11 may 2009

¡JA, VE QUÉ DIAZOMPOPO!


Yo no te pido la Luna, tan sólo quiero amarte, quiero ser esa locura que vibra muy dentro de ti, yo no te pi… Los gritos del hijueputa de Paco me sacan de mi trance erótico con Daniela Romo, bajo el volumen y le grito: ¡Aquí estoy! ¿Qué querés? La puerta del baño se abre y la cara de zopenco del mierda se me queda viendo y me hace ojitos. ¿Qué haciendo vos culey?, me pregunta. Aquí, pensando un cacho en Doña Concha, le digo. Concha es su nana, pero Paco es de los mierdas que les podés decir que acabás de meterle un pepino en el culo a su propia traida y es como si no te oyeran. Venía para ver si le prestaba unos discos. La onda es que cuando salí, ya los llevaba en la mochila el hijueputa. ¡Ahí te los paso al rato vos hueco, junto con tu gorra de los Bulls!, me dijo dándose la vuelta y zafando bulto. Bajando libros, me acordé de que nunca le había prestado mi gorra. Lo más pior es que el Paco no es ni cuate mío. Es el entenao de la doña que le lava ropa a mi vieja. Y no lo digo por eso. A mí me la pela que sea hijo de quien sea. La onda es que, sólo porque más o menos somos de la misma edá (él 20 y yo 22), mi vieja lo deja entrar cuando quiere y desde hace unos meses para acá, el cerote cree que somos cuates de toda la vida y ha llegado al punto, como les cuento, de entrar, tratarme como si fuera mi compadre y llevarse mierdas prestadas sin permiso ¡Ja, ve quediazompopo!, diría mi abuelita, que en paz descanse.

En Mulamala abunda este tipo de gérmenes. El maje que sin ton ni son, ya se ha hecho tu cuate o eso cree. El que sin conocerte, en un abrir y cerrar de ojos, ya te está soltando un: ¿te acordás, vos pisado?, o un: comé mierda, mano. ¡Y todo es risa y risa! ¡Y hay que celebrarlo! El maje que saludás por cortesía y ya va el abrazo y el somatón de espalda. El que le rolás un cigarrito y se sienta en tu mesa a echar chela, sin pisto. El maje que te conoció una vez, por medio de otro cuate, y ya cree que puede ir a tu casa, prender la tele y sentarse a ver… a tu hermana. El que nadie lo invitó al toque y es el primero en llegar y maltratar cuando no se apuran con la trama o cuando ya no hay guaipe. El maje que de la noche a la mañana cree que tu viejo es dueño de la Texaco o que la gasofa te sale de la verga para andar dándole jalón todos días desde el chance hasta la quinta mierda. El que da por sentado que por el simple hecho de ser mulamalteco y chingón (como vos) ya cree que puede sacarte la madre y que encima se malea si a vos no te hace la más mínima gracia. El que se monta en vos, como que fueras caballito de los que había en La Aurora o en Esquipulas parece hacerse fotos. El que por darle la mano (o hacer como que se la das), te agarra el brazo y te hace manita de coche. Llámesele confianzudo, llámesele suela, llámesele descarado, llámesele aventado o como putas sea. En fin, la verdad es que sólo de imaginar ejemplos me pongo para vergazos. A lo mejor pensarán que uno es lleno de mierdas, pero nel, no se trata de eso. Y si así fuera, ya saben que a Rex las opiniones de la mara son como piquetes de zancudo: mira la ronchita, se rasca, le hace una crucecita con la uña y cuando siente, ya tiene el brazo como si nada. Pero no se trata de eso, muchá, se trata de abusar de la confianza y no saber respetar. Y también de no saber diferenciar las mierdas. ¿Quién dijo que porque nos tratemos de vos seamos cuates?

Los que leen esta onda del Muladar desde sus inicios, allá por el 2005 (de un brinco te la hinco), saben que aquí el mero vergueo es la chingadera y órale, yo no voy a ser el me ponga ahora con moños. Con tanto blog pisado que hay, uno se puede hacer una idea de que hay mara que sólo entra a sacarle la madre al dueño, a llevárselas de gracioso, a criticar lo que supuestamente ha leído, a meterse con los otros que comentan y lo que es más culero, a exigir mierdas. ¡Habráse visto! Hacéle güevos, Rex, es parte de tener un blog, cerote, me dijo una vez un caraeverga. Sí, a güevos, uno escribe sus muladas tratando de alegrarle un poco el día a alguien, a cualquiera, a uno mismo (como es mi caso), y encima aparece mara a decirte cómo tenés que reaccionar y qué es lo que tenés que aguantar de toda esta mierda. ¡Y le tenés que hacer güevos! Es para cagarse de la risa, muchá. Como ya dije, una cosa es aguantarles la chingadera a tus familiares, a tus cuates, a tus conocidos, etc., y otra es tener que aguatanarle la casaca a Perico el de los Palotes, que del aire aparece con sus reclamos y sus incorfomidades absurdas, como si por haber leído tus mierdas ya tuviera el derecho a sacar su cartulina (tipo pancarta) y protestar ahí tan tranquilamente, en tu blog, como si estuviera en el patio de su casa. Si lo pensamos mejor, esa puta maña de agarrar confianza y de criticar muchas veces sin fundamento es un claro reflejo de cómo somos los mulamaltecos y de por qué estamos como estamos. Por respeto y a petición del propio afectado, no puedo ponerles un ejemplo fehaciente del que tengo constancia y que me dejó con el hocico abierto. Un onda así bien gruesa, muchá. A raíz, precisamente, de unos putos comentarios en un blog y de esa necedá pisada de la mara de creerse dueños de esta mierda, sacándose “reglas” de no sé dónde putas, tergiversándolo todo, creyéndose con la potestá, sin ser más que unos pendejos incultos con ínfulas de grandilocuencia, de ir por ahí, tirando mierda a su sabor y antojo, poniéndose de tú a tú, como si la vida fuera caldo de moronga.

No, no, no, nenes. Así no vamos a ningún lado. ¡Y yo que quería domar mi temperamento, muchá! Pero es que es por demás. ¡No se puede con la campiña! Los dejo. Me voy a remendar mi traje de REX 2000 ULTRA TALISHTE para combatir el mal y ver cómo le hacemos para evitar más epidemias, como el de la CONFIANZA PORCINA. ¿O es INFLUENZA? Ustedes me entienden.


Pd. Paco, si leés esto, tomálo por el lado amable. Te regalo mi gorra de los Bulls, mi rompecabezas de 500.000 piezas y los calzoncillos que se llevó tu mamá la semana pasada. Pensándolo mejor, te cambio la gorra por una buena bolsa de zompopos de mayo, ¿te parece? Un saludo, amigo.

27 abr 2009

¡ÓRALE PUEEEE VOS TOLO!


Muchá, fíjense que por motivos puramente editoriales las últimas dos (creo que dije que era una más, pero son dos) entregas de El Elegido ya no van a poder ser “posteadas” en el Muladar. Me han recomendado que ya no siga poniendo más si mi intención es publicarla en papel impreso, que con estas cuatro entregas ya es una buena muestra y la mara (ustedes) se puede hacer una idea de cómo es la novela y el posible libro. Y como la idea es sacarla en papel, pues hasta aquí llegó Bartolo, jeje. Háganme la campañaza de disculpar al Rex y espero que no se vayan a malear, pero así son estas ondas. Y si se malean, pues ya saben. El Muladar es así. Para los que han leído los 4 capítulos aquí posteados, les agradezco sus comentarios y su disposición para leerlos y disfrutarlos. Y bueno, para los que esperaban un final, acuérdense de que es una novela y que aquí sólo estoy poniendo un cinco por ciento más o menos del texto en total, así que el mero final, como que todavía nel. Lo que sí puedo decirles es que en las dos entregas que ya no van a poder leer, el Bartolo no se muere; si no, imagínense: ¿de qué va a tratar el resto de la novela sin su protagonista? A partir de la otra semana, digo yo, el Muladar volverá con sus “posteos” de siempre.


Imagen tomada de www.perrosymascotas.com

26 mar 2009

MULAMALA FELIZ QUE TUS BALAS...


¿Usté es panameño, verdá?, me preguntó un don que venía conmigo en el avión y, en vez de meterle un talegazo por ridículo, le dije: Yo soy Rex, Rex Mamey. Con esa “contestación”, aterricé en el cordial y remodelado Ariopuerto mulamalteco, me llené de hormigas el hocico por imitar al Papa besando la tierra que me vio nacer un día, me puse una mi gorra, unos mis lentes oscuros y salí haciéndome toda clase de bestia para despistar a los fotoreporteros de Nuestro Día que se habían enterado de mi arribo y se estaban peliando por una instantánea. Sólo por no ser culero con esos muertos de hambre, me paré e hice como que me amarraba los rieles, para que me vieran. Y empezaron a caer los flashazos, pues. Tienen buen ojo los pisados, pensé. Pero no. La onda era que detrás de mí venía un tal Fabiolita, de La Academia. Con casaca, saqué mi celular e hice como que llamaba mientras la patoja pasaba y los flashazos se iban con ella. Para mí mejor. Eso sí, no pude evitar verla bien y darme cuenta de que está riquita la pisada. Pero lo importante no era un culito famoso sino que por fin, luego de un par de años gobernando desde Mulaña, había regresado a Mulamala y, aunque sabía que tenía que asistir a un vergazal de eventos y actos oficiales, lo único que quería era empezar a poner orden en cuestiones de logística y suministros para celebrarlo. Ya estoy aquí cerotes. Un sms con múltiples destinatarios: Castillo, Botrán, Gran Joch, Tuco, Lipe, Rigo, Richi y un vergo de elementos más.

El tiempo no me cundió como yo quería, pero en un mes y medio pasó un poco de todo. No quisiera hacer alarde de ni mierda, pero bueno, ahí les van algunas de las actividades y reconocimientos en donde el nombre de Rex Mamey ondeó en alto y vibró en más de algún corazoncito: Doctor Honoris Causa en Grado Ultra por Guaqueros Anónimos y la Fundación Rex Buitre Mayor (el día del acto uno de los meseros tuvo la osadía de pedirme que abandonara el recinto debido a los no pocos adornos estomago-biliares que tuve a bien expulsar a petición de los presentes, lo que desencadenó una justa trifulca con resultados favorables para mi persona y no tanto para el susodicho); Orden del Coche Vitalicio y de las Gloriosas Pocilgas y Bebederos por la Cofradía de los Santos Mulamaltecos, friens an famili (dado que el denominador común de mi estacia fue el alcohol y sus derivados y, aunque no tengo el mismo aguante que algunos de mis prójimo-broders de Las Grandes Ligas, el pueblo mulamalteco se pronunció y lo consideró así, dándome un ejemplo de civismo y de cariño que me hizo un nudo en la garganta y me sacó un par de lágrimas. ¿Así cómo putas iba a negarme? Me vi en la obligación de aceptarlo con mucho orgullo y con la frente sudada en alto); Mulamalteco Insigne y Distinguido de las Malas Artes, Muladas y Ridiculeces por los Señores de El Mero Chonguengue (aunque sólo pude juntarme con dos de sus honorables miembros, la emoción fue grande, los guaros efusivos y la cuenta a pagar un cacho elevada, pero puta, los impuestos de los mulamaltecos son los que pagan, así que me van a disculpar pero había que aprovechar; además, había que celebrar que, aunque yo iba vestido de Alfredito —greña afro y toda la onda—, Güilson, un pisado que estaba en el mismo lugar, me reconoció y se acercó, de la mano de su señora esposa, para saludarme y pedirme un autógrafo; me prometió enmarcarlo y ser el primero en comprar la edición impresa de El Muladar, cuando saliera; incluso me dijo que podía conseguir patrocinio: tengo unos cuates que les va bien con una su cadena de carnicerías en toda la Bolivar y la Aguilar Batres, me contó; los tuve que invitar a su güisquilazo).

Además de la Premiación del Concurso El Muladar es así, ¿y?, en donde tuve a bien conocer e intercambiar puntos de vista con algunos de los asistentes (la mayoría mulafans y bolos de rigor) y acabar seriamente perjudicado por los excesos alcohólicos (¿?), fui invitado a bautizos, entregas de niños, quinciaños (mi habilidá para sobornar impidió que me agarraran de mula para que saliera de chambelán), fin de posaditas, acabos de novena, churrascos, alegres quermeses, baratillos, bendiciones de casas, chiniques, cuarenta días, zafarranchos, graduación de comadronas, ensambles de marimba, limpias, inauguraciones de “puntos” y “mataderos”, aperturas de pacas, velorios y entierros, confirmaciones, casorios, etcétera… rico todo, la verdá. Eso sí, no quise reunirme con Colom porque para qué. El pobre está ahí y órale, no le queda de otra. No tenemos nada en común. ¿De qué íbamos a hablar? ¿De “Poder”? En lugar de eso, preferí a los cuates de toda la vida. Y la pasamos diagüevo. Disfruté, más por el asombro que otra cosa, de frases como: ¿Sabés a quién le quebraron el culo? ¿Adiviná quién se fue a caldo, vos? ¿Ni te imaginás quien se fue horrible? ¿Te contaron que aquel pisado que vivía ahí por donde… apareció muerto hace como quince días? Una tarde entera de esquelas en boca de mis cuates. El Obituario Informativo. Y entonces caí en la cuenta de que mi MULAMALA se estaba perdiendo del mapa hueco y estaba dejando que saliera otro territorio, uno más culero: GUATEBALAS.

Y aquí es donde se me revuelve el estómago, muchá. Aquí es donde la sensación de asco se me acumula en la jeta y me dan ganas de echar hasta lo que no me he hartado. Es una mezcla de asco, rabia y lástima, como cuando pensás en el Congreso, en la partida de mierdas que nos han gobernado desde hace años y que andan por ahí como si ni mierda o en la chavita que siempre nos rechazó y ahora anda con algún narco, dándole el culo a los cuates del pisado y a quien la carrocee en un Mercedes del año. Guatebalas es una selva pisada en donde cualquier salvaje hijodeputa hace lo que le sale del culo, en donde la vida vale verga. ¿En qué momento se les pudo meter a la cabeza a estos cavernícolas de mierda que hay que andar por ahí como si estuvieran en una lica de Estiven Sigal? ¡No están en una lica, pisados! Yo tengo mis soluciones, muchá, pero por respeto a la Comunidá Internacional, me las voa reservar. Talvez más adelantito. Como ven, tratando de recordar mi viaje a Mulamala y viendo cómo están las cosas (la ola de violencia ya parece tsunami esa mierda), sólo me sale decir: ¡pa’ qué vergas!, y hasta se me que quitan las ganas de escribir muladas. Por hoy, eso es todo. Lástima que Estalón ya está viejo, si no lo contrataba. ¡Simplemente no hay respetación! Mal sabor de boca, la verdá.

3 mar 2009

PENSANDO EN MIS AMIGOS DEL ALMA


Se me ocurre, ahorita que no tengo ni pura mierda que hacer, que una de las condecoraciones oficiales que, como tatascán de lo que es Mulamala, me gustaría proponer (mentalmente ya se le he entregado a algunos de mis allegados) en lugar de esa mierda de Orden del Quecsal (si ni pisto hay para las chelas, mencionar la moneda nacional es un insulto y al ave símbolo hay quirla a ver hasta Baja Verapaz, mejor vayan pasando) es la muchísimo más prestigiosa Orden del Coche. Sí, no se hagan las bestias y levanten las cejas como si no supieran de lo que estoy hablando. En abundancia, el coche vendría siendo como hermano de sangre del mulo y la mula, así que ¡cuantimás! La mierda es que se nos volvería un solo vergueo con lo de los candidatos: hay un pijazo. Sería un galardón del Pueblo y para el Pueblo, no como el otro, el del Quecsal, que si no sale anunciado en el periódico, uno ni se entera. La Orden del Coche, ya de por sí, está íntimamente amarrada (con nudo ciego) a nuestras costumbres más básicas y “milenarias” (para que se suene como si estuviera hablando de los mayas o algo así): tramar, chupar, asiarse y chamusquiar, entre otras. Según el departamento de estadística, TODOS más de alguna vez nos hemos ganado la inscripción en el Tribunal Supremo como dignos “candidatos” a la Orden. ¡Y no me vayan a salir que con que no, con que “depende vos”!

[Hasta me imagino una letanía, para darle un toque más solemne a la Orden, en pleno Acto de Entrega:

Maistro de Ceremomias: ¡Coooooche mierda!
Multitú congregada: Rrrrrruega porrrrr la vieja
Maistro de Ceremomias: ¡Shuuuuuco pisado!
Multitú congregada: Rrrrrruega porrrrr tu madre.
Maistro de Ceremomias: ¡Marraaaaaano hijueputa!
Multitú congregada: Rrrrrruega porrrrr la más santa
Maistro de Ceremomias: ¡Ceeeeerdo cerote!
Multitú congregada: Rrrrrruega porrrrr la más joven
Maistro de Ceremomias: ¡Cochiiiiiino desgraciao!
Multitú congregada: Rrrrrruega porrrrr la más quieta
Maistro de Ceremomias: ¡Pueeeeeerco maldito!
Multitú congregada: Rrrrrruega porrrrr la más desveturada

Las posibilidades de combinaciones son bastantes. Las contestaciones sólo son ejemplos: que cada uno ponga (diga) los suyos de acuerdo a su nivel cultural. El mío, como ven, es pulcro y elevado]

Pues sí. Es que puta, no sólo somos mulas sino además coches, muchá. Esa es la realidá. Más allá de las comparaciones físicas (gordo = coche), eso quién no lo sabe, ya ni siquiera ofende. Doña Ofe compra 5 pesos de pan para la cena y ¿qué hace Selvin, su hijo? Se aplasta a ver Los Sinpsons y se vuela los 5 pesos de pan el coche mierda. ¿Y de güiro? Ja, de güiro era ejemplar el mierda. Nada más empezó a gatiar y, a parte de creer que la tierra de las macetas era pastel de chocolate, se comía las hormigas y los chicles que encontraba tirados o pegados debajo de las sillas. De ahí se aficionó a los jutes, a los gusanitos de las naranjas y al duropor. Siempre hablaba con la boca llena, se tiraba pedos en los almuerzos familiares y, cuando se encerraba a cagar en el baño, se echaba unos eructos que se oían en toda la casa (las dos primeras líneas del himno nacional y los nombres completos de sus tres hermanos los podía decir eructando). Con 10 años quebró a un pisado y a su primo chamusquiando, y a otro le botó dos dientes de un codazo jugando Tenta pajarito. De ser un simple puerquito asalvajado, pasó a un terreno más profundo. Ahora es especialista en mezclar la comida (banano machucado con crema y sal; frijoles duros con sirope y pedacitos de champurrada; etc.), en usar el mismo pantalón de lona dos o tres semanas (sin ni siquiera sacudirle el ruedo) y en tirar todo tipo de basura en donde le ronque el culo.

[Plus Aprendé con Rex Mamey: ¿Sabías que Porcel no viene de “porcelana” sino de “porcino”?]

En sus momentos íntimos, se quita el sebo que se le acumula en el capote y de ahí se güele los dedos (lo mismo cuando se rasca el hoyo) y se pajea a diario viendo bailar a las putas de Con buena onda o con los catálogos de ropa interior de Avón mientras se toma un su tazón de arroz con leche (reconoce que a veces no calcula bien y de la emoción para salpicando el tazón y de ahí se empina lo que queda) Pela, es mi atol, qué pisados, se ríe. Como diría la Mafer: ¡A la pero qué cochino, osh, qué asco! La última vez que me lo encontré, estaba desparramado en una banca de un parque, con una bolsa plástica negra. ¿Qué cargás ahí?, le pregunté. De todo un poco —me dijo—, probá estas galletitas. Era concentrado de chucho con quetchup. Una vez me contó que por curiosidá probó sus miados (véase: efecto “ahí en la fuente había un chorrito”), sus cheles y su cerumen. A los 17 años contabilizaba 2 litros (sólo él) para ponerse a verga y ahora, a sus 25, con 4 anda coquetón y con 5 ya tambalea. Eso sí, si se cuaja una su hora o dos, de ahí se levanta y sigue como si ni mierda, aunque ya no quiera chela sino guaro. De jueves a domingo. De cochino pasó a reverendo coche. ¡Admirable! ¡Simplemente admirable! ¡¿Qué muchachona no quisiera pasar el resto de su vida con Selvin?! Selvin es, sin querer entrar más en detalles, el prototipo del perfecto coche que encajaría a cabalidá con la Orden del Coche que quiero instaurar en lugar de la otra. Yo creo que es justo y necesario, muchá. En lugar de que sólo un pisado (casi siempre extranjero) se lleve las palmas y los laures, habiendo miles de prójimos nuestros esforzándose cada día por ser los mejores cerdos posibles, como que no muy me llega.

[Plus Aprendé con Rex Mamey: ¿Sabías que en realidá el nombre del bataquero de Bronco era Coche y no Choche?]

Y por si piensan que no muy estamos influenciados por la figura porcina (casi igual o más que por la figura mular)… díganme, ¿a qué les suena esto: moronga, longaniza, chorizo? ¿A trama, chupe y chime? Rex no es ningún Leonardo Da Vinchi, muchá, como para andar inventando. De ahora en adelante, quiero sentir ese orgullo pisado por un valor desprestigiado: ¡la porcicultura! ¡Y ay de aquél que reniegue, muchá! Acuérdense que a cada coche le llega su sábado y no hay mal que por bien no venga. Despidámos pues al Quecsal y démosle la bienvenida al Coche, que más méritos tiene y más… ¿A quién le dicen Quecsal de apodo? ¿Y Coche?

¡Ganamos, cerotes!

Pd. La foto es de su servilleta.

13 feb 2009

PARA TODOS LOS TERRONCITOS DE AZÚCAR


No sabemos ni quién pisados fue Valentín, santificado sepa putas cuándo ni por qué, pero da pela el riel, es su día y hay que celebrarlo. Es el día de los enamorados, del cariño, de la amistá. Ahora es cuando para demostrarle a nuestra gorda, a nuestro cuchi-cuchi, a nuestro culito, a aquea, a nuestro papi, a la pisada que le estamos cayendo desde hace meses y no hay manera, a nuestro príncipe azul, a nuestro pior es na…lgas tiene un flaco, que nos importa y que no podemos vivir sin ella/él. Hoy es cuando, muchá. Ahora es el momento de sacar a la luz nuestros sentimientos más puros y sinceros. ¿Acaso tienen la naríz tapada o qué putas para no sentir ese aroma de romanticismo y CURSILERÍA BARATA que flota en el ambiente como si fuera un pedo del mierdita ese de Cupido, Amorcillo, Angelito Siux con Arco y Flecha o como putas se llame? ¿NO LO SIENTEN? Pues está en los centros comerciales, en las librerías, en Internet y en culo del mundo. Es la época de disfrazarnos de Susanita (la cuata de Mafalda) y llorar un poco con alguna escena de Corin Tellado o un poema de amor chafiado (mezcla Neruda-Benedetti) que nos declamó el Jairo con el corazón en una mano (y la verga en la otra). Es la época en la que los más cultos y refinados alquilan Casablanca y cenan sushi y vino tinto y la prole se va a hartar a Campero, a echarse unas chelas (donde haigan cubetazos o japi auer) y a acabar enmotelados o en carro prestado allá en lo oscurito.

¡Es la época en la que no hay excusas para que no cene Pancho! Bueno, depende. Si aquea quiere esperar hasta que estén casados y se vayan de luna de miel a Esquipulas, los bendiga el Arzobispo Metropolitano, compren una casa de dos pisos, otro carrito, un perro y una olla de presión + un dvd para los suegros. Si está separada de un narco, tiene tres güiros (con hambre), dice que no chupa, que se le olvidaron las llaves, que vive con la nana, se la lleva de recatada (huy, no, qué vas a pensar de mí), es alérgica al látex y encima le vino la ruler. ¡¿Valió verga Pancho, no?! Bueno, tampoco es el objetivo. El amor y el respeto ante todo. Los hombres podemos ser comprensibles, ir a dejarlas a la puerta de su casa, beso de cachetío de despedida, saludos para la familia y de ahí, directos pa’ la casa… pero de la Antonieta Soledad Fernanda (así le gusta que le digan, se la lleva de actriz de telenovelas venezolanas, tu amor), que se conforma con una cadenita de oro (de onde la Presidenta) y un póster del Sol de México o del Potrillo (pecho bronceado y mojadito, al aire, en una playita, de preferencia). Eso sí, si llegás oliendo a mujer, que es lo más seguro, pensátelo dos veces, aquea sí es celosa, cosa rara en Mulamala.

Retomando el tema…

Es el momento para romper la alcancía y ver qué putas le regalamos a nuestro bomboncito. No hay que ser agarrados. El 14 de febrero es un día especial, muchá. Gracias a Dios y, aunque nos quedemos sin billete hasta fin de mes, hay tarjetas postales con amenos diseños y mensajes que harían soñar y estremecerse de ternura a cualquiera, hay peluches y muñecos de felpa para no perder la tradición de convertir el cuarto de la Luisa en un pequeño y colorido ZOOLÓGICO (dueña incluida), hay globos de todas formas y tamaños con fantásticos colores y frases que harían que una sonrisa durara un día entero, hay ramos de rosas rojas y arreglos florales de todo tipo capaces de inundar de pasión la mirada de nuestra media naranja y de transportarla a un viaje por extensas y verdes praderas acompañada de traviesos conejos y bellas mariposas, hay chocolates de múltiples sabores en sorprendentes diseños para deleitar el paladar y el delicado y devorador apetito de nuestra GORDIS, en fin, hay un lágrima, un te quiero, un beso, una foto, un disco, una canción, una caricia, un clavel, un perfume, un pintalabios, un recuerdo. ¡Ayayay Maruca, vives en mí, te quiero! ¡Mi alma no puede más! ¡Sufrooooo! Se me pone la piel de gallina sólo de imaginarme, muchá. Esto no es como la Navidá, que sólo consumo es. No, muchá, esto es especial, es inolvidable. ¿Qué haríamos sin San Valentín? Yo me desmayaría, fijo. Seguro que me da algo… un patatús, un derrame, un ataque de nervios. Me acabo de encontrar una estampa de aquel albúm de “Amor es…” ¡Ya chilloooooooo!

Por eso, porque ya me emocioné, tengo que confesarles algo: lo ÚNICO que no me gusta de esta celebración es la superficialidá. ¡Ya no más peluches! Regalemos algo rial, que valga la pena. Hay tanto chucho callejero para regalar, muchá. Los ositos, leoncitos, delfinitos, monitos, etcétera, no sé de dónde los podríamos sacar, pero los chuchos, gatos, patos, vacas y coches abundan y nos sacan del apuro. Las tarjetas las haríamos nosotros mismos, pero ni mierda de usar esa mamada del Banner, no, para eso hay cajas de cartón (las de cornfleics, por ejemplo) y encajes de calzones viejos de nuestras antecesoras y/o vecinas. En un lugar de chocolates o dulcitos, compramos el cacao puro (en Nebaj venden) y la panela pura, en bodoque, para que la suegra se entretenga un poco en la cocina, la vieja zorra. En lugar de rosas rojas mejor frijoles, maíces o semillas de flor de izote para que las metan en un frasquito, con algodón y cachito de agua en el fondo, y las vean germinar y crecer junto a una foto de nosotros tamaño cédula. En lugar de globos, condones inflados, y si hace falta el mensaje, pues los usamos y ahí va el mensaje incluido. ¡MIERDAS RIALES, PUES! ¿YA? Bueno, Rex sólo les da algunas ideas, pero confía que puedan tener la suficiente creatividad e imaginación para hacer algo mejor, pues. Ah, se me olvidaba, en lugar de las típicas rolas románticas propongo una buena sacudida de esqueleto al ritmo de Marimba Internacionales Conejos, que está arribando a sus 125 añazos de vida. ¡Éxitos pues y Felíz día del Cariño en Sábado, jejeje!


Pd. La imagen me la encontré una vez en algún perfil de Hi5, pero no me acuerdo en cuál. Como es época de amistá, ¿hay que compartir, no?

22 ene 2009

¡AGARRÁNDONOS DE MULAS, QUÉ PISADOS!


Mirá lo que me compré vos Rex, me dice Chilo, y me enseña una estuchito con diez desarmadorcitos de varias formas y tamaños. Le pregunto que para qué pisados los quiere y me contesta que no sabe pero que pela la verga porque sólo le costaron cinco varas. Chilo es el típico cerote que lo que ve quiere, tan fácil de engatusar que si fuera puta ni cobraría. En su cuarto tiene una mesa repleta de mierdas que compra en las burras: bolsitas de menjurjes y montes para malestares múltiples, llaveritos de fantasía, lapiceros de ocho colores, set de tijeritas para uñas encarnadas, libros de cómo rellenar documentos importantes (incluyendo cartas de amor, ojo), billeteras de cuerina de lagartija, libros para pintar (de Dumbo, Teletubis, etc), pulseritas multicolor anti-toda-mierda, encendedores chafa, ungüentos quitamanchas, discos piratas de Pimpinela, dulces, chicles y confites de dudosa procedencia (ojalá les zamparan drogas, imagínense el pijeo que se volvería en las burras), etc. Si hiciéramos cuentas de todo el pisto que se ha gastado el cerote en tanta mierda inservible, le alcanzaría, por lo menos, para pagar un par de lirios de vez en cuando. Ah no, pero el mierda prefiere “ayudar a la mara” y comprar ondas “que en cualquier momento puede necesitar”. Uno nunca sabe, vos, me dice, el otro día me salió una ronchita en el güevo y me eché una pomadita pisada de esas y al día siguiente como si nada, vos. Eso sí, olía como a ajo y me ardió un cacho, pero qué pisados.

La mierda es que en Mulamala, supuestamente, todos nos estamos muriendo de hambre. Sé que hay mara que la verdad es que está palidiando, pero también sé que hay otros que en la pobreza han encontrado su modus vivendi. ¡Ahí está el detalle!, diría San Cantinflas de los Bigotíos de Axila. ¡Cuánto pisado no se sube a las burras a vendernos babosadas, muchá! Mareros mierdas que se convirtieron al Evangelio y con esa su casaca pisada de “no vengo a robarte, mi hermano” creen que “tema resuelto, cómo no, borrón y cuenta nueva”. Te ponen una cara los pisados y entre cita bíblica y testimonios de a cuántos pisados asaltaron a punta de cuete, te dejan ir los talegazos (mensaje subliminal, pues, como en los discos de Thalia al revés) para que les des pisto y vos, con tal de que no vayan a pelar cables los hijos de puta, acabás dándoles billete a cambio de una calcomanía con algún dibujito y una frase cursi. Agarrándonos de mulas. ¿Qué más? Ah, sí, si no son mareros o drogos, son predicadores. Cuando sentís, entre cabeceo, acelerón y frenazo, ya se subió un pisado, biblia en mano y/o guitarra, a echar casaca sobre el fin del mundo, el arrepentimiento, las buenas acciones y la gran puta. Según vos, el cuate sólo va echar punta con alabarés y no va a lucrar porque su misión en este Valle de Lágrimas es e-v-a-n-g-e-l-i-z-a-r, pero resulta que no, que no es ésa su misión. Igual que Cash Luna (…de Xelajú), su pedo es sacarte vara, un par que fichitas, aunque sea. Lo que sea tu voluntá, varón, Dios te devolverá el doble, te aseguran poniendo cara de mango mallugado. En fin, agarrándonos de mulas.

Si no son esos mierdas, es la mara que supuestamente se quedó sin su pasaje de retache (con todo y la fanta) a un lugar que “siempre” queda hasta la verga, y resulta que no han comido desde ayer y resulta que les pusieron allá por el Trébol y resulta que ya sólo les falta no sé cuánto y resulta que hoy por ti y mañana por mí y pata-tin, pata-tan… Agarrándonos de mulas. O si no, los pobres ixtos que se hacen los sordomudos y pasan de lugar en lugar dejandote chivas en las piernas. Algunos a lo mejor son “originales”, pero no todos. Cuando el güiro haya pasado de su lugar, díganle: ¡vos, chavo! y ahí me cuentan. O si no, los eternos enfermos o sus supuestos familiares: el cuate que necesita medicina carísima porque sufrió un accidente, el don que tiene a su patoja internada en el San Juan de Dios o, como la última, la doña que anda recolectando para una caja de muerto. ¡Llevan meses con el mismo cuento! ¡Resulta que a la doña cada sábado se le muere alguien y no tienen pa’ la caja! Te enseñan un vergo de papeles con firmas y sellos (que no vas a leer, a güevos) y ¡pum!, ya vas sacando un quetzalito para que la mara no diga que qué desalmado, que qué pura mierda o que qué agarrado es uno. ¿Díganme si miento? ¡Y sólo estoy hablando de los que se suben a las burras! ¡Faltan los callejeros! ¡Puta, noooooo! Agarrándonos de mulas. Así de fácil.

Dicho lo dicho, cualquiera de ustedes me estará sacando la madre. Va, lo acepto, en lugar de corazón tengo un adoquín, pues. El corazón se lo di en trocitos a los marranos de mi difunta tía Julita y por eso soy así. La mierda es que en Mulamala se muere de hambre el quiere, el que espera que le caigan las mierdas del cielo. ¿Acaso no somos lo suficientemente mulas para agarrarnos de mulas entre nosotros? Piénsenlo bien. Es una cadena pisada. Así vivimos. Pistío fácil. Casaca fina. Al suave, viejo. No me ignorés. No voltiés a ver a la ventana. Al güiro que por lástima le das pisto, lo está esperando su viejo para pedirle cuentas y al viejo lo están atalayando los dilers, por ejemplo. Un pequeño eslabón de un engranaje pisado gigantesco. ¿A dónde putas va a parar rialmente el pisto que nos sacan? ¡Sepa putas! Pero raras veces creo que sirva para lo que supuestamente nos dijeron. Antes era otra cosa. Se subía un pisado o dos por semana, como mucho. Pero ahora, ahora la mara tiene hasta organizados sus trayectos. Hay sindicatos, horarios y comisiones. Hay vergueos si alguien se cambia de zona sin previo aviso. Hacen convivio navideño. Hay compadrazgo y también orejas, para que no haiga tushte. Hay una cúpula intelectual: los que cranean las “casacas” y los “inventos” para salir a agarrarnos de mulas. En fin. Otro orgullo de Mulamala. Al menos no andan güeviando, me dice Chilo, que acaba de usar un quitacheles (comprado en la 40R) y tiene los ojos como si ‘biera estado cuajado tres días, todos puspos. Ahí sí, Chilo, toda la boca atascada de razón, le digo más o menos convencido.


Ilustración de Fermín Solis © 2007

2 ene 2009

¡FELIZ DAÑO, GÜEVO!



…Y mis propósitos para este nuevo año son: a] sacar más la madre y tragar menos bilis; b] convertir la casa de mis viejitos en motelito; c] guaquiar en lugares públicos (atrios de iglesia, burras, supermercados, etc.) cuando ande a verga; y d] practicar la sacrosantísima y única religión de la indiferencia (emos, mirreyes, zorritas de Hi5, pastores evangélicos, fresitas, etc.)… dicho esto, procedo a zamparme un buen putazo de lo que haiga y a escupirle el resto de hielitos que me quedan en la trompa a quien esté enfrente. ¡Feliz Año 2009! ¡Feliz Año 2009… los pelos! A mí no me vengan con esas mierdas de propósitos, buenos deseos y tanta mierda trillada, muchá. ¡Cada puto fin de año es el mismo disco rayado y la misma cantaleta! ¿Es que acaso a alguien no se le puede ocurrir algo más novedoso? No sé, ¿en lugar de tanto abrazo pisado mejor una buena verguiadera entre todos? ¿Incendiar la casa del cuate que más nos caiga mal con gasolina y unos tresciencientos silbadores? ¿Secuestrar al abuelo de tu traida y que tres días después aparezca encima del Nacimiento, en calidá de Pastor Adorador del Niño? ¡No sé, algo nuevo pisados! ¡A mí no me miren, mierdas! Sí, ya sé que son tradiciones y que sí, que la gran, pero… ¿Cuántas veces no he oído yo decir a alguno de mis prójimos que ya no va a chupar, que se va a poner a dieta, que se va a formalizar? ¡Lo viene diciendo desde que teníamos 18! ¿Y quién me explica a mí sus tres ixtos regados, su barriga XXL y su vergo de ingresos en Remar? De seguro no se hartó bien las 12 uvas, vos Rex, me dice el Arnol. Mírense a este mula... ¡No digo pues!

A lo mejor se trata de una onda de fuerza de voluntá, a lo mejor. Para mí, es sólo una forma de medio llamar la atención y de ilusionar a nuestra pobre familia, muchá. En el fondo, ya sabemos que NO vamos a cambiar, pero si lo decimos (y repetimos) en la cena de Año Nuevo, poniendo caras de convicción (tipo campaña electoral), una mano en el pecho (como en la catequesis rezando el Yo, pecador) y haciendo la señal de la cruz tres veces (tipo jugador de fut entrando al campo), ahhhh, eso ya es otra cosa. ¡A la verga el Brindis del Bohemio y bienvenido el Brindis del Pajerazo! Habrá alguien que se la crea (el shute de turno; véase: cuate que acostumbra a llegar a dar el abrazo cinco minutos antes de la cena bajo el pretexto de: feliz año diuna vez, por si después ya no nos vemos y suela se sienta a la mesa) pero ojo, nuestros viejitos no son mulas, muchá. ¡Para actores, los traiditos de La casa de enfrente! Yo, por eso, calladita la trompa, sosegadito, haciendo sho, alerta al nivel de las botellitas y controlando que nadie se pase y empiece a decir muladas, más que todo por aqueo de los trapos sucios y los cagadales. ¡Con la familia mucho cuidadito, muchá! Si rialmente quisiera cambiar algo de mi vida, ¿por qué esperar para fin de año? ¿Por qué no empezar, pongamos, un 13 de marzo o a mediados de agosto? Para fin de año hay congestión de deseos y propósitos. Piénsenlo bien. ¡Por eso no se cumplen! Al mismo tiempo que vos estás deseando ganar más, tu jefe está deseando que te quedés como estás o, incluso, que ganés menos. Si no esperaras hasta fin de año, a lo mejor se te haría… ¡Mirá qué lindo el Rex que hasta en bandeja de plata te pone la solución a tu vida pura mierda, pues! ¡Y de gorra!

Celebrar el Año Nuevo no es sólo engañarnos a nosotros mismos, crear falsas ilusiones ni seguir como borreguitos la tradición, muchá. No, es más que eso. Es como los cumpleaños: ver que nos estamos haciendo viejos y no hemos hecho nada realmente trascendente. El tiempo es como la última burra, tipo 10 de la noche, que va hasta la verga: no para. ¿Qué pasó con los deseos y propósitos de hace un año? ¿Quién cumplió lo de quebrarse a algún marero? ¿Quién se sacó la Lotería Santa Lucía? ¿Quién dejó de frecuentar puteros, burdeles y barras por problemas de salú? ¿A quién le dejaron de salir granos, hongos, caspa y espinillas con el tratamiento mezcla jabón de coche, balsámico gms y escapulario de San Hilario en pecho? ¿Alguna cuata que con un suspiro se le fue a la chingada la celulitis y se le levantaron las tetas? ¿Quién dio el primer paso de ir a los AA, aunque sea de oyente y ahora ya ni confites con piquete prueba? Que dé un paso al frente el que le haiga dejado de quemarle el pan a su traida. ¿Alguien por ahí que ya no pare gaseoso después de un buen platazo de frijoles parados? ¿Quién ahorró para comprarse un su carrito nuevo, de segunda pues? ¿Alguien que me demuestre que de esa panza chelera quin saiz ya sólo quedan unas cuantas estrías? ¿A quién le salió un bodoquito de oro en lugar de los muñequitos pisados que vienen en los Corn Flex o en las cajitas felices? ¿Quién logró resucitar a su chucho jugando güija o inyectándole mosh con vitapirena? Que me de un timbrazo el afortunado que le doblaron el sueldo, le pagaron horas extras que no hizo, le mandaron tres canastonas navideñas y se le salió zoque con la secre en el convivio? ¿A quién le desaparecieron los antecedentes penales y policiales como por arte de magia? ¡Si todo y esto y más se cumplió este año para todos aqueos ilusos pisados, que le crezca el pito al David de Miguel Ángel! Rex es como Santo Tomás… ¡demuéstrenmelo pueeee!

Para no cansarlos pisados, yo ya estoy a verga de “este año sí será provechoso” (que no falte el chupe ante todo), “este año sí se cumplirán mis sueños” (internet en mi cuarto y redtube para entretenerme), “ahora sí cierro este ciclo y empiezo con el pie derecho” (chupando más fino; adiós al clandestino), etcétera, etcétera, etcétera… ¡vivan el presente pisados y disfruten! Ah, y no sean pajeros, eso hagan. Si van a decir que van a venir a echarse una chela conmigo, de ahí no me salgan con cuentos. No sián bullangueros. Como sé que son tradicionales, deberían de proponerse eso: no picar el maíz, hombre. O mejor: no alborotar las lombrices si de ahí no les va a alcanzar el limón y el ajo para matarlas. ¡Y no es reproche, jejeje! ¡Feliz Daño, Güevo!

¡En el 2010 viene ET, cerotes... aprovechen para ir craniando deseos y redactando mejor sus propósitos... se los dice Rex Mamey, háganme caso!

4 dic 2008

EL MULADAR ES ASÍ, ¿Y? (¡A VOTAR PUES PISADOS!)


Como algunos de ustedes ya se habrán enterado, Rex Mula Mayor anda haciendo la de hijo pródigo o mejor dicho: oveja descarriada que vuelve al redil o mejor dicho: cacique que vino a ver qué putas con su Mulamala y a ver si era cierto que la mara le estaba cuidando su milpa como Dios manda. Gracias a las sugerencias de ciertos feligreses adictos a esta humilde madriguera en donde se cuecen más rápido los güisquiles y las mazorcas se pelan solitas, se convocó a un concurso. La onda era que la mara definiera al Muladar con una frase y bueno, al menos hubieron algunos que se pusieron las pilas y participaron. El resto, hablando claro y pelado, me la aguadó. Pero en fin, cada quien con sus ondas. Lo cague de risa es que, por lo que veo, los premios como que no muy. 1. O la mara no chupa y sólo pajas es; 2. O les pareció muy poco o 3. sólo fino chupan los pisados. La verdá, sepa putas.

Las frases que incluyo a continuación (sacadas de aquí y del feisbuc) son las que salvaron al concurso y las que rialmente dignifican al Muladar. Rex Mamey agradece desde ya con un abrazo full-chilaca y un besito con aliento a boj a los abajo firmantes por mantener la chingadera con la frente en alto y compartir publicamente sus frases. La onda ahora es abrir una especie de "comicios". Sí, muchá, hay que VOTAR (como buenos mulamaltecos-as que somos) y elegir a las TRES mejores frases concursantes. Pilas pues. Espero que con sus comentarios podamos elegir a los meros güiners y que, dentro de algunos diítas (estoy pendiente con la fecha, pero no se agüeven, al rato la rolo), podamos dar paso a la respectiva premiación con chingadera incluida.

¡Aquí les van ve!

“El Muladar es a la Estela de León y al pobre don Fulge lo que la sopa es a la Mafalda” “Cuando me pongo mis lentes oscuros para protegerme del sol y me paso del lado de la sombra, siento el mismo relax que da el Muladar” VERO ROMERO

“No es lo mismo decir Mula que es uno, a decir ¡qué mula sos vos!” “No es lo mismo ser uno mula, a seguir siendo el mismo Mula que es uno” JUAN PABLO ROMERO

“El Muladar es como un caldo de huevos en una gran goma, y Rex Mamey es el apasote que lo condimenta” ANDY SIQUE

“El Muladar es un gran güeveo muchá... esta mierda me güevea el poco tiempo libre que tengo” OSCAR ORELLANA

“El Muladar es como una porno… quiero ver y ver y ver y ver” EVELIN RUBIO

“El Muladar es la metáfora oxidada del cerebro decadente de Rex y sus compinches” “El Muladar es como una inyección de penicilina en el culo grasiento del mulamalteco acostumbrado a vivir con una infección neuronal” “El Muladar es como una alfombra de Semana Santa: atrae gente por vergazo, sirve para que Rex le pase caminando encima, apesta a incienso y si le brincás, te aserrín” FERNANDO VALLEJO

“El Muladar es la versión más autóctona de un patio de escuela parvularia en pleno estado de shoc: ixtíos guaquiando el mosh, tirándose las loncheras y chillando por no estar con sus tatas” LOS DEL MERO CHONGUENGUE

“El Muladar es el guatemalteco tridimensional visto con los tres lentes: cinismo-vergüenza-negación. Porque cínicamente negamos la vergüenza de nuestra figura chapina virtual expuesta” LA FILISTEA

“Cuando la goma es inaguantable, cuando mi mujer no deja de chingar, cuando mi fe ya no es inquebrantable, paso a leer el Muladar” “Muladar, sitio donde acontece lo sucedido y se palpa lo vivido, plaza de mil culturas, donde todos estamos a la altura” PIRATA COJO

“El Muladar es cagarse de la risa jugando teléfono descompuesto diciendo: “Mi mamá mima a Meme” y recibiendo: “Meme me la mama a mí” KAREN

“El Mudal, digo Muladar es, eeehh... eeehh… ¡¡Radalum al revés!!...” EL KONTRA

"El Mula que es uno pues para mí es un sentimiento ajeno, puramente, cómo te dijera..." RAMÓN

"MULA QUE ES UNO es una montaña rusa: Te subes con ansia, te gozas la vuelta, y siempre te bajas con otra perspectiva" SILVIA RODRÍGUEZ

¡Acuérdense que en sus comentarios deben decir por cuál de las frases pisadas votan! La foto, aprovechando, es un diseño exclusivo para el Mula que es uno de parte de Tushte Design. Ya mero salen a la venta las playeritas con diseños parecidos y chingones dedicados al Muladar y a los mula-fanáticos de corazón. Así que estén al pendiente y no se vayan a perder del mapa en estos tiempos navideños... ¡más que todo por aqueo de los convidios pueee!

NOTITA: No vale votarse a sí mismo ni tampoco los comentarios o votos anónimos... ¡hay que ser legales, muchá!

11 nov 2008

EL NEGRITO DEL BATEY, ASÍ LE LLAMAN VE


Vos Tulio, fijate que ganó el negrito, mano. ¿Quién? ¿Memín? No, hombre, cómo sos de mula, ¡Obama, cerote! ¿Obama Bin Laden? Diosa puta con vos, mano, noooo, Barack. ¿Baracus, el de Los Magníficos? Tu puta madre, Tulio, ¿en qué mundo vivís, mano? ¿Cuántos hay pues? ¡Uno, hijueputa! ¡Un mundo! ¿Y todo lo que cuenta Maussan qué? ¿Quién ese cerote? ¡El de los ovnis, mierda! Sos el único mula que pierde su tiempo viendo esas mierdas. Eso decís vos. ¿Y quién más mira al viejo ese hablando de ovnis? Rex lo miraba. ¿REX? Sí, así como lo oís. Tu madre, Tulio, vos sólo pajas sos. ¡A lo macho!, antes lo miraba porque creía en los ovnis. ¿Y vos cómo lo sabés? Ah, puta, si yo estudié con aquél. ¡Vos estudiaste con aquél, jajaja!, ¡pelame el güevo! Sí, cerote, te lo juro. Pero si vos creo que ni a Sexto llegaste, cerote. ¡¿Quién dice?! Yo digo. ¡Ja, yo hice mis básicos, vos, en el INEBE! ¿Y por qué sos tan mula entonces? Mula tu ruca, tu abuela y tu tía, Toyo. ¡Contá hombre! La onda es que aquél siempre estuvo en la sección C y yo en la A. ¿Y entonces? Pues nos hicimos cuates, hombre, en la selección de básquet. Va pues, te voa decir que sí. Sí, a lo macho, aquél era algo introvertido, pero buena onda. Ya, ¿y ahora que es el Presidente qué?, ¿se acuerda de vos? Nah, sepa putas. Pues lo que te iba a contar es que me acabo de enterar de que Obama, el nuevo presidente de los USA, ya invitó a Rex a la toma de posesión, fijate. ¡Comé mierda! Sí, cerote, ¿no son presidentes los dos pues? Ah, sí, a güevos, no había caído, fijate. Pues sí, en enero se va a echar su vuelta a la Casa Blanca. ¿Al putero ese que está a la par de la tienda de la Auri? (…)

Toyo, el progre, deja hablando solo a Tulio y se va a la verga. Anda emocionadón por lo de Obama y no quiere perder el tiempo hablando caballadas. De hecho, anda casi mojado del puro engase. Como buen estudiante del (eterno) primer semestre de Derecho o Ciencias Políticas, sin criterio propio y bullanguero, sabe que es el momento del Gran Cambio, de la Nueva Era, de la Esperanza Mundial, etc. ¡Y alabado sea Toyo, el progre, muchá¡ ¡Porque cree en el cambio! Y es que hubo una peleíta al estilo yin-yan, hombre. Un ruquito blanco contra un negrito cucurumbé y cuando sonó aquea de Mami el negro anda rabioso se armó la de San Quintín y ahora resulta que de un pedo Bush & Conpani salen disparados de la Casa Blanca (que ahora va a ser Negra) y a ver qué dice el Santo Dios de los Cielos. Pero yo no soy como Toyo, el progre. A mí las mierdas no me las meten tan así, con cucharita, como si fuera compota. Por adelantadotes luego nos metemos unos buenos putazos. Yo el único cambio que miro es el del color, muchá. Y, aunque soy mero daltónico, eso es lo que más me llama la atención. Que haiga mara que diun día para otro ya sólo tome té NEGRO, fume tabaco NEGRO y lea novelas NEGRAS. Que anden como que son clarineros (de NEGRO), se vuelvan fanáticos del cine NEGRO y de los gatos NEGROS. Eso, para empezar.

[Lapsus morbus: Esto como que a Rex le güele a moda…]

De ahora en adelante los mejores destinos turísticos serán (a parte de África, a güevos): las orillas del mar NEGRO, la selva de Piedras NEGRAS y para los multiarchimegapistudos: los agujeros NEGROS. Abundarán los NEGROS literarios (¿más?) y volverán grupos tipo Mano NEGRA o BLACK Sabath del brazo de ediciones de lujo del Back in BLACK de los EiSi y Back to BLACK de la Eimi. Licas como Hombres de NEGRO o La Dalia NEGRA se volverán de coleccionista. Y lo mejor, lo más mejor, como diría Toyo, el progre, es que todo aqueo que se consideraba “oscuro, maligno, malo, ¡guácala!, ¡chis!, maldito, mal visto, inaceptado, rechazado, mal trip, mala vibra, etcétera” ahora será todo lo contrario. No sé bien si el Patito Feo (que era NEGRO) llegó a convertirse en el Pato Lucas (también NEGRO) pero tanto él como la Oveja NEGRA (de Tito) y todas las pobres descarriadas del mundo tendrán que hacerle güevos al cambio de roles. ¡Todo lo NEGRO ya no es MALO, pisados! ¡Es IGUAL o MEJOR que lo blanco! El famoso Septiembre NEGRO ya nunca será lo mismo. La magia NEGRA sanará leprosos y el concurrido mercado NEGRO será más legal que Guantánamo. El humor NEGRO se enseñará en Parvulitos y se alabará el aniversario de la peste NEGRA y de la expansión de las agua NEGRAS en nuestros patéticos organismos. Todo lo infernal que significaba el concepto de misas, papas, biblias NEGRAS desaparecerá porque sí, porque Míster Obama es NEGRO y él es bueno y si un bueno va a tomar las riendas del mundo, ya no tiene sentido que el NEGRO (Ceballos, ¿atrás de tu casa espantan?) esté emperantado con lo MALO. ¿O sí?

De todos modos, Rex hará acto de presencia en la toma de posesión (momento exorcista) y hará lo posible por dialogar tranquilamente con Barack. La mierda es que no vayan a agarrarlo de mula, pues. Lles güi can! Aquél está algo pato en todas estas babosadas y seguro que necesita que alguien más o menos le guíe. ¡Y quién más que Rex Mamey, maestros! Más de dos años de experiencia en cargos diplomáticos me avalan. ¡Ja, puta madre! Si quieren que le diga algo, díganme y yo le paso el norte. Eso sí, nada de muladas. ¡Mama pega!


Pd. La fotía me la encontré en esa onda del Guguel, raro, ¿no?

27 oct 2008

MÁS VALE PREVENIR QUE LAMENTAR, MUCHÁ


RADIO E-MULAR 69.5 Onde el acontecer nacional es lo primero de lo segundo informa:

«Según un estudio reciente realizado por científicos de la comunidad internacional, Sudáfrica sufrirá excesivas olas de calor, drásticos cambios en el ambiente e insólitas mutaciones animales a partir de diciembre del próximo 2009. Por este motivo y para salvaguardar la salud e integridad de nuestros deportistas, la Federación Nacional de Futbol anunció esta mañana en rueda de prensa la triste negativa de asistir a la cita mundialista Sudáfrica 2010. La vida de nuestros jugadores es más importante, indicó el Lic. Garrobo, sólo estamos intentando evitar una desgracia. Ante la total incredulidad y perplejidad de los medios de comunicación nacional, internacional e interespacial, el presidente de la Federación, junto al entrañable DT catracho (quien recién retornaba de las Bahamas luego de un rodaje para un spot publicitario de cosméticos faciales Concha Nácar) intentaron explicar de la mejor manera la fulminante e irrevocable decisión de abandonar voluntariamente la plaza para el magno evento del deporte rey en el continente africano. No es fácil, sabemos que trece millones de mulamaltecos podrían no estar de acuerdo e incluso decepcionarse, pero no podemos permitir que nuestros valuartes se expongan tan inocentemente. Más vale prevenir que lamentar, enfantizó con gestos de resignación y de paternalismo, como si estuviera haciendo propaganda de Aprofam».

No oí la noticia en directo, pero Chilo 4G (locutor estrella de Radio E-Mular 69.5) me la mandó por internet. Mi güevo, dije yo, ¿cómo así? ¿La Azul y Blanco se retira en plenas eliminatorias y desperdicia su pase al Mundial? Me metí en Guguel para ver si encontraba algo de ese estudio científico pisado y salir de dudas. ¡Cuál sería mi susto! ¡Es verdá, muchá! ¡Por Dios! Si un estudio de esos aparece en la Nature o en la Science, ya comimos mierda, porque en esas revistas pajas no hablan. Por este motivo, invito a todos los mulamaltecos y mulamaltecas a que no se maleen con los muchachos de la Sele porque ellos culpa no tienen, pues. Los países desarrollados porque supuestamente van a llevar protección de primera (trajes anti-insolación de pellejo de iguana, protectores solares a base de semen de pelícano, tanques de agua de mípalo oxigenada y condones de hímen de leona marina, para chimar negritas fogosas, etc.) El resto de países porque son mulas y se confían. Pero nosotros no, nosotros somos más cabrones y nos hemos adelantado (como siempre) para evitar que a los muchachos (¡Dios nos libre!) les pase algo. Imagínense al Pescadito Ruíz con alas y colmillos, por eso de las mutaciones pisadas, como si fuera el Chupacabras. Ja, ahí me lo dejan, enjaulado al pobre. Luego se lo mandan a Mandela, como regalo para que lo exhiba en el patio de su mansión y que sus nietos le puyen el culo con palos y le tiren naranjas podridas aburridos de jugar con la Plai Esteishon 5.

¿Rialmente queremos que les pase esto a nuestros jugadores? No, verdá. Entonces no hay que ser, muchá. No nos enojemos, hombre. Para eso que mejor vayan los cubanos, ellos tienen mejores doctores y si les pasa algo los curan en dos vergazos o si no, los meten en una lanchita y los mandan a Miami para que infecten a los yanquis hijos de puta. O si no, los de Irán, los de Islandia o los de Mongolia, qué pisados. Hay que reconocer que cuando una decisión es sabia, es sabia, muchá. Antes que los triunfos, la Copa y los ranquins de la FIFA, está la vida. Yo conozco gente que si le pasa algo al Pescadito Ruiz, como ya dije, a Fredy García, a Chalito Romero, al Pando, a Thompson o al Loco Rodríguez, les da un ataque, pues. ¿Su familia?, me pregunta Chilo 4G. Sí, a güevos, pero también los dueños de los bares, puteros, discos, hoteles, moteles y restaurantes V.I.P. del ámbito nacional. Sin aqueos, el consumo disminuye y se nota… ¡pior ahora que estamos en tiempos de crisis! Hay que ser precavidos, muchá. Es mejor. Con la economía tampoco se juega. La Azul y Blanco no tiene que desmotrar nada. Su nivel es alto, como el volumen del musicón de los after o los reivs en donde los muchachos se hacen tres quesos danzando y derrochando elegancia, y eso es lo que cuenta. ¿Nivel alto, viejo?, me vuelve a preguntar Chilo 4D. Sí, Chilo, mirá los partidos de la Liga Mayor: alto nivel de violencia en los clásicos, alto nivel de lugares vacíos y basura en los estadios, alto nivel de alcohol en las gradas (y afuera), alto nivel de pelotazos al aire y zancadías; alto nivel de objetos lanzados al “césped”, alto nivel de cacos güeviando macizo afuera de los estadios, alto nivel de entradas chafas que… ¿capiche?

Para los malpensandotes y anti-patrióticos pisados que creen que el combinado nacional fue eliminado otra vez rumbo al Mundial, entérense antes de abrir el hocico y no crean todo lo que miran en la tele o en el estadio. El último partido contra Cuba estaba arreglado. Dos días antes, según fuentes cercanas al entorno del cuerpo técnico (¡miren como hablo pisados, como que fuera Fulgencio, el periodista miope!), se enteraron de lo que iba a pasar en Sudáfrica y entonces decidieron contactar con un tal Meyer (no me pregunten quién es) para que les soltara un par de meloncitos para enviar a la Habana (Fidel necesita pants nuevos para salir en la tele) y taparle el ojo al macho de la mejor manera posible, sin despertar sospechas. Y eso es todo, muchá. Mi deber como portavoz vitalicio es decir la verdá y aclarar malentendidos. Por esta única y exclusiva vez el Muladar se presta para tratar un tema serio, de preocupación general y se olvida de las muladas de siempre. Hoy Rex es como los de la Sele: no está para andar jugando.

¡Hay futbol y alegría para rato, banda! ¡Salvamos a nuestros guerreros! ¡Yujuuuuuuuu! ¡Qué vivan las putas edecanes! ¡Gracias Primi, sos grande! ¡A Piccinini lo confundo con Panini, el de los álbumes! ¡Memín Funes for president! ¡YEAHHHHHHHH!


La imagen la conseguí otra vez en Guguel Imágenes, con su permiso.

20 oct 2008

¡NO NOS HÁGAMOS TARUGOS!


El domingo pasado recibí un correo electrónico de un tal Fulgencio no se qué mierdas. Profesión: periodista miope. Con el típico lenguaje del gremio, tuvo a bien recriminarme el mal uso de la palabra que hace referencia al país que geográficamente está ubicado entre México, Belice, El Salvador y Honduras. Insistió en que usar “Mulamala” (mi vulgar invento, según enfatizó) suponía una grave falta de respeto, igual que si me estuviera metiendo con algún símbolo patrio. Una vez, para unas posaditas vi que a dos maistritos (que ya iban medio entonados) se les cayó una marimba que llevaban cargando y la hicieron tres vergas. ¿Y creen ustedes que alguien se indignó? ¡No, cerotes! La mara se cagó de la risa con casaca y los del Comité Pro-festejos llamaron a otros dones y trajeron otra marimbita. Por eso me extrañé de que don Fulgencio (me lo imagino oliendo a 4 Machos, esculpidito a la manera del talega de Ubico, con su bigotío a lo Jítler y sus pantalones cutos, etc.) me mandara esa su casaca de los símbolos patrios y la gran puta. Me dijo que nada de Mulamala, que nuestro país se llamaba Guatemala (me mandó un montón de mamadas etimológicas e históricas, que fue como si un tartajo me ‘biera hablado en pocomam con la trompa llena de polvorosa) y que cómo iba a ser eso de andar denigrando a la Patria y que si sabía yo lo que era un “atentado contra el civismo y la moral de un pueblo luchador” y que si sabía lo que significaba la palabra “indignante”, etcétera. Yo no voa decir que NO tiene razón, porque en parte creo que sí la tiene. Además, no me faltó el respeto en ningún momento. De todos modos, como yo no le atino, le voa medio contestar a mi manera, pues, para no perder las buenas costumbres:

“No chingués, Fulgencio. Mirá pues. Primero que todo: no me salgás con pajas, papaíto. Me llega que siás retórico y estudiado, pero la verdá es que a mí eso no me dice nada. Entiendo lo que me decís, pero como que no hay eso que vos le llamarías fidbac, pues. Yo nací en Guate, como vos, pero con el tiempo me fui dando cuenta de que prefería estar en otro lado. Algún lugar pisao sin necesidá de irme a la verga, ¿me entendés? De ahí salió Mulamala. Un Reyno. No un país, sub-país ni mucho menos una república. Agarré todo lo que me enorgullece de este pedazo de tierra y de lo que nos identifica (que es mucho y muy mezcladito) y me puse a disfrutar de eso sin que la realidá, ese chal de mierda que nos asfixia día a día, me hiciera verga. Mulamala es como un circo, una puerta abierta para ver el lado chingón de las babosadas. Como soy mero fatalista, olvidate, sin Mulamala me la pasaría agüevado, paranoico y deprimido. Si te malea lo de Mulamala, estás en tu derecho. Lo único que te digo es que si perdés el tiempo preocupándote por mis muladas, de seguro mucho chance no tendrás, ¿o sí?

Te cuento. Mirá pues. La diferencia entre Guate, tu nación, y nuestra Mulamala es que aquí no hay Abadíos güeviándose los impuestos de la mara, no hay Serranos viviendo como reyes en algún país vecino a costa de “sus buenos negocios”, nos hay Cerezos comprando islas y embuchándose en ridiculeces llamadas Parlacén o similares, no hay Portillos fugitivos pagando fianzas pactadas para andar como Juan por su casa como si no ‘biera matado una mosca. Aquí no desaparecen 80 y la madre de millones así como si nada. Aquí no hay Sector 12 de Pavón con ricachones y políticos güelemierdas sobornando a quien se les dé la gana. Aquí nadie me espía a mí, que soy el Presidente del Reyno de Mulamala, con cámaras ocultas en mi pequeño palacio de libros y latas de chela. Aquí no hay vejetes genocidas en el Congreso, cuando deberían estar en el bote. Aquí no hay crimen organizado bailando vals con narcos y agarrando de majes a embrutecidos mareros para que se caguen en la vida de la puta gente. ¿Acaso esto no te preocupa, Fulgencio? ¿Sabés vos lo que realmente es INDIGNANTE? Rex dice que no, fijate. Rex dice que NO sabés ni verga. La mara lee la Prensa y se queda con la boca abierta por tanto titular pisado; la mara lee el Muladar y al menos pela la mazorca un ratito y se entretiene. Lo que pasa en tu querida Guatemala es indignante y a vos parece que te preocupa más lo que un pisado como yo, que ni fu ni fa, escriba o diga en un blog que ni siquiera ha sido mencionado en Cuestión de Minutos, con eso te lo digo todo.

Y aquí lo dejo muchá, por respeto a ustedes que no tienen por qué andarse enterando de estas ondas. De todos modos, y para que vean que no soy culero, no voa comparar ni a emparentar a Fulgencio con la desaparecida Estela de León (podría ser su mero mariachi o su casero) porque se nota que no es tan mula como ella ni como la Roquerita o el Alejandro, par de animales ambos. Aquél a lo mejor está en otro nivel. Pero es mero mulita (como buen mulamalteco) y no les está haciendo caso a los Aluxes: está cayendo en la trampa, como decía aquea rola. Ojalá que el mensaje de esta parábola lo cache más mara y no confunda las cosas. El Muladar no es lo que parece, aquí las mierdas no se hablan con la seriedá de un mítin del payaso de Bush ni con la profundidá del hoyo de París Jilton. Lo único que sí es que cuando hay que sacar las pezuñas, Rex las saca, poquito, pero las saca. A Rex le cuesta quedarse callado, pero al mismo tiempo no le gusta perder el tiempo en babosadas. Así que, como decía la mamita aquea de la Chimoltrufia: no nos hágamos tarugos, honbre. Sea Fulgencio o Perico de los Palotes, hay que saber dónde meter el hocico y no hacer un revoltijo ni alborotar las lombrices así, sin ton ni son, a lo puro bandido, creyendo que somos la mera tos con flema.

Hoy, hace ya 64 años, tres güevudos mandaron a la quinta mierda al mentado Ubico y a un tal Ponce, ambos chafas y dictadores mentecatos, para que el panorama de un país cambiara… y cambió, pero como todo lo bueno dura poco, empezaron los cagadales otra vez, llegó la Civil Guar y hay que ver dónde estamos. Lo único bueno de todo esto, es que todavía hay tiempo para creer en cambiar esta mierda de vida, para echarnos las chelas, para almorzar los domingos con toda la fanta, para cagarnos de la risa de aquél, de aquea o de nosotros mismos. Para mí, Mulamala está por encima de todo. Es una onda de espíritu. Para los que lo aprovechan, buenísima onda. Para los que no, allá ellos, mientras menos chuchos, más tortillas, ¿verdá Boti?

¡Un abrazo con aletazo a todos los Jacobos, Aranas y Toriellos!


Imagen encontrada en Guguel Imagenes, donde la mara encuentra todo de todo.

2 oct 2008

ESTÚPIDOS MAQUILLADOS OLIGOFRÉNICOS


Estábanos en la casa del Chato, bajo llave, en su cuarto, fumando mota y viendo una porno. Como a las seis de la tarde, ya algo pedos, nos pusimos a hacer muladas: llamar a un número cualquiera y sacarle la madre al que contestara, meternos al Latin Chat a armar vergueos en esos putos foros de mierda, ver quién putas se podía meter más chicles al hocico, abrir la ventana y soltar unos buenos gargajos (estábamos en un cuarto piso) encima de los culitos y de los viejitos que pasaban abajo, etcétera. A las ocho, el Chato se había quedado cuajado en el piso y a mí me entró la onda literaria y me puse a echarle un ojo a sus libros. No hay mierda más aburrida que leer, muchá, a lo macho. La onda es que abrí un libro de un tal Esguar Alá Popó, si no estoy mal, y leí:

Capítulo I: Elegía en doble bemol


Si la memoria no me falla, recordó Nicodemo, la conocí en la ceremonia de los crisantemos. Un suspiro. Una gárgola de rasgos demoníacos observando con resquemor al blasfemo sacerdote. Nicodemo extrañaba a su concubina mientras los recuerdos flotaban con temor en una atmósfera de rojo hemoglobina. Pronto, el castillo, su hogar, sería demolido y Nicodemo, triste y sin demora, habría de escurrirse cual hemorragia menstrual en las piernas de una hembra recién ultrajada. Toda una triste y emotiva demostración de involuntario escap…


¡Pélenme el güevo! Cerré esa mierda y la aventé debajo de la cama. Los escritores siempre tratando de llenarnos de caca la cabeza con sus pajas mentales. En eso, tuve una visión, muchá. Las palabras que había leído empezaron a volar enfrente de mí, encendiéndose y apagándose, como culos de luciérnagas: bemol, memoria, Nicodemo, ceremonia, crisantemo, demoníacos, resquemor, blasfemo, temor, hemoglobina, demolido, demora, hemorragia, emotiva, demostración… ¡Ah, pa’ la verga! ¡Ya sabía yo que había gato encerrado! ¡Los putos emos metidos en toda mierda! Salí de la casa de aquél y jalé a la mía, como la gran puta. Hoy, ya más calmado ―esa noche, en un arrebato de ira, agarré al pobre canario de mi hermana, le retorcí el pescuecito y lo eché al inodoro pensando que era un patojo emo― vengo a compartir con ustedes un pequeño fragmento de mi visión acerca del fenónemo EMO (nada que ver con Especialidades Médicas Ortopédicas) o tal vez sí, pero más bien con… chan-chan-chan-chan: ¡Estúpidos Maquillados Oligofrénicos! Sí, queridos lectores y lectoras, así es. Resulta que ahora las calles, los parques, los centros comerciales y los restaurantes de comida chatarra están plagados de estos patojos mierdas vestidos de negro, con su greñita ahí tapándoles un ojo o media ficha, repellados como paré de mausoleo, pulseritas estilo tablero de ajedrez (para esconder las cicatrices de sus múltiples intentos de cortarse las venas, jajaja), calaveritas, corazones rotos, estrellitas rosadas, sus boxers al aire… y su infaltable delineador para aparentar dolor, sí, uhhh, tristeza, sí, uhhh, sentimentalismo, sí, uhhh, auto-flagelación, sí, uhhh, depresión, sí, uhhh… ¡Puras payasadas, eses!

Aunque normalmente andan en manada, agarrados de las manos, putos y putitas juntos, lo único que se me viene a la cabeza cuando me encuentro al algún pendejo de estos es una gran vena dilatada ubicada por donde “sacamos a asolear la leña”, es decir, el ano. ¿Qué será? ¿Qué será? ¡Hemorroides! Respuesta correcta, mi querido Guatson. Si le quitamos la h, que es muda, nos quedamos con la mera abreviatura para referirnos a estos ixtos mierdas: emos. ¡La etimología nos la pasamos por el culo! Según ellos, han venido al mundo a sufrir. Sí, cómo no. Los que han venido al mundo a sufrir, a ver si lo tienen claro los caras de mi güevo, son los millones de niños desnutridos regados en África, Asia y Latinoamérica que no tienen ni un pedazo de pan para matar el hambre, por ponerles un solo ejemplo. Ah no, los mierditas estos con su onda de que la vida no tiene sentido, haciéndose las víctimas de su miserable existencia. Pues bien, la solución es sencilla: ¡mátense ya cerotes! ¿Qué putas están esperando? ¿Acaso no tienen güevos? ¿No que la vida es una mierda, pues? Barrancos, hay. Fosas comunes, hay. Basureros, hay. ¿Cuál es el miedo? Y si no, permítanme que me diriga a sus progenitores: ¡Usté mamá, usté papá, compre ya Racumín Extra Forte y alimente diariamente a ese cadáver que tiene por hijo o hija hasta que le revienten los ojos del puro veneno y por fin duerma tranquilo su tan añorado sueño eterno! Al tata no le faltarían los yilets y a la nana el maquillaje. Además, no sé, sería una mejor forma de controlar la demografía, ¿o no? La tasa de mortalidad ya no sería la que es: asesinatos, homicidios, sida, etc., sino: bellos y melancólicos suicidios individuales y colectivos de emos. ¡Si hasta parece que estamos en pleno siglo XVIII (como la mara), muchá! Los embalsaríamos como momias, los meteríamos en bolsas canguro o en costales, los encaramaríamos en carruajes negros (pintados con carbón) tirados por mulas (¡salve oh, alma divina!) y los iríamos a aventar al Puente del Incienso. ¿Qué les parece? Sería una onda así bien depre, vaa, una onda así sublime, vaa, una onda así como en los videos de Mai Kimical Romans o en las licas de Tin Burton.

Muchos de ustedes me criticarán, lo sé. Dirán que, para variar, exagero y me voy a los extremos. Que la onda emo es una moda asociada a un estilo musical o a un género, como el rock (ahí andan los peludos pisados con su botas Rhino y sus playeras de Esleyer) o el rap (ni hablar de los compadres con sus gorras para atrás, su ropa king-size y sus cadenotas de oro) y que hay aceptarla. Va, ok. El pedo es que la música no tiene ni mierda que ver con la poses ni con las fachas ni con las llamadas tribus urbanas. Un pisado de esos que siempre anda trajiado perfectamente puede ir en su carro con Airon Maiden o Eminen a todo volumen, ¿o no? ¿Acaso la mara que oye a Mozart anda vestida con trajes de terciopelo ajustado y pelucas blancas de canelones? Insisto, una mierda no tiene nada que ver con la otra. A la música, si me hacen la gran campaña, me la dejan a un lado que, como decía el gran Rigo, es sagrada. En fin, estas cucarachas de rara procedencia, con sus Vans de abuelito y su falsa anorexia, están poblando Mulamala y reproduciéndose a pasos de gigante como si no tuvieramos ya con los putos mareros ni con los fresitas de la Zona Viva. Bueno, eso es lo que me han contado.

¡A mí mejor no me hagan caso!... Pero qué, ¿nos vamos a quedar de brazos cruzados?


La fotía es, como siempre, cortesía de Guguel Imágenes.

15 sept 2008

ME VEO RIDÍCULO, ¿SÍ O NO?, COMO DECÍA PACO



¡Salve Guatemala en tu día de la Independencia de España y tu
posterior dependiencia de Estados Unidos! ¡Dichoso vos, en cambio, Reyno de
Mulamala, que seguís siendo libre, soberano y autóctono!


Lo noté en mis primeros años universitarios. Las chavitas cool (1) andaban con sus botellitas de agua pura de arriba para abajo. De las botellitas pasaron a las botellas de litro y de ahí a los tambitos dia dos litros o más. Llevaban más agua a la U que cuadernos, como si fueran bomberas las pisadas. Tomar agua así era símbolo de estar in y de llevárselas de saludables. ¿Quién putas dijo que a la U se iba a tomar agüita en los arriates y no a chupar y hacer desvergues? ¿Quién ah? La cosa es que, según mis datos, ése fue uno de los primeros síntomas de lo que ahora llamamos New Age o lo que putas sea. Es la época de lo verde, de lo light, de cuando se arrejuntan los astros, de la paz, del Save the planet, del crecimiento interior. A mí lo que me gustaría que me creciera un poquito es la verga, me interrumpe Chico Chicote. Tené paciencia, le digo, Horus, Gandalf o Shiva fijo que también hacen milagritos, viejo. Sigamos. De repente empezó a aparecer la mara herbívora, vaa. Aqueos sí, miren muchá, lujo. ¿Quiénes vos? Los zacateros, hombre. La mara que sólo afrecho o concentrado, pues. Los que sólo cogollos de naranja, puntas de güisquil y picao de rábano, hombre. Ahhhh, los vegetarianos. Sí, esos. Antes había pocos, podríamos haberlos subido a una lanchita, bien amarraditos, y enviarlos a Sri Lanka, pero ahora ya no, ya se han reproducido los muy cerotes. Su ideal: convertirse en vacas sagradas o en chuchos indigestos. Abundan los fanáticos de los tés, las infusiones, la leche de soja, los inciensos, la homeopatía y las ensaladitas de puerro, perejil y rodajitas de nabo tierno con limón de huerta. ¿A quién le gustan las tofu-hamburguesas? Para Rex todas estas mierdas se traducen en una sóla palabra: POSES, putas POSES.

Al mismo tiempo, empezó a circular el rollito ecológico y de ahí en adelante se les ocurrió ponerle el prefijo eco- a toda mierda. Ecoturismo. Ecobolsa. Ecofiestas. ¡Ahora hay hasta ecosexo!, para la mara que chima al aire libre, entre el monte o en algún barranquito tupido de cipreses y frecuentado por zopilotes y sicarios. ¡Pélenme tres cuartos de moronga! No contentos, de la onda Gym, o ya sea Fitness, salieron los adoradores del mundo Sugar free (¿Ray Leonard está preso?), Fat free (¿liberen al Gordo?) y Alcohol free (¿barra libre?). Orgasmos y mojadas de calzón de Diet Coke, Coca-Cola Zero y Pepsi Light al mezclarse con bebidas isotópicas, lechita descremada y sacarina. Nada que tu revolcao, tus pishtones y tu vasito de Toki. Eso es para pueblerinos y para los que se hartan como salvajes y no saben ni verga de este mundo de fibra, aromaterapia y Omega-3. Por su parte, los hippies y la mara rollo optó por fumar mota en puta, inventarse dioses para llevarlos de collares, nadar en pelota en San Juan La Laguna, vestirse de inditos, tocar guitarra en los parques, no bañarse, entrarle a la cusha, dejarse rasta y chimar con fines espirituales. ¡Pa’ qué vergas!, son un cague de la risa, me dice Chico Chicote. La realidá no sólo es cierta sino triste, dándole vuelta al título de aquea rolona de Metallica. Por todos lados te encontrás a un pisado que te dice: nel, vos, yo sólo como saltamontes, viejo. O: no, gracias, mano, mi religión no me permite hartarme longanizas. O: Rex, no tenés un yogur natural por ahí en lugar de chela. Vergüenza les debería de dar. Pero como es mara que anda con antifaz, pues, o sea, medio ciega por tanta mierda que la sociedá les mete por el culo, tampoco se les puede decir nada porque saltan tus amores, te empiezan a contar una retahíla de mierdas naturistas y esotéricas que han leído por ahí o, como se la llevan de pacíficos, te dejan hablando sólo y huyen indignados a meterse en los fustanes de sus nanas o a rezarle a Buda por nuestra mediocridá y nuestra ignorancia. Huyen pensando en una frase al estilo de “Perdónales porque no saben lo que hacen” como si quien la dijo una vez fuera un imbécil como ellos. ¡Pfff, por favor, háganme la caridá de no ser tan payasos, cerotes!

El colmo viene siendo esa maña pisada de volverlo todo moda o relacionarlo todo con ciertas actitudes que no tienen ni verga que ver. Por ejemplo: lo que les acabo de contar va de la mano con el rollo bohemio, pseudo-intelectual y neo-socialista mulamalteco. Lo ridículo es que de los mil pisados que se la llevan de mierdas, sólo unos cuántos pelados son los que verdaderamente viven la onda y son coherentes, los demás, ya no hallan ni qué hacer para llamar la atención ni cómo esconder su hipocresía. Que Green peace. Que Amnistía. Que PETA. Que WWF. (Chico Chicote cree que hablo de la lucha libre gringa, el muy imbécil). Resulta que ahora todo el hijueputal tiene “causas” para defender en la vida y redimirse. Si no estás en la onda ONGs no valés ni mierda y sos un desconsiderado. ¡Sí, cómo no, pasen adelante, cómanse mi trama, pónganse mis rieles nuevos, chúpense mi chela y llévense los discos que quieran! ¡Habráse visto! Lo que tienen que hacer ese puño de ridículos culeros es ver si pueden ser ellos mismos (casi como pedirle a Colom que no hable así, pues, como janano) y dejarse de mierdas. Mi recomendación es: 1. Hartar sólo producto nacional los tres tiempos (chuchitos, pepián de tres carnes [coche, marrano y puerco], tamalitos de cambray, jocón, pacayas en vueltas en güevo, hichintal, atol de plátano [ceballos], mole, hilachitas, shucos, sopita de frijol con apasote y pedacitos de francés, piloyes, pishtoncitos con chirmol, huevos duros, caldo de pata con chiltepitos tiernos, güisquíl cocido, incaparina, chorizos [metiche], picoegallo, peruleritos con sal, etcétera, etcétera, etcétera y entender que de nada sirve tanta mamada orgánica, “moderna” y extranjera. 2. Cada vez que salgan a la calle llevando su garrafón de agua, sus modelitos ligeros, su Vanidades o su novenario de Osho, y un chipuste de humus insípido metido en uno de esos chunches herméticos, procuren pasar en frente de un gran escaparate y mírense, sí, aprecien lo que son y háganse la siguiente pregunta: Me veo ridículo, ¿sí o no?

3. Ahórrense la respuesta e imaginen que de mi trompa sale un SÍ del tamaño de un elefante macrocefálico y obeso, seguido de un CEROTE (la palabra, no el objeto) y un eruto bulímico, gonorréico y/o cirrótico.

Que la paz sea con todos ustedes. ¡Así sea!

Con cariño fraterno, Rex Mamey Decimonónico.


(1) Me van a dispensar muchá, pero para que la onda salga así bien veri nais voy a escribir en inglés original, sólo por esta vez, a ver qué putas. ¡Este post se lo merece!


La imagen la encontré http://www.roicopy.com/

28 ago 2008

¡CHIMANDO, QUE ES GERUNDIO!


Volar güevo, como muy curiosamente decimos y que no tiene ni verga que ver con volar barrilete, es uno de los más ricos placeres carnales que existen (aparte de chupar, cuajar y cagar), díganme si no. Los mulamaltecos tenemos fama de mosquitas muertas, mojigatos y santurrones, pero ésa es una de las casacas más grandes que hay en nuestra "inmaculada" (ajá, si pues) sociedá, por no decir suciedá. El territorio nacional siempre ha estado y está cundido de chimones, chimonas, putas, putos, cerdas libidinosas y marranos pervertidos. La mara, aunque se diga lo contrario, no le atina. ¿De dónde putas sale tanto chirís pisado? (miren la tasa de natalidá del 2000, por ejemplo) Según sé, en Mulamala, zopes sí, pero cigüeñas como que nel, ¿o sí? ¿Por qué ni bien acabado los básicos las ixtas ya andan en valija? Según me han contado, en algunos pueblitos la mara no le hace feo ni a las gallinas ni a las cabras ni a las yegüas ni a las vacas. Nuevo eslogan para playeritas, cachuchas y propaganda del INGUAT: Mulamala, el país de la eterna chimadera. ¿Será vos Rex atol?, me dice Richi. Algo así, Richi, pero ya que estamos hablando de grandes casacas, hay que decir que a la par de toda esa mara que le gusta el zoque y que no dejan pasar una para encaramarse, está la partida de mierdas fanfarrones que se anda inventando cada paja sobre sus “relaciones sexo-genitales” (bonito palabro, Rex), o como ellos dicen: hazañas, proezas, hombradas... Ahora que lo pienso, creo que el problema no es tanto la mentira sino la exageración pisada. Ayer me cogí a la Mirna (paja, pero qué pisados, se acepta como cualquier otra). Ayer eché un par de palitos con la Mirna, en la mera noche le di pa' su dulces a la prima y acabé enmotelado con la suegra (exageración, respectiva sacada de madre y un efusivo “pelame la verga” en do mayor cantadito).

Igual que con el chupe, aquí la mara mientras más casacas cuente, mejor posicionada va a quedar frente a los cuates. Entre el extenso surtido de invenciones y pajas shucas que circulan en reuniones íntimas, cantinas y bares de mala muerte tenemos: me ‘bieras visto, cerote, yo dándole duro como media hora y naranjas, la pisada me tuvo que rogar que mejor parara porque ya había acabado seis veces (dos en el carro, sólo dediándola) y yo ni en cuenta (macho-cabrío-dador-de-placer-insuperable; maestro de salsa tipo latin lovel, pendejo chimagringas o chapín por antonomasia); ja, yo a la Yanet la puse de culumbrón y le metí todo el puño, le mié la cara, le di un par de cinchazos, me hizo un rusa, me chupó los coyoles y le atolié la cara tres veces seguidas… a ella y a la hermana, que nos estaba güashando (porno-macho declarado, víctima de lo que jamás dejará su mújer ni su cashpiana que les haga en la puta vida); la canche aquea de allá, ésa de pelo largo que está con aquel gordo, la pisada de rojo que acaba de entrar, la que se acaba de levantar al baño, aquea que está en la barra a la par de la de minifalda, la vieja que me acaba de hacer ojitos, la que acaba de pasar cabal ahorita con… (macho papito-yo-me-he-cogido-a-medio-mundo, incluyendo a la Miss Jocotes de turno y a la Anyelina, una vez que vino a Mulamala; ex-alumno del Adolfo Jol); a esa tu casera la dejé con la boca abierta y la cuchara escalda, vos; la muy golosa no podía soltarse de este animalote, jejeje, ¡y como apenas si le encanta hablar por micrófono! (machito-falaz-con-síndrome-de-pijudo; se pajea frente al espejo del ropero y se rasura alrededor para que sus 10 cms. de güineíto tieso parezcan la novena maravilla) Y los ejemplos abundan, muchá, como zompopos de mayo en un patio de tierra o bolsas de plástico y gérmenes en los yacusis de Las Aguas Calientes.

Eso sí, si creemos que esta onda es sólo a nivel masculino, estamos pisados, porque también las reinitas tienen sus ataques de vanagloria y endiosamiento, aunque en menos escala. Sí, la liberación sexual femenina llegó tarde, pero las chimaderas empezaron mucho antes de que Pepita Granados encarretara a las nenas a que abrieran las patas con confianza y disfrutaran de un buen nabo. O sea que aquí la onda es pareja, pues, y a la verga las distinciones. Las pisadas, aunque rebuznen y se hagan las muy quietas, también colaboran. ¡Si no, imagínense el índice de violaciones cerotes! Eso de ay, no, cómo va a creer usté, ya quedó en el olvido y, aunque en el fondo impere el amor (la mayoría buscan eso, hay que ser claros), a las pisadas también les gusta pegarse sus revolcones de vez en cuando y de ahí contárselo a sus cuatas mientras se pintan las uñas, modelan camisones o se toman un su cafecito por ahí por el Centro. Que si el Pancho pa’ qué vergas, que ni bien me la había metido ya había acabado; que si Pancho tiene una lengua como que es culebrita eléctrica esa mierda y le fascina lamerme la cuchara; que si anoche se la chupé a Pancho y me dio un cacho de basca; que si el sábado lo hicimos cinco veces con Pancho porque mis tatas andaban en bautizo en Xela; que si Pancho me insinuó que le gustaría un trío con la Fernanda, aquea cuata que es medio zafada; que si el Pancho la tiene más gorda que el Pollo y se esmera más en tocarme y acariciarme; que si al fin convencí a Pancho para que me dejara meterle el dedo en el culo; que si me encanta que Pancho me atolee las tetas y hasta estoy pensando decirle que pruebe en mi cara; que si Pancho me encontró dediándome con la foto de una chava que creo que me gusta; que si ayer me dieron ganas de que Pancho me la metiera por detrás pero de ahí no quise; que si…

Al menos, las cerotas no exageran tanto, ahora que lo veo. Bueno, eso digo yo, pero a saber pueblo. O sea, yo del mundo femenino conozco poco. Me gustaba ver Candy y Quinceañera, pero para comprender a fondo todo el teje y maneje psico-sexual de las muchachas, ahí si nel, pa’ qué meterme en camisa de once varas, ¡ja, por mula! De todos modos, lectoras del Muladar hay, así que si se avientan a compartir sus aventuras (reales o no) con todos los patanotes que andamos vagando por aquí, buenísima onda. Hagan de cuenta que están en AA y listo. Hagan como Kafka y digan: Me llamo K y me gusta darle de mamar a mi cocker. ¡Quién va a saber que son ustedes! Compartir es un valor que se está perdiendo en la actualidá y, igual que hicieron con el Pato Pock, hay que conservarlo. Si quieren compartir un cacho más que una simple experiencia, bienvenido sea, seguro que mis apreciados lectores no rebuznarán y se pondrán a su disposición sin ningún inconveniente, los muy perros hijos de puta. Ahora lo que es y viene siendo Rex no, porque ya está amarrado, así que no se hagan ilusiones.

Me despido, pues. Y recuerden “no hay bien que por mal no venga”.

Rex Pipudo (no tenía internet y estaba ciego; el internet ha vuelto, Rex ve de nuevo la estrella al final del camino… ¿Texaco?)

4 ago 2008

EL MULADAR EN PELOTA, ENSEÑANDO SUS COSITAS

Tomando en cuenta que el Muladar no sería ni mierda (como el mismísimo Congreso, pongámole) sin los paisanos (y algunos foráneos) que voluntariamente pierden su “valioso” tiempo en leer la sarta de caballadas que Rex pone ahí, he decidido ir un cacho en contra de mis principios, hacer una excepción y complacer a uno de mis más fieles lectores anónimos: el Tacuazín. Aquél ha tenido la amabilidá de escribirme un correíto por cada una de las sesenta y ocho entradas de este nido de ratas, haciéndome sus comentarios, opinando y toda la onda. ¡Aunque usté no lo crea, de Ripley! No es el único, aclaro, pero es el más engasado, por así decirlo. Como yo también soy así, engasado, tanto que ya parezco momia, he decido responderle aquí en vez de por el jotmeil. Lo que el otro día me preguntaba el Tacua (muy seriamente) era que cómo putas le hacía para escribir esta mierda de blog estando fuera de Mulamala y si me costaba o no. Buena pregunta, fíjense muchá. A pesar de haber vivido veintilamadre de años en Mulamala antes de salir y agarrar camino para Mulaña, es un cacho difícil mantenerse “empapado” de nuestra esencia cuando no se está allá ni se convive con mulamaltecos-as. A mí me costaría vos, me comentaba el Tacua. Lo que pasa es que llevo lo mula y la chingadera tan dentro (si fuera güeco me echaría la metáfora de “como cuello de avestruz en hoyito oscuro”) que tampoco es cosa del otro mundo. Eso sí, reconozco que si estuviera en Mulamala podría hablar de muladas más recientes, de lo que está pasando ahora, etc.; no es lo mismo medio entararse por internet que vivirlo en carne propia. Sea como sea, mi esfuerzo hago.

Unos meses después de haber abierto el sacrosanto Muladar, tuve que salir del territorio nacional y, desde entonces, (un par de años ya), hay algunas babosadas que siempre me han hecho la pala para mantener viva la llama mulática en mi corazón y en el de todos las y los feligreses. Aquí te van las principales Tacua, ojo:

1. La compu. Sin una de estas mierdas (con lo básico, tampoco es que sea muy yik que digamos) como que la onda esta de escribir y bloguiar sería un cacho pisada. La conexión a internet es tácita o sobreentendida, como nos decían los profes practicantes en Primaria.




2. Los apuntes. Desde los 17 estos cuadernitos pisados me han acompañado como garrapatas o lombrices, prestos y dispuestos para cuando se me ocurra algo: ya sea un discurso presidencial, un epitafio, una novela histórica sobre Tecún Umán o una simple mulada.






3. La chela. Una buena dosis de bebida es infaltable en el proceso, sobre todo para entrar en calor y mantenerse calidá todo el día. No hay Gallo, pero la Mahou y la Amstel le hacen güevos. Y si no, pues siempre habrá a la mano vinito del bueno.






4. Las lecturas y el musicón. Nada mejor que delietarse con lecturas amenas y constructivas que enriquezcan el espíritu y permitan la fluidez de la escritura. El musicón, por otra parte, fijo las 24 h. del día; si no, ¡qué agüevante!






5. El entretimiento. Como no hay ni Memín ni Condorito ni Alfredito, la sátira y lo popular mezclado con el sano humor negro se tiene que buscar en otras partes. Los cómics del señor Mauro y el estilazo chanante de Muchachada Nui, en la tele, me ayudan en ese aspecto y me alegran el alma; aunque claro, no tienen ni verga que ver con Mulamala.






6. Lo ridículo. “Quien esté libre de piedras, que tire el primer pecado”, decía mi querido Julius cuando tertuliábamos. Cagarse de la risa de uno mismo y auto-ridiculizarse (hacer muladas, como Rex en la foto con su máscara sagrada de lucha libre… ¡bien luchador el cerote, jeje, pa’ qué mi chile!) es uno de los pilares fundamentales del Muladar y de su desarrollo como “lugar para fregar la pita y para sacaderas de madre así, a lo fino” para todos nosotros-as y como “objeto de crítica y de asco” para el puño de retrógrados (no son los que visten así bien “retro”, vaa, ni tampoco “los que repiten grados”, no se me confundan), ratas conservadoras y pelmazos defensores de una falsa identidá local contaminada con prejuicios y mamadas, que alguna vez caen como cerotes sólo para soltar un “¡Dios bendito, ¿y esto qué es?” [Aprovechando: ¿sabrá alguno de estos lelos lo que significa “chapín”? Cito: “(Voz onomatopéyica). Chanclo de corcho… etc.” ¿Orgullosos de ser el sonido que hacía una puta chancleta de hule en los tiempos de Píter de Alvarao? Yo no, por eso no soy CHAPÍN, soy MULAMALTECO].





7. El tiempo. ¡Que si me sobrara, otro gallo cantaría! ¡Quitungüevo si no!

Bueno Tacua, ojalá más o menos haiga aclarado tu duda. Como te vuelvo a repetir, no soy muy de contar los entresijos íntimos del Mula que es uno, pero bueno, tratándose de vos, pela. Y al resto de banda pues... ¿qué les puedo decir? No es el típico post de siempre, pero a veces algo “ilustrativo” también entretiene. ¡Es para que no se cansen de estar leyendo, honbre! A veces tanto palabrerío pisado, aburre.

Pd1. Nótese el tapetío típico que sirve de fondo para algunas de las fotías. Puro producto mulamalteco, único en su especie.

Pd2. Agradecimientos especiales a Don Pepe Barrascout Ortiz, quien tuvo a bien reseñar “magistralmente” el Mula que es uno e incluirlo en la ya tradicional Maratón del blog. ¡Detallazo, Pepe, buena mierda!