían intención de hacer una especie de blog sobre mi persona y el Muladar. Para no hablarles pajas, tengo que decir que mi primera reacción fue la de cagarme un cacho de la risa, no en tono de burla sino más bien de incredulidá. Les respondí que cómo así y que por vida suya me explicaran más la onda. Quedamos en casaquiar por el Escaip y así fue, me comentaron la idea, nos cagamos de la risa juntos (los tres) y no me quedó otra más que agradecerles y ponerme a su disposición en todo lo que necesitaran, a la vez que les rolé un par de direcciones (la de mi broder, por ejemplo) por si querían ponerse en contacto con alguno y bueno, les hice saber mis inquietudes y les di un par de sugerencias.
El resultado de toda la onda ya salió a la luz con el título de El mero chonguengue y bueno, quiero aprovechar la oportunidá para agradecerle el detallazo a Rocío, Pancho, Dani, Oliver y Ángeles y demás cuatazines y fieles lectores y lectoras por este bonito detalle y porque se vé que le han echado ganas para que salga chulo y muy bien logrado. ¡A mí, en lo particular, me gusta! Invito a toda la mara en general (lectores y shutes) a que después de aquí se pasen por allá, por el blog de aqueos, y vean qué putas les parece… sé que tiempo tienen, muchá, así que no me vayan a salir con mierdas. ¡Buena onda pues!
PD. Además, y ya para acabar, la imagen que aparece en este post está dedicada a ustedes Rocío, al club Estela (de León) y los cuates del Mula Mayor, jejeje, ante la insistencia de que les mandara fotos mías. ¡Habráse visto!, diría Chano. La hizo Maggie Ponce, una compañera de chance en un momento de relax (y en una hoja de papel) y resume, al final de cuentas, lo que he sido y lo que estoy orgullo de seguir siendo.
19/03/2008
¡QUÉ CHIQUITÍO ES EL MUNDO, MUCHÁ!
Para los que crean que en el Muladar los ejemplos de situaciones y de mara —o sea, el factor anéglota (anécdota, pues)—, son puras invenciones y ocurrencias de este su servidor (pero no cholero suyo ni de nadie, ojo), regálenme unos minutitos de su valioso tiempo para demostrarles lo contrario. En el post anterior recurrí a la figura de Esvin Fulgencio Lobos Ajuchán para comentar un poco de todo ese halo mítico que envuelve a la Cuaresma y Semana Santa en Mulamala; o sea, como quien dice, lo agarré de cliente. No es el primero ni será el último, ¿va vos Chino? El Chino no me quiere hablar el cerote porque dice que a él nunca lo pongo de ejemplo y que qué cuate más pura mierda el que soy. Al Esvin lo conocí de güiro, como ya conté y lo último que supe fue que se había vuelto “protestante” (así decimos, aunque según nía Rome, tenemos que decir “hermano separado”, no porque se haiga casado con su propio hermano y de ahí se haiga separado, sino porque… ¡Ah, ustedes digan que sí, cerotes!). Al final del post, en el ya acostumbrado “pie de página” en el que aclaro de dónde pisados saqué la foto que pongo arriba, tuve a bien incluir lo siguiente, cito:
«Me ‘biera gustado una de Rudy Girón, pero a lo mejor aquél se enoja»
¿Una qué, vos Rex?, me pregunta el Chino con cara de goloso. Una foto, vos hijueputa, le contesto, para eso si abrís la jeta, vaa. Puse eso en el pié de página porque en la güeb de Rudy hay un cachimbazal de fotos de La Antigua y puta, para qué pasarme horas buscando en Guguel si aquél se dedica eso: a retratar todo lo que es y lo que acontece en la Ciudá de las Perpétuas Rosas y territorios aledaños. Pero como aquél no lo conozco personalmente (nos habremos cruzado en Café Condesa o habremos compartido banca en el Parque Central, quién quita), mejor me abstuve. Los fotógrafos son meros celosones con sus chivas y se entiende, pues; sobre todo, cuando son cabrones, como el Rudy. Pero resulta que aquél ni se enoja ni es celoso de su chance ni nada; es más, cualquier pisado puede usar sus fotos siempre y cuando incluya los créditos correspondientes y no modifique nada. “Todo bajo un marco legal que nos permita a todos los…” y blá, blá, blá, como dirían los mierdas del Congreso.
Lo más curioso de toda la onda fue lo que pasó hace un par de días. Luego de haber leído el post en el Muladar y de ver lo que decía en el pié de página, según fuentes extraoficiales, Rudy Girón se dio a la ardua tarea de revisar sus archivos fotógraficos (tiene estanterías repletas con cajas llenas de rollos y negativos que datan desde la decada de los 70) sólo para cerciorarse de “algo”. Echado yo en plena playa gaditana (de Cádiz, pues), chelita en mano y pescaíto al lado, oí el sonidito pisado de “entrada de sms” de mi celular (es el de una rolona de Pastor López) y vi la pantallita pisada: salu2 RR, soi Rudy G, buen post mano, check hotmail, tngo a Svin. Mi güevo, dije yo. Luego de bajar libros un rato, caí en la cuenta. Me fui a un saiber-café y corroboré que efectivamente me habría escrito Rudy Girón quien, cuál sería mi susto, me mandaba una foto adjunta del ¡MISMÍSIMO ESVIN! ¡Diosa puta! Aquí pongo esa mierda, jajaja:
Sí, es él muchá, el de negro. ¡Qué recuerdos! Sería 1995 o 96. Ahí acababa de cumplir los 18, lo sé porque seguía pelando la mazorca, señal de que le habían dado su cédula y ya podía ir tranquilamente donde las nenas. Noten dos ondas: 1) la carita de malcabresto del hijueputa. 2) Que cargaba hasta en las procesiones menos populares, para que vean su engase (creo que es la de Domingo de Resurección, cuando el resto de mara ya está muerta de tanto desvergue). Gracias pues, Rudy, estoy en deuda con vos.
¡Bueno pues, reyes y reinitas! Interrumpí mi sacras vacaciones sólo por esto, así que espero que, entre procesión y procesión, se echen un vueltín por este magno establo y, en lugar de corozo (ya sabemos que hay mara alérgica), se llenen los dos hoyos pisados de la naríz con una buena carretada de cacaemula, que es buenísimo para descongestionar las vías respiratorias, jeje.
¡Saludos a Poncio Pilatos, el que sale en La Mercé y a "Miren", el vendedor de chupetes!
Fotografía comisionada por Rex de Mulamala a Rudy Girón.
13/03/2008
¡VAMO-SEÑORES! ¡ANDANDO-SEÑORES!

Para estas fechas, entre un gran nubazal de incienso, soportando aquel chilacazo del gentío pisado, el olorón a corozo y las inconfundibles notas de las marchas procesionales, se me aparece la imagen de Esvin, un cuate que conocí en los básicos y que acabó de pastor de la Iglesia Arca de la Alianza Judeocristiana del Último día en que Job sacó a pastar a sus Ciervos, Ovejas y Terneras Prietas. De güiro, fue un ejemplar-cucurucho-aspirante (era un tipunquito pisado que ni a patadas pasaba del 1.15, para qué hablar pajas), pero cuando pegó el estirón se convirtió en solemne-hermano-cargador y ahí se sintió en su mera salsa. Su engase era la Semana Santa o, mejor dicho, la Cuaresma, porque desde el Miércoles de Ceniza no paraba de invitar a la mara para que cargaran con él en tal procesión o lo acompañaran a medirse o a comprar costales y añilina para la alfombra que iba a hacer con los del taller (chambiaba en “enderezao y pintura”), etc. La única vez que fue a misa fue para su Primera Comunión, pero, según el mismo decía, no había nadie más devoto por el Señor de la Caída y por el Santo Cristo Yaciente que él en todo Jocotesburgo. Infaltable en quermeses organizadas por Hermandades, velaciones, hechura de alfombras y procesiones, se ponía para vergazos cuando lo chingábamos: ¡Parecés sayón vos hijueputa!, le decía un mi cuñado porque la dos túnicas que tenía no sólo le quedaban cutas sino que además jamás las planchaba y las tenía más desteñidas que el calzón de la vieja. Esvin, si querés rifamos a tu hermana y que te quede la mitá para comprarte tres cuartos de satín aunque sea. ¿Se pelaba la mara, vaa?
Como en Mulamala nos la llevamos de muy religiosos, cualquiera podría pensar que Esvin era un ejemplo de fe, devoción y temor de Dios, ¿no? Si cabal ahorita estan diciendo sí con la cabeza, están aventaos a la verga porque el mula ése era un ejemplo, sí, pero de TODO lo contrario. Que hay no hay que hartar carne todos los viernes, y ahí iba el cerote organizando churrascos y encargando chicharrones desde un día antes. Que no hay que hacer chanchuy para cargar y ahí iba el mierda a pistear a los de la Hermandá o a pedirle a Oso (un cuate que le sacaba una cuarta de hombro) que se midiera por él para sacar la 3 en la de SanFe. Que hay que ir bien arreglado para cargar y el talega aparecía siempre con unos sus Tritón blancos y enpantalonetado. Que hay que procurar hacer el recorrido completo de la Proce y el mierda no sólo llegaba crudo sino que sólo se metía un rato (las dos veces que le tocaba cargar) y de ahí se salía a echar chelas de caseta en caseta. Que había que mantener el orden y el respeto en las filas de cucuruchos y el cerote te iba metiendo talegazos en la espalda y quitándote el capirote (o si no, majiando al pobre maistrito de adelante: le tocaba la espalda para que parara cuando atrás venía el de la Hermandá diciendo: vamo-señores, andando-señores). Que había que tener cuidado con las alfombras el Viernes Santo en la madrugada y ahí iba el pisado haciéndose el a verga y pasando encima sólo por chingar o armar vergueo (una vez sacó a su chucho después de no soltartlo del naranjal durante un año y ya se imaginarán el resto de la historia). Que es tiempo de abstinencia, de oración y de reflexión y el nene lo único que hacía era envergarse, tronarse su quincena onde las putas, salir a buscar culos el Jueves Santo, echar mano en las aglomeraciones y salir incensariando en las procesiones de la Vírgen, ¿para qué?, pues para ver culos.
Una vez, le quiso dar verga a unos pobres pisados que iban de romanos la madrugada de Viernes Santo, para lo de la Sentencia. Según él, uno de ellos había matado a Jesús, pero como todos eran iguales, ya no hallaba a quién dejársele ir. ¡’Jos de puta, mataron a Yisus! ¡’Quitungüevo si no!, gritaba el cerote, bien a verga, casi chillando. La última vez que lo vi, iba cargando. Se había aumentado 8 cms. Al llegar a las bocacalles, en la Antigua, se hace un como hundimiento. Conforme avanzaba, Esvin iba subiendo el hombro y tapando el espacio con la otra mano, para no dar color de que no llegaba. En el mero centro, Esvin ya no llegaba ni con la shola. Le iba a hacer una foto, pero el hijueputa se metio debajo del andas y se puso a recoger frutas de la alfombra, haciéndose pasar uno de esos patojos. ¿Cabrón, no? Ése era Esvin. ¿Por qué les cuento esto? Pues porque si esto es religión, yo soy Dadi Yanqui. ¿Cómo podemos ser tan suelas y no reconocer que, en el 90% de los casos, esta época es más folclor y tradición (por no querer decir: buen ambiente y chingadera), que otra cosa? Es así, muchá. El mulamalteco todo lo vuelve fiesta, todo es chupe, todo es chingadera. Verano 2008 con desvergues en el puerto y pisadas en tanga al ritmo de Tego Calderón o del ya mítico grupo Rana. Patrocinadores: Gallo Nuestra Cerveza y Ron Botrán. Venado Sello de Oro Especial a la retaguardia, con gente cul bailando en piscinas y ese logo cerote de cabeza de venado en las espaldas desnudas. Concursos de alfombras con jugosos premios. Turnos pagados para cargar enfrente de tu casa. ¿Negocio? Pisados guaquiados, amaneciendo en los parques, todavía con la túnica puesta. Raves full-droga en Pana, rock n’ roll y gringas dispuestas a abrirles las patas a exóticos morenitos con dotes de venderores ambulantes o predicadores, digo, por la casaca que se echan. AHHHHHHHH… la lista es larga, muchá. Rex sabe muy bien de lo que habla y ustedes también. Aquí, las pajas shucas al baño. Si quieren convencerme de que MIENTO o de que estoy EQUIVOCADO, invéntense una buena casaca (como la de Rocky 6) y sorpréndanme.
¡Cómo extraño la Antigua, muchá, por la vida de las putas!
La imagen la tomé prestadita de www.es.wikipedia.org. Me ‘biera gustado una de Rudy Girón, pero a lo mejor aquél se enoja.
27/02/2008
¡ESTA MIERDA NO ES FERIA, CEROTES!

Igual que hay colectivos de maistrosdiobra, brochas, cacos, comadronas, cargabultos, santeras, peinadoras, padrotes y lustradores… así también existe uno de los más cultos colectivos de la fauna mulamalteca: el de los bloggers (jajajaja, pa’ qué mi chile, dice Güicho). Es algo reciente, sí, pero en dos vergazos se ha ido extendiendo pior que chinches o plaga de gorgojo de milpa. De la Atmósfera y la Galaxia, la mara se pasó a la Blogósfera y a la Blogalaxia, todo con tal de estar in y no quedarse atrasados. La primera gran cagada fue regar la bola de que tener un blog salía gratis y era fácil de usar. Ni bien se fueron enterando unos pocos cuando de repente se dejó venir el resto del ganado pues, como si fueran machos. Y en un pispás resultó que cualquier talega tenía un blog y así, sucesivamente, hasta que ahora todo el mundo tiene una mierda de éstas, o dos, o tres, etc., como el morral del Mula Mayor, para nuir tan lejos. Si no pagás ni un len y encima te das el lujo de contarle a la mara que cada vez que hartás frilojes parados te ponés gaseoso-explosivo, o que ese poema que empieza con “en el cielo vi un rosa y en tus ojos un clavel” se lo dedicás a la Tencha, ¿por qué no, va vos Rex? El Güicho cree que uno es mula, pero le digo que sí, a güevos, sólo porque su mamá chambea en Telgua y el internet nos sale casi de grolis, a parte de que está bien rica la vieja zorra, para qué les voy a andar con pajas.
Como en Mulamala eso de la libertá de expresión cuesta un cacho, está bueno que la mara use los blogs para expresarse pues, porque vale verga que nos la pase de lo Cuba. Por eso, hay blogs hasta para tirar; no por lo que pasa en Isla de Fidel (¿Funes?), ¡¡sino porque esta mierda ya se volvió feria!! Vale verga la edá y la ocupación: todos tienen o quieren tener uno. Según yo, hay tres grandes grupos: los pioneros (friquis paioners), los que se inventaron alguna buena casaca y empezaron a echar punta así, mezclando un poco de todo, pero manejando con propiedá el nuevo juguetito y hasta sacándole pisto, imagínense; los yiks (nerdus morbus), con su bombardeo de mierdas que sólo ellos entienden, compitiendo cada hora por ir a la vanguardia de lo que YA dijeron otros y contándonos sus experiencias religiosas con las aplicaciones informáticas (ayer por la noche me instalé el Pipuzz 69 y la verdá es que no se compara al Za-k KK, me dieron ganas de llorar porque pensé que la onda era más tuanis); y los art atac (raiters guanabis), que se la llevan de escritores, poetas y artistas y que pretenden compartir con los vagos cibernautas sus mamadas, fumadas, chafiadas y pretensiones dizque literarias y artísticas, como si todo lo que brillara fuera oro. Hasta ahí, la onda pasa. Quien quita y entre tanta mierda, haiga algo bueno.
El cague de risa está en estas muestras (¿de heces?): Blog pedodiangel → ni guelen ni yeden, contenido y diseño intrascendentes, te entrenés más contemplando un mausoleo o una paré convertida en miadero-cagadero. En el 90% de los casos ni el mismo dueño sabe pa’ qué pisados abrió esa su mierda. Hay unos que no se le atina de qué va la onda y otros, jalando por lo más fácil, son una especie de diarios personales, del tipo: “Hoy les voy a contar lo que le pasó a mi prima cuando fue a pagar la luz al Centro”. Blog guacaebolo → un solo revoltijo de mierdas, desde vídeos de yutub, copi-peist de idioteces que sólo le interesan al dueño, opiniones sin fundamento, malas recomendaciones musicales, chistecitos tontos, pésimas críticas de cine, dibujitos cursis, listas huecas de cualquier mierda, cuestionarios, citas, poemas inspirados en Corin Tellado y un chingo de mierditas en la barra derecha que parece que el blog es un nuevo producto de Esquipulas. Y para acabar de cagarla a lo lindo: el blogger-doy-lástima-y-qué, roedor cerote que anda de blog en blog dejando cerotíos del tipo: “Qué onda, te felicito por tu blog, pasate por el mío, te va a gustar”, que sin que se lo hayás pedido te linkea en su cuchitril y de ahí, al ver que vos no muy muy con sus mierdas, te deslinkea el cerote, todo sentido. ¿Qué culpa tengo yo de que su blog sea tan malo que hasta los de blogger.com se hayan tenido que reunir para ver si lo quitaban o no?, le digo al Güicho. ¿A lo macho?, me dice aquél. Le digo que sí con la ñola y me manda a comer tres quintales de mierda. Al Güicho le interesan otras ondas, como coleccionar tazos y juzgar a su hermana cuando se cambia. ¡Todo un caso el cerote!
Yo también debería dedicarme a otras babosadas. Estaba pensando en… ¿dedicarme a la pesca de mojarras?, ¿abrir otro blog?
¡Saludos desde mi corazón a todos los bloggers de corazón! ¡Éxitos y a seguir creciendo! ¡Juntos todo es posible! (Jejeje, ejem… ejem)
Foto escogida entre el montón que aparecen en Guguel Imágenes.
14/02/2008
¡'CHÁS CULO, VAA!

Para afrontar el día a día en Mulamala, esa realidá culera que tenemos que hartarnos envuelta en güevo y bueno, para callarle el hocico a los habladores (hombres) y a la sociedá de turno, los mulamaltecos (hombres) procuramos mantener una imagen intacta de nuestra masculinidá (por no decir “machismo declarado”, Dios se los pague papas) cosechando el mayor número posible de conquistas sexuales (agarres, manoseaditas, chimes, traidas, novias, esposas, amantes, amigas con derecho, pupis caras, pupis gratis…). Ante todo, hay que ser hombres; si no, pa’ que vergas. Según un cuate que se la lleva de Froid, se trata de “una forma inconsciente de imitar a los hindúes y a algunas culturas centro-orientales”; o sea, los hijos de puta chiman con 30 reinitas así de pelaos, sin tanto pedo; y aquí, bueno, pretendemos hacer lo mismo, sólo que a escondidas y metiéndonos en camisa de once varas.
Cuando ando aplanando calles, me imagino la siguiente escena: todos los pisados que van como ganado de un lado a otro, pasando a la par mía o enfrente, llevan nubecitas de colores en la ñola, como en los chistes, con los siguientes pensamientos: chimar con aquea; echar un polvo con ésa, encaramarse al ayotal, echarle mano a la secre; agarrarse a la Telma, cogerse a la hermana del Chino; trincarse a la Doris, arriconar a la que atiende en el Burger; echar un palito; uy, una mamadita, mi reina; volar güevo; darle duro a la de la librería; removerle los ceriales a la Silvia; remojar la hilacha; darle pa’ sus dulces a la Lupe; tronarle los huesitos a la Canche; dediar a la Ana; bajarse al pozo; chiquitiar a la Juana… y ahí es cuando caigo en la cuenta de que valen verga las chelas y el fut. Las compus no, porque los yiks son muy estrictos los pisados. ¡¿Somos unos grandes marranos, va vos Rex?!, me dice Fito. ¡TALVEZ NOOOO! ¡JA-JA-JA!, le grito sólo para seguirle la corriente. Y es que los dos estamos como apastes, pero claro, no estamos hablando de eso, ni de la caspa, las canas, los piojos, las liendres, las cicatrices, las rastas y los chinchones, sino de lo que rialmente llevamos en la mula. Para las puritanas, la onda es perversa; para las feministas, denigrante; para las putas, ¡lotería! Si hubiera una dirección onde quejarse, yo mismo la rolaría, pero como no hay, no queda más que hacerle ganas. Esto lo digo para ser solidario con mis pocas lectoras, aunque tampoco deberían poner cara como de osh-los-hombres-sólo-piensan-en-eso porque cuando están en plena faena, ahí sí no, ahí sí todo es un paraíso, como si estuvieran metidas en una rola de Rudy la Scala y una catarata de Shangri-Lá con pétalos de rosa se les viniera encima.
Pero el vergueo no es que el mulamalteco se la lleve o sea un puto, un mujeriego o un chimonazo. No, el vergueo está en que es ¡exigente el muy talega! O sea, da igual si es un chibolón mierda (como Richi), un panzón deforme (como Fito y yo) o un espinudo aplastado con tres pelos en la jeta (como Fredy), porque el nene no se conforma con cualquier culo (uso “culo” para referirme a las mamis como ellas algunas vez habrán usado “garrote” para referirse a nosotros, ojo Lu!), no, él quiere un buen culo, si no, ¿qué va a decir la mara, pues? (De preferencia: alta y canchita). Andar de la mano de un culazo en Mulamala significa “yo soy la mera verga, el doble de Cluni, de Pit o de Carlos Peña”, mensaje subliminal que al resto de cerotes nos provoca odio, envidia, babas, erecciones, desconcentración, desaires con nuestra chava (como si ella tuviera la culpa) y, en casos extremos (como el de mi gran cuaz, el Serbelio), una quiotra manuelita en los baños de un Mac o donde se le meta el mero devil. ¡Aquél si no le atina muchá!
Una vez, un cuate que le decíamos Vanila Ais y que se le llevaba del típico mierda que a todo lo tiene que sacar chiste y que lo único que lograba era que la mayoría de pisados le sacáramos la madre y olímpicamente le echáramos vics, por poco va a parar al hospital por la verguiada que le iba a pagar el Turo. Turo acababa de venir de los Yunaited y una tarde nos fue a buscar a donde la Toya. Llegó en una Suburban alquilada (sólo iba a estar 15 días), se parquió, se bajó y le fue a abrir la puerta a una madre que venía con él. Los que lo conocíamos ya sabíamos que era su hermana, que se fue de Mulamala pura chimoltrufia y regresó qué Dios me guarde. Para meterle la verga al Vanila, que era nuevo en el grupo, todos empezamos a gemir por la pisada y a sobarnos los güevos como si estuviéramos calientes. Al mierda se le empezaron a salir los ojos. ¿Quiénes son esos cerotes, vos?, me preguntó. El Turo y una su casera, le dije, es un maldito pa’ los culos, seguro que ya algo entonados, nos da un colazo, ¡como le sobran! Ni bien había entrado el Turo, cuando ya tenía enfrente al chucho mierda del Vanila. ¡Bienvenido vos!, le dijo. Oh, si, gracias, dijo el Turo, algo extrañado, con su acento chicano. Detrás de él entró la Alma, contoniándose y buscando no sé qué putas en su bolso. En eso, el Vanila le pasa encima el brazo al Turo, para abrazarlo, y le gritó: ¡’CHÁS CULO VA, PAPÁ! Acabando de decirlo y Turo ya lo tenía arriconado en un sillón al mierda… ¡ALMA ES MI HERMANA, 'JOPUTA! Entre tres tuvieron que calmar a Turo. Mientras, yo le endulzaba el oído a la Alma en la cocina, jurándole que ya había madurado y que qué rica estás y qué por Dios que si Rigo y que ay, ay, ay, ¿todo eso es tuyo, Alma?, y que mirá, pues, no siás así, tan cuzca, y que… uhh... y, ¿qué llevás debajo de… si yo siempre te he querido, Almita, a lo macho, honbre… nel, el Turo agarra onda… uy, uy, uy… date la vuelta, a ver...
Ejem, ejem... ¿de qué pisados estaba hablando, muchá? ¿De que se fue a caldo Paco Stanley?
Foto hallada en Guguel Imágenes al poner en el buscador: modelo hot.
14/01/2008
MANO, NO LLEVO NI VERGA, FIJATE

Asturias dijo una vez que en Mulamala sólo se podía vivir a verga. Toda la trompa atascada de razón, vos Míguel, se ríe Lico, que apenas si le encanta el trago. Un país, una ciudá no serían lo mismo sin esos pintorescos puntitos desperdigados por los parques, las banquetas, los callejones, los portales comerciales y las inmediaciones de los mercados y las terminales, oséase, los bolitos, pues; o los charas, como quieran llamarles. A menos que vivás en unos residenciales en una zona de pisto, en una narco-isla allá entre Barrios y Belice, refundido en la Sierra de los Lacandones o que no salgás de tu casa ni siquiera a güacaliar la calle cuando pasa el Rezado, no vas a atinarle a la onda, pero vos decí que sí, honbre. (De todos modos, tu aprobación no nos sirve de ni verga. Los hechos, hechos son y punto). Como te venía diciendo, los bolitos abundan y parece que son el vivo ejemplo de la frasesita de nuestro Nobel literario. No voa entrar en mierdas éticas, por aqueo de que siempre hay un familiar (o incluso, uno mismo) que anda comiendo mierda en la calle y palidiando por un su quimicazo. El objetivo de mi discurso, querido lector o lectora, no es juzgar ni despreciar a nadie. Aunque quisiera, no podría. Charamila he sido siempre, sólo que no me gusta darme color, más que todo por mis señores progenitores. Pero dejemos ahí la onda y pasemos a lo que rialmente nos incumbe. Un bolito en pleno estado de bajón y cruda de malamuerte es exactamente igual (o pior) a un canditado presidencial en pleno éxtasis de lavado de coco y compra de votos en un mítin electoral: descarados y mentirosos, o sea: suelas y pajerazos, capaces de vender a su nana con tal de una choca o de un puto voto, respectivamente.
¡Chavo, chavo! ¡Haceme un campañaza, papaíto! ¿No tenés una choquita por ahí, mano? Según vos, te iba a dar tiempo cruzar la calle antes de que el pisado se levantara de la banqueta de la esquina y te acaparara. ¡Huy, mano, hoy si te voa quedar mal, fijate! ¡No cargo ni un len, viejo! He ahí la contestación. Pregunto: si no le vas a dar ni mierda, ¿de qué putas sirve que te toqués las bolsas del pantalón como diciéndole: oí, fichas no llevo, si no, sonaran? ¿Creés que el cerote es mula para no acordarse de que los billetes no suenan? Primero: acordate de que vos también podés parar así, cerote. Segundo: con esa choca que llevabas bien escondida en la bolsita pequeña de tu pantalón podías haber evitado que el compadre se muriera de la cruda. Tercero: si sos codo o andás más pelado que todos los charas juntos, ¿a qué salís a la calle? Pero vos, Rex, ¿no que no ibas a entrar en mierdas éticas, pues?, me dice Lico. Tenés razón, pero es que a veces la mara saca de onda, le digo, ¿te gustaría que un pisado te mandara a la verga sólo porque pedirle un favor? Lico dice no con la cabeza. ¡Chato, chatío! ¡Soy el Canche, vos! ¡Puta, no me reconocés! ¡Si yo soy como de la familia, honbre! ¡Con tu viejo somos así-así! Error haber entrado a la tienda a comprar chicles, ¿no? Detrás tuya entra el Canche (que te tenía bien tuluquiado) y de ahí ya no salís hasta que no te haiga contado que tu viejo es la mera verga, que a vos te cargó de ixto, que siempre te ha admirado y que no creás que quiere pisto ni nada de eso, pero… (¡Ahí va el “pero”!)… si llevás por ahí cinco pesos que le prestés, te lo agradecería en el alma porque cabal hoy le güeviaron y se quedó sin pasaje para Chimal… yo soy de allá, vos, ya sabés, cuando querrás ir, le digo a mi señora que mate una gallina y… Como cabal te agarró sacando sendo billetío dia cinco de la billetera, he aquí la contestación: ¡Ay, Dios, viejo! ¡Si el pisto fuera mío, puta mano, con gusto, honbre, mextraña! Ante la necedá: Mirá pues, un peso te puedo dejar, mano; así de buena onda, ¿oíste? Lo demás es para el pan…
Lo más mierda que uno puede hacer es decirle a alguien como el Canche: mano, yo te hago la pala, pero para guaro no, ¿oíste?, para un tu pan con algo, sí, pero para guaro, nel. ¡Es como si tu chava por fin te sacara de la cuarentena en la que te tenía y en lugar de decirte “chimemos” te dijera “hoy hay 2x1 en Domino’s”! Con el Lico hemos craniado ciertas técnicas. Si te salen con que es para comida, deciles que vos para trama no tenés pisto, sólo para guaro, a ver qué dicen. Si son sinceros y te piden para guaro, hacete pasar por mormón callejero y predicales la palabra de Dios, seguro que te dejan hablando solo; o, si te la andás pelando, acompañalo y mirá que sea cierto. Si te salen con que sólo les falta una vara para ajustar para su pasaje hasta Escuintla, contale aquea anécdota de cuando te fuiste con el Toyo a Panarock, a puro jalón, ida y vuelta, y hasta con veinte quetzalitos en chocas regresaste… en fin, el resto de las técnicas no se las voa contar, pisados… la mara se malacostumbra a querer tener siempre la mesa servidota. En resumidas cuentas, la mierda es no hacer sentir mal a nuestro prójimo, pues. ¡Ése es el vergueo! Entre casaca y casaca, le podemos voltiar la tortilla y salir bien libraditos del asunto. Hay dos opciones: dar o casaquiar. Cada vez que veo venir a un hermano bolígrafo, ya sé a qué pisados me atengo: a que me agarre de cliente con un vergo de pajas. Por eso, antes de que me diga vos, colocho, haceme la carid… le pongo en la mano una su ficha, sin que la vea, le cierro el puño y le digo que se la guarde bien y que no me agradezca; hago que se meta el puño entre la bolsa y le deseo que Dios le acompañe. Cuando se da la media vuelta, me levanto de la banca y me voa la verga, con una sonrisa de oreja a oreja, después de haber hecho “la buena acción del día”.
¡Aprendan pues cerotes!
Pd. La idea de “la buena acción del día” se me ocurrió una vez que me encontré en un lote baldío una bolsota llena de fichas (sin valor) para jugar maquinitas… jejeje. ¿Acaso Hermano Pedro dice que aquí, pues? Eso sí, no traten de hacer lo mismo con los billetes del Bancopoly, porque la mara tampoco es tan mula.
23/12/2007
¡ANDÁ HABLÁ CON LA VIEJA!

Para estas fechas, cuando el año ya está casi colgando los tenis, la mara engasada a los programas de tv y de radio no duerme con tal de no perderse ni un solo de los mil TOPs no sé qué pisados que empiezan a aparecer por todos lados. Las 50 mejores rolas del año, los 50 videos más chingones del año, las no sé cuántas imágenes más impactantes del 2007, las películas más taquilleras del..., en fin, un solo vergueo de estadísticas pisadas y elecciones pura mierda de pseudo-profesionales que ni siquiera a la U fueron… Como a mí me sobra el tiempo y ya estoy algo aburrido de rascarme el culo y sacarme los jutes viendo tele, se me ocurrió compartir con ustedes las 10 FRASES QUE APRENDÍ ANTES DE IR A PARVULITOS. ¿Otro top, vos cerote?, se preguntarán algunos. Que yo recuerde, hasta ahora no he puesto ni uno, así que háganle güevos y si no, ya saben, un clic por ahí arribita y ai nos vidrios. Lo que está en azul léanlo con voz ronca y acento fuerte, como si fueran locutores de la Tropicálida; el resto, como si estuvieran algo azules, sólo por chingar, más que todo.
1. CON EL CULO EN LA MANO: Dícese de un estado de ánimo provocado por un miedo intenso y patológico, como cuando resulta que a la Olga (prima tuya en segundo grado) ni a putas le viene la regla luego de estarte encaramando todos los jueves; como cuando te ponés perro con la pisada de las tortillas y se entera el traido cuque o el hermano salvatrucha; como cuando, sea por despiste o por falta de experiencia, nos subimos a una burra en la Capirucha, nos echamos una cabeciadita y vamos a parar a una céntrica calle de El Gallito cuando ya mero está oscureciendo…
2. ORITA VENGO, SÓLO VUIR A ECHAR UNA MI ARAÑA: Dícese del típico pretexto y/o excusa para ausentarse o evitar alguna responsabilidad contraída, como cuando están a punto de decirnos cuánto es donde La Dálmata y hay que pagar aquel litrajazal pisado; como cuando hay que hacer oficio en la casa y en la esquina nos está esperando la mara para ir echar una chamusca; como cuando el Tono te dice que le hagás la pala para salir con unos culitos y a vos te toca la más pura mierda y encima no pide chela sino… ¡tequila!... ¡y del rebosao!...
3. ¿LA MARA NO LE ATINA, VAA?: Dícese de un estado de asombro o expectación ante cualquier situación ridícula, desagradable o controvertida, como cuando leemos La Extra, Nuestro Día o Al Diario y nos enteramos de las graciosidades y los entrenimientos que nuestros “conciudadanos” se dedican a hacer a diario, los muy hijos de puta; como cuando a la pobre gorda del grupo ningún hijoeputa la alza a ver y vos ya a verga te la llevás a lo oscurito y le prometés “amor eterno” sólo para desaguar la boa; como cuando te enterás que tu vecino fue a empeñar las escrituras de la casa porque no tenía para echarse un su trancazo quitagoma…
4. EL QUE NO SALTE ES HUECO: Dícese de una clara incitación al movimiento corporal en un ambiente de excitación colectiva, como cuando vas al estadio a ver un Clásico o uno de tantos partidos en donde a tu equipo le vuelan verga y a la salida salen vergazos; como cuando hay un mierda que nos cae mal y lo encontramos chupando en el parqueo de un Súper 24, solo que en un lugar de “hueco” decimos “Maco”, por ejemplo; como cuando nos visita el Míster Jorge Arbusto y la mara se congrega en la Embajada de los Yunaited y se arma la de San Quintín para sacarle la madre al talega ese…
5. A VOS QUE TE CREA LA VIEJA: Dícese de un estado de total incredulidad ante lo contado o referido por parte de nuestro interlocutor, como cuando Juancho te cuenta que en su casa se zamparon un gordito entre dos y salieron algo sholones a seguir chupando; como cuando Fredy (quien nos deleita con un parecido impresionante a Golun, sólo que en moreno-tizne) te describe con lujo de detalles los cinco polvos seguidos que le echó a la Mónica (la mamita de la colonia) y termina con un “al final le tuve que decir que se calmara, vos, porque tu amor quería seguir dánd…”; como cuando el muy respetado don Pipe Parado o la muy ponderada Fundío Sucio se suben a una tarima toda pura mierda y te quieren convencer de que votés por ellos, porque ellos sí son gente honrada y están dispuestos a dar la vida para sacar al país del hoyo (yo diría barranco) en el que estamos…
6. ¡ES QUE YA NO MUY MICAS!: Dícese de la incapacidad para distinguir algo o a alguien y a los problemas en general del sentido de la vista, como cuando acabás de meterle un talegazo a otro carro y es lo único que se te ocurre decirle al don que ya mero te vuela verga, como si esa su mierda de Mercedes no tuviera arreglo; como cuando en pleno agazajo, con la luz apagada y guiándote sólo por la calentura y el reflejo que entra por la ventana del foco de la calle, intentás penetrarle el ombligo a la Rosa o ya sea el púbis, por culpa de esa mata pisada de pelambre que impide que Yunior entre como Juan por su casa; como cuando a las tres de la madrugada entrás a la casa aventando todo a la verga y cabeciando macetas colgantes de la gran moronga que llevás y al día siguiente en el desayuno salís con la mierda de “yo digo que ahora si pido cita con este Radamés, papa, ¿qué tal es?, dicen ques un buen oculista, ¿no?”…
7. HACEME UNA VOLADA, VIEJO: Dícese de la petición expresa e incluso piadosa de algún favor, ayuda o asistencia a segundos, como cuando andás palidiando pisto y te encontrás con el típico cuate de familia de billete y le contás que la bamba es para comprarle un regalito al sobri de tu chava, cuando en realidá es para pagar una de Zacapa Centenario que se te cayó de las manos anoche; como cuando tenés quirle a dar pa’ sus dulces a la Toya y la pisada vive hasta la mierda y quesi, saliendo de tu casa, cicle en mano, pasa Chofo con el carro de su viejo; como cuando oís que ya botan la puerta de tu casa y salís por la ventana y es Burrunche, el vago-caco-buena gente infaltable en todo ámbito mulamalteco, y te cuenta que lo tienen que operar de una uña encarnada y que los últimos queczalitos que le quedaban se los tronó en unas guayabas que…
8. ME LLEVÓ LA GRAN PUTA: Dícese de la rememoración de una acción adversa o nefasta en la que la suerte no nos favoreció en lo mínimo, como cuando cabal saliendo del putero (diciéndole a la Yesenia que qué rico le güelía el pelo) pasó tu señora esposa del brazo de su nana (o sea, tu mera suéter) y entre las dos te pegaron una verguiada digna de la aprobación de la Señorita Laura; como cuando te pusiste a verga en la U, perdiste la mochila, te pusieron cuando ibas a miar, te dejó la última burra y te tuviste que ir a jalón a San Lucas y de ahí a pata hasta La Antigua; como cuando por llevártelas de verguiador le brincaste a un pobre maje en un chupadero de San José Pinula y resultó que era hijo del dueño y que entre unos, digamos, seis cerotes te sacaron a pura puntaeverga de ahí y los bomberos de poray andaban de convidio…
9. VOS SÍ QUE DIUNAVEZ, HONBRE: Dícese de la exclamación posterior a una mala acción, un error, una estupidez o un acto de mala fe cometido por segundas personas, como cuando ya algo a Bety, se te cruzan los cables y te da por brincarle a tus cuates, a tus viejos y acabar con las dos manos quebradas por darle verga al poste de luz de la esquina; como cuando maliado y dolido por los desplantes de la Estefani, te tomás un pulmoncito de Indita solo y te intentás cortar las venas cabal donde están… ¡los dedos!; como cuando por llevártelas de chichudo les das verga a tu hermanito en frente de tus cuates, para que aqueos crean que sos la mera verga, cuando no saben que después tu viejo te muele las canías a puro varejonazo limpio…
10. ¡ANDÁ HABLÁ CON LA VIEJA!: Dícese de lo que… me tendrían que decír a mí por llevar más de un año contando muladas y porque para estas fechas lo más lógico es que escribiera algo alusivo a la Quema del Diablo, las Posaditas, los Convidios, las Guerritas de Cuetes, los Nacimientos, los Tamales y el Ponche, la Nochebuena, la Misa de Gallo, la Navidá y el Año Nuevo, pero se van a quedar con las ganas porque desde el 12 agarré fuego y no me siento muy en mis cabales para hablar de ondas serias hasta después del 6 de enero, más o menos. De todos modos, salú, paz y amor para todos y todas, ¡Feliz Navidá y Próspero Penados… o sea, Próspero Año Nuevo! Con lágrimas en los ojos (ni modo que en la boca) y un nudo ciego en el mero gaznate, se despide de ustedes,
Yo, o sea, REX, el Mula Mayooorrrrrrrrr.
Foto gentilmente cedida por www.crazyweb.com
22/11/2007
¡QUE CHAMBEEN LOS MULITAS!

Por más irónico, ridículo, extremista e inverosímil que se oiga, uno de los males que más perjuicio le hacen al ser humano es el trabajo. En Mulamala muchos chambiamos por pura necesidá, porque no nos queda diotra. Hay que hinchar los güevos todas las putas mañanas para salir de nuestro catre y a ¡darle a la rutina, pues! Sin pisto, no hay chelas, estrenos de ropita, escapaditas al Puerto ni peluches para nuestro(a) “peor es nada”. Entonces nos dejamos esclavizar para que otros se hagan ricos, nos dejamos explotar y no somos capaces de decir ni pío. Bueno, y si decimos algo, nos mandan a hacer sho y punto. Pero es que… ¡Sho testoy diciendo! Y nuestra vida se reduce a salarios pura mierda, jefes pura mierda, compañeros imbéciles y compañeras "adefesios". Más de diez horas perdidas de nuestro tiempo. No vos Rex, es que así es esta onda, hay que progresar y sacar al país adelante. Eso mismo le decían a mi abuelo hace un pijo de años y ahora, cuando veo como está la onda en Mulamala, me da la sensación de que si “hacer lo que se nos dé la gana” es progreso, pues nos deberían dar un trofeíto, diploma y pistío incluído. Como comprenderán, a mí esa falacia del progreso y del chance como que no muy muy. Tengo que chambiar porque ni modo; si no, como mierda, literalmente. Mulita soy, sin duda. Pero bueno, no me voa poner socialón, muchá, no se crean. A Marx lo confundo con Groucho, con Richar y con un chocolate pisado. De la lucha de clases, me acuerdo de una vez que los de Tercero A le dimos una verguiada en fut a los de Quinto B. En fin, imagínense si me pongo a hablar del proletariado, de Octubre (¿un grupo de rock, no?), de la burguesía (¿los chavos que cuando era güiro llevaban Yiorllio Bruttini o Esperri Top Saider?)…
Cuando pienso en esto, se me viene a la ñola una de las aficiones típicas del mulamalteco de clase media (¿?): conseguir un chance en una oficina (entiéndase: contador, informático, secretaria, ventanilla de banco, recepcionista, aprendíz de güizache o cualquier puesto hueco de esos) en un edificio de más de doce pisos y mejor si es en alguna zona no tan pisada de la capital. Con eso ¡ya pues!, suficiente para creerse la viva mierda. Ahí van en las burras o en sus carros de segunda, con gelatina hasta en los pelos del culo, su bigotío bien recortadito, sus tacuches de siempre, sus ventiúnicas corbatas y sus locioncitas chafas, caqueriando el anillote pisado ese de graduación que NO entiendo pa’ qué putas sirve, como si fueran unas eminencias los culeros, y creyendo que el resto NO somos ni mierda. Si te ven a vos con algo de greña y barba, pantalón de lona y tenis, piensan que sos un parásito y si son tus cuates, entre casaca y casaca, te dejan ir el vergazo de que hay que madurar, mano; si no, ¿cuándo? Empiezan a usar palabras que antes no usaban, como finiquito, proactivo y a corto plazo. Ya no salen a la esquina de la cuadra, ni a la Plazuela, ni al Quiosco. Se olvidan de salir a ver partidos de basquet o echarse un cigarrito en las gradas de la Muni o en la banqueta de la casa de Nayo. Eso, los pisados. Ahora… ¡las chavas! ¡Ja! ¡Ahí mejor ni entrar en detalles, papaíto! Sin ofender a lo presente, dos o tres post de estos del Muladar se quedarían cortos para exponer de qué pata cojean tus amores. ¡¿Cuándo una pisadita de ésas en minifalda, fufurufa, empliada de alguna empresita dizque importante se va a fijar en vos?! Mejor ni voltiarlas a ver, váa vos Rex, porque ni pedos te tiran, me dice Pancho. Nunca mejor dicho, le digo yo, a menos que te bajés de un BM y en el culo se te note el bulto de la billetera, mejor si con unas cuantas Visas dentro. Pero ¡ah!, de eso aí hablamos otro día.
Pero lo pior, y aquí es onde quiero hacer lo que es un énfasis de esos buenos, lo pior es que —volviendo a los pisados— poco a poco cambian a sus cuates de toda la vida, a sus amigos desde chirices, a sus cuasi-broders por… ¡sus compañeros de trabajo! ¡Faltaba más! Al salir del chance quedan para irse a echar un taquito o una cervecita onde la Nía Nela… ¿A qué, digo yo? ¿A qué? ¡A HABLAR DEL CHANCE! ¡Patética esa mierda! ¿Qué de bueno puede salir de una puta oficina? ¡Chime gratis!, me grita Pancho. Archirequetecontrasabido, le digo yo. Pero a parte de quemarle el pan a tu traida o a tu señora… ¿alguna otra mierda más que unos quetzalitos no puedan cubrir? ¿En qué cabeza cabe ir a chambiar puro burro todos los días sólo para HACER AMIGOS? Al chance se va por pisto, cerotes, ¡nada más! Si estás en una oficina mientras leés esto, echale un ojo a tu compañero más cercano. ¿Ya? Va, ahora ponete a pensar esto: con él tramás todos los días y salís a chingar los fines de semana. Perfecto. ¿Qué creés que pasaría si a él le aumentan el sueldo y a vos no? ¿Creés que te diría: no te agüevés, viejo, a fin de mes partimos vaca? ¿Creés que a la hora de un camote te diría: mano, si te echan a vos, me voa a la verga yo también? Pues si lo creés, estás pisado, compadre. Sólo un 2% de las estadísticas avalan que así sea. ¿Ahora entienden por qué me cae en la verga esa mierda del trabajo? No sólo nos quita a nuestros cuates de toda la vida sino que nos lava el coco haciéndonos creer esa mierda del “nivel social” y del “compañerismo” y del “crecimiento personal”. ¡MA-MA-DAS! La mayoría de estos pisados se morirían sin ir a sus oficinas porque, incluso, lo hacen para escapar de sus casas, de sus hijos, de sus parejas. Yo, como ya dije, lo hago por billete. Pero como reconozco mi debilidá por la vagancia y por la comodidá de mi sillón-cama, me doy el lujo de decir, cada vez que puedo, ¡que chambeen los mulitas!, aunque luego ande prestando bamba y viendo quién me patrocine.
NOTA: Señor Superintendente de la SAT, ¡que facture la vieja y que pague impuestos su abuelita en pelota! NUESTRO POCO PISTO ES PARA JUGAR FUTÍO Y PARA CHELA. Y, bueno, sí, para irle pagando a nuestros tatas el pistarrajal que les debemos. Con cariño, Pancho.
Foto cortesía de mis cuatazines estos de Guguel Imágenes.

