5 jun 2010

HASTA EN LO DE PATRIOTISMO SOMOS BUENOS, TATA



Son las 11:23 de la noche, me sirvo un té para apaciguar mi conciencia y le platico de vos a mi chifonier… ¡Jaaaa! No, ya en serio. Fijensé muchá que anoche encendí la compu y me senté a revisar los veintitantos mil correos que recibo al día. Para variar, tenía uno del Cuache, ciberadicto declarado y cuate mío desde hace ya un par de años, aunque no nos conozcamos en persona. Rex, mirá este videíto que encontré por ahí, qué cague de risa, el mierda ese del Arjona, y me puso un link de Yutub. Me entró curiosidá y lo vi. Más que cague de risa, estaba ingenioso. Se lo echaron en algún programa chileno o de poray, y más que todo es una burla a Arjona y a sus rolas. En la mayoría de comentarios se notaba que el pobre maje no es precisamente una monedita de oro: casi todos lo mandaban a la quinta mierda. Como el pisado lo que hace en Chile y Argentina es mojarles el calzón a un vergo de pisadas, supongo que es comprensible que lo odien, sobre todo, los pisados, las lesbianas, las frígidas, las feas (las que leen Vanidades y Cosmopolitan para consolarse un poco) y las reprimidas. Y, ¡faltaba más!, los pseudointelectuales. Como a mí la mara de por esas tierras ni fu ni fa, no tengo nada qué decir al respecto. Allá ellos. Lo que me llamó la atención (lo sospechaba, pero andaba haciéndome la bestia) es que de los comentarios uno puede ir a parar a foros y de los foros a los blogs y de los blogs a los grupos de Feisbuc, al Tuiter y demás mierdas y, a esto me refiero, a darse cuenta de que hay un vergo de toda esa mara anti-Arjona que es… ¡mulamalteca! Si uno se interesa un poco en saber quién es cada uno de estos cuates, se dará cuenta de que bueno, qué se le va a hacer, por lo que se ve, la mayoría no son precisamente unas lumbreras; es más, por incluirlos en una categoría decente, podría decirse que son unos Don Nadie. Pero en fin, hay que aceptar eso de la libertá de expresión, que le dicen.

[PARÉNTESIS: Antes de continuar, aclaro: a mí la música de Arjona me es indiferente, ni me quita ni me pone. No la oigo. Si la ponen en la burra y hay que oírla, pues se oye, pero nada más. Es más, no soy devoto de los cantautores/compositores hispanoamericanos ni de los baladistas, trobadores urbanos, rurales o lo que putas sean. Hablando lo que es, como diría aquél que les conté, no me gustan, más de alguno me aburre y, musicalmente, no me aportan nada. Pero ahora bien, que no me gusten o me aburran no quiere decir que me caigan en la verga y que aproveche a la mínima para mandarlos a comer mierda y, si no es mucha molestia, desearles que pasen a mejor vida. ¿No sería más fácil simplemente NO oírlos? ¿Qué gano con tirarles mierda? Pues sí. Yo me voy a lo fácil, muchá: ni los oigo ni me interesa lo que hagan o dejen de hacer. Y punto. CIERRO PARÉNTESIS]

Continúo. Lo único que me une a mí con Arjona es el terruño: Jocotesburgo (Jocotenango, Sacatepéquez, para los que no le atinen al vocabulario del Muladar). Como muchos ya sabrán, aquél también nació ahí. Según me contaron mis señores padres, vivió sus dos o tres primeros años en la esquina de la calle donde vivimos nosotros. Por ahí hay unas fotos de sus tatas con los míos, cuando el cuate (yo menos) había nacido. Y precisamente por esta casualidá y por lo que significa ese nuestro pueblo para mí, es porque escribo esto. Nada más. No vengo a defender a nadie. Y menos, a alguien que no necesita que lo defienda nadie. Tampoco quiero hacerle propaganda, porque tampoco la necesita. En el mentado videíto mencionan a Jocotesburgo, por eso dije: puta, jajaja, pasen adelante, bienvenidos a Jocotesburgo, cague de risa. Fue como si me pellizcaran los güevos. En fin. Independientemente de la nacionalidá de los detractores de Arjona, parece que la mara no ve con buenos ojos las formulitas retóricas de las letras y de las rolas de este cuate. Sus metáforas cansan. Sus símiles (al diccionario, majes) no se sabe si son cursis, rebuscados o trillados. Ni los mismos que lo critican lo saben. Filosofía barata y facilona, dice que dicen. La cosa es que cae mal y punto. Arjona cae mal. Él y su música comercial. Y sus letras. ¡Qué belleza! Resulta que el vulgo se nos pone fino. Se nos pone exquisito y exigente en un abrir y cerrar de ojos. O sea, el vulgo hablando de for-mu-las y de poesía. ¡Como si en Mulamala abundaran los buenos poetas! ¿Qué tal? Delimitando y contextualizando, el vulgo mulamalteco (porque ya lo dije, el resto de Latinoamérica y del mundo no es de mi incumbencia) que consume Reguetón, Chente, Shakira; que lee Harry Potter y Crepúsculo; que mira series mierdas en la tele; que lee a Coehlo, a Dan Brown, a Dale Carnegie; que la única forma de expresarse que tienen es la cursilería y el patetismo (on-line); que ven películas tipo Transformers, Avatar y Iron Man; y un chingo de mierdas más creadas y requetecontra pensadas para ser vendidas gracias a precisamente eso: fórmulas mierdas, se pone sus moños con un pisado que, a nivel musical y nacional, ¡no tiene comparación con nadie! ¿Acaso hay otro… qué digo otro… acaso hay dos o tres pisados más nacidos en Mulamala con la misma trayectoria de este maje? ¿LOS HAY? Si los hay, sáquenme la madre y mándeme el dato porque NO ando al día. En serio, HÁGANLO. Háganme comer mierda. EN SERIO.

Como les vuelvo a repetir, a mí la música de Arjona, por muy paisano que sea, como que gracias pero no gracias. Y me asincero. Pero lo hago con respeto. Porque con la trayectoria que tiene sería ridículo que un pelagatos como yo tuviera el atrevimiento de criticar destructivamente a un mulamalteco que, OBVIAMENTE, no le llego ni a las patas. Para otras ondas me la puedo llevar de ishto relamido, pero para esto no, muchá. ¿Por qué nos cuesta tanto ubicarnos? ¿Por qué actuamos como si fuéramos importantes cuando somos uno más entre el puñajazal de mara? ¿Por qué esa manía pisada de mamarles la verga a los extranjeros y tirarle mierda a los nuestros? ¿Por qué esos grupos de ridículos hijos de puta clamando: Dios, déjanos a Cerati y llévate a Arjona? ¿Cuándo putas aceptó SODA STEREO venir a una país como el nuestro? ¡JAMÁS, pedazos de mierda! Simplemente porque NO era un destino favorable. ¡Y se los dice un maje al que le encula SODA! ¿Por qué esa maña mierda de hablar por hablar? Yo vivo en Mulaña y hay un pijazo de mara aquí que sabe que nuestro país existe gracias a un pisado que se llama Ricardo Arjona. No saben que Mulamala existe por vos, lector. Ni por mí. Ni por mis cuates. ¿Por qué nos cuesta tanto notar las diferencias? Y ese es el pedo, muchá. Lo mierda que somos y el supuesto patriotismo que nos adjudicamos sólo cuando nos conviene. ¡Ni siquiera he chupado lo suficiente como para guaquiar, pero ya guaqueo! ¡Asco culero!

¡Soy mulamalteco y qué pisaos! ¡Soy mulamalteco y qué jodidos! ¡Mulamalteco hasta la verga y qué putas! ¡Cien por ciento mulamalteco y qué chingados! ¡Soy mulamalteco a mucha honra! ¡Soy mulamalteco le duela a quien le duela!

Nuestro patriotismo es tan patético que se reduce a puras frases. Y encima, frases que lo único que dicen es que somos unos resentidos, que damos por hecho que nuestro país es una mierda y hay que reivindicarlo. Si no fuera así, ¿por qué chingados agregamos el “y qué pisaos”, “le duela a quien le duela”, “a mucha honra”? Esa actitud brincona lo dice todo. Si yo creo que algo es la mera verga, no necesito brincar para defenderlo. ¿Me explico? Me gusta Mulamala. Soy mulamalteco. Así de claro. Así, a secas. Esas frases no necesitan un complemento. ¡Es que hasta en eso la cagamos! A parte de eso, que a simple vista es algo sin importancia, está esa onda de querer machetearnos entre nosotros. No sé si sea parte del legado de la Guerra Civil, pero puta muchá, yo creo que ya estamos grandecitos para salir con esas muladas. Arjona puede ser lo que cada uno quiera. Puede ser una cagada, una mierda, un producto… pero aún así es nuestro compadre, es mulamalteco. Si no nos gusta, no hace falta que le tiremos mierda. Basta con que no lo hagamos caso y no compremos sus discos. ¡Y ya! ¿¡Tan difícil es esa mierda!? Es frustrante ver a gente hablando de patriotismo. Esa gente que se desvive para promocionar algo que pasa en Mulamala, solo para que la mara vea y se lo celebre. Esa gente que te tacha de malinchista si no te involucrás en ondas sociales que tengan que ver con Mulamala. Esa gente que va a gritar al Mateo cuando juega la Azul y Blanco. Esa gente que se rasga las vestiduras con el show de la Teletón. Esa gente que te habla del folclor y de las costumbres de Mulamala como si quisiera evangelizarte. Esa gente que cuando mira una foto del INGUAT se hinca y chilla. Esa gente absurda, estúpida e hija de cien mil quinientas putas que se llena la jeta con mamadas sobre ser mulamalteco.

Si le tirás mierda a tu mara, a tus propios paisanos, a mí no me vengás con mierdas, papaíto. Ni vos, mamaíta. Nel, no tengo oídos para esas tus mierdas. Madurá primero. De ahí andás hablando mierdas. Quejándote. De ahí andás chingando a la mara porque no es patriota, porque no apoya a Mulamala, porque sí que la gran puta. ¡Nel pastel! ¡Andá’ver que te güeviás! Mulamala es lo que es porque los mulamalecos queremos que sea así. ¡Ubicate! Son las 11:26 de la noche y me voy buscando otra galaxia. Tu mirada ya no es como la pintó el pintor. Si me dices que sí, no lo pienses cinco veces. Camuflagéame tu amor y dime que estoy vivo.

Cuando vos, sí, vos, reíte, sí, vos, llenés un estadio y la gente llore cuando escuche tu nombre y las pisadas te tiren sus brasieres y calzones, hablamos. No va'cer falta que me busqués, yo mismo vuir para que me des verga por hablar hoy tanta mulada. ¿Te parece el trato?

Foto: Ricardo Arjona, de güirito, en Jocotesburgo o poray.

19 may 2010

¿QUÉ TAL VOS PEDAZO DE MIERDA?


Más allá de la vulgaridá y la patanería que nos caracteriza a los mulamaltecos, está el cariño y el afecto que le tenemos a nuestro prójimo, especialmente si es de nuestra prole o de nuestro círculo de confianza, o sea, familia y amigos. Porque ese cariño es inmenso, se lo demostramos maltratándolos, dándoles un su vergazo o mandándolos a la verga. ¡Y no hay clavo pues! ¡Todo es de cariño! Como dirían los curas: ¡Ah, pero qué dicha! Bien, ahora que están de moda las redes sociales y tanta mamada de ésas, me llama mucho la atención la manera en la que nos expresamos y cómo, a lo largo de los últimos veinte años, hemos transformado el lenguaje. En el mentado Tuiter, por ejemplo, la mara escribe cada caballada para responder una simple pregunta: ¿Qué estás haciendo? (En mulamalteco sería: ¿Qué haciendo?, omitiendo el verbo-no-sustantivo, como diría Ricardito). Pero olvidémonos de lo virtual, en donde todo son puras poses y la mara se mata con sus propias “frasesitas” y vayamos a la realidá. Una simple pregunta, de las que vienen en todos los putos libros para aprender idiomas, y el vergo de respuestas que confeccionamos con nuestra divina sabiduría popular y mundana, conforman uno de nuestros más preciados tesoros como aborígenes mulamaltecos. La pregunta estándar (¿Qué tal?) y las respuestas estándar (Bien, Mal, Más o menos) han quedado prácticamente refundidas en las enaguas de la Historia para dar paso a una gama (como las galletas) de variantes que, vayamos a donde vayamos, nos identifican igual o más que la maña de hartar Pollo Campero con tortillas o de echarle limón y sal a las frutas, estén verdes o ya no tanto. Para ejemplicar lo que estoy diciendo, vamos a suponer el inicio de una conversación ficticia en la que Pajunche (Egmidio Gallina Molina) llama por teléfono a Yensi (Yensi Lionel Búcaro), cuates desde que se chupaban los dedos (no juntos, aclaro; nada que ver con "estimulación temprana").

Miremos:

El Pajunche podría empezar así: ¿Qué tal vos pedazo de mierda? ¿Qué putas vos cerote? ¿Ónde andás vos mierda? ¿Qué tal vos talega? ¿Qué pasiones rey? ¿Qué uts? ¿Qué haciendo vos caca? ¿Por qué no contestás esa tu mierda? ¿Qué pasó vos caraculo? ¿Qué putas vos condón usao? ¿Qué tal vos miel? ¿Va’ber algo vos Tono? (Yensi se llama Yensi, no Tono; Tono es el güeco que vende chicles en la esquina) ¿Qué tal amanecistes chula? ¿Qué putas maje? ¿Qué onda vos atol? ¿Qué dice el Yensi? ¿Qué te hicistes añoche vos pisao? ¿Qué putas máster? ¿Vas a venir vos hijuelaverga? ¿Ideay? ¿Qué onzas? ¿Qué se va a hacer? ¿Ónde repisaos andás metido vos? ¿Qué ondas loco?

Y el Yensi podría contestar así: Dos qué tres, fijate. Regular tanteado. Pelándome la estaca. Echando la güeva. Con un sueño de la gran puta. Bien pisao de la goma. Haciendo como que chambeo. Palideando hambre. Sin billete. Cagón desde del domingo. Atalayando a aquea. Tranquilón. Con dolor de ñola. Hartando un cacho. ¡Cuajuando vos hijueputa!. Echándome una chela. Aquí, mirá, para vergazos. ¡Bien tronado, jajajajajaja! Viendo culos en el parque. Sin un len, vos mierda. Con clavos en la casa. Maleado con mis viejos. De puro peluche. No tengo batería. Jalé con aqueos y de ahí me vine a la casa. Aquí pasándola. Enputado con aqueche. Viendo qué putas harto. Sin ni verga que hacer. De relax. Dando vueltas en el carro. Hasta la verga, ya sabés. Arralado. En el chance, ¿dónde más? No puedo hablar, viejo, orita te llamo. Algo azulón. Hasta el queque. Con el culo en la mano, a aquea no le viene. Cagándome del frío. Dizque estudiando. Lustrando mis rieles. Viendo tele. Desvelao, maje. Bien cerote del catarro. Echado, rascándome los güevos. Buscando chance. Haciendo cola pa’ pagar la luz. Orita llego, sólo me echo un baño. Bajándome musicón. Con dolor de muelas. Ya algo entonado. Bañando a la chucha. Lavando el carro. Malo del estómago. Con un calorón de gran puta. De bajón. Paranoiando. Echando puta, cerote. Todo adolorido. Quitándome la goma. Papaloteando. Bien jodido, fijate. ¡Bien a verga viejooooo! Haciendo unos mis chapuces. Algo garañón. Libando con aqueos aquí abajo. Todavía ando ganosón. Friqueando. Alegrón. Viendo a quién sangro. Yo, nada, ¿enprestáme diez varitas? Aquí, mirá, bien portado. Yo hoy ni ver el guaro puedo.

En fin. El Pajunche podría preguntar cualquier mierda y el Yensi podría contestar cualquier otra mierda. Exactamente como lo haría cualquier pisado de nosotros, ¿o no? Los ejemplos que les comparto son pocos, son los que se me ocurren ahorita, pero hay un chingo. Cada pisado tiene sus frases preferidas y la verdá es que a la hora de la hora, cada quien se expresa como le sale del culo. Bueno, también depende del día, de la hora, del estado ánimo, de dónde andemos. Como les mencionaba antes, a Rex le da mucha curiosidá esa onda del Tuiter. Sí, porque te permite algo que en Mulamala casi no hay: libertá de expresión (siempre y cuando la sepás usar, eso sí), pero la mara (la mayoría pues) no lo usamos bien y no lo aprovechamos. En lugar de poner lo que rialmente estamos haciendo, nos dedicamos a poner estupideces creyendo que así somos más interesantes. Nos la llevamos de puetas (Cantinflas dixit), filósofos, sociólogos, psicólogos, políticos y un vergo de mierdas más, chafiando citas citables y cursileriando, pero raramene decimos exactamente lo que estamos haciendo (comiéndome las uñas, sonándome los mocos [y/o reciclándolos, que hay ser ecológicos], quemándole el pan a la mújer, entretenido viendo Porky, acabando de cagar y sin papel, carroceando a la puta de mi suegra, echándome el respectivo cigarrito [después de un palito], dando un mi colazo onde las leidis, viendo ónde consigo algo de monte, chatiando con diez reinitas que no conozco pero que parece que sueltan, escaniando todos los álbumes de fotos que hay en la casa para zamparlos al Feisbuc, volándome una paja con los catálogos de ropa interior de Avón, saliendo de Agencias Way de enganchar una mi estufita, rasurándome la verga para que se vea más grande, esperando a mi nana que no se apura con la cena, eccétera, eccétera, eccétera)

¿Qué nos cuesta ser sinceros, majes? ¿Nos preocupa el qué dirá la mara, el qué van a pensar de nosotros? ¿Sí, vaa? Eso es lo más cague de risa, porque en realidá diga lo que uno diga, escriba lo que uno escriba o ponga lo que uno ponga en cualquier red social, blog o lo que putas sea, siempre NOS estamos delatando. Según uno, la mara se lo cree todo. Según uno, la mara no lee entrelíneas, no intuye, no observa. Pues yo que yo, no me confiaría. Una frase pisada o cien, da igual, pueden decir un vergo de nosotros. Es así, muchá. Un arma de dos filos. Un machetío de dos filos, tipo cuma esa mierda, de las que usan los maistritos pa’ podar la grama. ¿Y todo este vergueo a qué viene, vos Rex?, me preguntan el Pajunche y el Yensi vía teleconferencia desde sus respectivos palacios. Pues en que a veces el mismo lenguaje, esa riqueza de jerga que manejamos, incluso, nos puede ayudar para simplemente no decir absolutamente NI VERGA. Hay tanta información rolando en el espacio virtual, pero poco contenido. La mara pone por poner, habla por hablar, actualiza por actualizar, saluda por saludar, copipeisteya, repite, pero en realidá no está diciendo ni verga, no está diciendo nada nuevo, no está comunicando. Un puro bla, bla, bla. Un “mírenme, aquí estoy yo también”. Hay quiénes simplemente NO tienen ni verga qué decir, pero dicen. ¿Y qué hacen al final? ¡Se dan color! Hacen pública su condición, porque en muchos casos es una onda que se percibe. ¡A eso me refiero, muchá! Saturan el espacio virtual. Caen en la terquedá, en el ridículo, en la lástima. ¡Y aburren los pisaos! Y sí, para que no se me vayan a poner para vergazos, YO también me incluyo.

Rex encabeza la lista.
Rex es el ejemplo perfecto.
Rex debería de ser el primero en hacer sho.
Lo que Rex diga a Rex le pela la verga.
¡Aleluya hermanos!

Pero volviendo al tema, ¿qué se cuentan, mis bellezas?, ¿todo bien?

¡Digan algo majes!


La fotía, como siempre, extraída de algún blog ajeno: http://transformaelmundo.files.wordpress.com/2010/02/conversacion.jpg

24 abr 2010

MÁS DE AQUÍ QUE DE ALLÁ, ¿ASÍ ERA VOS INDIA MARÍA?


Anónimo said… Tan ridículo: ahora dice que habla como español, ya se le olvidó donde nacio, crecio y aprendió a hablar! parece paulina rubio.... dijo alguien por ahí refiriéndose a mi persona después de haberme oído hablar vía Escaip. Y muy bien. Sea quien sea, al menos tuvo los güevos de decirlo. Si hubiera sido más cabrón para decirlo, le habría contestado ahí mismo, pero como lo único que veo (ustedes podrán pensar lo que quieran, ya saben) es que es un pobre imbécil, quise mantener la compostura y venirme aquí, a mi casa, a compartirlo con la mara. Voy a dejar pasar las tildes, por hoy. Lo del anónimato no es nada nuevo. Ya sabemos cómo somo muchos mulamaltecos de cobardes. Así que no le voy a dar más vueltas al asunto. Es más, antes de que siga, aclaro: a Rex esos comentarios le pelan la verga; lo estoy usando nada más, ya que es rial, para fundamentar una entrega más del Muladar. Sigamos. Dado que por razones personales no vivo en Mulamala desde hace ya unos cinco años, reconozco que mi manera de hablar se ha visto afectada por mi vida aquí, en Mulaña. Es algo que pasa simplemente porque ya no hablás ni te relacionás con mulamaltecos como lo has hecho toda tu vida. Es un fenómeno lingüístico —disculpen tanta seriedá, muchá, pero tengo que decirlo así—, que está relacionado con la integración y la sobrevivencia. (Conozco gringos, alemanes, ingleses, etc. que hablan puros mulamaltecos… ¿Malinchismo? Nel: Integración, chavos.). Para quienes NO lo saben: NO ando de turista. VIVO aquí y hago todo lo que hace cualquiera que VIVE en el lugar donde VIVE. Y los que YA NO viven en Mulamala, como yo, saben perfectamente a lo que me refiero, no me vayan a decir que no, cerotes. Porque encima de que uno está lejos y muchas veces solo, tiene que aguantar estas mierdas. ¡Ja, puta! Lo que el pobre imbécil cree saber y da por hecho, como si me conociera y supiera qué putas pienso o qué putas siento, es que porque mi acento haiga cambiado un poco, me la llevo de mulañol y ya me olvidé de donde vengo. ¡Ja, mírenselo al cerote! O sea, el nene (como muchos más, lo más seguro) se atreve a afirmar algo que no sólo no es cierto sino que contradice totalmente el estado en el que mucha mara que vive lejos de Mulamala (no todos) se encuentra: con unas ganas de la gran puta de regresar… ¿o me van a decir que no?

Por necesidá o por voluntá propia, vivir fuera no es fácil ni tampoco significa que uno se olvide de sus raíces (¡serás güisquilar, pues pisao!). Eso no se puede, muchá. ¡Ni los exiliados, que tienen sus motivos, pueden! Pero por lo que se ve, todavía hay mara que como que no lo digiere. Los que me conocen bien saben que muchas de las mierdas que hago, el Muladar es un claro ejemplo, son precisamente porque necesito mantener viva esa conexión con Mulamala, con el ambiente, con las chingaderas, con las muladas, con mi familia, con mis cuates. ¡Y lo he dicho un vergo de veces! Es más, en esa entrevista que me hicieron, también lo digo. Hablo de esa nostalgia pisada por tu tierra. Pero parece que hay pisados que no saben ni qué putas significa esa palabra y menos lo que se siente. Se fijan en detalles mierdas (como el acento o tu forma de hablar) y ya con eso se creen con derecho a decir mierdas sobre vos y a señalarte. Si nos ponemos con ésas: ¿por qué no le tiramos mierda al pijazo de mulamaltecos que viven en los Yunaited y que hablan inglish, espanglish, chapín o una mezcla de todo junto, conviviendo incluso con más mulamaltecos? ¿Qué? ¿No decimos nada de su americanización ni de su chicanización, que es más pisado todavía? ¿AH? ¿No, verdá? ¿Por qué? Porque entendemos que YA no viven en Mulamala y que le están haciendo güevos ahí y, aunque no lo haigan querido, se les pegó esa mierda de acento y ya estuvo. Al menos yo lo entiendo. Porque también soy inmigrante, sé cómo es esa mierda. Como también entiendo que le pase lo mismo a los que viven en Argentina, en México, aquí, en Francia o en Cuba. ¡El acento local aplasta al acento que llevás de tu terruño, maje! Es así, muchá. Está comprobado. Y ya dependerá de uno si es cabrón o no para saber hablar de una forma o de otra dependiendo en donde se encuentre. En el caso de Rex, a los dos días de poner pie en Jocotesburgo, ya no le vas oír ni un puto «vale» ni una conjugación en «vosotros». Y así, un cambio de chip y tapada la marimba.

Ahora bien, lo preocupante y ridículo (y ojalá el mentado Anónimo se diera cuenta de esto y lo recriminara) es que VIVÁS en Mulamala y pretendás hablar como extranjero. Eso sí, y coman mierda los que me lleven la contraria, eso sí que es realmente PATÉTICO. Y no me refiero al inglés, muchá. Ésa es otra historia, que a ver si la platicamos otro día más despacito. Porque, no me vayan a dejar mentir, hasta donde yo sé, en Mulamala nunca hemos dicho: pinche, pibe, mola, curro, pendejo, boludo, ché, hostia, concha, pana, chido, guay, cul, luser… ¿o sí? Porque por mucho que chambiés, chatiés o te relacionés con mara de otros lados, ésas NO son nuestras palabras ni nuestras expresiones. ¿En qué quedamos? Y muchá, si no saben a lo que me refiero, es porque no están en Feisbuc o no tienen Tuiter. Los que sí, fíjense bien en las caballadas que muchos mulamaltecos VIVIENDO en Mulamala ponen a diario. Ahí es donde uno dice: ¿Qué putas? Moda o no, ganas de llamar la atención o no, ¿hay que aceptarlo, así, calladita la boca? O sea, no hay que decir nada cuando un pisado, porque le da la gana o porque pretende ser alguien que NO es, se expresa como NO mulamalteco pero hay que pegar el grito en el cielo cuando alguien que VIVE fuera lo hace por necesidá o para facilitar el hecho de ser entendido en el ámbito en donde se desenvuelve día a día. ¿Así es la mierda? ¡Pues excelente entonces! ¡Me cago de la risa! Estén de acuerdo conmigo o no, tengo que decir que independientemente de tanta explicación pisada (esto va para vos Anónimo y para todos los mierdas como vos que piensan o han pensado así de mí o de cualquier otro cerote): yo me expreso según mi entorno, siempre tratando de ser coherente con lo que soy, con lo que pienso y con lo que considero. Y si no te gusta, pajiate o algo. ¿Qué soy yo? ¿Tu dador de placer? ¿Te tengo que gustar? ¿De veras pensás que me parezco a Paulina? Mi vida en Mulaña es un hecho circunstancial, nada más. Aunque pase cien años aquí, en Croacia, en Guinea Ecuatorial o en el mismísimo fundío de tu madre, sé quién soy y sé perfectamente de dónde vengo y, aunque en Mulamala siga habiendo babosos como vos, Anónimo, y por mucho que me caiga en la verga que la onda sea así, estoy orgulloso de compartir mi identidá y mi idiosincrasia con vos y con todo aquél que se parezca a vos, o que piense como vos. ¿Qué te parece? Y ya para despedirme, sólo una cosita: si tu comentario tiene algo que ver con patriotismo, me vas a disculpar bastante, pero estás muy… pero muy aventado a la mierda. Estamos en el Siglo XXI, tatita.

Adiós pues muchá, siempre por la sombra.

Fotía del mero archivo perso… anal.

6 mar 2010

SI MIRAN A LA CHAYO, DÍGANLE QUE SIGO VIVO


Ya sé que me van a decir que qué pisaos les importa, pero fíjense que hace unos diítas salió viajecito: me tocó ir a uno de esos congresos tipo G20 que tan moda están ahora, sólo que éste era para mandatarios honorarios, vitalicios y ficticios, o sea, ¡de más nivel pues, ja, puta! Nos citaron en La Haya. (Miren cómo muevo de bien las cejas). Haya o no haya frío, yo voy, dije en mis adentros. Como no le atinaba muy bien dónde quedaba, abrí el tercer tomo de la Océano y me puse al día. Hablando para que me entiendan, en La Haya se juntan los meros sholones y de vez en cuando le arruinan la fiestecita a los genocidas, o sea, los mandan a llamar los del Juzgado, les dicen que se aplasten en una tabla de caoba, rústica, (“banquillo”, dice que le dicen) y de ahí los entamban. El motivo del Congreso tenía que ver con esa onda. Según caché: nos necesitaban para empezar a armar la lista de candidatos y a ver a qué hijuesesantamil putas le metíamos la verga (“hasta que miraran las luces Campero o alguna figurita de la era cenozoica en versión 3D”, agregaría yo si me tocara echarme un mi espich) en esta nueva década. Cada uno teníamos que mandar un fólder tamaño carta (forrado, emplasticado y con gancho) con datos confidenciales de nuestros candidatos, o sea, fotías polaroy (íntimas: dediando gatos, embadurnándose su propia caca o siendo latiguaziado por sus choferes, en bolas, cuerito y brillantina), tarjetas del día del cariño (dedicadas a sus amantes, la mayoría sirvientas casadas, y a ellos mismos, usando nombres falsos), facturas de compra de fusiles (trescientos quetzalitos na’más, tampoco es que desperdiciaran), boletos de ornato, entradas al cine, invitaciones de primera comunión de sus nietos, recortes de La Extra (en muchas de las últimas páginas salieron sus hijas y ahijadas enseñando “pastelito”), servilletas con mensajitos jocosos (“cada vez que oigo ese taconeo tuyo, se me… ilumina el día”; “a ella no la quiero, te quiero a ti, mujer, entiéndelo”), clínecs usados, etc.

¿A que no adivinan quién era mi candidato? Va, les voa deletriar un cachito para que se vayan imaginando: E, de ECZEMA; F, de FLATULENCIA; R, de RAQUÍTICO; A, de ASCO… ¡Ahhh! ¡Adivinen el resto pisaos!

La mierda fue que la circular que nos mandaron venía en inglés y Yon Antoni Estúar Jonson, mi traductor jurado (salía en los anuncios del CIAV hace un vergo de años, valiendo por dos son cuatro y cuatro: ocho y ocho: dieciséis…), andaba desaparecido, por no querer decir: enfuriado, y como yo lo que domino es el latín (lovel), pues no le atiné y sólo mandé el nombre del hijuevergas (mi candidato), así directamente pues. Y como oí en Emisoras Unidas que La Haya era chiquitía, me confié y no puse la dirección completa. Solo puse: Edificio Central Presidencial y Juridicsional de La Haya donde no La Haya, Hola, Anda, y mandé esa mierda; urgente, eso sí, creyendo que los de Correos ya sabían onde era que tenían quir a dejar el paquetío (aproveché a mandar unos mantelitos típicos y unos higos en miel, para fortalecer el patriotismo). Supuestamente, después de recibir nuestro envío, nos iban a llamar para darnos las instrucciones de cómo y cuándo caer poray, y si podíamos llevar parentela: cuates y mascotas, más que todo. Yo pensaba decirle al Zelaya, porque pobre, pero lo perdí de vista. La mentada circular llegó a mis aposentos en Noviembre del año pasado, en plenas atascaderas de fiambre, me acuerdo bien, y ahorita a finales de Febrero dije yo: mi güevo, ¡tarde pues pisaos! Ahí fue cuando caí en lo de la dirección y me acordé de lo que había garabateado en el remitente: Bule Bar Libe Ración Mula Mala. ¡O son mulas y no le atinan o ya estamos con la puta discriminación!, pensé. ¡Son babosadas! Agarré esa mierda de celular y llamé al Hilario Riel, ahora Viceministro de Transporte aunque yo lo conocí de cargabultos en la Terminal de Chimal, para que me asesorara y medio me dijera cómo hacer para ir a los…

—¿Onde decís vos Rex?
—A los Países Bajos —le dije así para que viera mi nivel de conocimientos geográficos.
—Hmmm… ¿Bajos en qué?
—¡Holanda, onbre! —le grité con ganas de tenerlo enfrente para pescocearlo.
—¡Ahhh, pero eso saber onde queda vos Rex!
—¡No vos sos camionero pues!
—Sí, pero…
—Se me pudre el chile con vos fijate Hilario… ¡Holanda queda en EUROPA!
—¡Ja, yo sólo hasta Tapachula llego vos!

Le mandé saludos calurosos a su puta madre y no tuve que otra que usar el plan B: llamar a los de TACA.

—Ha contactado con Toneles Acuáticos y Cayucos Aéreos, para consultas sobre «Peregrinaciones», vuélvase espiritista e implórele al Padre Chemita; para «Traslados», marque tres veces el 6 y diga: ACEPTO; para «Fletes», marque el número Π (Pi) completo y espere en línea; para «Cruzar la frontera», no pierda el tiempo llamando aquí: venda a su abuelo y, si “hace como hacen los chiquirines”, entrará al sorteo de“¡Un coyote cojo para toda la vida!”; para «Hablar con Chayo», marque 69 y con acento de Oriente diga: Chayo, amor, ¿cómo te va vida?, y, como diría el dermatólogo: vaya al grano.

Cuando oí esa voz (mezcla de muca y fresita guanabí), supe que era ella. ¡No yo moví pitas para que le dieran ese chance pues! ¡Ya ni me acordaba! Nos veíamos de vez en cuando, sobre todo cuando ella necesitaba billete y yo… Bueno, la cosa es que aquea me hizo todos los trámites y agarré camino para La Haya, más a jalón que otra cosa, pero qué pisados. La mierda fue cuando llegué a Ámsterdam, ya no aguanté la casaca. Iba hecho mierda del cansancio y me peló la verga esa mierda de Congreso. Para ir a perder el tiempo y reclamar, mejor me hubiera quedado en Mulamala, pensé. La Chayo me había recomendado Ámsterdam. Me contó que en el 2000 se había venido a chambear por aquí un par de años. En el Barrio Rojo, Rexi Sexy, me acuerdo que me dijo con esa su risita de coyota en celo. O aquea es comunista o debe ser que aquí hay mara como mi cuate el Güili, que da la vida por el Municipal, pensé mientras andaba colaceando en birula por Ámsterdam, porque ni a putas vi paredes rojas, ni casas rojas ni calles rojas. ¡Y menos un barrio entero! La Chayo piensa que uno es mula. ¡Si esa pisada ni siquiera conoce Xela! Seguí dando vueltas, sin creerme las pajas de la cerota. Pasé por unas callecitas muy curiosas repletas de tienditas de ropa interior de chavas. Lo chilero era que los maniquíes, una de dos, o eran chavas de veras o robots, muchá. A lo macho. ¡Esto sí que es modernidá y tecnología!, dije entre mí, mientras, como diría la mara cul de Mulamala, “vitrineaba”. En fin, muy bonito y ordenado todo. No sé dónde leí lo de los Cofi Shops, pero ni me preocupé porque viviendo en Mulamala, ¿pa’ qué pisaos quería comprar café aquí? Me hubiera gustado quedarme más tiempo, fíjense, porque la mara como que me conocía y me saludaba, pero estaba haciendo un frío de la chingada y a uno que es de bocacosta se lo lleva la gran puta, sobre todo por los labios, que se te rajan y los dedos de los pies se te ponen como que son jocotes congelados.

Así que al siguiente día, jalé de retache. Como se enteraron de que era el Rex, el Gobierno de los Países Bajos (todos miden más de 1.80, bonita la gracia) hizo coperacha y me pagaron mi boleto… ¡en avión pisados! Yo que había llegado al Puerto de Palos (Portugal) de balsero y de ahí había atravesado España, Francia y la gran puta a puro jalón, ahora regresaba a Mulamala en avioncito. Venía pensando en la Chayo, en irla a buscar y darle un su escarmiento, como en los buenos tiempos, por mentirosota, pero el mentado avión no encontraba lugar para parquearse, así que nos dejaron en una islita de por ahí cerca, vecina, y resulta que ya ahí, nos vieron meros exóticos y nos contrataron para una serie de la tele que se llama Perdí dos..., y aquí ando, a saber ni dónde putas.

¡Pero al menos hay Güifi, cerotes!


Pd. La Chayo me mandó un ese eme ese diciéndome que va a llegar Metallica a Mulamala, pero no sé si creerle. Se enojó porque los tulipanes que le llevaba se me marchitaron en el camino.


Fotía: archivo personal (o sea, cuidadito si se la güevean, para quienes les gusto el rabo, digo)

24 ene 2010

AQUÍ NO NOS ANDAMOS CON CUENTOS


Casi a diario, mientras termino de desperezarme y vengo a echarme a este sillón a rascarme los güevos, me da por agarrar esa mierda de Trenza Libre para ver qué putas está pasando en Mulamala y afuera de ella. La verdá, por lo único que ojeo el periódico es por las “Breves” que aparecen por ahí, en pequeñito (Menor autista arremete contra abuela por extrema cocción de galletas; El ochenta por ciento de los paquistaníes sufren de colon irritable; Mujer payaso en huelga de hambre por negación de esperma de Ronal Macdonal; Palomas mensajeras parecen cortejar a pordioseros en el Zócalo del D.F.) porque son un cague de risa, así que no voy a hablarles pajas. Lo que sí no pude pasar por alto ayer fue la noticia de la pág. 4, muchá. Puta madre, esto sí es serio, me dije, y a llamar a un cuate que es güizache, pues. Rivelino, que apenas si me lambisconea, dejó a su mujer dando a luz en el hospital y vino a ver qué quería yo. Empezamos a echar verga en la analizada de la Ley Paralela del Municipio de San Miguel Acatán, Huehuetenango. Y no se rían, cerotes, porque como chingamos con este mi cuate: en Acatán o Acatás o te Atacan. Por eso mismo y porque creemos firmemente que esta ley debería aplicarse a nivel mulacional, nos vemos en la necesidá de sacar a la luz aquí, en el Divino Muladar, una versión más detallada DE LAS PROHIBICIONES MÁS CONTROVERSIALES con el afán de la que mara no se pierda, pues; o sea, que no haigan mal interpretaciones que luego acarreen castigos a personas inocentes, que le tijereteen la greña a tu traida o que te que hinquen en piedrín y te vuelen verga con una varita de membrío, por ejemplo.

Las causas para que te carrocee la gran diosa puta, copiadas textualmente (por Diosito que sí, Rigo) de la Trenza y en negrita (cucurumbé), son las siguientes:

→ Violación de menores. Sólo se admitirá la violación o el ultraje a mayores de edá y a vejestorios. Los animales domésticos se salvan los culeros ya que entran en la categoría de “amor libre y natural” (Wudstoc 12, 2-3).
→ Violación por la noche. Las violaciones (y/o chimadas a la juerza) sólo podrán llevarse a cabo a plena luz del día y, especialmente, en horarios de oficina cantonal, calzado de milpa y arreo de pijijes. Se prefiere el uso de estravíos, atajos y callejones sin salida para tales menesteres.
→ Castigo a maestros que no trabajen cinco días a la semana. ¿Deberían trabajar 7?
→ Problema de movimiento de mojones. Cada dueño de un su terrenito deberá adquirir uno o dos teodolitos ETH 50 Zeiss Elta para que la colocación de las estacas sea la exacta y evitar tushtes y manoemonos.
Generar basura. Queda, por lo tanto, prohibido comprar cualquier producto envasado, enplasticado, encajonado o con envoltorio de cualquier tipo. Asimismo, se prohíbe pelar frutas, verduras y gaínas, así como aporriar los naranjales.
→ Personas abusivas. No obstante, se aceptarán desde jalones de pelo hasta linchamientos siempre y cuando la ocasión lo amerite, la Luna este aliniada con el desaparecido Plutón y/o esté sazona, como a menudo repetía mi buen amigo Rudy Coche.
→ Jugar baloncesto en la noche. Después de las siete, las canchas serán utilizadas por tahúres, guijeros y traidos. Los reclamos por decomiso de pelotas supondrán multas severas y, luego de cinco incidencias, la amputación del meñique del pie derecho o la depilación (con agua hirviendo) del güevo izquierdo.
→ Embriagarse en días hábiles. Sabaditos, días del Señor y feriados servirán para acumular el ansia del gaznate y ponerse hasta el queso de cuxa, cuto o puritano. Lo mismo ocurrirá con los bautizos, primeras comuniones, confirmaciones, bodorrios y pedidas de mano, en donde orgías y talegazos por culpa del alcol serán aceptados.
→ Incumplimiento a altas horas de la noche. No sólo se refiere a no salir a la calle después de las doce, sino que también a que todos los muchachones (casados o no) deben cumplirle a sus mujeres y hacer chillar el petate que es gusto (o tronar el catre, como dice el Andy). Ellas entregarán un informe semanal “a lo pelao” de agasajos y fracasos.
→ Pintar casas o paredes. Sólo el puro bloc, el adobe o el ladrillo, así, a lo puro bandido. Prohibido terminantemente mencionar los nombres de “El Volcán” o “Sherguin Guilians”. Multa: despintar con las uñas la Iglesia del pueblo y la sacristía.
→ Robar muertos. Excepto en casos de vida o muerte. Suponer que el permitido “robo de niños en los nacimientos” contradice esta ley, acarreará la expropiación de los nichos familiares por parte del párroco en funciones, para que éste pueda dar cristiana sepultura a sus mascotas.
→ Pintar cementerios. Que se gasta mucha cal para ni mierda.
→ Incumplimiento de edad anciana. No se trata de faltarle el respeto a los ruquitos, sino de que los ruquitos se comporten puros patojitos. Si algún ruquito se pone a gatear, hay que comprobar que haya tomado; si no ha tomado, multa.
→ Criticar a cualquier persona. Excepto cuando la persona no sea un o una cualquiera. La expresión “bajar el cuero” será usada sólo cuando la ocasión lo amerite: pajearse, miar, chimar o ver que el capote no tenga su collarito de sebo.
Problemas con nacimientos de agua. Miembros del comité “Ese desagüe no es de todos” continúan con las protestas por no haber sido tomado en cuenta en esta ley. Al fin y al cabo, dijeron, el agua sigue siendo agua, venga de donde venga.
Quebrar mesas de vendedores. Porque eso sólo lo hizo Jesús, viene en las Sagradas Escrituras y ahí no hay pierde.
→ Invadir propiedad con animales. El Programa de Domesticación de Invasores Caseros (ratas, lagartijas, cutetes, ciempiés, arañas, cucarachas y gaínas cluecas, que les pela el riel si hay paredes, cercos o divisiones), ya está en la imprenta.
→ Venta de licor por las noches. Se multará a los dueños de los depósitos y estipendios de clandestino a que le suban el precio a sus productos que sólo podrán adquirirse a plena luz del día. ¡Nada de querer hacer su Agosto ni en Agosto!
→ Falsificar billetes. Que quede claro, declaró el edil, que la añelina para aserrín funcionó una vez, pero que desde el primer día hábil del mes entrante, billete recibido en una tienda, billete metido en un guacal con agua, ¡a ver qué pasa!
→ Quebrar envases en la calle y en estado de ebriedad. Artículo preventivo nada más, por temor a que en unos cinco años empiecen a darse casos de estos.

Y además… Aborto. Divorcio. Calumnias. Secuestrar. Traficar drogas. Drogadictos. Delincuentes. Escándalo en la vía pública. Falsificación de documentos. Portar armas. Escándalo en la noche. Usar aretes, pelo largo y tatuajes (para hombres). Robo de niños. Robo en general. Soborno. Orinar en la calle, parque y mercado. Brujería. Padres que no educan a sus hijos. Autoridades que no cumplen con su deber. Deudas. Venganza. Accidentes por ebriedad. Tarjetas falsas de celulares. Conducta de pandilleros. Líos de transportistas. Pleitos de vendedores. Desintegración familiar. Robar caballos, pollos, carros, siembras y otros bienes.

¿Qué tal?

Ojalá aprendieran los Gobiernos. Así que cuidadito pues pisaos. Pero bueno, ahí ustedes. No vayan a pensar que Rex es de esos que usan las frasesita aquea de “portáte bien que nada te cuesta”. En fin, yo sigo con mi rascadera de güevos, y no por ladillas, sino porque me dan alergia los calzoncillos que no son de marca.

¿Qué tal?


La fotía me la encontré en este blog.

29 nov 2009

PARA MULAS NO SE ESTUDIA, SE NACE


Mama, papa, ermana, ermano, lla no puedo más. Dejo heste mundo cimplemente porque estoy arto de ser un mula. Espero me conprendan. Por fabor, cuídenme al Bobi, que no se salga a la caye. Dobló la hoja de cuaderno y tiró el lapicero a la mierda. Estaba decidido. Agarró bien la cuchilla con la zurda y, jalando mocos y dejando que las lágrimas le cayeran en todo lo que son los cachetes, cerró los ojos y se empezó a fileriar la muñeca del brazo derecho. Sintió los cortes, a güevos. Sintió que le salía sangre, a güevos. Pero a parte de eso, no sintió que se le nublaba la vista, no sintió que se desmayaba, no sintió que se iba a caldo ni que se apagaban las luces ni nada parecido. Sin dejar de chiar, abrió los ojos y entonces vio su gracia: se estaba pasando la cuchilla en la parte de arriba de la muñeca, casi en el puro hueso, y no abajo, por donde pasa el tendón y las venas. Estaba sangrando y le ardía, pero nada más. Sangre del pellejo y del músculo. Del susto, de verse todo el brazo rojo y porque eran las doce y no tenía ni mierda en el estómago, le dio un vahído y cayó de espalda metiéndose un gran vergazo en el inodoro. Y ahí lo encontró el Bobi, su chucho cóquer, inconsciente, pero no muerto. Lo empezó a lamer (sí, como en las licas) y paró en el hospital y toda la onda. Una semana después, la anécdota se había vuelto chiste y él mismo la contaba y la contaba y la contaba en el desayuno, en el almuerzo y en la cena, cagándose de la risa como si sus tatas nunca ‘bieran estado a punto de que les diera un derrame por su culpa. Ah, no, el nene risa y risa, con la jeta toda embadurnada de frijoles volteados, chipustes de queso duro y migas de pan francés. Y los pobres tatas, riéndose por puro compromiso, sólo para que el pisado no se sintiera rechazado y volviera a hacer otra de sus muladas.

(La última había sido: indigestión por consumo desmedido de pastillas —Bebetinas, para no andarnos con pajas—, que fue lo primero que encontró en el botiquín y que, para que no se le quedaran pegadas en el cielo de la trompa, se zampó con un botecito de leche condensada que le güevió a la hermana, amenizando el momento con músicón así bien depre: Vuelve, de Alux, que tuvo a bien grabar seguida en todo un lado de un caset de 90, para no tener que estar regresándola. El lavado de estómago que le hicieron al mula en el hospital todavía le sigue provocando náuseas).

El caso de Juan Ramón Andrés Ricardo (así se llama aquél) no es paja, Rex no se lo está inventando. Hace un par de días me enteré de su última gracia, la de la notita que escribió cuando supuestamente se iba a cortar las venas. Al pisado lo conocí en un grupo de mara católica al que fui cuando tenía como 15 años y en donde casi me gano una mi beca para estudiar en el Cielo y graduarme de Querubín en Rezos y Villancicos. Y ahí fue donde nos enteramos de su clavo. Cuando le tocó pararse enfrente y compartir su testimonio (si no pasabas te mandaban a la mierda), tartamudeó un cacho pero de ahí empezó: eh… jóvenes… bueno, pues yo… este… (se presentó como el resto)… desde que tenía como nueve años… yo… (contó alguna mamada de la infancia)… pero bueno, para resumir… ¿cómo les pudiera decir?... mi clavo es que soy… o sea… el clavo que tengo pues es que… soy… ¿qué les diré?... la cosa es que sufro porque soy… este… (empezó a hablar como si ya chiara)… porque pues… no sé… yo creo y siempre he creído que soy… o sea… a mí me han dicho… (aquí pone cara de no saber cuánto es 342 × 17.5 ÷ 9)… yo… este… ¿qué era lo que les iba a decir?... este… ¡ah, sí!... que mi clavo es que soy mero mula… y lo dijo así, como lo oyen. Y puta, los que pensábamos que iba a decir: hueco, bolo, drogo, caco, marero, matón, tahúr, vago, etc., tuvimos que aguantar la risa y ver para otro lado. La mara se le quedó viendo como diciendo: ¿Y vos quéeeeeee putas mano? Juan Ramón Andrés Ricardo no aguantó la presión y soltó un aullido y empezó a chiar como si le ‘bieran amputado una pierna sin una gota de anestesia. Sí, se puso a chiar enfrente de todos. Y el coordinador, Don Pelos, aguantándose la risa, tuvo que acercársele y abrazarlo, para que se calmara. De ahí en adelante, todos sus testimonios tenían un hilo conductor: soy un mula, es que por mula, mero mula, yo tan mula vos, no se me quita lo mula, para mula no se estudia, yo de mula, mula que es uno…

La verdad es que si Juan Ramón Andrés Ricardo fuera un ermitaño a lo mejor no se sentiría tan presionado por su clavo, pero la onda es que la vez que tiró el cigarro y se quedó con el cuete, haciéndose mierda tres dedos de la mano derecha, no estaba solo: estaban sus veintipico de primos. Tampoco estaba solo cuando por llevársela de graciocito corrió detrás de una burra para irse colgando de la escalera, olvidando limpiarse las manos después de haber hartado pollo frito; la grasa, ni modo: los raspones en la ficha tardaron un vergo en volverse costra y tuvieron que ponerle un par de dientes nuevos. Nunca estaba solo; siempre había más de algún testigo. Como la vez que en la fila de un conciertón pérez estuvo a punto de ganarse la discografía completa de Pablito Ruiz, pero se la arrebató el locutor móvil porque en lugar de decir: “… y un saludo para toda la mara —estaba al aire— que está escuchando la Marca”, dijo: “…la Atmósfera”. Ya se imaginan lo que media Mulamala dijo, gritó o se le pasó por la ñola. Tampoco estaba solo la vez que se le olvidaron las llaves de su casa y se le ocurrió saltarse la paré a las tres de la madrugada, parándose en unas láminas que sólo tenían un par de vigas apolilladas debajo y viniéndose con todo y ramas de un cipresal donde intentó agarrarse, sobre el gallinero de doña Teco, la vecina. Como iba algo a beibi y del putazo no podía decir quién era y por poco me lo linchan. Tampoco estaba solo la vez que dijo: “yo no beso a las putas, muchá, qué asco; yo sólo me las trinco”. Ni cuando sacó su celular de 600 pesos (en aquel tiempo) en una 40R para contestar una llamada de un número desconocido (que a güevos se había equivocado) y bajara sólo con un puño de fichas que llevaba en la bolsita pequeña del pantalón y sin celular, mochila, billetera y lentes. De todos modos, el tono de llamada (Mujer Amante, de Rata Blanca) a volumen desconsiderado lo hubiera delatado en cualquiera otra burra, o donde putas fuera que hubiera cacos. No estaba solo cuando se quedó cuajado en el baño de un chupadero con la puerta abierta, con el pantalón a media asta. Ni cuando para no ensuciarle el piso a la nana, hizo guacalito con las manos para echar el buitre y lo salió a tirar al corredor: se le olvidó pensar que cuando uno vomita no echa sólo una bocarada. Ni cuando se tropezó con una cubeta y se fue de bruces encima de una alfombra para Semana Santa, media hora antes de que pasara la Prose. Ni cuando salió despetacado un sábado a las 5 de la mañana a esperar la burra para ir a la U y se montó en una en donde sólo iba mara a vender verdura al mercado: no cambió la hora en su reloj con el cambio que hacen dos veces al año (eran las 4) y además creyó que era lunes.

En fin, la lista es extensa muchá. Baste decir que con Juan Ramón Andrés Ricardo quedó instaurada definitivamente (esto tiene mucho mérito, no me vayan a decir que no) la expresión: ¡Muuuulaaaa!, que acostumbramos a emplear cariñosamente cuando alguien se cae en público (JRAR: 37 veces), bota la chela en la mesa y empapa a la traida llena-de-mierdas de algún cuate (JRAR: 13 veces) o se mete talegazos en la burra cuando se levanta o sale por la puerta de atrás (JRAR: 22 veces). Juan Ramón Andrés Ricardo es el prototipo del “buen mulamalteco”, de lo que realmente somos. Porque, aunque no lo queramos aceptar, así somos: mulas. Y hay mulas en la calle y en el Congreso. Hay mulas por todas partes. Juan Ramón Andrés Ricardo cree que tiene un problema grueso y aunque le cueste aceptarlo, no le queda otra y le hace güevos. Rex cree que Juan Ramón Andrés Ricardo somos todos y por eso nacimos donde nacimos. La diferencia entre él y el resto es que, al menos, él ya ha aceptado su condición y el resto NO. El resto cree que es la mera mierda, con sus títulos, con sus familias bonitas, con sus carros, con sus trabajos, con sus vacaciones, con sus amigos cul, con sus partis, con su nivel intelectual, con su personalidad, con su: “a mí no me comparen”. Ese resto es una especie de plaga. Y están diseminados. Y son los que figuran. Y son los que mandan, los que controlan, los que dicen qué se hace y qué no. Por eso Mulamala es lo que es. Es el destino, muchá. Hagámosle güevos.


Pd. El de la foto no es JRAR. Es otro cuate al que le valen verga los significados y los simbolismos, y que lo único que le interesa es la moda. Verse bien, básicamente. Porque ÉL sabe.

23 sept 2009

SANA, SANA, CULITO DE RANA




Hoy quiero hablar de algo que de alguna o otra manera nos gusta a todos. Bueno, eso digo yo, tampoco me pasen mucho balón porque a veces sí como que nel. Es una de las palabras estándares, pilares, símbolo, insignia e infaltable baluarte de nuestra controvertida y sacro-jocosa cultura mulamalteca. Etimológicamente NO es familia de las milusos: mierda, puta, pisado, cerote, pipe y pusa, pero como que lo fuera. Rica en sí misma (lo digo sin albur, que conste) es también un cúmulo (¿contracción del culo de mulo?) de derivaciones con un montón de usos y significados presentes en nuestro diario vivir y en nuestros momentos especiales (¿Ya vieron cómo me expreso? ¡Ja, chila mierda!). Del latin culus, estamos hablando aquí de la carne blanda que conforma el fin del espinazo y el nacimiento de lo que son los muslos. Viéndolo como lo vería un güiro (y muchos de nosotros), nos referimos a dos porciones uniformes (aunque no siempre) de carnasa redonda divididas por una raya y remachadas ―como en los respaldos de algunos sillones de cuero, con sus botones hundidos― por un hoyito arrugado en el mero centro (véase: hoyo, ojal, anófeles, fundío, centroide, Óscar, anillo), por donde hacemos popó y por donde a las chavas y a los huecos “les remueven los cereales” o ya sea “los chiquitean”. Así es el culo, ¿no? O al menos, yo así me lo imagino. Tapado o no, es una parte de nuestro cuerpo capaz de provocar un bonito abanico de sensaciones, desde hambre hasta asco. Aunque lo veamos por ahí pintado o dibujado en alguna paré de algún baño o en las burras, como si fuera un garabato hecho por cavernícolas (dos “u” juntas o una “m” invertida casi siempre acompañada de alguna patanada o del dibujo de una verga en pleno estado de erección y lista, a veces hasta chagüiteando, para introducirse; al menos ésa es la idea), su imagen nos viene a la mente cuando oímos palabras como: cubilete, culantro, cubierto, cuchillo, culpable, cubil, traste; y ya desde chavitos aprendimos a asociarla, sin caer en esa vulgaridá pecaminosa, con cutete, trasero, cucu, culiche, pompis y fundis, dependiendo de dónde nacimos o cómo nos criaron.

Según estudios recientes realizados por un equipo de psicólogos y sociólogos de la Universidad Rex Chichicaste, el culo ha sido parte de muchos momento imborrables en nuestra vida: la primera vez que se nos escaldó, la primer cagada en nica de peltre (fría), la primera vez que nos jalamos algo que nos colgaba, un como hule, se lo enseñamos a nuestro hermanito y lo tiramos en la nica (véase: lombriz doméstica), la primera nalgada de parte de nuestra santa madre, la primera cinchaceada de parte de nuestro señor padre, el primer reglazo de parte de los hijos de puta del profe o la seño, el primer supositorio, la primera inyección de penicilina, el primer sentón (véase: caer de culumbrón), el primer bajón de pants en el centro del patio en el mero recreo, el primer sacacacas, el primer pedo premiado (en pleno acto de graduación de sexto primaria, recibiendo el respectivo diploma), la primera vez que nos arralamos y se nos fue el culo, la primera pateada y/o patineada, el primer grano (véase: nacido) debido al exceso de comidas grasientas, la primera vez que echamos mano (o nos echaron), la primera vez que la traida nos vio en pelota y nosotros a ella, la primera paja (viendo y relamiéndonos por el culo de la Lina Santos), la primera vez que nos lo mordió un chucho, la primera vez que nos sentamos en una banqueta y se nos pegó un chicle, la primera vez que íbamos en un elevador sólo con otra persona y creímos que el pedo sordo que nos echamos no iba a oler... en fin muchá, tantos y tantos momentos en donde quiera que no el culo siempre jugó un papel determinante, ¿o no?

Por si fuera poco, de la palabra culo se han derivado algunos vocablos de uso diario que el que nos lo use o haga como que no los usa, ya podía haber nacido fuera de Mulamala, como por ejemplo: culitos o culits, para referirnos a las muchachas en general y no sólo al tamaño de sus partes (aunque no les guste y mal nos paguen; Chente me dijo que dijera esto último), y que algún pisado quiso camuflar con aquella frase idiota de «litos-cu para mar-chi», aunque para disimular un cacho ya haigan salido otras variantes menos descaradas como cubiertos, reinitas o quesos, a ver si con ésas no se malean; culazo, para referirnos a toda aquella Hija de Eva, de la Madre Tierra o de la Luna que se salga del común denominador y destaque por su belleza y por sus dimensiones sin importar que haiga nacido en un barranco o que tenga una maestría en Anatomía de Greis, en Jarvar; culona, para referirnos, especialmente, a aquellas chuladas que por razones genéticas y/o alimenticias, (¡esos malditos descuidos!), haigan pasado de la etapa celulítica al desbordamiento, en lo que se llama “la maldición del apaste” o “la mutación del ballenato”; culero/a o culey, para referirnos a todo aquel individuo que se caracteriza por su habilidá para traicionar, trocear, chingar, echar de boca, humillar, abusar y jugársela a la mara; encular, para referirnos a ese sentimiento maravilloso que sentimos cuando, por ejemplo, miramos o tenemos algo que nos gusta un vergo, que nos llega: culitos, carros, chupes, chivas, rieles, series, licas, grupos musicales, trama, etcétera. Y no sólo vocablos sino que también categorías anatómicas, según la forma de tan preciada parte, como por ejemplo: culoepato, culo pache, culo caído, culo gordo, culo parado, culo arisco, culoezompopo, culoevieja (ideal para los calzones de ese tipo), culo amorfo, culoecostal, entre otros. Lo que quiere decir que en Mulamala vale verga la cara, vale verga la sheca, vale verga el alma. Lo que mide, en especial a las chavas, es eso: el culo.

Pero como no sólo estamos hablando del bando femenino, aunque sean las poseedoras de dicho tesoro, Rex les incluye la siguiente tabla indicando varios de los sentimientos relacionados con el culo, usados tanto por mulamaltecos como por mulamaltecas: MOLESTIA, DECEPCION: ¡Mejor güélanme el culo cerotes! HAMBRE: ¡Uhhh, mira ese culo, viejo! ¡Rica esa mierda! (Efecto: babeo; Intención: Beso negro). CALENTURA, DESEO: ¡Yayay, qué culo más rico mamaíta! (Efecto: erección; véase: Síndrome de la Talanquera). ENVIDIA, CELOS: ¡'Chás culo vaaaa! (Ellos) (Puede confundirse con ADMIRACIÓN, CHAQUETERÍA). ENVIDIA, CELOS: ¡Ja, de seguro se puso diez calzones o un montón de esponja! (Ellas). ASCO: ¡Junnnn, te yede el culo va chatío! LÁSTIMA, PENA: ¡Ahhh, culo más cerote vos! SARCASMO: Ese culo está bueno fijate... (¡pero pa' patearlo!). ENOJO, IRA: ¡Desgraciao, vaya a tocarle el culo a su nana! (Ellas). AMENAZA: ¡Te voa quebrar el culo maje! Como ven, del culo pueden salir muchas mierdas, ¡valga la redundancia! Aunque ahora que lo pienso ya ni me acuerdo por qué empecé a hablar del culo ni para qué. ¡Ah sí, ya di! La cosa es que estoy entrenando porque me ofrecieron un puesto honorífico en la Academia Mulamalteca de la Lengua (y de las Malas Lenguas) y para el acto conmemorativo y toda la babosada, uno tiene que echarse una su disertación pérez sobre las palabras que más efectos causan en nuestra sociedá, pero como la disertación de MULA ya la tengo echa (me la mandaron del Congreso, un resumen de anécdotas sacado de las sesiones más representativas de los últimos años) me decidí por CULO y por eso estoy practicando. ¿Y cómo fue que le ofrecieron al mierda del Rex ese puesto honorífico?, se preguntarán ustedes. Uno, pues porque soy Rex, Su Excelencia. ¡Me extraña pisaos! Y dos, porque me dieron ganas. Ya saben: CULO VEO, CULO QUIERO.



Fotía cortesía de: http://edusanchez.blogspot.com/2008/09/me-pesa-el-culo.html

27 ago 2009

¡CON AQUÉL NADIE SE METE VOS! (EFECTO MONTONERO)


Pongámole que Marcelino, en plena flor de su juventú, un día decide “cortar” amablemente su relación amorosa con Rosita, debido a la aparición en escena de Sindy, y considera que lo más sensato es no caer en la infidelidá y, elegir, según él, a la que más le conviene; Sindy, en este caso. Rosita no lo entiende y huye destrozada de la escena de la desgracia (la incómoda mesa de un Burger King) y, como pasa en las telenovelas para cuarentonas mal chimadas, busca consuelo en sus allegados. El bando femenino arremete contra Marcelino con lambisconas frases como: vos te merecés a alguien mejor; no te pongás así por un pisao, no vale la pena; de todos modos ese era un muerto de hambre. El bando masculino, en cambio, y para reivindicar la esencia que nos hace ser mulamaltecos, nos dedicamos a hacer alarde de las mil formas que hay de ir a atalayar al “hijo de puta” (así le decimos de cariño) de Marcelino y enseñarle al “hijo de puta” (esto se vuelve cantaleta) que nadie se mete con la magnánima, angelical y virginal (ajá) Rosita, que más le vale al “hijo de puta” (no les digo pues) desaparecer del mapa si no quiere que le quiebren el culo. A Marcelino, de profesión: repartidor de esquelas, sentir que le pueden hacer algo, no le será desconocido. Por su chance sabe que la muerte es el pan francés de cada día. Hasta aquí nada, digamos, fuera de lo que son y vienen siendo las típicas reacciones del ser humano, especialmente en Mulamala: hacerle güevos a un ser querido y pegarle un agüevón o una buena verguiada al que se haya metido con él. Pero a ver… ejem… por… ejem… ¿haber cortado con la pisada? Aquí la onda ya empieza a yeder como a pedal de charamila con indigestión de desperdicios encontrados en bolsas de basura y goma ácida de nueve días (no lo he güelido, pero me imagino).

Bueno y si eso ya de por sí güele mal, más mal güele la indiada pisada de que por una mierda así de insignificante (para Rex es así) y hasta cotidiana, tenga que ir no uno sino tres o cuatro pisados a darle verga a un pobre maje. Por mierdas así de ridículas es que cada vez hay menos nichos libres en el cementerio. ¡A lo macho! La mara mata por cien varitas y no anda preguntando qué hizo el futuro finado. Los motivos sobran. Pero Rex no quiere hablar de eso. Rex quiere hablar de lo que es y viene siendo el EFECTO MONTONERO, pintoresca práctica mulamalteca en la que confluyen varios de los perfiles más exquisitos de nuestra idiosincrasia: el carretero, el machito, el verguiador, el bochinchero, el salsita, el brinconcito, entre otros. Y es que cuando la onda se trata de dar verga en desigualdá de condiciones, sobra la mara. Yo no digo que si la causa lo amerita (no me opondría a que dos o tres pisados le dieran verga a un violador de güiritas, por ejemplo, y máxime cuando la víctima es alguien de tu familia, la nena que te dice “papi” todas las mañanas, tu hermana pequeña o tu sobrinita) no recurramos a lo que es y viene siendo el linchamiento. Pero ésa es otra onda. Yo me refiero a casos más estúpidos que no necesitan el uso de las provocaciones ni mucho menos de la violencia con desenlaces fatales, como el del amor roto, en vías de sucumbir ante el olvido, de Marcelino y Rosita. Cuando pasa una onda así, o más o menos parecida, parece que se nos encienden las antenas del salvajismo a todos juntos, al mismo tiempo, y lo único que queremos es encontrar al pisado para desahogarnos con él… o con quien nos topemos en el camino y… nos haga mates. ¿Hablo lo que es o creen que estoy exagerando? Vos no preguntés, Rex, ¿desde cuándo mano?, me dice el primo de Marcelino, ilusionado porque según él, con estas palabras, estoy haciéndole la pala al otro. Shute el cerote. Como si le estuviera preguntando a él.

Para explicar el EFECTO MONTONERO, volví a mis época de alumno de escuela rural mixta y urbana para varones, sintiendo que hoy me tocaba exponer, y me eché un mi cartelito pisado en un pedazo de cartulina amaría que le quité al primo del Marcelino. Pongan atención pues pisados, de ahí no quiero que me estén preguntando.

A → MARCELINO (ILUSO, ROMÁNTICO, DESNUTRIDO. SU ERROR: DECIRLE: YO DIGO QUE MEJOR AHÍ LO DEJAMOS) (A ROSITA, CLARO)

VERSUS

B → HERMANO DE ROSITA (26 AÑOS, VENDEDOR DE PRODUCTOS AVÓN Y FISICOCULTURISTA FRUSTRADO)

C → PRIMO DE ROSITA (25 AÑOS, HÁBITAT: HUESERAS Y ENDERAZOS Y PINTURA. JANDICAP: LO CONFUNDEN CON EL ESMAILI)

D → AMIGO DE HERMANO DE ROSITA (24 AÑOS, PEINADO: FLAP TOP, ENAMORADO JAMÁS CORRESPONDIDO) (DE ROSITA, CLARO)

E → AMIGO ÍNTIMO DE ROSITA (18 AÑOS, CONFIDENTE, AFEMINADO, CHISMOSO COMPULSIVO. JOBI: LAVARSE LAS MANOS)

F → VECINO (25 AÑOS, EX ADOLFO V. JOL. PROFESIÓN: CARNICERO. DEFECTOS: LE FALTA EL MEÑIQUE DE LA MANO DERECHA Y SUDA MUCHO)

Pues resulta que una tarde cualquiera, ya oscureciendo, días después de “la catástrofe” (iba a poner “hecatombe”, pero ya sé que no tiene amansaburros a la mano) cuando de la pura rabia Rosita pensó: Vas a ver Marcelino, ésta me la pagás, por hacerme esto, los cinco susodichos salieron de cacería. Encontraron a Marcelino repartiendo esquelas, lo subieron al picop y se lo llevaron a un campito de fut, tipo La Pólvora (véase Terminal de Buses, Antigua Mulamala) y me lo agarraron como si fuera piñata al pobre atarantado. La camiseta que llevaba B decía: SAN CLAUD VAN DAM. La de C: SAN ESTALÓN GT. La de D: SAN CHO QUI CHIS PIZZA NORRIS. La de E: nada, porque llevaba blusa; mero huérfano tu amor. La de F: SAN ESTIVEN SIGAL. B (por ser familia), C (por ser cosas de hombres), D (para vengar el amor no correspondido) y F (por shute) se dieron gusto pijeando y patineando a A mientras E (por motivos personales) aprovechó para demostrar sus dotes femeninas con jalones de pelo, pescozones, grititos de puta con cosquillas, risitas histéricas y escupidas de chirmolera. En resumidas cuentas, ¡me lo hicieron tastaseado! ¡4 pisados y medio! ¡A un pobre entelerido con manchas blancas en la ficha y brazitos de chirivisco! Pan nuestro de cada día.

Y ahorita caigo en que no sé ni por qué empecé a hablar de eso… ¡Mula que es uno vaaa!

Ah, sí, ya me acordé. Yo sólo les quería preguntar si habían visto un video de hace ya unas semanas en donde el EFECTO MONTONERO llegó (creo que desde Corea o China, donde es normal y está decretado en la Constitución) a la casa de los Hijos del Pueblo, o sea, al Congreso. ¿Lo vieron? ¡Lujo esa mierda! Empujones de dos o tres majes a un don ya mero veterano con vasito de agua en cara de manos de una cholojera. Yo no los conozco. Ni sé sus nombres ni me importan. Créanme. ¡Lo mejor fue el público del palco RIP, digo, VIP! Embajadores y cuerpos diplomáticos de poray. Voa mover pitas con los del INGUAT para ver si incluyen ese material en las Campañas Pro-Guatemala. ¡Tu-ru-rú! A mí me la pela. Yo no vivo ahí. Y en mi mundo, Mulamala es otro pedo.

¡Besitos guapachosos! ¡Yayay Rex, mirá cómo me ponés!

Fotía cortesía de: http://carlosalvarez.blogia.com/upload/20080222204126-pelea.jpg

13 ago 2009

TENGO MIS MOTIVOS, DICE EL REX

Una de las desventajas de ser Rex Mamey, háganme caso de lo que les digo, y tener el cargo y las responsabilidades que, como comprenderán (o no), se tienen, es el vergazo de compromisos públicos y actividades (casi todas más igual o peor de aburridas que la vida de muchos de nosotros: Convenciones Pro-Derechos de las Sexo-Servidoras que Sufren Acoso Sexo-Laboral Remunerado, Sobrevalorado o de Dudosa Procedencia; Conciertos a Beneficio de los Tramitadores de Finanzas y/o Ministeriales por Insólitos Parecidos con Ex-Diputados que en Realidad eran Travestis Esquizoides con Antecedentes Penales; Banquetes a Favor del Uso del Cabello Largo y de Accesorios Artesanales No Reglados en la Sierra Lacandona; Inauguraciones de Centros Especializados y de Asistencia para Escauts Jubilados y Policías de Tránsito con Daltonismo Severo y Complicaciones Coronarias; Grandes Quermeses Pro-Ayuda al Emo Desplazado con Síndrome del Falso-Vampiro-Albino y Repulsión a la Obesidad Mórbida; Bailes de Caridad Contra el Cáncer de Uña de Sastre y/o en Meñique a Causa de Exceso de Cerumen Contaminado por Toxinas Presentes en Telas Sintéticas; Galas de Honor a Favor de la Infancia Afectada por las Alergias a la Cal en las Tortillas y a los Libros de Texto de Santillana) que requieren de su magnánima y controversial presencia. Es por eso mismo que Rex ha brillado por su ausencia en la Muladar desde el emotivo y sonado (por que algo tenía que ver con la música) post dedicado a Maicol (QEPD) y reaparece ahora por dos claros motivos: el primero y el segundo. ¡Gracias!

26 jun 2009

DIOS VAYA CON VOS, MAICOL


Sí, Maicol. Dios te acompañe en este viaje, mano. El último trip. El mero mero. Aquí en el Muladar siempre te mencionamos, fijate. Maicol Yacson. Puta, ¡cómo que no! Saludános a E.T., por vida tuya. Y a Fredi Mercuri. Y a Curt. Y a Miguelito Asturias. Y a todo la marufia que mirés por ahí por donde vayás. Te lo agradezco. Ahora que te fuiste a caldo, la mara se malea y no entiende por qué tanto alboroto por un pisado como vos, que según las malas lenguas, tenía debilidá por los chavitos, era exageradamente hipocrondríaco (bonito palabro) y no le atinaba en qué lado armar su casa de campaña, si en el los pisados o en el de las chavas. Normal, va viejo. La mara sólo quiere ver tu lado oscuro. La mara sólo quiere recalcar que pelabas cables, que eras un trabado, un loco cerote, un mal ejemplo. Normal, va viejo. Normal para un mundo en donde, por lo que vemos, todos son unos santos, todos tienen su parcelita o su lotecito en el cielo. Y vos no, porque te pelaste, porque se te fue la onda, con tu Neverlan y con tu necedá de querer ser un pequinés (por tu nariz, Maicol) y blanco.

Los errores de los demás no cuentan, Maicol. A la par de los tuyos, no cuentan porque se pierden y se esconden entre el vergazo de errores y cagadales de la plebe. Los cagadales de los demás no son nada al lado de los tuyos. Por eso, ¿para qué tanta mierda con tu muerte? ¿Por qué chillar por alguien como vos, que no tuvo infancia, que sufrió las indiadas de su tata? Normal, va viejo. Así somos. Aquí y en Marte, en donde a lo mejor esté E.T., Píter Pan y algún clon de Macoley Colquin. Así mejor que ya no estés, fijate. Yo también quisiera un montón de mierdas que no tengo y pelo cables cuando ando a verga. Y conozco a un vergo de mara que hace exactamente lo mismo. Mara que ya no haya ni qué hacer con su vida. Es la angustia de estos tiempos, Maicol. La humanidá está perdida Maicol y no hay tiempo para apreciar ni mierda. ¿Sabe la mara que fuiste el artista que más pisto regaló para mierdas humanitarias? 220 mil millones de quetzalitos, viejo. Nel, la mara no lo sabe. Porque fuiste un mal ejemplo, un pervertido, un descarriado. Eras una oveja negra que acabó siendo blanca.

Gracias por Güi ar di guorl, Esmuz críminal, Bit it y Yam, Maicol. Gracias por tu música durante aqueos años en los que pegamos el estirón y quisimos imitarte. Calcetines blancos no nos faltaron. Tampoco mocasinas bien lustradas ni guantes blancos, los mismos de cuando salíamos de cucuruchos. Gracias por llenar nuestras tardes con tus rolonas y el vergueo ese que hacías bailando. Gracias por hacernos el culo así con Tríler. Mis hermanas y mis primos nos juntábamos algún fin de semana para los ya míticos "ensayos" y nunca faltabas vos, viejo. Nunca faltabas. ¡Cómo putas! Tenías clavos, viejo, como Rex, como todos. Tenías clavos como todos... COMO TODOS. Pero para la mara no se anda con babosadas y cuando se trata de apedriar, sobran los pretextos. A lo mejor no creen que fueras humano, fijate. A lo mejor creen que eres un alien, como E.T. O una escoria, como Bush o como Chávez. Por eso pela, va Maicol. Por eso pela tirarte mierda. Ahora que no estás, hay que hacerte mierda. Sos sólo un icono más de una cultura absurda y decadente. Sos el revés del sueño americano.

Con unos mis cuates, con mis cuates de la infancia, con lo que representan para mí los mejores años de algo que nunca va a volver a pasar, nos hacíamos tres vergas bailando con tus rolas, cranieando mímicas para salir en la escuela, haciendo ruidos con el hocico para a ver si nos salía algún beat de tus rolas. ¿Patéticos, no Maicol? Más adelante, la mara le empezó a llamar Maicol a sus chirices, fijate. Sí, en la tierra de Juan Caca, Juan Culo y Juan Miados, empezaron a aparecer los Maicols. ¿Curioso, no crees? Da igual, viejo. Así es el mundo. No te lo digo para que te alegrés, porque vos no tenés ese derecho. El Rey Del Pop No. ¡Puaj, a la pero qué banal, qué superficial, qué capitalista! Normal, va viejo. Parece que cuando más no acercamos e intentamos pepenar algo de tolerancia, salen a relucir más las actitudes que dicen todo lo contrario, Maicol. La pre-historia sigue aquí, viejo, no nos preocupemos tanto.

Hoy Rex está de bajón, viejo. Así de claro y pelado. Yo no miro tendencias, las connotaciones me las paso por el culo, para mí no hay blanco ni negro. Yo no me flagelo. Yo no me auto-excluyo bajo ideas y berrinches reinvindicativos. Y me da envidia, fijate. Vos ya estás con E.T. y yo sigo aquí, sin ser nadie, haciéndole güevos, tratando de llevar dignamente una onda que se llama Mulamala. Y mientras más oigo la rola de Jil di guorl, esa donde decís que hay que curar el mundo, hacerlo un mejor lugar, para vos, para mí y para la toda la humanidá, que hay mara muriendo (pienso en mi propia Mulamala, en Oriente Medio, en África) y que si rialmente nos importa la vida, que hagamos de esta mierda de mundo algo mejor, más chillo, fijate. Chillo porque yo no hago ni mierda. Soy Rex y me la pela. Gracias, Maicol. Gracias por dejarme tener 16 años otra vez. Porque oyéndote puedo ver mi chante como era antes. Puedo ver a mi mara como era antes. Porque puedo estar en donde ya no estoy ni estaré. Gracias, ¿oíste?


Dios o en quién hayás creído vaya con vos, Maicol.


Caminando en la Luna,

Tu fans, Rex Mamey

15 jun 2009

¡YA TE DIMOS COLOR, MAJE!


Para quienes crean y malamente piensen que este SU servidor sólo rascándose los güevos vive, déjenme decirles que no están lejos de tener razón, pero tampoco hay que dar las mierdas por sentadas. Mucha mara sabe quién soy, pero no todos. ¿Qué pasaría si les dijera que Rex no es el que ustedes creen que es? No voy a entrar en detalles, pero quédense con la espinita pisada y sáquensela cuando se les haya quedado un pedacito de carne entre las muelas y no tengan un palillo a la mano. Desde hace un buen rato para acá, he estado estudiando los rigurosos informes que mis delegados del Departamento Clandestino de Acción contra el Usuario de Internet (DECACUSI) realizaron desde que, luego de la intensa actividad y la proliferación de basura informática [Querido yik: lo que para vos es espan para mí es blog y/o perfiles en redes sociales, gracias por no intervenir con tus elevadas apreciaciones], no tuve otra que reunir a un grupo de expertos mulamaltecos (pornoadictos, blogadictos, cyberadictos y transtornados mentales con pobres y/o escasas relaciones interpersonales) y contratarlos para conformar el Departamento y ver qué putas está pasando con el usuario de Internet en Mulamala. Me llevó puta. La mayoría temblaba al saber que iba a tener que pasar diez horas lejos de sus cuartos. ¡A sus treinta y la madre de años! Les rolé cheques en blanco (con fondos mínimos: el más cabrón cobraba primero y los demás comían mierda) y les ofrecí instalaciones debidamente diseñadas para satisfacer sus necesidades: sonido envolvente, aire acondicionado, hieleras con Red Bul, muñecas inflables-multirraciales, rótulos en neón con frases intermitentes tipo: Adiós Abrazos, Hola Secon Laif acompañados de imágenes obscenas de Futurama y Famili Gai, y cubículos en forma de confesionarios para que pudieran “tocarse” con intimidá y rendir al máximo.

Sí, ya lo sé, hay gente muriéndose de hambre en las calles, hay mara palideando, pero ESTO es IMPORTANTE.

Como comprenderán, encerrar a esta partida de escorias en un cuarto lleno de compus y del más innovador equipo informático y de sano entretenimiento fue haberlos encaramado a una nave, como en Estar Trec, y mandarlos directamente al Paraíso. Los nenes se sentían en su mera salsa, pero la onda fue que sólo disfrutaron del festín y nada de chance. Se lo advertí, me dijo Güilson, mi mano derecha. Para quienes todavía no lo sepan aquí les va una primicia mundial: Sí, los mandatarios también tenemos un poco de mulas. Igual que cuando miro que la mara deja chelas a medias, me dolió, pero tuve que hacerlo: los mandé a la mierda. Querían finiquito. ¿Bolsa negra o costal?, me preguntó Güilson. Aunque sabían mucho, no les mandé a matar pisados, no sean mal pensadotes. Les mandé a regalar ropa que yo ya no uso, porque a la verga, es cierto que no les llega salir y prefieren olerle los fustanes a sus nanas, pero tampoco es para andar como que son pastores ambulantes, hombre. ¡Miren cómo soy de buena gente! Después del mal trago y aprendida la lección, le dije a Güilson que ya no contratáramos a ningún pisado y que, como siempre, nos encargaramos nosotros del trabajo sucio. Lo único rescatable de los informes del DECACUSI fueros los listados de las direcciones IP de un vergazo de usuarios mulamaltecos. Las conseguimos pisteando a los proveedores de Internet y convenciéndolos de que se trataba de un tema de seguridad nacional y no de espionaje. ¡Porque eso sí que no!

Por si conocen a alguien que trabaja en el sector y notan cierto cambio en su nivel de vida (palco vip para ver los Clásicos, tarjeta vip ilimitada en Le Club, cubetazos para aquea mesa y para aquea otra, viajes cada fin de mes, etc.), descarten lo de narco.

¿Qué es dirección IP?, nos preguntó un primo de Güilson que se ofreció a hacernos la pala (según Güilson, a su primo le gusta mantenerse en los baños de los centros comerciales viéndole la verga a la mara cuando mea, así que había que mantenerlo ocupado). Es onde viven los Ijos de Puta que estamos buscando, se me adelantó Güilson. [Querido jáquer: ¿quién te dijo que eras único?] ¡Como ven, el DECACUSI estaba más vivo que nunca! ¡En octubre ajustamos ya nuestro primer añito! Así que nos pusimos las pilas y empezamos con las labores de rastreo, análisis de tráfico, material subido a la red e identificación de usuarios. ¡Esa mierda de Big Broder no es ni verga! Si les contara de toda la información (100% fiable y de primer nivel) que pudimos obtener, se cagan, muchá. ¡Se ca-gan! Yo que ustedes, me cuidaría las espaldas y andaría ojo al Cristo. Si en Guatemala todo es posible, en Mulamala pior.

“Ha llegado el fin de los instigadores sociales que se escudan en el anonimato y se inventan identidades. El pez por su propia IP muere”. (Neo-Apocalipsis 23, 3-5)

¡No me digás! Sí, sí te digo. En DECACUSI sabemos quién sos vos. Sí, vos, tus anonimatos y tus falsas identidades. Ya no nos creemos esas pajas de “el qué dirán”, de “me da clavo lo que piensen los demás”, “es que en Mulamala somos muy salvajes, por eso no doy la cara”. ¡Pre-tex-tos! Sabemos que escribís blogs sobre sexo pelado porque entre verte pasar a vos desnuda, los albañiles prefieren mil veces chiflarle a dos perros que estén volando güevo. No sos seisi. Coger así te friquea. Si fueras puta y te gustara, ¿para qué ocultarlo? Sabemos que escribís blogs sobre política subversiva porque en el fondo quisieras gobernar vos o de acuerdo con tus intereses, porque sos lo suficientemente cabrón para tener todas las soluciones de lo que hay que hacer y lo que no. ¿Ya cachaste el verdadero concepto de ser mártir? Sabemos que escribís blogs sobre trips con drogas y desvergues porque es lo que has visto en la tele: sos un Testigo de Jehová reprimido con barros en la cara que se entretiene en grandes chingaderas con sus cuates: un lorito, un par de canarios y un cuyo. Sabemos que tenés varias cuentas de correo y de blogs para, según vos, chingar a la mara sin darte color. ¡Pisaste, viejo! Sabemos que tu perfil no es tu perfil. Sabemos que te güeviás las fotos y te hacés pasar por otro, que sin Fotoshop tu imagen pasaría desapercibida y no le interesaría a nadie porque NO sos chulo. NO sos chula. Sabemos que chafiás ideas para que tus comentarios llamen la atención porque NO pensás NI sos interesante. Sabemos cómo te movés en la blogósfera y en Internet, según vos, haciendo de las tuyas y tirando piedritas sin ser visto. Desafortunadamente, ya lo sabemos. Si pensás que los gobernantes no hacemos ni mierda, ¡estás mal! ¡He aquí la prueba!

¡Para DECACUSI lo más lógico sería que fueras uno más, como la mara normal, sin levantar sospechas… pero como no, pues no!

Atentamente (de atentar),

¿REX O NO REX? ¡He ahí la cuestión!

La imagen presuntamente está en: www.firgoa.usc.es/drupal/node/37039

11 may 2009

¡JA, VE QUÉ DIAZOMPOPO!


Yo no te pido la Luna, tan sólo quiero amarte, quiero ser esa locura que vibra muy dentro de ti, yo no te pi… Los gritos del hijueputa de Paco me sacan de mi trance erótico con Daniela Romo, bajo el volumen y le grito: ¡Aquí estoy! ¿Qué querés? La puerta del baño se abre y la cara de zopenco del mierda se me queda viendo y me hace ojitos. ¿Qué haciendo vos culey?, me pregunta. Aquí, pensando un cacho en Doña Concha, le digo. Concha es su nana, pero Paco es de los mierdas que les podés decir que acabás de meterle un pepino en el culo a su propia traida y es como si no te oyeran. Venía para ver si le prestaba unos discos. La onda es que cuando salí, ya los llevaba en la mochila el hijueputa. ¡Ahí te los paso al rato vos hueco, junto con tu gorra de los Bulls!, me dijo dándose la vuelta y zafando bulto. Bajando libros, me acordé de que nunca le había prestado mi gorra. Lo más pior es que el Paco no es ni cuate mío. Es el entenao de la doña que le lava ropa a mi vieja. Y no lo digo por eso. A mí me la pela que sea hijo de quien sea. La onda es que, sólo porque más o menos somos de la misma edá (él 20 y yo 22), mi vieja lo deja entrar cuando quiere y desde hace unos meses para acá, el cerote cree que somos cuates de toda la vida y ha llegado al punto, como les cuento, de entrar, tratarme como si fuera mi compadre y llevarse mierdas prestadas sin permiso ¡Ja, ve quediazompopo!, diría mi abuelita, que en paz descanse.

En Mulamala abunda este tipo de gérmenes. El maje que sin ton ni son, ya se ha hecho tu cuate o eso cree. El que sin conocerte, en un abrir y cerrar de ojos, ya te está soltando un: ¿te acordás, vos pisado?, o un: comé mierda, mano. ¡Y todo es risa y risa! ¡Y hay que celebrarlo! El maje que saludás por cortesía y ya va el abrazo y el somatón de espalda. El que le rolás un cigarrito y se sienta en tu mesa a echar chela, sin pisto. El maje que te conoció una vez, por medio de otro cuate, y ya cree que puede ir a tu casa, prender la tele y sentarse a ver… a tu hermana. El que nadie lo invitó al toque y es el primero en llegar y maltratar cuando no se apuran con la trama o cuando ya no hay guaipe. El maje que de la noche a la mañana cree que tu viejo es dueño de la Texaco o que la gasofa te sale de la verga para andar dándole jalón todos días desde el chance hasta la quinta mierda. El que da por sentado que por el simple hecho de ser mulamalteco y chingón (como vos) ya cree que puede sacarte la madre y que encima se malea si a vos no te hace la más mínima gracia. El que se monta en vos, como que fueras caballito de los que había en La Aurora o en Esquipulas parece hacerse fotos. El que por darle la mano (o hacer como que se la das), te agarra el brazo y te hace manita de coche. Llámesele confianzudo, llámesele suela, llámesele descarado, llámesele aventado o como putas sea. En fin, la verdad es que sólo de imaginar ejemplos me pongo para vergazos. A lo mejor pensarán que uno es lleno de mierdas, pero nel, no se trata de eso. Y si así fuera, ya saben que a Rex las opiniones de la mara son como piquetes de zancudo: mira la ronchita, se rasca, le hace una crucecita con la uña y cuando siente, ya tiene el brazo como si nada. Pero no se trata de eso, muchá, se trata de abusar de la confianza y no saber respetar. Y también de no saber diferenciar las mierdas. ¿Quién dijo que porque nos tratemos de vos seamos cuates?

Los que leen esta onda del Muladar desde sus inicios, allá por el 2005 (de un brinco te la hinco), saben que aquí el mero vergueo es la chingadera y órale, yo no voy a ser el me ponga ahora con moños. Con tanto blog pisado que hay, uno se puede hacer una idea de que hay mara que sólo entra a sacarle la madre al dueño, a llevárselas de gracioso, a criticar lo que supuestamente ha leído, a meterse con los otros que comentan y lo que es más culero, a exigir mierdas. ¡Habráse visto! Hacéle güevos, Rex, es parte de tener un blog, cerote, me dijo una vez un caraeverga. Sí, a güevos, uno escribe sus muladas tratando de alegrarle un poco el día a alguien, a cualquiera, a uno mismo (como es mi caso), y encima aparece mara a decirte cómo tenés que reaccionar y qué es lo que tenés que aguantar de toda esta mierda. ¡Y le tenés que hacer güevos! Es para cagarse de la risa, muchá. Como ya dije, una cosa es aguantarles la chingadera a tus familiares, a tus cuates, a tus conocidos, etc., y otra es tener que aguatanarle la casaca a Perico el de los Palotes, que del aire aparece con sus reclamos y sus incorfomidades absurdas, como si por haber leído tus mierdas ya tuviera el derecho a sacar su cartulina (tipo pancarta) y protestar ahí tan tranquilamente, en tu blog, como si estuviera en el patio de su casa. Si lo pensamos mejor, esa puta maña de agarrar confianza y de criticar muchas veces sin fundamento es un claro reflejo de cómo somos los mulamaltecos y de por qué estamos como estamos. Por respeto y a petición del propio afectado, no puedo ponerles un ejemplo fehaciente del que tengo constancia y que me dejó con el hocico abierto. Un onda así bien gruesa, muchá. A raíz, precisamente, de unos putos comentarios en un blog y de esa necedá pisada de la mara de creerse dueños de esta mierda, sacándose “reglas” de no sé dónde putas, tergiversándolo todo, creyéndose con la potestá, sin ser más que unos pendejos incultos con ínfulas de grandilocuencia, de ir por ahí, tirando mierda a su sabor y antojo, poniéndose de tú a tú, como si la vida fuera caldo de moronga.

No, no, no, nenes. Así no vamos a ningún lado. ¡Y yo que quería domar mi temperamento, muchá! Pero es que es por demás. ¡No se puede con la campiña! Los dejo. Me voy a remendar mi traje de REX 2000 ULTRA TALISHTE para combatir el mal y ver cómo le hacemos para evitar más epidemias, como el de la CONFIANZA PORCINA. ¿O es INFLUENZA? Ustedes me entienden.


Pd. Paco, si leés esto, tomálo por el lado amable. Te regalo mi gorra de los Bulls, mi rompecabezas de 500.000 piezas y los calzoncillos que se llevó tu mamá la semana pasada. Pensándolo mejor, te cambio la gorra por una buena bolsa de zompopos de mayo, ¿te parece? Un saludo, amigo.

27 abr 2009

¡ÓRALE PUEEEE VOS TOLO!


Muchá, fíjense que por motivos puramente editoriales las últimas dos (creo que dije que era una más, pero son dos) entregas de El Elegido ya no van a poder ser “posteadas” en el Muladar. Me han recomendado que ya no siga poniendo más si mi intención es publicarla en papel impreso, que con estas cuatro entregas ya es una buena muestra y la mara (ustedes) se puede hacer una idea de cómo es la novela y el posible libro. Y como la idea es sacarla en papel, pues hasta aquí llegó Bartolo, jeje. Háganme la campañaza de disculpar al Rex y espero que no se vayan a malear, pero así son estas ondas. Y si se malean, pues ya saben. El Muladar es así. Para los que han leído los 4 capítulos aquí posteados, les agradezco sus comentarios y su disposición para leerlos y disfrutarlos. Y bueno, para los que esperaban un final, acuérdense de que es una novela y que aquí sólo estoy poniendo un cinco por ciento más o menos del texto en total, así que el mero final, como que todavía nel. Lo que sí puedo decirles es que en las dos entregas que ya no van a poder leer, el Bartolo no se muere; si no, imagínense: ¿de qué va a tratar el resto de la novela sin su protagonista? A partir de la otra semana, digo yo, el Muladar volverá con sus “posteos” de siempre.


Imagen tomada de www.perrosymascotas.com

26 mar 2009

MULAMALA FELIZ QUE TUS BALAS...


¿Usté es panameño, verdá?, me preguntó un don que venía conmigo en el avión y, en vez de meterle un talegazo por ridículo, le dije: Yo soy Rex, Rex Mamey. Con esa “contestación”, aterricé en el cordial y remodelado Ariopuerto mulamalteco, me llené de hormigas el hocico por imitar al Papa besando la tierra que me vio nacer un día, me puse una mi gorra, unos mis lentes oscuros y salí haciéndome toda clase de bestia para despistar a los fotoreporteros de Nuestro Día que se habían enterado de mi arribo y se estaban peliando por una instantánea. Sólo por no ser culero con esos muertos de hambre, me paré e hice como que me amarraba los rieles, para que me vieran. Y empezaron a caer los flashazos, pues. Tienen buen ojo los pisados, pensé. Pero no. La onda era que detrás de mí venía un tal Fabiolita, de La Academia. Con casaca, saqué mi celular e hice como que llamaba mientras la patoja pasaba y los flashazos se iban con ella. Para mí mejor. Eso sí, no pude evitar verla bien y darme cuenta de que está riquita la pisada. Pero lo importante no era un culito famoso sino que por fin, luego de un par de años gobernando desde Mulaña, había regresado a Mulamala y, aunque sabía que tenía que asistir a un vergazal de eventos y actos oficiales, lo único que quería era empezar a poner orden en cuestiones de logística y suministros para celebrarlo. Ya estoy aquí cerotes. Un sms con múltiples destinatarios: Castillo, Botrán, Gran Joch, Tuco, Lipe, Rigo, Richi y un vergo de elementos más.

El tiempo no me cundió como yo quería, pero en un mes y medio pasó un poco de todo. No quisiera hacer alarde de ni mierda, pero bueno, ahí les van algunas de las actividades y reconocimientos en donde el nombre de Rex Mamey ondeó en alto y vibró en más de algún corazoncito: Doctor Honoris Causa en Grado Ultra por Guaqueros Anónimos y la Fundación Rex Buitre Mayor (el día del acto uno de los meseros tuvo la osadía de pedirme que abandonara el recinto debido a los no pocos adornos estomago-biliares que tuve a bien expulsar a petición de los presentes, lo que desencadenó una justa trifulca con resultados favorables para mi persona y no tanto para el susodicho); Orden del Coche Vitalicio y de las Gloriosas Pocilgas y Bebederos por la Cofradía de los Santos Mulamaltecos, friens an famili (dado que el denominador común de mi estacia fue el alcohol y sus derivados y, aunque no tengo el mismo aguante que algunos de mis prójimo-broders de Las Grandes Ligas, el pueblo mulamalteco se pronunció y lo consideró así, dándome un ejemplo de civismo y de cariño que me hizo un nudo en la garganta y me sacó un par de lágrimas. ¿Así cómo putas iba a negarme? Me vi en la obligación de aceptarlo con mucho orgullo y con la frente sudada en alto); Mulamalteco Insigne y Distinguido de las Malas Artes, Muladas y Ridiculeces por los Señores de El Mero Chonguengue (aunque sólo pude juntarme con dos de sus honorables miembros, la emoción fue grande, los guaros efusivos y la cuenta a pagar un cacho elevada, pero puta, los impuestos de los mulamaltecos son los que pagan, así que me van a disculpar pero había que aprovechar; además, había que celebrar que, aunque yo iba vestido de Alfredito —greña afro y toda la onda—, Güilson, un pisado que estaba en el mismo lugar, me reconoció y se acercó, de la mano de su señora esposa, para saludarme y pedirme un autógrafo; me prometió enmarcarlo y ser el primero en comprar la edición impresa de El Muladar, cuando saliera; incluso me dijo que podía conseguir patrocinio: tengo unos cuates que les va bien con una su cadena de carnicerías en toda la Bolivar y la Aguilar Batres, me contó; los tuve que invitar a su güisquilazo).

Además de la Premiación del Concurso El Muladar es así, ¿y?, en donde tuve a bien conocer e intercambiar puntos de vista con algunos de los asistentes (la mayoría mulafans y bolos de rigor) y acabar seriamente perjudicado por los excesos alcohólicos (¿?), fui invitado a bautizos, entregas de niños, quinciaños (mi habilidá para sobornar impidió que me agarraran de mula para que saliera de chambelán), fin de posaditas, acabos de novena, churrascos, alegres quermeses, baratillos, bendiciones de casas, chiniques, cuarenta días, zafarranchos, graduación de comadronas, ensambles de marimba, limpias, inauguraciones de “puntos” y “mataderos”, aperturas de pacas, velorios y entierros, confirmaciones, casorios, etcétera… rico todo, la verdá. Eso sí, no quise reunirme con Colom porque para qué. El pobre está ahí y órale, no le queda de otra. No tenemos nada en común. ¿De qué íbamos a hablar? ¿De “Poder”? En lugar de eso, preferí a los cuates de toda la vida. Y la pasamos diagüevo. Disfruté, más por el asombro que otra cosa, de frases como: ¿Sabés a quién le quebraron el culo? ¿Adiviná quién se fue a caldo, vos? ¿Ni te imaginás quien se fue horrible? ¿Te contaron que aquel pisado que vivía ahí por donde… apareció muerto hace como quince días? Una tarde entera de esquelas en boca de mis cuates. El Obituario Informativo. Y entonces caí en la cuenta de que mi MULAMALA se estaba perdiendo del mapa hueco y estaba dejando que saliera otro territorio, uno más culero: GUATEBALAS.

Y aquí es donde se me revuelve el estómago, muchá. Aquí es donde la sensación de asco se me acumula en la jeta y me dan ganas de echar hasta lo que no me he hartado. Es una mezcla de asco, rabia y lástima, como cuando pensás en el Congreso, en la partida de mierdas que nos han gobernado desde hace años y que andan por ahí como si ni mierda o en la chavita que siempre nos rechazó y ahora anda con algún narco, dándole el culo a los cuates del pisado y a quien la carrocee en un Mercedes del año. Guatebalas es una selva pisada en donde cualquier salvaje hijodeputa hace lo que le sale del culo, en donde la vida vale verga. ¿En qué momento se les pudo meter a la cabeza a estos cavernícolas de mierda que hay que andar por ahí como si estuvieran en una lica de Estiven Sigal? ¡No están en una lica, pisados! Yo tengo mis soluciones, muchá, pero por respeto a la Comunidá Internacional, me las voa reservar. Talvez más adelantito. Como ven, tratando de recordar mi viaje a Mulamala y viendo cómo están las cosas (la ola de violencia ya parece tsunami esa mierda), sólo me sale decir: ¡pa’ qué vergas!, y hasta se me que quitan las ganas de escribir muladas. Por hoy, eso es todo. Lástima que Estalón ya está viejo, si no lo contrataba. ¡Simplemente no hay respetación! Mal sabor de boca, la verdá.