19 abr 2007

¡ECHÉ UNO!


Juan sale de su casa, a pelársela, como siempre. Se va a las vecindades, a incomodar a los vecinos, a ver si lo invitan a almorzar; o a la casa de algún su cuate, a ver si le saca aunque sea una chelita o un par de chancuacos. O si no, a ver culitos al Parque. ¿Su verdadero pasatiempo? Chorriar a la mara, sea quien sea. Imposible hablar como la gente con el hijuesesentamil de Juan, me dice su padrastro, que ya’stá hasta la mierda de que lo chorree. Hágale güevos don Pedro, le digo yo, ¿quién lo manda a usté a meterse con doña Patro, pues? Don Pedro pela la mazorca y me manda a ver si está lloviendo en la esquina. Hablando con él estoy, cuando cae Juan, pues. Bienvenido a mi humilde morada, vos, me dice. Ya metí los litros a la refri, le contesto. La cara entre la miel de abeja queda chula, grita. Si querés, saco a pasiar al chucho, sigo yo de indio. Seguro que tu hermana me echa de menos, agrega. Pero si sólo pedos es, le digo yo. Y así seguimos un buen rato, hasta que don Píter nos manda a hacer sho y yo le digo a Juan que mejor jalemos. Orita vengo, dice el cerote, sólo vuir a trer unos jocotes aquí onde este Pablo. El viejo lo mira extrañado y le pregunta, ¿qué Pablo? Juan se tapa el hocico con la mano y entre los dedos deja escapar algo que se puede entender como: el que te coge en un establo. Luego me mete un codazo y, mientras don Píter suelta un ¿ah?, me dice: tu amor ya no muy oye. Yo no digo nada y salimos. Afuera, me le quedo viendo con cara de “mírense a este mula, pues” y le saco la madre. Chorro más mierda ése; ya ni los ixtos de primaria lo usan, cerote, le digo. Vos porque no sabés ni mierda, me dice, para chorriar hay niveles y, como mi padrastro ya’stá mero viernes, pues hay que usar chorros de antes, ¿me entendés? Le vuelvo a sacar la madre. Vos decí que sí, cerote, ja ja ja. Y jalamos para el Parque, a ver a si hay algún mulita por ahí que nos patrocine algo para el pecho.

Juan va a cumplir treinta en mayo y, hasta donde yo sé, no hace ni pura verga. O sea, llegó hasta sexto primaria y ya. Empezó a chambiar en talleres de carpintería y de mecánica. Medio la hizo de ayudante de albañil y de fundidor. Estuvo de botones en un hotel, se fue dos años a los USA, regresó, puso una cevichería, quebró, anduvo de chofer de burras, de taxista, de tuctuquero y hasta hoy, que como ya dije, full parásito, esperando que la situación nacional mejore. Cuando veo a Juan, veo al típico cerote que jamás ha necesitado de un libro ni de un cartón para colgar en la sala. Pero al mismo tiempo veo a un hijo de puta bien hecho, cabrón para un montón de babosadas y, sobre todo, con una agilidá mental de la gran diabla. ¡El pisao te chorrea hasta cinco veces y ni te das cuenta! A todo, a todo, hasta lo más impensable le saca albur, el hijoepuma. Todo puede tener doble sentido. A cualquier palabra pisada le saca la connotación sexual, el talega, y cuando sentís, YA TE METIÓ EN CLAVOS. Y como él, hay miles de pisados. Es parte de “ser mulamalteco como Dios manda”. ¡Podemos estar comiendo mierda, pero lo jocoso no nos lo quita nadie! Juan bien podría limpiarse el culo con Velorio y humillar a cualquier Rey Feo sancarlista, pero le da igual a tu tío. Es un chorriador nato. «Leche, plátano, cuchillo, monte, teclas, atol, chuchos, vieja, petate, embutido, pelos, cubiertos, polvo, huevos, mollete, pozo, Carmen, miércoles, Pedro, lechuga, nabo, chiquito, Óscar, república, pulga, chile, trasto, patas, caldo, anillo…» son sólo una pequeñísima muestra de las palabras que NO se pueden decir cuando uno casaquea con Juan, porque ya'stuvo que nos fuimos finos. Es así. Juan Chorro, le dije de cariño cuando nos despedimos. Te voy a echar mucho de menos, me contestó y, acto seguido, me somató la espalda, también de cariño.

Y yo me vine. Y aquél se quedó. Y hace dos días me enteré de que pasó a mejor vida. Por eso mismo y, como un sencillo homenaje de mi PARTE, les propongo a todos y a todas ustedes, banda local, que si les da la gana comentar en este post, lo hagan tal como lo ‘biera hecho Juan Chorro; o sea, ¡echando uno! La mecánica es sencilla, dijo Pedro Cofiño. No, ya en serio. La mecánica es sencilla: yo voa iniciar comentando con una frase peculiar y ustedes tienen que ver cómo putas se las ingenian para seguir la onda, o sea, el chorro, pues. Pueden agregar lo que quieran, pero siempre que tenga relación con la anterior. ¿Me explico? Eso sí, ¡a la verga las vulgaridades y los chorros de primaria! Yo sé que entre los lectores hay canela fina. ¡No por algo somos mulamaltecos, pues! Bueno, pilas pues, a ver qué tal sale la onda. ¡Creatividá, ante todo!

Pd. Si vos, lector, lectora o curioso no identificado, no querés participar de este homenaje, no te agüevés, lo entenderemos, especialmente si sos yik o tonti-friqui-nerd. Pero eso sí, que nada te impida dejar tu comentario o cagarte de la risa, si querés, pues, o sea. ¡Bienvenidos sean también nuestros herm-anos latinoameric-anos! ¡Los veo más tarde!


Foto cortesía de www.markarina.com

2 abr 2007

PISCINAS PERO CON TENIS


Como buen mulamalteco, honesto y cabal, escribí un vergo de pajas en mi CV y los muy mulas (más mulas que yo todavía) se las creyeron. Me dieron el chance. Como no dije que era de Mulamala sino de España, no hubo clavo. A este Nato, que ya había intentado antes, lo mandaron mil veces a la mierda, recordándole que “vayan a donde vayan, los mulamaltecos sólo chupar quieren”. Toda la trompa repleta de razón, no lo discuto. Lo que tenía que hacer era un reportaje para la Nashional Yiografic (¡No pues pisao!). Viajar poray, hacer unas cuantas fotitas con mi camarita y escribir dos tres anéglotas, pero no como si fuera periodista sino tirándole a científico (por eso puse: Bachier en Ciencias y Letras). En un par de días me llegó mi paquete: boleto de ida y vuelta, unas inyecciones huecas, unos largavistas en miniatura, una mallita pisada (después supe que era para que no me hartaran los zancudos), unas mis Raibán estilo politur, un talego de cheques de viajero y un mapa del lugar: Senegal. ¡Ah para todo mi güevo!, exclamé entre alegrón y agüevado! ¡Sale África, pues! ¡Que se preparen las Naomi! Reconozco que al principio se me hizo todo así, pero cuando me di cuenta de que no iba a gastar ni un len, que la empresa me pagaba un jugosito seguro de vida (y accidentes) y que además me iban a pagar bonito, me calmé. ¡Agárrenme de mula, pues! Le fui a poner unas veladoras al Santo Niño de Atocha, recé tres Padrenuestros y listo.

Compré un Lonli Planet de segunda (en el avión noté que le faltaba como setenticinco hojas), llené de playeras, bermudas, calzoncillos en una mi mochila y, cuando sentí, ya estaba aterrizando en tierras africanas. Las clasecitas de francés en CALUSAC de hace ya una decena de años me iban a hacer la pala, porque eso es lo que hablan los cerotes. Pero como también iba en calidá de chichudo, pedí un guía que hablara jerigonza. ¿Jerigonza?, me preguntó el de la oficina senegalesa de turismo. Sípi, epel ipidiopomapa depe Mupulapamapalapa, le dije. Por poco me revienta el tímpano del vergazo que le dio al teléfono cuando colgó el hijueputa. Por medio de unos conectes, conseguí un guía que medio masticaba el español. Pero la onda es que este cuate estaba ocupado los primeros días de mi viaje, así que tenía que ver cómo putas le hacía. Yo pensaba que al llegar iba a ser recibido por una tribu de negritos en pelota, lanza y escudo en manos. Y por poco es así, con la diferencia de que iban vestidos y no llevaban nada primitivo, sino más bien tenis naic y camisolas de todos los equipos europeos de fut. Entonces, para no desentonar y caqueriar un cacho, me puse una camisola yo también, la del desaparecido goliador Rudy Rolando Ramírez, de sus últimas apariciones en la azul y blanco. Y así salí del ariopuerto, mandando a la mierda a todos los que se me acercaban a ofrecerme algo y, pum, directo al hotel que me habían reservado.

Monsiu Rex, me dijo la recepcionista al llegar, ¿ça va? Y yo contesté: Calidá, pero con un calor de la gran puta, ¿tiene Gallo? Gallo tenía, seguro, pero no chela. Como no muy nos entendíamos, le dibujé una botellita café y me sacó una Flag, una de las chelas de Senegal. 5.2 de alcol. Me la zampé hasta ver a Cristo. Luego me sacó una Gazelle y luego una Castel. Como me las tomé puro chucho, me pegaron, así que mejor me fui a echar. Estaba en Dakar y al otro día me esperaba casi un día entero metido en un carro de mala muerte para llegar al pueblito en donde dizque tenía que empezar a chambiar. Pero como tres nunca son suficientes, me regresé al bar del hotel y seguí dándole, pues. Amanecí guapo, con ganas de agarrar fuego. Me encaramé a un taxi y pistié al chofer para que parara en cada pueblo a conseguirme chelitas, vino de palma o lo que hubiera. En los primeros diez, aceptó, pero de ahí ya no, porque notó que yo ya andaba algo azul y como muchos son musulmanes, es pecado. Por eso, no más llegar al pueblo, llamé al guía y lo convencí para que me fuera a buscar ahí, que me sentía mal, que la gran puta. Tempranito apareció el cerote, todo apenado porque le habían encargado que me cuidara. Se llamaba Doba y nos caímos bien desde el principio. Le gustaba chingar al cerote. Perriaba cuando podía y, por la noche, después de tramar, se ponía contentón a puro té senegalés y le echaba al dancin. Raro ‘biera sido que no nos compincháramos. El viaje que consistía en excursiones programadas a los pueblos más autóctonos, a los parques nacionales, a los campamentos, a los lugares sagrados y a las zonas de folclor colonial, se convirtió en un tur de pura chingadera y playa. Alquilamos un 4x4, conseguimos otro chofer, apagué mi celular y nos olvidamos por completo del reportaje. Llévenme a esas tribus onde haigan negritas enseñando las chiches, les propuse y se cagaron de la risa. Pisto había. Discos y chupaderos no tanto, pero el ambiente lo hicimos hasta en la montaña. En el fondo me sentía como en Mulamala, aunque sin su Semana Santa ni sus nubes de incienso. La gente me trató como uno más y yo me esmeré en demostrarles lo diagüevo que somos los mulamaltecos.

Trece días en total. La mara no tenía ni puta idea de dónde estaba Mulamala y ahora resulta que quieren ir a chingar allá, a ver si sale algo con alguna antigüeña. Necios los pisados, les da igual que yo les diga que allá son unas interesadotas. En fin, podría aburrirlos contándoles mi viaje, pero no se trata de eso. No podría contar todo aunque quisiera. Recuerdo carreteras larguísimas, con más hoyos que en la luna y un vergo de vacas y cabritas atravesándose cada cien metros; chocitas de paja y adobe en terrenos semidesérticos; patojos jalándote de la mano por un confite o una ficha; un puño de babuinos bajo la sombra de una ceiba, despulgándose; un negro hijoeputa que nos brincó porque queríamos hacerle una foto a un árbol (baobab); un enjambre de mosquitos en la cabeza de un jipi belga y una medusa gigante en la playa de la Isla de Carabane; ¡ah, un montón de ondas, muchá! El viaje estaba estimado para 15 días, pero dos días antes vino mi supervisor y, sin darle vueltas al asunto, me llevó a Migración para que me deportaran, el hijo de su madre. Había perdido mis chivas, me había quedado sin pisto y no había echo ni mierda del repotaje. No me dio tiempo de despedirme de la mara. Bueno, en realidá ya me había despedido como seis veces, pero no quería irme. Y ahora ando aquí de vuelta, vivito y coliando. Sin chance y con más deudas que Latinoamérica, como siempre. ¿Y todo por qué, vos Rex? ¡Por mula! Pero qué pisaos. Lo vivido no me lo quita nadie. Además, recuperé la morenez que había perdido y regresé tostadito, pura champurrada. Con gusto les pondría un par de fotos, pero empeñé la cámara; así que será hasta la próxima, Dios mediante.

9 mar 2007

¡VISTE, TE LO DIJE, CEROTE!


Señor Romero,

Iré al grano: su blog no cumple los requisitos para ser uno de los mejores. Su diseño es escueto, su producción es pobre (postea cada quince días, aprox.) y es demasiado coyuntural; es decir, está suscrito a una tendencia concreta de expresión (la parodia) y está dirigido a un receptor local (el guatemalteco), por lo que se percibe en su “peculiar” uso del idioma español. Además, la subjetividad con la que expone sus temas es excesiva y los comentarios que recibe (en su mayoría) incurren en adulaciones y en opiniones trilladas y/o superficiales. Con el debido respeto, no creemos que su espacio virtual aporte nada nuevo ni contribuya al desarrollo de una visión universal del ser humano, respecto de la sociedad, de la cultura y de la vida misma. Por lo tanto, sentimos informarle que, por esta ocasión, no será tomado en cuenta para el concurso en mención, ya que se aleja un tanto de los lineamientos establecidos por la organización.

Sin más, me despido cordialmente,

Abel Gavino
Responsable Área RRPP
Virtualia Talentos

Eso me pasa por necio. Me lo habían advertido, pero no hice caso. Pensé que a lo mejor no se iban a portar tan culeros conmigo y que, como soy mulamalteco (= exótico), les iba a interesar la onda y al cacho, me tomaban en cuenta. Pero no. Cuando acabé de leer el maldito ímeil, me puse para vergazos. Uno nunca acaba de quedar bien con la mara, me dije. Pero pela la verga. De tóos modos, nunca he ganado ni pura mierda en un concurso, así que mejor que no me haigan escogido. Una cuata que conocí una vez en las Aguas Calientes, un balneario rechulo donde sólo mara VIP va, me acaparó ese mismo día en la burra. Le tuve que contar la mierda para que no se me acercara tanto; si no, mucho color, hombre, aquea no le atina. Me vas a disculpar, me dijo, pero sólo llegué a tercero primaria; no muy te agarro la onda. Le dije que no se agüevara y que mejor la invitaba a un su litro onde La Dálmata, que así me olvidaba un cacho de la onda. ‘Ta bueno, vamos pues, contestó tu amor. Si lo que querés es llevarme a lo oscurito, no hace falta chela, me dijo cuando nos bajamos en la esquina. Hoy sí te voa quedar mal, Josefina, le dije, es que ando algo adolorido; ayer me puse a hacer sentadillas y ya no aguanto las patas. Los dos nos cagamos de la risa. Excusa más mierda, pensé mientras caminábamos. Y seguro que aquea también lo pensó, porque de mula no tiene nada.

[En Mulamala los concursos los ganan los cuates de los organizadores, fijo. Si sos de los de la foto, órale, estás hecho. Si tenés conectes por ahí, si tenés cuello, ya la hiciste. Y bueno, no sólo para los concursos, sino para TODO. Incluso, hay mara de pisto que financia un concurso, certamen o lo que putas sea, con la pequeña condición de que su patojo gane y empiece a tener un cacho de nombre. ¿No sería más fácil darle el pisto al cerote y que se fuera al extranjero a “convertirse” en escritor o en artista?] Mientras nos echábamos un litrógeno con la Fina, pensaba en estas ondas. Aquea se hacía tres quesos cruzando y descruzando las patas para enseñarme el calzón, y yo nada qué ver, andaba medio ido. Me agarraba la mano, me acariciaba el brazo y se acercaba como queriéndome trincar, y yo ni en cuenta. [Siempre son los mismos pisados los que escriben en la prensa, los que salen en los reportajes, los que publican sus babosadas. Si hay un congreso, una exposición o una feria, ahí están, siempre los mismos hijos de puta… ¡pélenme la verga!] Cuando ya llevábamos el tercer lirio, la Fina no se aguantó y de un brinco se me sentó en las patas, poniéndome las teclas en la cara. ¡Vos Fina, hombre!, le dije yo echándome para atrás, ¡aquí no, vos! Ya algo entonada, aquea sólo se reía y me decía "cochinadas" al oído. En otra oportunidá, otra historia ‘biera sido, pero yo no andaba para encaramarme al ayotal ni mucho menos. Me dio por sobarle el pelo. Vos sí que diunavez, me dijo ya maliada, ni qué tan papito fueras para estarte rogando. Agarró su bolso, se compuso la minifalda y salió de la tiendita sacándome la lengua, la muy abusivota. [Es que no entiendo, los concursos deberían de ser algo legal...]

Sí, ya sé que la Fina está como quiere, muchá, pero entiéndanme, yo andaba de bajón y así, aquél que te conté no habría podido hacer su chance; eso, sin contar la chela que ya llevaba encima. Y para ir 'acer una que no sirve, Dios me libre, ¡yo ya me conozco! Total, sin poderme quitar de la shola la idea de que pa’ qué vergas Mulamala con eso de los concursos y tanta mierda, me quedé solo, matándome los ciento cincuenta pesos de mi quincena en chela. De ahí, sólo miacuerdo que La Dálmata (o sea, la dueña de la tiendita) me sacó a empujones, anduve trastumbando por ahí y amanecí acurrucado debajo de una banca del Parque Central, cagándome del frío y sin zapatos. ¡La gran puta, Rex!, maldije, ¡los rieles ni eran tuyos! Me habían peinado, los hijos de puta. ¡Qué clavo! Saber ni cuánta mara conocida me vio así; de seguro ya lo saben en mi casa, reputación más mierda la mía y la de mi familia. Para no cansarlos, me acerqué a un chavo, le conté lo que me había pasado y, buena onda, me hizo la volada de llamar a Esvin, mi vecino. Aquél no contestaba. Probó con dos o tres cuates más [Tono estás pendiente, maje, yo te hice la pala cuando te quedaste tirado sobre aquella montañita de piedrín...] y nadie contestó. Así que tuve que llamar a la casa. Mandaron a un mi cuñado. En lugar de venirse en carro, se vino en cicle. ¡Chiste más hijupueta, vos Poncho, la mierda era que no me viera más mara! Me trajo en el tubo el cerote. En mi casa hubo quema de pólvora, repique de campanas y pepián de cuatro carnes para el nene. ¡Onde repisados! Mi viejo me salió a recibir a pura punta de verga y —esto es confidencial—me corrió por todo el patio, con un tubito de esos de antena (que son como zinc o no se qué putas) y para qué les cuento más. ¡’Cabó Rex, pues! [¿Nuez?]


El mismo cuate que me había advertido lo del maldito concurso de blogs, me vino a ver por la noche. ¡Viste, te lo dije, cerote! ¡Todo por esa tu mierda de blog! Yo agaché la cabeza, todo chiviado. Entonces le vi los rieles, ¡hijo de su…! ¿Qué creen que pasó después?

NO SIÁS ASÍ, VOTÁ: ¿De uno a diez, así sin casacas, cuánto le darías al Muladar? (No se valen mamadas; sólo es para restregárselo en la cara a los mierdas del concurso).


Foto cortesía de Guguel.

1 mar 2007

MULAFLASH INFORMATIVO


¡Qué tal pues, reyes, reinitas, agraciada fauna en general y lectores empedernidos de todos los rincones de Mulamala y aledaños! ¿Ya listos para que el señor Arbusto enporque más el sacrosanto territorio mulanacional? Pues yo no, porque me interesa más informarles (aunque ya sé que a algunos les pela saberlo o no) que La urbe habla cambió de covacha y, prestando pisto y haciendo el ajustón por ahí, consiguió otro cuartucho más amueblado y cómodo para sus extrañas exigencias. En términos familiares, para no andarnos con pajas, quedó un cacho más chingón y bueno, está actualizado, pues; con etiquetas y toda la onda. Así que los exhorto, como diría el Padre Abraán en misa de once, a que se den un vueltín y estén al pendiente del cachimbo de imágenes que tendré a bien compartir con ustedes. Eso, si quieren; porque tampoco es obligación. Ya algunos se me adelantaron a dar la noticia y cayeron voluntariamente, buenísima onda. Otros, ni vistos ni oídos. Y, como sé que hay mara que se acaba de integrar a este nefasto rollo del Mula que es uno, les propongo que si no entienden de qué pisados estoy hablando, machuquen aquí y ahí se van a enterar de la onda. Aclarando: no hay fotos de la ciudá, de los monumentos ni de paisajes; ésas las pueden encontrar en Guguel, así que no se me ilusionen. La idea es compartir los pequeños detalles que no aparecen en las fotos de siempre y que, salvo que se pasen horas metidos en internet, podrán encontrarlas… ¿Pero para qué desperdiciar el tiempo de esa forma? ¡Si’stán aquí, papaito!


PD. Este mensaje desaparecerá en unos días, ¡qué conste!... ¿Alguna pregunta?

25 feb 2007

¡VAYAN A VER QUÉ SE GÜEVEAN!


Resulta que para ir a tu fiesta tengo que ir trajiado; que si me tatúo soy marero; que si no me rasuro parezco charamila. Y viene siendo que no puedo ir con estas fachas a tu Centro Comercial, que si no compro chivas de marca, soy pobre; que si no voy a misa ni salgo de cucurucho, soy Judas Iscariote; que si ando en burra o a pata, soy un corriente y no estoy en nada. Y parece ser que no me dejan entrar en tu Disco porque no doy la talla; que no puedo estudiar en tu Universidá porque no soy rico; que no puedo entrar en tu Restaurante porque no parece que me vaya a alcanzar para hartarme. Y dicen que si me dejo crecer la greña, soy drogo; que si soy chava y fumo y chupo, soy puta; que porque no voy a tu Tiatro ni a sus Exposiciones soy un ignorante, un inculto de mierda. Y resulta que si oigo rock, soy chamuco; que si le voy a los Rojos, soy muco; que si estudio en la San Carlos, soy bochinchero. Y viene siendo que si me pongo un arete, soy hueco; que porque me pagan una mierda, me tengo que conformar con ser pobre; que si no me alcanza para un buen colegio, me tengo que podrir en la ignorancia. Y parece ser que si no viajo, entonces no conozco; que si no tengo un pedazo de cartón en la paré, no soy nadie; que si llegué a tercero primaria, no valgo pa’ ni mierda. Y dicen que si lavo carros en la calle, soy caco; que porque llevo traje típico no puedo ser Presidenta de la República; que porque en mi chante no hay lujos, soy un pelagatos, que no tengo fichas.

Resulta que porque no tuve educación, te tengo que rendir honores Sr. Político y que, por lo mismo, tenés el derecho de bajarte el pantalón y cagarte encima; que porque esa tu mierda de blog Sr. Bloguero lo comentan cien culeros, tengo que reconocer que seás alguien “especial”; que porque apenas mastico el español, soy un analfabeto en tu inglés de mierda. Y viene siendo que si no compro la misma ropa que usté, no ando a la moda; que si no tengo un buen carro, no tengo clase; que porque publicó un su libro artesanal de "literatura", según usté, es el dios que añoramos para nuestra vida, es un cabronazo. Y parece ser que porque no tengo una novia que parezca modelito, soy feo; que porque no voy a chingar a la Zona Viva o a Cuatro Grados, no sé lo que es divertirme; que si me faltan cinco len para unas papas fritas, soy un limosnero y me tengo que aguantar el hambre. Y dicen que como no vivo en una zona residencial, soy del populacho; que porque no tengo un chance como el tuyo, no soy gente de éxito; que si voy al Puerto en Semana Santa, soy gentuza. Y resulta que para que no te metás conmigo Sr. Tira, te tengo que pistear y encima, lamerle el culo; que por soy moreno y no canche de ojos verdes, soy un indito más del montón; que si te pago con un billete dia cien, me mirás raro, como si sólo los chancles pudieran hacerlo. Y viene siendo que si no tengo unas cuántas tarjetas de crédito, no estoy in, no encajo en tus círculos sociales; que porque dizque se haiga reformado Sr. Marero, tengo que creer esa cháchara de amenazas disfrazadas que me da todos los putos días en las burras; que para que vote por usté Sr. Candidato, piense que unas laminitas y un par de costales de cemento son suficientes.

Y parece ser que si no me da la gana chambiar todo el santo día, soy un güevonote, un vago de mierda; que si no me harto pavo para Navidá, no sé celebrar esas fechas como se debe; que si te digo las babosadas en la cara, soy un abusivote que no tiene derecho de faltarle el respeto a nadie. Y dicen que porque no me pongo una playera del Ché, no tengo conciencia social; que porque no me sale bigote ni estoy mamado ni tengo tres o cuatro culitos, no soy hombre; que si no estoy de acuerdo con lo que miro, tengo que hacer sho y hacerle güevos. Y resulta que si me cae en la verga el desfile del 15, soy un antipatriótico vendepatrias; que si prefiero quedarme leyendo en la casa en vez de salir a echarme los tragos, soy un trabado, un antisocial y un reprimido; que si me echo los tragos, soy una lacra, una causa perdida; que porque ya mero cumplo 70 años, me tengo qu’ir a refundir a un puto asilo… Así que, por eso y un pijazal de ondas más, Sra. Sociedá Mular, me place decirle que se vaya a la mierda, que no necesito sus fraudulentos servicios ni sus planes corruptos, que ya estoy hasta el queque de tanta estupidez; que sí, que es verdá, que soy un gran mula, pero no tanto; que ya estuvo bueno de seguirle aguantando sus mamadas, que no piense que sólo porque soy un ciudadano común y corriente, no me doy cuenta de las cosas; que ya no me venga ni me salga con pajas, que los pijijes se arrean en otra parte; que aquí, en mi mundo, usté y los cerotes de sus discípulos y creyentes practicantes, simple y sencillamente, NO SON BIENVENIDOS. He decido.

12 feb 2007

NI MIERDA TE GUSTA, ¿VA VOS?



Vos Rex, me dijo Tunches, hoy expulsaron a mi güiro de la escuela, fijate. Como aquél es mero pajero, no muy le hice caso y seguí soplando mi taza de incaparina, que estaba hirviendo. ¿No me creés, verdá? ¡A lo macho, hombre! La onda es que el retoño de este cuate había armado camote en su grado porque no quería mosh ni gaieta, sino chocolate con leche y un sangüichito de jamón con queso. ¡Habráse visto! El cerotío creía que andaba en las Posaditas, tu amor. La imagen del ixto droga refunfuñando porque ya estaba hasta el queis de la refa escolar se me quedó grabada y entonces caí en la cuenta de que, “curiosamente”, en Mulamala no estamos conformes con ni mierda. Sea lo que putas sea, siempre tiene que haber algo que no encaja, que no nos llega. Si yo fuera un tícher, por ejemplo, y me tocara pasarle lista a mis patojos, algo así pasaría (suponiendo que conozco bien a cada uno y sé de qué pata cojean):

—¡TITO!
—Presente, profe (Aunque sea mi cumple, yo no me harto ni una puta pieza de Pollo Campero si mi nana no sale a comprarme un quetzalito de tortillas. ¡Es la milésima vez que se lo digo!)
—¡LIPE!
—Presente, tícher (Por chingar jodí la compu que me regaló mi viejo porque al mula se le olvidó el micro, la cámara y el maus inalámbrico; además, era negra y me llegaba más en gris…. Ah, tampoco traía el güindous vista.)
—¡FINA!
—Presente, querido profesor (Cuando nació mi hermanita, la quería mucho; pero ahora que ya creció y se puso más alta y chula que yo, ¡la odio a la pisada!, ¡ojalá la embarace algún camionetero!)
—¡EDY!
—Aquí (Yo no quería un profesor barbudo y panzón; yo quería una maestra que estuviera buena, que nos enseñara el calzón de vez en cuando. ¡Que se metan la beca entre el culo! ¡Esta escuela es una mierda!)
—¡RIVELINO!
—No vino tícher, está malo; le dio catarro, pero como no quería tabcín ni bebetinas, hizo que su abuela, que ya no muy micas, lo llevara al Herrera Llerandi. Siempre hace lo mismo…

Sí, ya sé. Son niños y hay que entenderlos. Futurito más hijoeputa el que nos espera, vos Rex. Bueno, tampoco es para tanto; son sólo ejemplos rebuscados, yo sé que no todos los patojos son así, sólo los consentidos y los potenciales mareros. Mejor pasemos al nivel adulto, como en las licas. Todos los días nos levantamos desiando que no haigan colas en el banco, ni en el IGSS, ni en Finanzas, ni en la Empresa Eléctrica. Si no hay juguito de naranja en el desayuno, nuestra nana o cónyuge son unas güevonotas, por no levantarse temprano y tenerlo todo listo. Si cabal al salir empiezan a caer unos talegazos de agua, que por qué llueve; pero ese mismo día nos enteramos de la sequía que hay en el interior del país, entonces que por qué pisados no llueve. Quisiéramos que jamás se hicieran esas atrancazones pisadas de tráfico en la entrada a la capital, cuando están arreglando la carretera o haciendo un paso a desnivel, pero maldecimos al Gobierno porque sólo para güeviar sirve y no arregla las carreteras. Que si van a adoquinar nuestra calle, que qué ruido más pisado, que con el aire se levantan aquellas nubes de polvo; pero si no lo adoquinan, alcalde y consejales son una partida de mierdas. Que si la mara ajusta para una botellita de guaro y te invitan, mal, porque el nene sólo chupa güisquil; que si hay chela, que no vaya a ser Sol ni Tecate, y que también compren V8 y, de paso, que le preparen micheladas, con poco hielo, para que no empache; y si alguno anda en carro, mejor, porque qué güeva.

Si nos vamos a graduar, diunavez le advertimos a la mara que no se aceptarán pañuelos, calzoncillos Magregor o lociones de Avón, y que el que no vaya a la fiesta con traje completo, que mejor ni llegue. Si hay sol, queremos que haiga frío; o por lo menos, que esté medio nublado, para no andar con el chilacazo diarribaparabajo. Si hace frío, que qué frío más mierda, que uno ya no puede sentarse en el parque a echarse un cafecito tranquilamente. Que si están los de la GANA, mal, porque son de la misma marita del CACIF; que si los del FRG, pior, por genocidas, ladrones y fugitivos. Que si prohíben los canchinflines, mal, porque se pierden las tradiciones y las chingaderas navideñas no son lo mismo; que si no los prohíben, mal también, porque son un peligro latente para todos y los patojos son unos mulas que ni tirar esas mierdas saben y acaban incendiando mercados y almacenes. Que mejor Transmetro no, que uno se hace bolas y en unos meses será un nido de cacos esa mierda; pero si no lo ‘bieran hecho, éstas son las horas que estaríamos quejándonos del mismo transporte de hace mil años. Que Arjona nel, que ya cayó mal con esa formulita de frases trilladas y comparaciones aparentemente contradictorias; pero luego mal porque en Mulamala no hay artistas, que qué huevos, que cómo va’cer eso, que hay que aprender de los mejicanos, que a cualquier “pendejo” le hacen bulla. Que la selección de fut es una viva mierda, que los jugadores son unos fiesteros los cerotes y que no le ponen güevos cuando juegan; pero si ya mero clasifican, entonces ahí si nel, andamos sacándole la madre a todos los incrédulos y malinchistas, que con la Sele hasta la muerte, porque ‘ora sí vamos a ir al Mundial y el Pescado debería estar en el Rial, y el Pando con Bécam en el Galacsi, etcétera, etcétera…

Los ejemplos sobran, muchá. Es obvio. Lo más cague de risa es que cabal ‘orita me estoy dando cuenta de que Rex siempre ha sido un inconforme de mierda; el típico cerote que lo critica todo… La incógnita final es ésta: ¿podrá algún día esa inconformidá cambiar nuestras vidas y permitirnos alcanzar algo deseado, para bien de nuestras vidas? Da igual la respuesta; si contestan que sí, Rex (como buen mulamalteco) dirá que no, que hay que ser humildes y aceptar lo que tenemos; si contestan que no, Rex dirá que sí, porque si no miren a Maicol Yacson que nació negro, pero, inconforme, se destiñó y se hizo blanco, se puso nariz de pequinés y después se convirtió en Piter Pan para poder chiquitiar a un par de güiros; aburrido, le dio por ponerse pantalones más ajustados de lo normal, sombreros de chava y pasearse como puta; y ya no se sabe si es hombre, perro, mujer, personaje, rey del pop, negro, blanco, albino, extraterrestre, camalión y no se cuántas mierdas más, el muy talega.

Así que si ven al Rex, mejor sáquenle la madre.

31 ene 2007

(CABE)CITAS (EX)CITABLES 1.0


"Se podrá ser un animal, un perfecto burro, un caballo, un bestia de primera, un gran bruto o un zopenco, pero sólo el ser mula nos dignifica, nos redime y nos eleva más allá de estos jiotosos horizontes de pretensión e hipocresía, en donde vuelan zopes con aliento a cuxa".

Rex 21; 2-3

Ilustración cortesía de Guguel.

18 ene 2007

¡ACASO NO SOS HOMBRE, PUES!



Lo más pisado de la vida es el tiempo, muchá. El tiempo es como cuando uno tiene asientos y no para de cagar y de cagar; todo el rato corriendo al baño, soltando el chorro de mierda en una nica o manchando los calzoncillos. Con el tiempo van pasando mierdas y no hace falta ser cabrón para llegar a la conclusión de que nada es para siempre, de que igual que las Rayo-Vac y los cuquitos diadiez len, todo se acaba. Los mulamaltecos (hombres) nos la llevamos de muy machitos, de que nunca lloramos. Si no somos güevudos, somos chichudos o culeros; pero jamás maricas. Llorar está prohibido; chillar, pior. ¡A la verga la nostalgia, el sentimentalismo y todas esas huecadas! ¡Huy, chis, fúchila! ¡Ay de aquel “varón” (como dicen los pisados que se suben a las burras a hablar de Dios) que dé muestras de echar de menos algo, de sentirse pura mierda, de andar de bajón, de hacer pucheros, de andar chipe! ¡Ja, se lo lleva la gran puta! Ahora aguantate, vos Nando, ¡acaso no sos hombre, pues! Para solapar nuestra parte sensible, nos escudamos en talishtadas y en chingaderas; sale mejor. En la tarde, nos cagamos de la risa de Güicho porque se le salieron las lágrimas al enterarse de que habían aventao a la mierda a su chucho; pero por la noche, metidos en la cama, chillamos de la rabia al darnos cuenta de que ya somos mayores de edá y no sabemos lo que es tener una traida. Así es la mierda. Sin embargo, seguimos indios con que sólo las nenas lloran y que, en cualquier situación, hay que ser “hombres” y hinchar los güevos.

Hablo del tiempo porque con el tiempo los cuates ya ni se hablan, los traidos se separan, algún familiar pasa a mejor vida o al vecino que saludábamos todas las mañanas le quiebran el culo. Lo pisado es que en Mulamala nos acostumbraron a tragarnos las babosadas tristes que nos pasan. Además, que un chavo suelte un par de lagrimitas al final de una lica puede ser señal de que tiene el pito y los güevos de plástico. Que chille cuando su equipo pierde la final de la Chanpions o del Mundial, ¡pior! Lo mismo pasa cuando nos manda a la mierda una traida o cuando un hijueputa nos truena el hocico. De patojos no teníamos que llorar si nos caímos de la cama, si botábamos el helado cabal cuando íbamos a lamerlo, si el suela de nuestro primo nos birlaba nuestros cincos o si nos estallaba un cuete en plena Nochebuena. ¡Ah, patojo más chillón este, hombre! Si seguís chillando se va a levantar tu tata a hacerte bailadito, pues. Ahora que ya somos mayorcitos nos acordamos de todas esas ondas y nos da risa. Aquel “¡ya chillás, ya chillás!” acompañado de rítmicos talegazos en la paleta de los pupitres que, en coro, la clase entera nos cantaba cuando nos acababa de reglaziar la seño Beti o el profe Hugo; y uno nel, nada de chillar, apretando el aniceto y respirando fuerte, haciéndose el torito, hasta que ya, hinchado en rabia, no quedaba otra que chillar para que se acabara la chingadera. ¿Si’acuerdan? Desde ixtos, repito, nos fuimos haciendo la idea de que al igual que comerse las uñas, salir de chavas en un acto escolar o ver Doña Beija, llorar no era precisamente un acto digno de nuestra masculinidá.

Ver que una chava llore no nos hace pensar en nada, pero si por casualidá vemos a un cerote chillando, ya sea en el cine, en un velorio o en el estadio, nos entra un no sé qué, una sensación mierda como de “pfff, pa’ qué vergas” y nos dan ganas de irle a decir que le haga güevos, que no sea hueco. Un buen manojo de culpa tienen nuestros tatas, pero si pensamos así, la culpa también la tienen nuestros abuelos y nuestros bisabuelos y nuestros tatarabuelos y los tatas de éstos y los tatas de éstos, etc., etc. Sin embargo, no todo es una mierda. Si tenemos clavos a la hora de expresar nuestras emociones, hagamos como el cocinero, pues, que aprovecha para llorar pelando cebollas; como el albañil, que a cada rato le entra tierra en el ojo y tiene que llorar para que salga; o como don Juanito, el sastre, que dejó de usar dedales para pincharse de vez en cuando y soltar dos tres lagrimitas. O si no, ya como la gran puta, aprovechen cuando haiga chupe, pues; con Los Tigres o con Chente (que de macho no tiene ni verga, porque siempre anda chillando por los culos) a todo volumen y los cuates de toda la vida, parquiados en algún Súper 24 o en un lote baldío, para que no chingue tanto la tira. En fin, opciones de ésas hay un vergo, muchá; no me vayan a decir que no.

Ahora bien, si ninguna les güele, hagan lo que hacía yo de ixto: destacen tres cajas de cartón; con los pedazos construyan una especie de tubo pisado (como el del papel tualet, sólo que en grande) y píntenlo de café oscuro; pela el riel si no sale tan redondito como quisieran. Con nailon verde, confeccionen un vergazal de flecos, como los que sirven para adornar los carnavales o los Corpus Cristi. Peguen todos los que puedan en un extremo del tubo, tapando la entrada y haciendo bulto; como que fuera una gran peluca. Por si no me captan, la idea es construir una especie de árbol, pues, al estilo parvulitos. Bueno, cuando ya haigan acabado, escriban la palabra “sauce” en una hoja de papel bon y péguenla en una parte visible del tronco, y ya. Lo que tienen que hacer después es esperar a sentirse hechos mierda y ¡listo! Zampen la carrera para su cuarto y, sin pensárselo tanto, métanse o pónganse el “sauce”, (como que fuera condongo) de manera que los cubra enteros y ya adentro, descósanse, pataleen y chillen que es gusto. Ahí nadie los va a chingar ni se van a burlar de ustedes; tampoco les van a decir “maricas” ni los van a ver sexistamente despectivos. ¿Por qué vos Maco? Porque así sí está permitido que un hombre chille. ¿Y por qué así sí? Porque por eso los “sauces” son llorones; y no lo digo yo, lo dicen los puetas, los trovadores y algunos botánicos. Para no asfixiarse, ábranle un par de hoyitos por ahí y ya estuvo; a manera de ojos, si quieren. Ah, que no se les olviden unos clínecs o un par de paliacates para sonarse los mocos.


¡Que les surta, pues!

8 ene 2007

COMUNICADO OFICIAL: CAYENDO DE MULAS



QUERIDOS LECTORES Y LECTORAS DEL MULA QUE ES UNO, en representación de Rafael Romero alias “Rex”, yo, Guallo Tats, ciudadano de la Bienaventurada Mulamala de la Asunción y excompinche de aventuras alcohólicas del mencionado susodicho, tengo a bien publicar la siguiente aclaración sobre los hechos acaecidos últimamente en relación con el cierre definitivo del Muladar, un aparente rincón familiar para pasarla, como decía el colochito de Agencias Guay, “en confianza, entre amigos”; un espacio virtual al que muchos y muchas de ustedes acuden periódicamente para reafirmar su identidad… ejem, ejem… digo, en busca de un momento de sana diversión y entretenimiento. Según fuentes extra-oficiales (por no decir orejas, ojetes y lenguaslargas), esto fue lo que sucedió el pasado jueves 28 de dicienbre, en “algún lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme”:

10:00 AM: Rex sale de su cuchitril, se hace pasar por charamila (barba, ojeras y aliento rancio le ayudan), pide limosna a todo aquél se le cruce en su camino, ajusta para una su horita de internet y se mete a un saiber a ver porn… ejem, ejem… digo, a revisar su correo electrónico. Borrando el vergazal de correos basura que le llegan, cae en la cuenta de que es el Día de los Inocentes y decide “ver a quién agarra de mula”. 12:15 PM: Rex sale del saiber con una sonrisa de oreja a oreja. ¡Ya’stuvo!, piensa satisfecho, ¡a ver cuántos mulas caen! Parece ser que, mientras caminaba, se acordó de un sonoro talegazo que le dio una ex novia por salir con una de sus típicas bromitas de “inocentes”, pero le dio igual. Ahhh, pela la verga, de todos modos la mara agarra onda, chingadera es chingadera. A Rex, como ya es obvio, ya no le cala nada; es un llevado por mal que ni a patadas aprende. 14:05 P.M. Rex se encuentra con el talega de Pipo el Leproso; éste le cuenta que le acaban de notificar que le volverán a salir los dedos que le habían amputado. Rex lo abraza y lo felicita. Pipo se carcajea y le dice: ¡por inocente, jueputa! 17:30 PM: Rex se junta con su traida en un Macdonals y le cuenta que escribió un post contándole a la mara que el Muladar había llegado a su fin y que buena onda por todo y que sí y que no y que la gran puta. 17:35 PM: Rex es insultado por su traida debido al mal gusto de la broma y porque “qué pura mierda con la mara”. Rex devuelve el insulto, pela la mazorca y se va a la mierda sin pagar.

Dicho esto, conviene que sea sabido por todos y todas que Rex ya no es mi compadre y que, por tanta indiada pisada, ahora me cae en la punta del chile. Y no es que yo me haiga vuelto yik o hueco; no, es que simplemente uno se cansa, pues. Sin embargo, no voy a ser tan culero como él y por eso tengo a bien compartir con ustedes un pequeño fragmento de una presunta entrevista realizada por Nito Carcuz, enviado especial de la prestigiosa Pequeña Prensa, de Antigua Mulamala, para que ustedes mismos juzguen lo que proceda:

NC: ¿Sabía usté que dos patojos pisados estuvieron a punto de irse a caldo después de enterarse del cierre definitivo de su “bloc”?
R: Sí, pero lo que querían era devolverme la broma los muy mulas. Y no pudieron.
NC: ¿Cómo reaccionó al leer los comentarios de sus lectores luego de hacer pública su decisión de acabar con el Muladar?
R: Después del cague de risa en solitario, al darme cuenta de que “había agarrado de mulas no a uno sino a un montón”, hice sho y releí lo que la mara puso y me alegré de los buenos deseos y de lo que el Muladar significa para muchos, incluso para quienes no lo soportan, le tienen envidia o no suelen comentar. Güen trip, la mara.
NC: (Este ya’stá huequiando) Entonces, ¿valió la pena la bromita?
R: Aunque algunos me han dicho que la cagué, yo creo que valió la pena.

Como lo dije con anterioridá, la decisión queda en ustedes. Eso sí, si le van a perdonar la vida al cerote éste, luego no vayan a andar quejándose cuando se las vuelva a hacer, porque, como se dice, la que es puta, vuelve. Y no es que el Rex sea puta, pero sí es un regaladote para estas mierdas; se los digo yo, que lo conozco. De lo que sí estoy seguro es que el Mula que es uno todavía no cuelga los tenis y que seguirá (para mi puta mala suerte) echando punta hasta que el autor sea perseguido, secuestrado y desaparecido; o simplemente, hasta que se aburra de ser MULA y le dé por subir de escalón: al de BURRO.

Con patriotismo y miopía,

Guallo Tats
B2-11,911

28 dic 2006

¡AQUÍ ME BAJO, DON!


Igual que todo en la vida, muchá, este purrún llega a su desenlace; hay que echar a la verga a los bolos, tapar la marimba y barrer el pino. Es algo medio inesperado, pero tan necesario como echarse una micheladita y un cevichito un sábado a mediodía, cuando uno anda bien cerote de la cruda. Quiero agradecerles de corazón (aunque suene hueco) a toda la mara que desde el inicio hizo que el Muladar fuera lo que es: algo que ni yo mismo me esperaba, un éxito, muchá. Gracias a todos por leer tanta mulada y tomarse el tiempo para comentar y escribirme a mi correo (algunos). Lo bonito de todo esto son los lazos que uno va haciendo con mara que ni conoce. No me van a creer pero yo valoro un vergo eso, muchá. Sé perfectamente que al menos dos o tres amigos nuevos me eché mediante el MULA QUE ES UNO. Tengo otros proyectos en mente y el tiempo ya no me alcanza para mantener con dignidá esta pocilga y la verdá, prefiero retirarme en alto y no con la cola entre las patas. Tampoco es que esté tirando la tualla, sólo creo conveniente cerrar un ciclo y ahora es un buen momento para hacerlo. Me despido entonces, pues, con un nudo en la garganta, medio tristón, pero seguro de que los nuevos proyectos también me entretendrán mucho, como mi querido Muladar. Y bueno, seguiré pendiente de los blogs de muchos de ustedes, así que tampoco crean que me voy a desaparecer así nomás; nel, seguiré conectado a esta onda del internet, a güevos, como siempre. Un chito y un abracho para todos y Feliz Año, con Gallo Nuestra Cerveza y Ron Polano. Su cuate y compadre de siempre, Rafael Romero (REX)

18 dic 2006

O TODOS HIJOS O TODOS ENTENADOS


Hace unos días vi un video de unas carreritas de caballos que hacen en alguna parte de Mulamala, en Occidente, creo. Las pistas son unos como callejones pisados y cada jinete (compiten de dos en dos) se mete un su putazo de Indita cada vez que llega a uno de los extremos (son carreras de ida y vuelta). Parece ser que gana el que aguante más, el más piedra. Pero no estoy seguro porque a lo único que le puse atención fue a los talegazos que se metían después de la sexta ida y vuelta, cuando el guareque empezaba a hacer efecto. Un total cague de risa, muchá. Los cinco minutos que duró el video fueron suficientes para darme cuenta de que la vida no sería la misma sin nuestras estupideces. Da igual si se trata de una costumbre ancestral o de una tradición folclórica; media vez nos dé risa o notemos que lo que estamos viendo tiene más cara de ridiculez que otra cosa, ¡aaah!, para qué más. Después de zamparme unos buenos vinos y de darle vueltas al asunto, llegué a la siguiente conclusión: el medio tiene la culpa de ser como soy. Hay un pijazal de mara que se alimenta de la estupidez; yo soy uno. Soy tan adicto como un charamila. ¡Sin pajas! Crecí entre cursis valses de quinceaños, desfiles militarizados de una falsa Independencia y veladoras en honor a un palo llamado Maximón o a un muerto de apellido Ubico. ¡Cabal, por eso soy así! ¡Por eso no puedo evitar ser un mula y entretenerme con tanta mulada!

Y entonces se me vienen a la cabeza un montón de ondas, muchá: los bailes esos de “figuritas” y de “monstros” que hacen en los pueblos (siempre he preferido el de los “fieros”, en donde los huecos dia-de-veras aprovechan para hacerse pasar por huecos dia-mentiras y pasar un glorioso día vestidos de culos persiguiendo pisados para trincárselos); las típicas despedidas de solteras y solteros, en donde al mula que se va a casar lo llevan a las putas, a que chime y se entalegue (cf. Síndrome del Macho Cabrío: machismo), y a la pobre cerota la encierran en casa de un familiar con una buena pandilla de señoronas a hacer jueguitos de tercero primaria y a darle consejos para que se convierta en una buena esposa y cuide de su “príncipe azul” y tengan muchos “hijitos” (cf. Efecto Susanita, la de Mafalda: susanismo); las procesiones en Semana Santa, en donde un vergo de cucuruchos (lo dice un ex hermano cargador) demuestran su devoción yendo crudos (algunos todavía a verga), echando chelas de tienda en tienda, viendo si sale algún culito por ahí o, ya en la madrugada, armando vergueo; las graduaciones de diversificado, en donde no sólo hay que ir trajiado a un acto a recoger un cartón enrollado (que nunca es el título) sino que los de La Riva Hnos. te majeen para que tus tatas te compren un anillote pisado con un diamante chafa que no sé que pisados significa ni para qué putas sirve; los velorios, muchá, en donde de repente ves a un vergo de cerotes desconocidos, que vinieron a dar el pésame, y de paso se quedaron aplastados dándole duro al café con pan, al traguito y a los naipes; cuando notás las carcajadas y los chistes, ya no sabés si estás en un velorio o en una fiesta, ¡sólo falta que en lugar del rezo las doñitas se pongan a bailar los grandes éxitos de los incestuosos de Pimpinela!

Ni hablar de los cultos, muchá. Las novecientas treinticinco mil “iglesitas” pisadas que hay por toda Mulamala confirman que el monoteísmo ya está pasado de moda y que lo chingón ahora son las sectas (algunas familiares) con dioses variados, conversaciones espiritistas, imposición de manos, cánticos zoomorfos, sanación telepática, controversiales diezmos y, muy de vez en cuando, ofrendas corporales para el Pastor de parte de sus ovejas, bueyes y borregos; y también la Navidá, en donde, dejando de lado al panzón mierda de Santa Clos, que les mete la verga a los tatas con el rollo de los regalos, no entiendo qué pisados tiene qué ver un pino cerote repleto de chilitos y pelotitas colgantes con el nacimiento de Tatachús, por mencionarles algo; y el Día del Cariño, que sólo sirve para que la mayoría de los cuartos de las mulamaltecas (incluyendo treintañeras y cuarentonas) exhiban un descomunal ejército animal de peluches y gigantescos globos con trilladas frases del tipo de no pienses que no te quiero, porque te amo; y podría mencionar muchas ondas más, muchá, pero creo que con ésas basta para demostrar que crecí (y he vivido) en una especie de circo, una guaca, un revoltijo de muladas, de ridiculeces y de sinsentidos, ¡y ni siquiera hablé de política o de futbol, cerotes! En fin, aunque parezca que me estoy quejando, como siempre, tengo que decir que nel, que no me estoy quejando, que estoy agradecido por tanta mulada, porque mi país me ha colmado y me sigue colmando de toda la ridiculez (cf. "La sandez que cual maná cayó del cielo" de Larry Cabulba) que necesito para definirme, para ver la vida de la forma que la veo y para sentirme orgulloso de ser mulamalteco; aunque pelmazo, chabacán y malcabresto, pero mulamalteco.

¡Felices fiestas pues pisaos! ¡Ai a ver qué putas el otro año!

7 dic 2006

REX AL DESNUDO (LA CONTESTACIÓN)


Fíjense muchá que para esta mi contestación estaba pensando en algo más chingón y menos común que el típico formato de las entrevistas, pero hace rato pensé: ni mierda, así que se vaya, ya va empezar la biografía de Corín Tellado. Así que se me ocurrió el formato de la respuesta breve y al grano, como si fuera político (!onde pisaos!); eso sí, tuve que corregir por ahí unos quiotros cagadales ortográficos y de redacción en algunas preguntas, porque eso sí que no, cerotes, muy chingadera la onda, pero eso sí que no. Bueno, ahí está pues. No me vayan a salir con vergas si estaban esperando otras ondas, porque tampoco es caldo de moronga. Ah, y espero que el hijuesesentamilputas de Tito lea esta mierda, para que vea que SÍ opino y que si me preguntan, contesto.

SIRGT: ¿Qué opinión te merece el precio del barril de crudo y qué relación le encontrás a esto con la época navideña? Está caro, la verdá, pero aún así me alcanza para un par que le quiero regalar a mi cuñado para Nochebuena, aunque sea de los de cinco litros. ANDY: ¿Qué pensás de Chávez? No me cae mal, pero prefiero al boxeador. ¿De Ríos Montt? Está pendiente el maje. A todo coche le llega su sábado. ¿De La Franja de Gaza? De tanto herido y muerto pisao se está convirtiendo en una verdadera Zanja de Gasa, curitas, vendas y huesos. ¿Del turismo sexual? Placer es placer. ¿A quién le preguntó la hora el que inventó el primer reloj? A nadie, según leí, el cuate era mudo. ¿Cuánta pelusa cabe en el ombligo de un elefante? Un poquito menos de la que cabe en el de una elefanta. ¿Qué pensás sobre la legalización de las drogas? Le quitaría la emoción al asunto. Es como si todo el mundo anduviera en pelota por la calle; en un mes todas nuestras ganas de chimar se habrían ido a la mierda. ¿Le harías el dos de espadas a la roquera? Nel, mama pega. ALECKSYA: ¿Por qué tenemos que preguntarle a los demás cómo arreglar nuestra vida o lo que opina de cualquier cosa? Porque en el fondo queremos arreglársela a los demás y porque, o nos gusta el puto chisme o queremos que todos sepan que nos interesan “asuntos importantes” y no parecer “incultos”. CARLOS ALBERTO: ¿Qué opinión le merece el anuncio de Galletas Chiqui? ¿Cree usté que el chocolate está por arriba o por abajo? Comparado con el de camisas Adolfo, el anuncio (aunque no muy miacuerdo) me parece “pasable”. El chocolate está por arriba, pero depende de cómo te la metás a la boca (claro, la galleta). ALEX: ¿Rojo o Crema? Un tiempo fui Aguacatero; desde güiro soy Merengue. Me están rogando para que le vaya al Deportivo Manoe Lión, pero me lo estoy pensando, sale cara la camisola.

VERO: ¿Qué pensás de los vecinos Rómulo y Marcuto? De tal palo tal astilla. Lo único que tienen bueno esos fariseos mierdas son sus nombrecitos romanos; de ahí la coincidencia. ¿Por qué será que en nuestra USAC todo es burocracia? Porque ya es un modus operandi, igual que la corrupción y el guaro clandestino. ¿Por qué la gente que atiende a los alumnos y público en general te trata con prepotencia? Porque la mayoría son unos amargados y creen que con ese su puesto de mierda pueden cagarse en uno (y casi siempre lo hacen) ¿Por qué entregan los títulos sin firmas y uno tiene que romperse la madre para conseguirlas? Porque el sistema está diseñado por vagos, que sólo se dedican a delegar y a delegar; al final, el recién graduado es el pisado. MAR DE ISAAC: ¿Crees que el Chavo del 8 es el Chapulín Colorado? Imposible. Yo tengo grabados capítulos onde salen los dos al mismo tiempo y, aunque se vea un borde como si la imagen estuviera sobrepuesta, no son los mismos. LU!: ¿Crees que la "roquera" ‘ta buscando algo más íntimo con vos o sólo deja su meil para tener más amigos? La zoofilia no muy me convence y no creo que nadie quiera chatiar con ella, a no ser que sea pa’ sacarle algo. Yo, como buen ciudadano decente y novio fiel, paso. ¿Por qué jodidos me llegó de vuelta un sobre cerrado, con una bolsa hermética adentro, con una muestra que envié hace tres meses a la Asociación de Guaqueros Anónimos? Porque dejaste de ser anónima. Aquel sentón que te pegaste enfrente de la Mercé te delató. JOSUÉ: ¿Qué harías si algún día te topás con una roquera pisada y te empieza a tirar por lo que escribís pero cuando la conocés está bien buena? Fijo que diría algo como: Puta, qué buena está esta cerota, ¡pero pa’ patiarla!, y me iría a la verga, como si nada, pensando en úlceras y encías podridas.

EL ZOPILOTE: ¿Qué fue lo que te inspiró a escribir Violencia (o el chillido de las mariposas)? No sólo el tedio de la vida, sino uno de mis fetiches: los miados femeninos. ¿Pagarías por sexo? Absolutamente todo lo contrario: cobraría. JCAB: Cuando va al baño un ciego, ¿cómo sabe cuando ya terminó de limpiarse? Normalmente se lo hace saber su perro, su bastón, su dedo medio o su lazarillo, pero no quiero entrar en detalles para no hacer sentir mal al gremio de chocos, chuchos, palos, extremidades y patojos chispudos. AXEL: ¿Qué vas a hacer con la roquerita? Nada, no puedo desperdiciar mi tiempo en calorcitos de ixtos; prefiero tirarme pedos en casas ajenas y cazar zanates con hule y cuetes doblados. PIRATA: ¿Qué chingados hacés en España? Aparte de engordar, darme cuenta de que Mulamala es la mera tos con flema, aunque no lo parezca. ¿Por qué escribimos? Porque eso fue lo que supuestamente nos enseñaron a hacer en primero primaria. ¿Cuál ha sido tu mejor satisfacción sexual? Mi primera paja, viendo el Shou de Porcel y media lica onde salía Lina Santos. ¿Por qué te querés desnudar? Porque aunque de cuerpo ande aventao a la mierda, la ocasión lo amerita. AZUL: ¿A quién admirás más: a Velorio o a Adal Ramones? A ninguno de los dos pisados; el más grande se llama Cantinflas. PABLO: ¿Cómo soportás a tanto imbécil elitista y mediocre que escribe en tu blog? Haciéndome la bestia. El ser humano en sí no me interesa, pero siempre es bueno tener un referente del patético grado de estupidez que podemos alcanzar. CHANO: ¿Por qué Venga con Chalo Venga tenía las orejas grandes? Porque fue extraído del vientre así, de las orejas; lo que ahora se conoce como "trauma dúmbico", en honor a ese primor de paquidermo volador que tantos orgasmos infantiles ha provocado.

24 nov 2006

REX AL DESNUDO (CÓMO NO, CHON)


A Tito, un mi cuate, le cae en la verga que uno no sea como él. Aquél es buena onda, pero siempre anda buscando que uno le diga sí a todo lo que dice o piensa. Pobre, no sé qué me da, pero es que llega un momento en el que saca de onda. Cuando empieza a hablar de política, por ejemplo, quiere que uno tenga una posición definida, como él. Lo mismo pasa con el deporte, la religión, la literatura, la comida, el arte, la filosofía, las tradiciones, las chavas, etcétera, etcétera… El cerote ni a putas entiende que siendo radical no va a llegar a ningún lado (si es que ese “lado” existe). Ser radical no me conviene, vos, le digo, pero el indio mierda insiste. Ya con sus tragos acaba diciéndome que no sólo frívolo sino un pajerazo. A mí me da igual si tiene razón o no. A estas alturas de mi vida ya no estoy para andar justificándome ante nadie. Y lo que pasa es que a mí, simple y sencillamente, me interesan menos babosadas de las que muchos se imaginan. El mundo es complejo, a veces como un tetunte de caca cundido de moscas, muchá, lo digo con entusiasmo. No hace falta ser un engasado para darse cuenta de tanta desigualdá, de tanta descomposición, de tanta falsedá, de tanto fanatismo, de tanta estupidez, de tantas injusticias. Pero en fin, Tito quiere “creer” en algo y quiere que todos sepan que él “cree” en algo. Es el típico cerote que siempre se sienta hasta adelante, que siempre opina, que siempre pregunta, que siempre quiere “ir”, “estar” y “pertenecer”, que siempre tiene algo que decir, que tiene que andar metido en toda mierda, que a puro güevo tiene que dejar claro que sus ideas son la mera verguería, etcétera, etcétera…

Ayer cabal me llamó y luego de casaquiar cinco minutos paré diciéndole: Tito, ¿sabés qué?, mejor tu puta madre… y colgué. Después me llamó Nerón para decirme que pura mierda yo, que Tito andaba dolido, que la gran puta. A éste no pude mandarlo a la verga porque está galán el hijueputa y en una de ésas me zorzolea. Hoy me llamó la Teli para contarme que Tito andaba diciendo que lo que pasaba era que yo no sabía ni pura mierda y que por eso nunca quería opinar ni tomar partido de nada. Pero si tengo un blog y ahí opino, le dije yo. Tito dice que esa tu mierda es para mamones que sólo te siguen la corriente, me contestó la pisada. Va, buena onda, pues, le dije y colgué. Reconozco que me masqué un cacho, sobre todo porque aqueos son cuates y se supone que entre cuates la verdá no se dice, porque duele. Pero a mí me dolió poco, de veras, menos que cuando mi papá me arrancaba un diente flojo. Tienen razón, pero tampoco que exageren, me dije mientras hacía gárgaras de Listerine. O sea, si alguna vez no opino, no siempre es porque no sepa, sino porque simplemente no me da la puta gana opinar. Si no pregunto no es porque ya lo sepa todo, sino porque simplemente no me da la puta gana saber. A veces no quiero “ir”, me da asco “estar” y aborrezco “pertenecer”, así de simple. Cuando no tengo nada que decir no es porque no quiera compartir, sino porque prefiero hacer sho. Y así, sucesivamente, muchá… ¿acaso a ustedes nos le pasa la misma mierda? Y es que si uno dice cutusa, por ponerles un simbólico y pequeño ejemplo, luego luego sale alguien con ¿por qué esa palabra tan no sé qué, vos?, ¿no que muy letrado, pues? Hace unos días, por ponerles otro ejemplo, leía un ímeil de un mi conocido que acaba de enterarse de la existencia del Muladar y que decía: felicitaciones, vos, se ve que dominás la onda; lo malo es que no tratás temas de interés general ni de actualidá (…) ¿Qué pensás de Chávez, de la Franja de Gaza, de las pruebas nucleares, de Ríos Montt, del turismo sexual?

Pues pienso mucho al respecto, muchá, de veras, pero eso a la mara que le pele la verga. No me gusta ser de los pisados que creen que su opinión es valiosa; casi siempre sé que lo que digo no tiene ni una pizca de importancia. ¿Por qué pues vos Rex?, me pregunta Salomón. Porque soy Rex, compadre, por eso, le respondo con todo y talegazo en la mula incluido. Rex no opina, Rex juzga. Rex no propone, Rex critica. Rex no construye, Rex ridiculiza. Rex no hace conciencia, Rex se burla. Rex no participa, Rex señala. Rex no contribuye, Rex satiriza. Rex no aclara, Rex confunde. Salomón por fin entiende. ¿Ya?, le preguntó. Simón, simón, ahí dejémoslo, y se va a la verga. Antes de que abra la puerta, le grito: ¡Salo, prestame algo de pisto! Y el cara de culo me contesta: ¡Que te lo preste tu madre! Luego del portazo, me pregunto: ¿Qué repisados tiene que ver la mamá de uno en todo esto? ¡Ah, maña más mierda la de estarnos sacando la madre! Pero bueno, la cosa es que el Muladar no es para mierdas serias e importantes. Es para m-u-l-a-d-a-s y no para m-a-m-a-d-a-s. Eso que quede claro. Ahora bien, si alguno de ustedes quiere saber algo, digamos, más personal o serio sobre mí o sobre lo que pienso, no haga lo mismo que Tito, no insista, ¡es mejor conformarse, hombre! Lo que hay en el Muladar es lo que soy y lo que me define, no hay más que decir. Pero si se les mete la indiada, pregúntenme lo que se les ronque el culo, pues, LO QUE SEA, y yo voa ver qué putas contesto, así, en plan buena onda, como cuates. ¡Aprovechen pues, pisados, hoy que ando medio de buenas! Aunque diunavez se los digo: yo no soy la Pipiripau ni mucho menos.


Pd. ¡Desde hoy a la quinta mierda los comentarios “anónimos”, muchá! Así que por favor, si quieren ser tomados en cuenta, dejen su nombre de pila, su apellido de lavadero o su apodo de letrina. Tenquiu beri moch.

20 nov 2006

DIZQUE PUROS FLASHAZOS


Quienes tienen la mala suerte de conocerme en persona saben (o deben imaginarse) que me enculan las palabras. Hay otros que sabrán que me pasa lo mismito con la música. Y ahora vengo yo y les cuento que es la misma onda con las imágenes. Hace unos cinco años, talvez, se me metió la idea de hacer una especie de álbum fotográfico de imágenes urbanas. Lo que quería hacer, más bien, era tomarles fotos a todos los rótulos, carteles, avisos, propaganda, pintas, etcétera… que, por su redacción, ortografía o mensaje, me parecieran curiosos, confusos, ridículos o simplemente cagues de risa. En Mulamala hay material de sobra, por todos lados. El vergueo estaba en dos ondas: 1) no tenía cámara y 2) si prestaba una, me daba cheles sacarla en la calle y que me la güeviaran (como pasó con los veintiúnicos tres celulares que he tenido). Por eso, el proyectín pérez quedó sólo en puras casacas, ya que al final no paré haciendo ni mierda. Mi suerte cambió hace un año y dos meses, cuando mi novia tuvo a bien obsequiarme una camarita (debido a mis constantes berrinches por no tener pisto para comprarme aunque sea una de ésas que había en las ferias, en donde metías una ruedita con negativos, bajabas una palanquita e ibas viendo —por pedazos— alguna charada). Aquea no la usaba mucho y pensó que yo le sacaría más el jugo. Totalmente diacuerdo, le dije con todo y beso incluido. Es una Nicon Culpics 2100, con algunas funciones ya inservibles debido a que también le sirvió de “juguete” al güiro de una mi prima. A pesar de los pesares, me ha hecho la pala considerablemente. No soy fotógrafo ni sé nada de fotografía, pero me gusta tomar fotos. De hecho, el 90 % de las imágenes que aparecen en el cinco kilos de vacío, las hice con este regalito.

Ya con cámara propia miarcordé del proyecto que les comentaba. Me ‘biera gustado empezarlo en Mulamala, pero por azares del destino lo empecé en otro escenario: Mulaña, en donde no me agüeva tanto sacar mi camarita, aunque sí me intimidan un cacho las miradas de algunos quian de pensar: joder, este pringao haciendo fotos de puras chorradas, me cago en la mar… Como no soy de aquí (ni de allá) y no pasan de diez los que me conocen: me pela la verch, como diría una mi cuata. Pues bueno, si quieren saber de qué pisados les estoy hablando, visiten la urbe habla, en donde estaré postiando fotos que normalmente hago gracias a tanta caminada pisada que me he pegado (y me sigo pegando) cuando ando palidiando chance, de trámites, papalotiando por ahí, viendo qué me güeveo; de chingadera por las noches o en algunos viajecillos que hemos hecho, nada del otro mundo. En resumidas cuentas muchá, otra de mis aficiones para compartir con ustedes y mantener el vínculo más vivo que el talega de Fidel T. Castro. Así que si se aburren o les da güeva leer tanta mulada, ya saben a donde ir a sacudirse la caspa. —¿A La Aurora? —Tu madre, Lico, ahí no, cerote. ¡Aquí mirá ve!

13 nov 2006

¡QUÉ 'YIK' NI QUÉ OCHO CUARTOS!



—A ver, señor Rex, a usté se le acusa de llevársela de gallito inglés, de ser un maldito reprimido, de ser un prepotente y de meterse con todo el mundo así porque sí, como si usté fuera la gran mierda, ¿no?

—Afirmativo, su Señoría. Pero tengo cuates de todo tipo y agarran la onda.

—Ajá, no me diga. ¿Qué es lo que me tiene que contar ahora? Le recuerdo que con ésta, ya es la sexta vez que tengo que estar oyendo sus estupideces y, con el respeto de la audiencia y del Jurado, YA ESTOY HASTA LA MIERDA.

—Me excuso ante
usté, su Señoría. Soy un enfermo, no puedo evitarlo.

—Eso a mí no me importa, diríjase al Jurado y empiece
orita mismo.

—Sí, su Señoría. Señores del Jurado, ejem, ejem… este, bueno… a sabiendas del vergueo al que me estoy metiendo, recurro a mi calidá de cerote bien hecho y, como siempre, alzo mi voz y les cuento a mis cuates lo que se me da la puta gana. O más bien, lo que me da por criticar a la vez que me entretengo viendo cómo me crecen los pelos de la nariz y pensando en la última vez que me eché un chester (maldito vicio que cómo extraño). Entre mis prioridades en la vida están mi chava, mi familia, mis cuates, mi laptop y mis libros. Sin embargo, cuando digo laptop no me refiero a “tecnología”, no, no, no. Es una Toshiba que me vendió un mi primo y que la uso casi exclusivamente para escribir, guardar fotos, oír musicón y ver licas. Nada más. Tiene lo básico, lo que a uno le sirve para salir del apuro. Que haiga mara a quienes se les pare la verga y se les moje el paxte con la tecnología, en especial, con las compus, programas y accesorios, órale, lo sé, porque también sé que Bil Gueits podría ser canonizado, junto a Spock y a Yorch Lúcas. Que haiga mara que se dedique a embutir su blog con mierdas sobre compus, programas y accesorios… ¡pfff!... ¡faltaba más, por la vida de las putas, su Señoría! ¿En qué cabeza cabe que las mierdas de la mara “yik” o “friqui” sean del gusto de un lector que busca recrearse con algo, llamémosle, agradable o entretenido? ¿No creen ustedes que un pisado que ande buscando mierdas de ésas no se sabe de memoria las guebs originales y las páginas especializadas en informática, sistemas, ofimática o lo que putas sea? Miren, Si Juan quiere ver porno, por ejemplo, no va y se mete a los blogs a ver si hay algún culito que no escriba ni mierda pero que esté bueno y de vez en cuando ponga una que otra foto cachondona. NO. Lo que hace es ir directamente a las páginas especializadas en PUSAS, TETAS Y CULOS. ¿No lo ven lógico? (No es que en realidad Juan lo haga, sólo les pongo un ejemplo, verdá vos Chano).

—Señor Rex, primero que nada, cuide ese maldito vocabulario. Segundo, ¿a usté en qué pisados le afecta todo eso? ¿Por qué no deja que cada quien haga lo que le ronque la gana con su block o como se llame?

Digo esto, su Señoría, porque resulta que un cuate me preguntó una vez si sabía algo de un grupo de chavos que así nomás se denominaron “comunidá de bloguers chapines”. No he oído ni mierda de esos cerotes y me da igual si existen o no, le dije, cuando haiga una comunidá de masones o de hechiceros mapuches, me avisás. Pero como parezco ixto, me quedó la duda. En Guguel me los encontré y lo que pude percibir de muchos es eso que les cuento: postean por montón, pero casi sólo ondas que van desde “¿quién ya tiene el Faierfocs 2?” hasta “las ventajas del Ubuntu 6.10, del Drupal y no sé qué chingados?” Señores del Jurado, ¿qué onda, pues? Luego hay un top de los que mantienen más actualizados sus blogs o postean diez veces al día, como si fuera carrera de machos. Con ondas de ésas, ¡quién pisados no, pues! ¡Hasta yo, que no sé ni verga, pero que me puedo chafiar los datos de una revista especializada y hacerme el moderno hablando de GuordPres, de Aquismet, de Linucs y cuánta mierda más!

—No son mierdas, m'ijo es experto en tecnología e informática y no tiene nada de malo que consuma 20 horas del día enfrente de su computadora. ¿Por qué putas se mete con ellos? ¿Les tiene envidia? ¿Será que usté no sabe ni mierda de blocks y ellos sí? ¿Es eso?

—De blocks no sé nada, tiene razón, pero sin hablar pajas, su Señoría, yo respeto el amor de su hijo y sus cuates por todo lo que tenga que ver con compus, sé que ellos son los pioneros del movimiento bloguer en Mulamala, entiendo que ese mundo (al igual que la asquerosa vida de los famosos) puede llegar a ser apasionante, asumo que por esos raros gustos compartidos sean una comunidá, etcétera… pero es que creía que se trataba de otro tipo de blogs, pues. ¡Entiéndame! Mire, la idea de reunirse en 4 Gramos Norte y de formar una grupo me parece de lo más normal, pero… ¿para ir hablar de Captchas, el efecto Bearm up, trucos de Yavascript o del P2P? ¿Entiende usté todo lo que su hijo le cuenta a la hora de la cena? ¿Tiene usté la remota idea de qué es un “yik director”? Por sus gestos, como que no... es como si le estuviera hablando en kurdo. ¡A muchos lectores nos pasa la misma mierda! ¿Juntarse para perder el tiempo hablando de “eso”? No me consta, pero intuyo que es así y la verdá y como decía el Güili, qué HUEVA, su Señoría. Y no hablo de una fiestecilla nerd que acaba de haber, no, hablo de un rollo que se convocó hace unos meses, al que estuve tentado a ir, pero que gracias a mis descubrimientos, preferí quedarme echado viendo videos de “Humor Amarillo”. De seguro, su patojo sí fue, ¿no?

—Sí, pero sólo un ratito. No me gusta que vaya a esas cosas, prefiero que se esté en la casa con su compu… Pero bueno, eso a usté no le incumbe. Vayamos al grano: nada de lo que dice me convence, así de sencillo.

—A mí tampoco, su Señoría, pero algo tenía que decir hoy, ¿no? Lo único que me gustaría dejar claro es que, como lector de blogs y bitácoras, me gusta toparme con algo bueno y entretenido cada vez que ando de link en link, es todo. Otra cosa: un mi hermano ya empezó con la onda “yik” y no quiero que se me pierda y que se vuelva un engasado, ¿me entiende? Antes le gustaba jugar basquet, ahora quiere que mis tatas le compren una compu con Güindous Vista y no sé qué tantas mierdas más que leyó en uno de esos blogs que le cuento. Mis tatas no son ricos, tienen una cadena de restaurantes en el Puerto de San José, pero no son ricos. Ah, y que aunque no me parece bien que a su patojo y a sus cuates se les tome como los “verdaderos bloguers de Mulamala”, me pela el riel, ¿oyó? No voy a meterme a ondas que no domino, cada quien con sus muladas…

—Pero sí es lo que está haciendo, pedazo de bestia… metiéndose con ellos. Tuco, Maicol, llévense a este hijo de la gran puta orita mismo, ¡pilas pues! ¡chanín, chanín!

—Pero su Señoría, ¿cómo así? Si ni siquiera han dicho náa los mierdas del Jurado…

—¡A bartolinas llévenlo, muchá! ¡A bartolinas! ¡PERO YA!

—¡‘jos de putaaaa! ¡Suéltenme, mierdas! Yo nací en Jocotenango, igual que Arjona… ¡Suéltenme!... ¡Yo no soy
Sadán Jusein, apenas tengo bigotillo, soy lampiño!

Foto cortesía de Guguel.

1 nov 2006

YA NO SEAMOS MULAS, HOMBRE


Si pelamos al mierda de Paco, el mierda de Paco se hace famoso y nosotros nel. Así es esa mierda, muchá. Las babosadas adquieren una importancia inmerecida por culpa de uno mismo, de tener que estar hablando de algo hasta el cansancio. Ejemplo: la invasión del reguetón, del perreo y de todas esas mierdas caribeñas en Mulamala. ¡Por la gran puta! ¡¿Hasta cuándo vamos a dejar de darle al temita este, muchá?! ¿Qué fue lo que hizo el hijueputa de Jitler con los judíos, negros y gitanos? SE LOS TRONÓ, muchá, eso fue lo que hizo. Los odiaba y se los echó, así de simple, sin tanta verga. Ah no, pero nosotros andamos quejándonos de cuánta mierda hay, pero NO HACEMOS NI VERGA AL RESPECTO. Tranquilo Rex, tampoco es para tanto, manín. ¿Manín? Manín la vieja, vos. Sé que estoy exagerando, pero como sé que somos llevadotes por mal, háganle güevos. Recuerdo que hace poco, empezando un chupe con unos cuates, la bullazón de la banda escolar del colegio vecino, me puso para vergazos (ya llevaban más de tres horas somatando esas sus mierdas) y salí como la gran puta a tomar cartas en el asunto (esto lo mamé de mi hermana mayor, que nunca se anda con babosadas). Le dije a una ixta que me llamara al profesor de música, sí dice la mula, sale el otro con cara de ¿ideai? y, si yo hubiera ido a verga, soy tan capaz de trabarle un morongazo, pero no, tampoco soy animal, sólo le dije que por vida suya hicieran shó y, como tampoco él era un animal, hicieron shó y hasta el otro día. ¡Era mi cumpleaños, muchá! ¿Algo tenía que hacer, no?

En fin, lo que quiero decir es que si nos cae en la verga esa puta música, pues hay que ver cómo putas la borramos del mapa. ¿Cómo? Pues bueno, yo no soy César Guzmán para dar consejos ni Alejandro Giammattei para dar drásticas soluciones, pero medio se me ocurren algunas cositas…

1. PROHIBIDO HABLAR DEL TEMA EN BLOGS Y SIMILARES. (Aquí me contradigo, ya sé, pero esperemos que después de esto, yo sea el primero y el último imbécil en quebrantar mi primera sugerencia). Muchá: mientras más lo comentemos, más importancia le estamos dando, hombre. ¿Quién putas se acuerda del segundo nombre de alguna de las hijas del talega de Alfonso Portillo? Nadie muchá, simple y sencillamente porque nos vale verga y ella no es nadie. Hay que hacer lo mismo con el reguetón y el perreo. ¿Capichi?

2. MOSTRAR DESCONOCIMIENTO O INDIFERENCIA ANTE EL TEMA EN MENCIÓN. El desconocimiento es sinónimo de bajo coeficiente intelectual (como va a ser fingido, no hay pedo) y la indeferencia es un arma silenciosa y efectiva como una motosierra. Si alguien nos pregunta si ya oímos esa rola o si ya vimos tal video, NO, la respuesta siempre tiene que ser NO. Si queremos ser más contundentes (abstenerse aqueos que no nacieron para actores ni teatreros) podríamos responder que NO sabemos qué es reguetón ni que es perreo, y cambiar de tema en dos vergazos. Ya sé que cuesta un güevo quedarse con la trompa callada, pero hay que hacerlo muchá, de veras.

3. INCULCAR A NUESTROS HERMANITOS Y SOBRINOS OTROS GUSTOS MUSICALES. Para comenzar, podría ser marimba, ¿no? Hacer SUTIL hincapié en el hecho de que en lugar de Lambada, Quebradita, Reguetón, Perreo y Sandungueo, por ejemplo, los seres humanos suelen enpelotarse y chimar, ya sea por amor, por calenturas o por pisto; y que es una onda biológica, pues. Procurar ser breves y concisos para que a nuestro pequeño oyente no le entre más curiosidá y le den ganas de oír, bailar y ver bailar esas mierdas caribeñas. ¿Por qué putas una chava no es más honesta y le dice al traido que la lleve a lo oscurito en lugar de ir a tirarse al suelo, sobijiarse, contoniarse y simular que están cogiendo públicamente, en el centro de una pista de baile, tipo "Toreros Discotec"? Ojo: yo una vez chimé con ropa puesta y no es lo mismo. Dejo esta cuestionante como ejemplo de lo que debemos hacerle entender a nuestro pequeño oyente, claro, con otras palabras, pues, tampoco hay que ser mulas como yo, que digo lo primero que se me ocurre y acabo cagándola.

(La sugerencia 3 no tiene por qué limitarse a menores. Si podemos lavarle la xola a un cuate o cuata para que sean más cabrones y mejoren sus gustos musicales, HAY QUE HACERLO, por el bien de todos)

Bueno, creo que con esas tres ya estuvo. Soluciones hay un vergo, eso sí. Ustedes tendrán las suyas propias. ¿Incendiar los puestos de discos chafas que son los que más venden esa mierda de música? No, Lipe, sería lo máximo, pero la mara tiene que vivir de algo; gracias por la sugerencia de todos modos. ¿Hacer verga una disco reguetona bajo el concepto de: “hijos de puta, si siguen poniendo esa música, el dueño y el que cuida los carros se van a ir xucos”? Gracias por tu sugerencia, Nancy, pero ahí sería meternos a clavos gruesos, además el cuidacarros siempre es cuate. ¿Salir de “caza” a pepenar a cuanto cholo y “latin-fachudo” encontremos en la calle, como cuando de roquers lo hacíamos con los “compadres” y “mucos breics”? Puta, sería chingón vos Maco, pero esos mareros pisados no se andan con mamadas y no vaya a ser que le quiebren el culo a toda tu parentela. ¿Que el Gobierno nos regale aipods a todos para no tener que ir oyendo mierdas en las burras? Comé mierda, Lino, ¿vos creés que estamos en Noruega o qué? Pisto para eso no hay en Mulamala, entendé. Para las Olimpiadas sí, pero porque hay que invertir en la traída de medallas. Ya no voa incluir las sugerencias de Tono, de Chepe y de Andrea porque, aunque estén chingonas, incitan a la violencia y yo no quiero hacerme responsable de sus opiniones.

¡Felíz Día de los Santos Fallecidos, Muertos, Cadáveres, Occisos, XX, Finados, Difuntos, Interfectos, Cremados, Expirados, Asesinados y Desaparecidos pues!


Pd. El autor (Mula Mayor) no se hace responsable de los estragos y de las consecuencias que pueda originar este post. Que quede por todos claro que esto no es más que el resultado del uso de la libre expresión y de una goma de la gran puta. Dios se los pague.

20 oct 2006

TODO POR ANDAR PELÁNDOSELA


Recuerdo que estaba aplastado en el parque central, pelándome la verga. Era un lunes. ¿A dónde vas, mijo? ¡A dónde más podía ir por la gran diosa puta! Pues a buscar chance mama, a buscar chance. La maña pisada de estarle mintiendo a los viejos. Y fíjense muchá que por mierdas es que nos pasa cada babosada, según yo, pues. Porque luego uno está ahí de lo más tranquilo y cae un o una mierda que saber ni quién putas es, 1) a pedirte pisto porque no le alcanza pa’ la burra o porque anda bien pisado de la cruda, 2) a ver si le comprás una tarjetita y ayudás a no sé que organización mierda, 3) a evangelizarte y a hablarte pajas sobre el fin del mundo y los cuatro jinetes del Apocalipsis, 4) a ver si querés lustre, incluso cuando se da cuenta de que andás en chancletas, el muy mulita, 5) a simplemente casaquiar con vos, como si te conociera de algo o fueran cuates, etcétera. En fin, ese lunes, aburrido de pelarme la verga, llamé a mi traida y le dije que la iba a esperar ahí mismo, en el parque, y que no se fuera a tardar mucho. Aquea chambiaba y, para que yo no le hiciera camote por lo puta que era, me invitaba a tramar, a chupar y, de vez en cuando, me compraba libros de los caros y ropa. Yo feliz. En una de ésas, apareció un hijueputa, se me quedó viendo, medio me saludó con una sonrisita mierda y se me acercó. Era hueco. Yo, porque en realidá me pela la verga si alguien es hueco, le gusta hartarse la caca de su traida o se pone los calzones de su nana cuando va a una fiesta, lo había saludado un par de veces antes, como te saludaría a VOS lector o lectora, o como saludo a quien sea que me salude, pues. El típico “órale, mano” que no nos quita ni nos pone nada al decirlo.

Para no aburrirlos, resulta que el hijueputa llegaba con una su molestia, fíjense nomás. Ah no, el nene quería nada más y nada menos que me lo cojiera. ¿Saliste topado, váa vos?, pensé mientras lo miraba con ganas de zamparle un morongazo, pero al mismo tiempo, conteniendo la risa, porque al final, cagarme de la risa era lo que quería. No les miento. Se me declaró así, pelado. Me dijo que siempre le había gustado y que me invitaba a tomar algo a Riquis Bar, pero no ese día, sino que el jueves. Yo, guardando la compostura, le dije que buena onda por haberse fijado en mí, pero que sólo me gustaban las chavas y que cabal estaba ahí porque estaba esperando a una, que yo no era hueco. No, si no me gustan los huecos —me dijo—, me gustan los hombres, los machos, como vos. Mientras insistía, subiéndome la autoestima con ondas como: se ve que sos una gran persona, que sos educado, respetuoso, bla, bla, bla… pensé en aceptar. ¡Puta, qué hueco Rex, me la aguadás, mano!, dirá más del alguno de ustedes. Me pela la verga lo que digan, porque lo que estaba a punto de hacer era decirle va pues y después: 1) caer al Riquis el jueves, güevudo, 2) hartar y chupar de grolis; o sea, sangrar al pobre mula, pidiendo mojitos, güisquis y caipiriñas, especialmente, 3) darle algo de carreta, para que se lo creyera y siguiera desembolsando, 4) contarle que tenía deudas y ver si me prestaba algo de pisto, 5) orita vengo, no te vayas a mover de aquí, sólo voy al baño… pide otro más y después nos vamos, si quieres, ¿no? (nótese el tuteo), 6) aló, sí, don Esteban… sí, soy yo, Rex, estoy aquí en la esquina de la Muni, me pasa a traer o llegó yo a la Calzada… va, orita llego entonces. 7) aligerar el paso, encaramarme al taxi y ya, así de sencillo...

Pero no acepté, no porque tuviera miedo de que me fuera a verguiar después si me encontraba por ahí, sino porque me dio lástima. El pobre cerote lo único que hizo fue decir lo que sentía, güevudo. Ah, pero en Mulamala eso no se valora, eso vale verga, ¿verdá? Puta, eso sí que no muchá, al maldito ése hay que inflarlo a vergazos, por HUECO. ¿Por hueco o por expresar sus sentimientos? Desde esa vez me quedó la duda. ¿Quiénes pueden expresar libremente lo que sienten y quiénes no? ¿Qué requisitos se necesitan? ¿En dónde hay que ir a hacer cola y llenar la solicitú? Por la tarde, mientras nos echábamos un cigarrito con aquea (en esa época yo fumaba como cerdo, y ella más), después de un par de palitos y unas chelas, nos cagábamos de la risa del suceso. Decíamos que puta, cuánto tiempo mierda se tarda uno en ir a hablarle a un culito y cuánto tiempo más (pueden ser años) en declarárnosle. Y el cerote, pum, sin tanta mierda, en dos vergazos me habló y salió del apuro. ¿A cuántos majes más se les habría ofrecido ese mismo día?, nos preguntábamos también y la verdá es que sepa putas. Lo más cague de risa de esa tarde, y con esto quiero acabar ya, fue que, entre casaca y casaca, aquea terminó casi mandándome a la mierda con el pretexto de que tenía que encontrar chance ya, porque qué bonito chupar gratis y que sí, y que no, que así si no, que la gran puta. En fin, para contentarla, la volví a enpelotar y tuve a bien *%&+*k$p?*, porque sabía que le enculaba. Al día siguiente, aplastado otra vez en el parque, vino un viejo cerote a decirme que la Vírgen María era un invento de los católicos y que leyera tal cita bíblica y que sí, y que no, que mejor así, que la gran puta. Sin querer ser indio, agarré su maletín de cuerina y lo aventé a la quintísima mierda. Desde lejos, me voltié y vi cómo el pobre vejestorio se agachaba a recoger sus putos papeles, mientras espantaba a una quiotra paloma y maldecía el airal que estaba haciendo.