19 mar 2008

¡QUÉ CHIQUITÍO ES EL MUNDO, MUCHÁ!

Para los que crean que en el Muladar los ejemplos de situaciones y de mara —o sea, el factor anéglota (anécdota, pues)—, son puras invenciones y ocurrencias de este su servidor (pero no cholero suyo ni de nadie, ojo), regálenme unos minutitos de su valioso tiempo para demostrarles lo contrario. En el post anterior recurrí a la figura de Esvin Fulgencio Lobos Ajuchán para comentar un poco de todo ese halo mítico que envuelve a la Cuaresma y Semana Santa en Mulamala; o sea, como quien dice, lo agarré de cliente. No es el primero ni será el último, ¿va vos Chino? El Chino no me quiere hablar el cerote porque dice que a él nunca lo pongo de ejemplo y que qué cuate más pura mierda el que soy. Al Esvin lo conocí de güiro, como ya conté y lo último que supe fue que se había vuelto “protestante” (así decimos, aunque según nía Rome, tenemos que decir “hermano separado”, no porque se haiga casado con su propio hermano y de ahí se haiga separado, sino porque… ¡Ah, ustedes digan que sí, cerotes!). Al final del post, en el ya acostumbrado “pie de página” en el que aclaro de dónde pisados saqué la foto que pongo arriba, tuve a bien incluir lo siguiente, cito:

«Me ‘biera gustado una de Rudy Girón, pero a lo mejor aquél se enoja»

¿Una qué, vos Rex?, me pregunta el Chino con cara de goloso. Una foto, vos hijueputa, le contesto, para eso si abrís la jeta, vaa. Puse eso en el pié de página porque en la güeb de Rudy hay un cachimbazal de fotos de La Antigua y puta, para qué pasarme horas buscando en Guguel si aquél se dedica eso: a retratar todo lo que es y lo que acontece en la Ciudá de las Perpétuas Rosas y territorios aledaños. Pero como aquél no lo conozco personalmente (nos habremos cruzado en Café Condesa o habremos compartido banca en el Parque Central, quién quita), mejor me abstuve. Los fotógrafos son meros celosones con sus chivas y se entiende, pues; sobre todo, cuando son cabrones, como el Rudy. Pero resulta que aquél ni se enoja ni es celoso de su chance ni nada; es más, cualquier pisado puede usar sus fotos siempre y cuando incluya los créditos correspondientes y no modifique nada. “Todo bajo un marco legal que nos permita a todos los…” y blá, blá, blá, como dirían los mierdas del Congreso.

Lo más curioso de toda la onda fue lo que pasó hace un par de días. Luego de haber leído el post en el Muladar y de ver lo que decía en el pié de página, según fuentes extraoficiales, Rudy Girón se dio a la ardua tarea de revisar sus archivos fotógraficos (tiene estanterías repletas con cajas llenas de rollos y negativos que datan desde la decada de los 70) sólo para cerciorarse de “algo”. Echado yo en plena playa gaditana (de Cádiz, pues), chelita en mano y pescaíto al lado, oí el sonidito pisado de “entrada de sms” de mi celular (es el de una rolona de Pastor López) y vi la pantallita pisada: salu2 RR, soi Rudy G, buen post mano, check hotmail, tngo a Svin. Mi güevo, dije yo. Luego de bajar libros un rato, caí en la cuenta. Me fui a un saiber-café y corroboré que efectivamente me habría escrito Rudy Girón quien, cuál sería mi susto, me mandaba una foto adjunta del ¡MISMÍSIMO ESVIN! ¡Diosa puta! Aquí pongo esa mierda, jajaja:

Sí, es él muchá, el de negro. ¡Qué recuerdos! Sería 1995 o 96. Ahí acababa de cumplir los 18, lo sé porque seguía pelando la mazorca, señal de que le habían dado su cédula y ya podía ir tranquilamente donde las nenas. Noten dos ondas: 1) la carita de malcabresto del hijueputa. 2) Que cargaba hasta en las procesiones menos populares, para que vean su engase (creo que es la de Domingo de Resurección, cuando el resto de mara ya está muerta de tanto desvergue). Gracias pues, Rudy, estoy en deuda con vos.

¡Bueno pues, reyes y reinitas! Interrumpí mi sacras vacaciones sólo por esto, así que espero que, entre procesión y procesión, se echen un vueltín por este magno establo y, en lugar de corozo (ya sabemos que hay mara alérgica), se llenen los dos hoyos pisados de la naríz con una buena carretada de cacaemula, que es buenísimo para descongestionar las vías respiratorias, jeje.

¡Saludos a Poncio Pilatos, el que sale en La Mercé y a "Miren", el vendedor de chupetes!

Fotografía comisionada por Rex de Mulamala a Rudy Girón.

13 mar 2008

¡VAMO-SEÑORES! ¡ANDANDO-SEÑORES!



Para estas fechas, entre un gran nubazal de incienso, soportando aquel chilacazo del gentío pisado, el olorón a corozo y las inconfundibles notas de las marchas procesionales, se me aparece la imagen de Esvin, un cuate que conocí en los básicos y que acabó de pastor de la Iglesia Arca de la Alianza Judeocristiana del Último día en que Job sacó a pastar a sus Ciervos, Ovejas y Terneras Prietas. De güiro, fue un ejemplar-cucurucho-aspirante (era un tipunquito pisado que ni a patadas pasaba del 1.15, para qué hablar pajas), pero cuando pegó el estirón se convirtió en solemne-hermano-cargador y ahí se sintió en su mera salsa. Su engase era la Semana Santa o, mejor dicho, la Cuaresma, porque desde el Miércoles de Ceniza no paraba de invitar a la mara para que cargaran con él en tal procesión o lo acompañaran a medirse o a comprar costales y añilina para la alfombra que iba a hacer con los del taller (chambiaba en “enderezao y pintura”), etc. La única vez que fue a misa fue para su Primera Comunión, pero, según el mismo decía, no había nadie más devoto por el Señor de la Caída y por el Santo Cristo Yaciente que él en todo Jocotesburgo. Infaltable en quermeses organizadas por Hermandades, velaciones, hechura de alfombras y procesiones, se ponía para vergazos cuando lo chingábamos: ¡Parecés sayón vos hijueputa!, le decía un mi cuñado porque la dos túnicas que tenía no sólo le quedaban cutas sino que además jamás las planchaba y las tenía más desteñidas que el calzón de la vieja. Esvin, si querés rifamos a tu hermana y que te quede la mitá para comprarte tres cuartos de satín aunque sea. ¿Se pelaba la mara, vaa?

Como en Mulamala nos la llevamos de muy religiosos, cualquiera podría pensar que Esvin era un ejemplo de fe, devoción y temor de Dios, ¿no? Si cabal ahorita estan diciendo sí con la cabeza, están aventaos a la verga porque el mula ése era un ejemplo, sí, pero de TODO lo contrario. Que hay no hay que hartar carne todos los viernes, y ahí iba el cerote organizando churrascos y encargando chicharrones desde un día antes. Que no hay que hacer chanchuy para cargar y ahí iba el mierda a pistear a los de la Hermandá o a pedirle a Oso (un cuate que le sacaba una cuarta de hombro) que se midiera por él para sacar la 3 en la de SanFe. Que hay que ir bien arreglado para cargar y el talega aparecía siempre con unos sus Tritón blancos y enpantalonetado. Que hay que procurar hacer el recorrido completo de la Proce y el mierda no sólo llegaba crudo sino que sólo se metía un rato (las dos veces que le tocaba cargar) y de ahí se salía a echar chelas de caseta en caseta. Que había que mantener el orden y el respeto en las filas de cucuruchos y el cerote te iba metiendo talegazos en la espalda y quitándote el capirote (o si no, majiando al pobre maistrito de adelante: le tocaba la espalda para que parara cuando atrás venía el de la Hermandá diciendo: vamo-señores, andando-señores). Que había que tener cuidado con las alfombras el Viernes Santo en la madrugada y ahí iba el pisado haciéndose el a verga y pasando encima sólo por chingar o armar vergueo (una vez sacó a su chucho después de no soltartlo del naranjal durante un año y ya se imaginarán el resto de la historia). Que es tiempo de abstinencia, de oración y de reflexión y el nene lo único que hacía era envergarse, tronarse su quincena onde las putas, salir a buscar culos el Jueves Santo, echar mano en las aglomeraciones y salir incensariando en las procesiones de la Vírgen, ¿para qué?, pues para ver culos.

Una vez, le quiso dar verga a unos pobres pisados que iban de romanos la madrugada de Viernes Santo, para lo de la Sentencia. Según él, uno de ellos había matado a Jesús, pero como todos eran iguales, ya no hallaba a quién dejársele ir. ¡’Jos de puta, mataron a Yisus! ¡’Quitungüevo si no!, gritaba el cerote, bien a verga, casi chillando. La última vez que lo vi, iba cargando. Se había aumentado 8 cms. Al llegar a las bocacalles, en la Antigua, se hace un como hundimiento. Conforme avanzaba, Esvin iba subiendo el hombro y tapando el espacio con la otra mano, para no dar color de que no llegaba. En el mero centro, Esvin ya no llegaba ni con la shola. Le iba a hacer una foto, pero el hijueputa se metio debajo del andas y se puso a recoger frutas de la alfombra, haciéndose pasar uno de esos patojos. ¿Cabrón, no? Ése era Esvin. ¿Por qué les cuento esto? Pues porque si esto es religión, yo soy Dadi Yanqui. ¿Cómo podemos ser tan suelas y no reconocer que, en el 90% de los casos, esta época es más folclor y tradición (por no querer decir: buen ambiente y chingadera), que otra cosa? Es así, muchá. El mulamalteco todo lo vuelve fiesta, todo es chupe, todo es chingadera. Verano 2008 con desvergues en el puerto y pisadas en tanga al ritmo de Tego Calderón o del ya mítico grupo Rana. Patrocinadores: Gallo Nuestra Cerveza y Ron Botrán. Venado Sello de Oro Especial a la retaguardia, con gente cul bailando en piscinas y ese logo cerote de cabeza de venado en las espaldas desnudas. Concursos de alfombras con jugosos premios. Turnos pagados para cargar enfrente de tu casa. ¿Negocio? Pisados guaquiados, amaneciendo en los parques, todavía con la túnica puesta. Raves full-droga en Pana, rock n’ roll y gringas dispuestas a abrirles las patas a exóticos morenitos con dotes de venderores ambulantes o predicadores, digo, por la casaca que se echan. AHHHHHHHH… la lista es larga, muchá. Rex sabe muy bien de lo que habla y ustedes también. Aquí, las pajas shucas al baño. Si quieren convencerme de que MIENTO o de que estoy EQUIVOCADO, invéntense una buena casaca (como la de Rocky 6) y sorpréndanme.


¡Cómo extraño la Antigua, muchá, por la vida de las putas!


La imagen la tomé prestadita de www.es.wikipedia.org. Me ‘biera gustado una de Rudy Girón, pero a lo mejor aquél se enoja.

27 feb 2008

¡ESTA MIERDA NO ES FERIA, CEROTES!


Igual que hay colectivos de maistrosdiobra, brochas, cacos, comadronas, cargabultos, santeras, peinadoras, padrotes y lustradores… así también existe uno de los más cultos colectivos de la fauna mulamalteca: el de los bloggers (jajajaja, pa’ qué mi chile, dice Güicho). Es algo reciente, sí, pero en dos vergazos se ha ido extendiendo pior que chinches o plaga de gorgojo de milpa. De la Atmósfera y la Galaxia, la mara se pasó a la Blogósfera y a la Blogalaxia, todo con tal de estar in y no quedarse atrasados. La primera gran cagada fue regar la bola de que tener un blog salía gratis y era fácil de usar. Ni bien se fueron enterando unos pocos cuando de repente se dejó venir el resto del ganado pues, como si fueran machos. Y en un pispás resultó que cualquier talega tenía un blog y así, sucesivamente, hasta que ahora todo el mundo tiene una mierda de éstas, o dos, o tres, etc., como el morral del Mula Mayor, para nuir tan lejos. Si no pagás ni un len y encima te das el lujo de contarle a la mara que cada vez que hartás frilojes parados te ponés gaseoso-explosivo, o que ese poema que empieza con “en el cielo vi un rosa y en tus ojos un clavel” se lo dedicás a la Tencha, ¿por qué no, va vos Rex? El Güicho cree que uno es mula, pero le digo que sí, a güevos, sólo porque su mamá chambea en Telgua y el internet nos sale casi de grolis, a parte de que está bien rica la vieja zorra, para qué les voy a andar con pajas.

Como en Mulamala eso de la libertá de expresión cuesta un cacho, está bueno que la mara use los blogs para expresarse pues, porque vale verga que nos la pase de lo Cuba. Por eso, hay blogs hasta para tirar; no por lo que pasa en Isla de Fidel (¿Funes?), ¡¡sino porque esta mierda ya se volvió feria!! Vale verga la edá y la ocupación: todos tienen o quieren tener uno. Según yo, hay tres grandes grupos: los pioneros (friquis paioners), los que se inventaron alguna buena casaca y empezaron a echar punta así, mezclando un poco de todo, pero manejando con propiedá el nuevo juguetito y hasta sacándole pisto, imagínense; los yiks (nerdus morbus), con su bombardeo de mierdas que sólo ellos entienden, compitiendo cada hora por ir a la vanguardia de lo que YA dijeron otros y contándonos sus experiencias religiosas con las aplicaciones informáticas (ayer por la noche me instalé el Pipuzz 69 y la verdá es que no se compara al Za-k KK, me dieron ganas de llorar porque pensé que la onda era más tuanis); y los art atac (raiters guanabis), que se la llevan de escritores, poetas y artistas y que pretenden compartir con los vagos cibernautas sus mamadas, fumadas, chafiadas y pretensiones dizque literarias y artísticas, como si todo lo que brillara fuera oro. Hasta ahí, la onda pasa. Quien quita y entre tanta mierda, haiga algo bueno.

El cague de risa está en estas muestras (¿de heces?): Blog pedodiangelni guelen ni yeden, contenido y diseño intrascendentes, te entrenés más contemplando un mausoleo o una paré convertida en miadero-cagadero. En el 90% de los casos ni el mismo dueño sabe pa’ qué pisados abrió esa su mierda. Hay unos que no se le atina de qué va la onda y otros, jalando por lo más fácil, son una especie de diarios personales, del tipo: “Hoy les voy a contar lo que le pasó a mi prima cuando fue a pagar la luz al Centro”. Blog guacaebolo → un solo revoltijo de mierdas, desde vídeos de yutub, copi-peist de idioteces que sólo le interesan al dueño, opiniones sin fundamento, malas recomendaciones musicales, chistecitos tontos, pésimas críticas de cine, dibujitos cursis, listas huecas de cualquier mierda, cuestionarios, citas, poemas inspirados en Corin Tellado y un chingo de mierditas en la barra derecha que parece que el blog es un nuevo producto de Esquipulas. Y para acabar de cagarla a lo lindo: el blogger-doy-lástima-y-qué, roedor cerote que anda de blog en blog dejando cerotíos del tipo: “Qué onda, te felicito por tu blog, pasate por el mío, te va a gustar”, que sin que se lo hayás pedido te linkea en su cuchitril y de ahí, al ver que vos no muy muy con sus mierdas, te deslinkea el cerote, todo sentido. ¿Qué culpa tengo yo de que su blog sea tan malo que hasta los de blogger.com se hayan tenido que reunir para ver si lo quitaban o no?, le digo al Güicho. ¿A lo macho?, me dice aquél. Le digo que sí con la ñola y me manda a comer tres quintales de mierda. Al Güicho le interesan otras ondas, como coleccionar tazos y juzgar a su hermana cuando se cambia. ¡Todo un caso el cerote!

Yo también debería dedicarme a otras babosadas. Estaba pensando en… ¿dedicarme a la pesca de mojarras?, ¿abrir otro blog?

¡Saludos desde mi corazón a todos los bloggers de corazón! ¡Éxitos y a seguir creciendo! ¡Juntos todo es posible! (Jejeje, ejem… ejem)


Foto escogida entre el montón que aparecen en Guguel Imágenes.

14 feb 2008

¡'CHÁS CULO, VAA!


Para afrontar el día a día en Mulamala, esa realidá culera que tenemos que hartarnos envuelta en güevo y bueno, para callarle el hocico a los habladores (hombres) y a la sociedá de turno, los mulamaltecos (hombres) procuramos mantener una imagen intacta de nuestra masculinidá (por no decir “machismo declarado”, Dios se los pague papas) cosechando el mayor número posible de conquistas sexuales (agarres, manoseaditas, chimes, traidas, novias, esposas, amantes, amigas con derecho, pupis caras, pupis gratis…). Ante todo, hay que ser hombres; si no, pa’ que vergas. Según un cuate que se la lleva de Froid, se trata de “una forma inconsciente de imitar a los hindúes y a algunas culturas centro-orientales”; o sea, los hijos de puta chiman con 30 reinitas así de pelaos, sin tanto pedo; y aquí, bueno, pretendemos hacer lo mismo, sólo que a escondidas y metiéndonos en camisa de once varas.

Cuando ando aplanando calles, me imagino la siguiente escena: todos los pisados que van como ganado de un lado a otro, pasando a la par mía o enfrente, llevan nubecitas de colores en la ñola, como en los chistes, con los siguientes pensamientos: chimar con aquea; echar un polvo con ésa, encaramarse al ayotal, echarle mano a la secre; agarrarse a la Telma, cogerse a la hermana del Chino; trincarse a la Doris, arriconar a la que atiende en el Burger; echar un palito; uy, una mamadita, mi reina; volar güevo; darle duro a la de la librería; removerle los ceriales a la Silvia; remojar la hilacha; darle pa’ sus dulces a la Lupe; tronarle los huesitos a la Canche; dediar a la Ana; bajarse al pozo; chiquitiar a la Juana… y ahí es cuando caigo en la cuenta de que valen verga las chelas y el fut. Las compus no, porque los yiks son muy estrictos los pisados. ¡¿Somos unos grandes marranos, va vos Rex?!, me dice Fito. ¡TALVEZ NOOOO! ¡JA-JA-JA!, le grito sólo para seguirle la corriente. Y es que los dos estamos como apastes, pero claro, no estamos hablando de eso, ni de la caspa, las canas, los piojos, las liendres, las cicatrices, las rastas y los chinchones, sino de lo que rialmente llevamos en la mula. Para las puritanas, la onda es perversa; para las feministas, denigrante; para las putas, ¡lotería! Si hubiera una dirección onde quejarse, yo mismo la rolaría, pero como no hay, no queda más que hacerle ganas. Esto lo digo para ser solidario con mis pocas lectoras, aunque tampoco deberían poner cara como de osh-los-hombres-sólo-piensan-en-eso porque cuando están en plena faena, ahí sí no, ahí sí todo es un paraíso, como si estuvieran metidas en una rola de Rudy la Scala y una catarata de Shangri-Lá con pétalos de rosa se les viniera encima.

Pero el vergueo no es que el mulamalteco se la lleve o sea un puto, un mujeriego o un chimonazo. No, el vergueo está en que es ¡exigente el muy talega! O sea, da igual si es un chibolón mierda (como Richi), un panzón deforme (como Fito y yo) o un espinudo aplastado con tres pelos en la jeta (como Fredy), porque el nene no se conforma con cualquier culo (uso “culo” para referirme a las mamis como ellas algunas vez habrán usado “garrote” para referirse a nosotros, ojo Lu!), no, él quiere un buen culo, si no, ¿qué va a decir la mara, pues? (De preferencia: alta y canchita). Andar de la mano de un culazo en Mulamala significa “yo soy la mera verga, el doble de Cluni, de Pit o de Carlos Peña”, mensaje subliminal que al resto de cerotes nos provoca odio, envidia, babas, erecciones, desconcentración, desaires con nuestra chava (como si ella tuviera la culpa) y, en casos extremos (como el de mi gran cuaz, el Serbelio), una quiotra manuelita en los baños de un Mac o donde se le meta el mero devil. ¡Aquél si no le atina muchá!

Una vez, un cuate que le decíamos Vanila Ais y que se le llevaba del típico mierda que a todo lo tiene que sacar chiste y que lo único que lograba era que la mayoría de pisados le sacáramos la madre y olímpicamente le echáramos vics, por poco va a parar al hospital por la verguiada que le iba a pagar el Turo. Turo acababa de venir de los Yunaited y una tarde nos fue a buscar a donde la Toya. Llegó en una Suburban alquilada (sólo iba a estar 15 días), se parquió, se bajó y le fue a abrir la puerta a una madre que venía con él. Los que lo conocíamos ya sabíamos que era su hermana, que se fue de Mulamala pura chimoltrufia y regresó qué Dios me guarde. Para meterle la verga al Vanila, que era nuevo en el grupo, todos empezamos a gemir por la pisada y a sobarnos los güevos como si estuviéramos calientes. Al mierda se le empezaron a salir los ojos. ¿Quiénes son esos cerotes, vos?, me preguntó. El Turo y una su casera, le dije, es un maldito pa’ los culos, seguro que ya algo entonados, nos da un colazo, ¡como le sobran! Ni bien había entrado el Turo, cuando ya tenía enfrente al chucho mierda del Vanila. ¡Bienvenido vos!, le dijo. Oh, si, gracias, dijo el Turo, algo extrañado, con su acento chicano. Detrás de él entró la Alma, contoniándose y buscando no sé qué putas en su bolso. En eso, el Vanila le pasa encima el brazo al Turo, para abrazarlo, y le gritó: ¡’CHÁS CULO VA, PAPÁ! Acabando de decirlo y Turo ya lo tenía arriconado en un sillón al mierda… ¡ALMA ES MI HERMANA, 'JOPUTA! Entre tres tuvieron que calmar a Turo. Mientras, yo le endulzaba el oído a la Alma en la cocina, jurándole que ya había madurado y que qué rica estás y qué por Dios que si Rigo y que ay, ay, ay, ¿todo eso es tuyo, Alma?, y que mirá, pues, no siás así, tan cuzca, y que… uhh... y, ¿qué llevás debajo de… si yo siempre te he querido, Almita, a lo macho, honbre… nel, el Turo agarra onda… uy, uy, uy… date la vuelta, a ver...

Ejem, ejem... ¿de qué pisados estaba hablando, muchá? ¿De que se fue a caldo Paco Stanley?


Foto hallada en Guguel Imágenes al poner en el buscador: modelo hot.

14 ene 2008

MANO, NO LLEVO NI VERGA, FIJATE


Asturias dijo una vez que en Mulamala sólo se podía vivir a verga. Toda la trompa atascada de razón, vos Míguel, se ríe Lico, que apenas si le encanta el trago. Un país, una ciudá no serían lo mismo sin esos pintorescos puntitos desperdigados por los parques, las banquetas, los callejones, los portales comerciales y las inmediaciones de los mercados y las terminales, oséase, los bolitos, pues; o los charas, como quieran llamarles. A menos que vivás en unos residenciales en una zona de pisto, en una narco-isla allá entre Barrios y Belice, refundido en la Sierra de los Lacandones o que no salgás de tu casa ni siquiera a güacaliar la calle cuando pasa el Rezado, no vas a atinarle a la onda, pero vos decí que sí, honbre. (De todos modos, tu aprobación no nos sirve de ni verga. Los hechos, hechos son y punto). Como te venía diciendo, los bolitos abundan y parece que son el vivo ejemplo de la frasesita de nuestro Nobel literario. No voa entrar en mierdas éticas, por aqueo de que siempre hay un familiar (o incluso, uno mismo) que anda comiendo mierda en la calle y palidiando por un su quimicazo. El objetivo de mi discurso, querido lector o lectora, no es juzgar ni despreciar a nadie. Aunque quisiera, no podría. Charamila he sido siempre, sólo que no me gusta darme color, más que todo por mis señores progenitores. Pero dejemos ahí la onda y pasemos a lo que rialmente nos incumbe. Un bolito en pleno estado de bajón y cruda de malamuerte es exactamente igual (o pior) a un canditado presidencial en pleno éxtasis de lavado de coco y compra de votos en un mítin electoral: descarados y mentirosos, o sea: suelas y pajerazos, capaces de vender a su nana con tal de una choca o de un puto voto, respectivamente.

¡Chavo, chavo! ¡Haceme un campañaza, papaíto! ¿No tenés una choquita por ahí, mano? Según vos, te iba a dar tiempo cruzar la calle antes de que el pisado se levantara de la banqueta de la esquina y te acaparara. ¡Huy, mano, hoy si te voa quedar mal, fijate! ¡No cargo ni un len, viejo! He ahí la contestación. Pregunto: si no le vas a dar ni mierda, ¿de qué putas sirve que te toqués las bolsas del pantalón como diciéndole: oí, fichas no llevo, si no, sonaran? ¿Creés que el cerote es mula para no acordarse de que los billetes no suenan? Primero: acordate de que vos también podés parar así, cerote. Segundo: con esa choca que llevabas bien escondida en la bolsita pequeña de tu pantalón podías haber evitado que el compadre se muriera de la cruda. Tercero: si sos codo o andás más pelado que todos los charas juntos, ¿a qué salís a la calle? Pero vos, Rex, ¿no que no ibas a entrar en mierdas éticas, pues?, me dice Lico. Tenés razón, pero es que a veces la mara saca de onda, le digo, ¿te gustaría que un pisado te mandara a la verga sólo porque pedirle un favor? Lico dice no con la cabeza. ¡Chato, chatío! ¡Soy el Canche, vos! ¡Puta, no me reconocés! ¡Si yo soy como de la familia, honbre! ¡Con tu viejo somos así-así! Error haber entrado a la tienda a comprar chicles, ¿no? Detrás tuya entra el Canche (que te tenía bien tuluquiado) y de ahí ya no salís hasta que no te haiga contado que tu viejo es la mera verga, que a vos te cargó de ixto, que siempre te ha admirado y que no creás que quiere pisto ni nada de eso, pero… (¡Ahí va el “pero”!)… si llevás por ahí cinco pesos que le prestés, te lo agradecería en el alma porque cabal hoy le güeviaron y se quedó sin pasaje para Chimalyo soy de allá, vos, ya sabés, cuando querrás ir, le digo a mi señora que mate una gallina y… Como cabal te agarró sacando sendo billetío dia cinco de la billetera, he aquí la contestación: ¡Ay, Dios, viejo! ¡Si el pisto fuera mío, puta mano, con gusto, honbre, mextraña! Ante la necedá: Mirá pues, un peso te puedo dejar, mano; así de buena onda, ¿oíste? Lo demás es para el pan…

Lo más mierda que uno puede hacer es decirle a alguien como el Canche: mano, yo te hago la pala, pero para guaro no, ¿oíste?, para un tu pan con algo, sí, pero para guaro, nel. ¡Es como si tu chava por fin te sacara de la cuarentena en la que te tenía y en lugar de decirte “chimemos” te dijera “hoy hay 2x1 en Domino’s”! Con el Lico hemos craniado ciertas técnicas. Si te salen con que es para comida, deciles que vos para trama no tenés pisto, sólo para guaro, a ver qué dicen. Si son sinceros y te piden para guaro, hacete pasar por mormón callejero y predicales la palabra de Dios, seguro que te dejan hablando solo; o, si te la andás pelando, acompañalo y mirá que sea cierto. Si te salen con que sólo les falta una vara para ajustar para su pasaje hasta Escuintla, contale aquea anécdota de cuando te fuiste con el Toyo a Panarock, a puro jalón, ida y vuelta, y hasta con veinte quetzalitos en chocas regresaste… en fin, el resto de las técnicas no se las voa contar, pisados… la mara se malacostumbra a querer tener siempre la mesa servidota. En resumidas cuentas, la mierda es no hacer sentir mal a nuestro prójimo, pues. ¡Ése es el vergueo! Entre casaca y casaca, le podemos voltiar la tortilla y salir bien libraditos del asunto. Hay dos opciones: dar o casaquiar. Cada vez que veo venir a un hermano bolígrafo, ya sé a qué pisados me atengo: a que me agarre de cliente con un vergo de pajas. Por eso, antes de que me diga vos, colocho, haceme la carid… le pongo en la mano una su ficha, sin que la vea, le cierro el puño y le digo que se la guarde bien y que no me agradezca; hago que se meta el puño entre la bolsa y le deseo que Dios le acompañe. Cuando se da la media vuelta, me levanto de la banca y me voa la verga, con una sonrisa de oreja a oreja, después de haber hecho “la buena acción del día”.

¡Aprendan pues cerotes!



Pd. La idea de “la buena acción del día” se me ocurrió una vez que me encontré en un lote baldío una bolsota llena de fichas (sin valor) para jugar maquinitas… jejeje. ¿Acaso Hermano Pedro dice que aquí, pues? Eso sí, no traten de hacer lo mismo con los billetes del Bancopoly, porque la mara tampoco es tan mula.

23 dic 2007

¡ANDÁ HABLÁ CON LA VIEJA!


Para estas fechas, cuando el año ya está casi colgando los tenis, la mara engasada a los programas de tv y de radio no duerme con tal de no perderse ni un solo de los mil TOPs no sé qué pisados que empiezan a aparecer por todos lados. Las 50 mejores rolas del año, los 50 videos más chingones del año, las no sé cuántas imágenes más impactantes del 2007, las películas más taquilleras del..., en fin, un solo vergueo de estadísticas pisadas y elecciones pura mierda de pseudo-profesionales que ni siquiera a la U fueron… Como a mí me sobra el tiempo y ya estoy algo aburrido de rascarme el culo y sacarme los jutes viendo tele, se me ocurrió compartir con ustedes las 10 FRASES QUE APRENDÍ ANTES DE IR A PARVULITOS. ¿Otro top, vos cerote?, se preguntarán algunos. Que yo recuerde, hasta ahora no he puesto ni uno, así que háganle güevos y si no, ya saben, un clic por ahí arribita y ai nos vidrios. Lo que está en azul léanlo con voz ronca y acento fuerte, como si fueran locutores de la Tropicálida; el resto, como si estuvieran algo azules, sólo por chingar, más que todo.

1. CON EL CULO EN LA MANO: Dícese de un estado de ánimo provocado por un miedo intenso y patológico, como cuando resulta que a la Olga (prima tuya en segundo grado) ni a putas le viene la regla luego de estarte encaramando todos los jueves; como cuando te ponés perro con la pisada de las tortillas y se entera el traido cuque o el hermano salvatrucha; como cuando, sea por despiste o por falta de experiencia, nos subimos a una burra en la Capirucha, nos echamos una cabeciadita y vamos a parar a una céntrica calle de El Gallito cuando ya mero está oscureciendo…

2. ORITA VENGO, SÓLO VUIR A ECHAR UNA MI ARAÑA: Dícese del típico pretexto y/o excusa para ausentarse o evitar alguna responsabilidad contraída, como cuando están a punto de decirnos cuánto es donde La Dálmata y hay que pagar aquel litrajazal pisado; como cuando hay que hacer oficio en la casa y en la esquina nos está esperando la mara para ir echar una chamusca; como cuando el Tono te dice que le hagás la pala para salir con unos culitos y a vos te toca la más pura mierda y encima no pide chela sino… ¡tequila!... ¡y del rebosao!...

3. ¿LA MARA NO LE ATINA, VAA?: Dícese de un estado de asombro o expectación ante cualquier situación ridícula, desagradable o controvertida, como cuando leemos La Extra, Nuestro Día o Al Diario y nos enteramos de las graciosidades y los entrenimientos que nuestros “conciudadanos” se dedican a hacer a diario, los muy hijos de puta; como cuando a la pobre gorda del grupo ningún hijoeputa la alza a ver y vos ya a verga te la llevás a lo oscurito y le prometés “amor eterno” sólo para desaguar la boa; como cuando te enterás que tu vecino fue a empeñar las escrituras de la casa porque no tenía para echarse un su trancazo quitagoma…

4. EL QUE NO SALTE ES HUECO: Dícese de una clara incitación al movimiento corporal en un ambiente de excitación colectiva, como cuando vas al estadio a ver un Clásico o uno de tantos partidos en donde a tu equipo le vuelan verga y a la salida salen vergazos; como cuando hay un mierda que nos cae mal y lo encontramos chupando en el parqueo de un Súper 24, solo que en un lugar de “hueco” decimos “Maco”, por ejemplo; como cuando nos visita el Míster Jorge Arbusto y la mara se congrega en la Embajada de los Yunaited y se arma la de San Quintín para sacarle la madre al talega ese…

5. A VOS QUE TE CREA LA VIEJA: Dícese de un estado de total incredulidad ante lo contado o referido por parte de nuestro interlocutor, como cuando Juancho te cuenta que en su casa se zamparon un gordito entre dos y salieron algo sholones a seguir chupando; como cuando Fredy (quien nos deleita con un parecido impresionante a Golun, sólo que en moreno-tizne) te describe con lujo de detalles los cinco polvos seguidos que le echó a la Mónica (la mamita de la colonia) y termina con un “al final le tuve que decir que se calmara, vos, porque tu amor quería seguir dánd…”; como cuando el muy respetado don Pipe Parado o la muy ponderada Fundío Sucio se suben a una tarima toda pura mierda y te quieren convencer de que votés por ellos, porque ellos sí son gente honrada y están dispuestos a dar la vida para sacar al país del hoyo (yo diría barranco) en el que estamos…

6. ¡ES QUE YA NO MUY MICAS!: Dícese de la incapacidad para distinguir algo o a alguien y a los problemas en general del sentido de la vista, como cuando acabás de meterle un talegazo a otro carro y es lo único que se te ocurre decirle al don que ya mero te vuela verga, como si esa su mierda de Mercedes no tuviera arreglo; como cuando en pleno agazajo, con la luz apagada y guiándote sólo por la calentura y el reflejo que entra por la ventana del foco de la calle, intentás penetrarle el ombligo a la Rosa o ya sea el púbis, por culpa de esa mata pisada de pelambre que impide que Yunior entre como Juan por su casa; como cuando a las tres de la madrugada entrás a la casa aventando todo a la verga y cabeciando macetas colgantes de la gran moronga que llevás y al día siguiente en el desayuno salís con la mierda de “yo digo que ahora si pido cita con este Radamés, papa, ¿qué tal es?, dicen ques un buen oculista, ¿no?”…

7. HACEME UNA VOLADA, VIEJO: Dícese de la petición expresa e incluso piadosa de algún favor, ayuda o asistencia a segundos, como cuando andás palidiando pisto y te encontrás con el típico cuate de familia de billete y le contás que la bamba es para comprarle un regalito al sobri de tu chava, cuando en realidá es para pagar una de Zacapa Centenario que se te cayó de las manos anoche; como cuando tenés quirle a dar pa’ sus dulces a la Toya y la pisada vive hasta la mierda y quesi, saliendo de tu casa, cicle en mano, pasa Chofo con el carro de su viejo; como cuando oís que ya botan la puerta de tu casa y salís por la ventana y es Burrunche, el vago-caco-buena gente infaltable en todo ámbito mulamalteco, y te cuenta que lo tienen que operar de una uña encarnada y que los últimos queczalitos que le quedaban se los tronó en unas guayabas que…

8. ME LLEVÓ LA GRAN PUTA: Dícese de la rememoración de una acción adversa o nefasta en la que la suerte no nos favoreció en lo mínimo, como cuando cabal saliendo del putero (diciéndole a la Yesenia que qué rico le güelía el pelo) pasó tu señora esposa del brazo de su nana (o sea, tu mera suéter) y entre las dos te pegaron una verguiada digna de la aprobación de la Señorita Laura; como cuando te pusiste a verga en la U, perdiste la mochila, te pusieron cuando ibas a miar, te dejó la última burra y te tuviste que ir a jalón a San Lucas y de ahí a pata hasta La Antigua; como cuando por llevártelas de verguiador le brincaste a un pobre maje en un chupadero de San José Pinula y resultó que era hijo del dueño y que entre unos, digamos, seis cerotes te sacaron a pura puntaeverga de ahí y los bomberos de poray andaban de convidio

9. VOS SÍ QUE DIUNAVEZ, HONBRE: Dícese de la exclamación posterior a una mala acción, un error, una estupidez o un acto de mala fe cometido por segundas personas, como cuando ya algo a Bety, se te cruzan los cables y te da por brincarle a tus cuates, a tus viejos y acabar con las dos manos quebradas por darle verga al poste de luz de la esquina; como cuando maliado y dolido por los desplantes de la Estefani, te tomás un pulmoncito de Indita solo y te intentás cortar las venas cabal donde están… ¡los dedos!; como cuando por llevártelas de chichudo les das verga a tu hermanito en frente de tus cuates, para que aqueos crean que sos la mera verga, cuando no saben que después tu viejo te muele las canías a puro varejonazo limpio…

10. ¡ANDÁ HABLÁ CON LA VIEJA!: Dícese de lo que… me tendrían que decír a mí por llevar más de un año contando muladas y porque para estas fechas lo más lógico es que escribiera algo alusivo a la Quema del Diablo, las Posaditas, los Convidios, las Guerritas de Cuetes, los Nacimientos, los Tamales y el Ponche, la Nochebuena, la Misa de Gallo, la Navidá y el Año Nuevo, pero se van a quedar con las ganas porque desde el 12 agarré fuego y no me siento muy en mis cabales para hablar de ondas serias hasta después del 6 de enero, más o menos. De todos modos, salú, paz y amor para todos y todas, ¡Feliz Navidá y Próspero Penados… o sea, Próspero Año Nuevo! Con lágrimas en los ojos (ni modo que en la boca) y un nudo ciego en el mero gaznate, se despide de ustedes,


Yo, o sea, REX, el Mula Mayooorrrrrrrrr.


Foto gentilmente cedida por www.crazyweb.com

22 nov 2007

¡QUE CHAMBEEN LOS MULITAS!


Por más irónico, ridículo, extremista e inverosímil que se oiga, uno de los males que más perjuicio le hacen al ser humano es el trabajo. En Mulamala muchos chambiamos por pura necesidá, porque no nos queda diotra. Hay que hinchar los güevos todas las putas mañanas para salir de nuestro catre y a ¡darle a la rutina, pues! Sin pisto, no hay chelas, estrenos de ropita, escapaditas al Puerto ni peluches para nuestro(a) “peor es nada”. Entonces nos dejamos esclavizar para que otros se hagan ricos, nos dejamos explotar y no somos capaces de decir ni pío. Bueno, y si decimos algo, nos mandan a hacer sho y punto. Pero es que… ¡Sho testoy diciendo! Y nuestra vida se reduce a salarios pura mierda, jefes pura mierda, compañeros imbéciles y compañeras "adefesios". Más de diez horas perdidas de nuestro tiempo. No vos Rex, es que así es esta onda, hay que progresar y sacar al país adelante. Eso mismo le decían a mi abuelo hace un pijo de años y ahora, cuando veo como está la onda en Mulamala, me da la sensación de que si “hacer lo que se nos dé la gana” es progreso, pues nos deberían dar un trofeíto, diploma y pistío incluído. Como comprenderán, a mí esa falacia del progreso y del chance como que no muy muy. Tengo que chambiar porque ni modo; si no, como mierda, literalmente. Mulita soy, sin duda. Pero bueno, no me voa poner socialón, muchá, no se crean. A Marx lo confundo con Groucho, con Richar y con un chocolate pisado. De la lucha de clases, me acuerdo de una vez que los de Tercero A le dimos una verguiada en fut a los de Quinto B. En fin, imagínense si me pongo a hablar del proletariado, de Octubre (¿un grupo de rock, no?), de la burguesía (¿los chavos que cuando era güiro llevaban Yiorllio Bruttini o Esperri Top Saider?)…

Cuando pienso en esto, se me viene a la ñola una de las aficiones típicas del mulamalteco de clase media (¿?): conseguir un chance en una oficina (entiéndase: contador, informático, secretaria, ventanilla de banco, recepcionista, aprendíz de güizache o cualquier puesto hueco de esos) en un edificio de más de doce pisos y mejor si es en alguna zona no tan pisada de la capital. Con eso ¡ya pues!, suficiente para creerse la viva mierda. Ahí van en las burras o en sus carros de segunda, con gelatina hasta en los pelos del culo, su bigotío bien recortadito, sus tacuches de siempre, sus ventiúnicas corbatas y sus locioncitas chafas, caqueriando el anillote pisado ese de graduación que NO entiendo pa’ qué putas sirve, como si fueran unas eminencias los culeros, y creyendo que el resto NO somos ni mierda. Si te ven a vos con algo de greña y barba, pantalón de lona y tenis, piensan que sos un parásito y si son tus cuates, entre casaca y casaca, te dejan ir el vergazo de que hay que madurar, mano; si no, ¿cuándo? Empiezan a usar palabras que antes no usaban, como finiquito, proactivo y a corto plazo. Ya no salen a la esquina de la cuadra, ni a la Plazuela, ni al Quiosco. Se olvidan de salir a ver partidos de basquet o echarse un cigarrito en las gradas de la Muni o en la banqueta de la casa de Nayo. Eso, los pisados. Ahora… ¡las chavas! ¡Ja! ¡Ahí mejor ni entrar en detalles, papaíto! Sin ofender a lo presente, dos o tres post de estos del Muladar se quedarían cortos para exponer de qué pata cojean tus amores. ¡¿Cuándo una pisadita de ésas en minifalda, fufurufa, empliada de alguna empresita dizque importante se va a fijar en vos?! Mejor ni voltiarlas a ver, váa vos Rex, porque ni pedos te tiran, me dice Pancho. Nunca mejor dicho, le digo yo, a menos que te bajés de un BM y en el culo se te note el bulto de la billetera, mejor si con unas cuantas Visas dentro. Pero ¡ah!, de eso hablamos otro día.

Pero lo pior, y aquí es onde quiero hacer lo que es un énfasis de esos buenos, lo pior es que —volviendo a los pisados— poco a poco cambian a sus cuates de toda la vida, a sus amigos desde chirices, a sus cuasi-broders por… ¡sus compañeros de trabajo! ¡Faltaba más! Al salir del chance quedan para irse a echar un taquito o una cervecita onde la Nía Nela¿A qué, digo yo? ¿A qué? ¡A HABLAR DEL CHANCE! ¡Patética esa mierda! ¿Qué de bueno puede salir de una puta oficina? ¡Chime gratis!, me grita Pancho. Archirequetecontrasabido, le digo yo. Pero a parte de quemarle el pan a tu traida o a tu señora… ¿alguna otra mierda más que unos quetzalitos no puedan cubrir? ¿En qué cabeza cabe ir a chambiar puro burro todos los días sólo para HACER AMIGOS? Al chance se va por pisto, cerotes, ¡nada más! Si estás en una oficina mientras leés esto, echale un ojo a tu compañero más cercano. ¿Ya? Va, ahora ponete a pensar esto: con él tramás todos los días y salís a chingar los fines de semana. Perfecto. ¿Qué creés que pasaría si a él le aumentan el sueldo y a vos no? ¿Creés que te diría: no te agüevés, viejo, a fin de mes partimos vaca? ¿Creés que a la hora de un camote te diría: mano, si te echan a vos, me voa a la verga yo también? Pues si lo creés, estás pisado, compadre. Sólo un 2% de las estadísticas avalan que así sea. ¿Ahora entienden por qué me cae en la verga esa mierda del trabajo? No sólo nos quita a nuestros cuates de toda la vida sino que nos lava el coco haciéndonos creer esa mierda del “nivel social” y del “compañerismo” y del “crecimiento personal”. ¡MA-MA-DAS! La mayoría de estos pisados se morirían sin ir a sus oficinas porque, incluso, lo hacen para escapar de sus casas, de sus hijos, de sus parejas. Yo, como ya dije, lo hago por billete. Pero como reconozco mi debilidá por la vagancia y por la comodidá de mi sillón-cama, me doy el lujo de decir, cada vez que puedo, ¡que chambeen los mulitas!, aunque luego ande prestando bamba y viendo quién me patrocine.


NOTA: Señor Superintendente de la SAT, ¡que facture la vieja y que pague impuestos su abuelita en pelota! NUESTRO POCO PISTO ES PARA JUGAR FUTÍO Y PARA CHELA. Y, bueno, sí, para irle pagando a nuestros tatas el pistarrajal que les debemos. Con cariño, Pancho.


Foto cortesía de mis cuatazines estos de Guguel Imágenes.

9 nov 2007

DE TÚ A TÚ, PERO CON RESPETO, PUES


Yo, en calidá no de bulto, como muy abusivamente me habrán dicho mis enemigos más de una vez, sino como autoproclamado gobernante ad honorem y vitalicio de Mulamala, mediante esta breve “carta abierta”, expreso públicamente mis más sinceras y jocosas felicitaciones al nuevo mandatario guatemalteco, mi ahora homólogo, Señor Don Álvaro Colom, del partido socialdemócrata U.N.E., por haber sido “el elegido” (¿o se dice “electo”?, es que siempre que oigo esa palabra veo a un chinito cabrón queriendo decir “el recto”) y haber ganado de manera justa y merecida la contienda electoral de este año 2007, año en que tuve a bien engordar unas mis cuantas libritas, eso sí.

Asimismo, informarle al pueblo mulamalteco que por motivos serios de salú (a finales de septiembre dos desconocidos arremetieron contra mi persona a inmediaciones de El Paisano… ¿Qué pisados andaba haciendo poray?, ni me pregunten), decidí retirarme dignamente de la batalla campal por el hueso… digo, por la Presidencia de la Nación, como único representante del partido anárquico-ambidiestro M.U.L.A., detalle que (y esto lo digo con toda la humildá del mundo) fue sagazmente aprovechado por mis contrincantes. O sea, les dejé a Álvaro y a Otto el camino libre, pues. Les dejé la mesa servidita, el petate calientito, la puntita metidita… sólo para que pin, pin y a la verga. ¡Así como para que no!, diría Richi, empinándose el culito de una de Juanito Caminante. Lo anterior no significa que M.U.L.A. sea historia. Todavía no me han puesto rancheras ni rolas del Buki como para que lama el plato desechable del pastel y me vaya mucho a la mierda. Tanto yo como mis fieles allegados seguiremos echando punta y preservando los valores de lo que desde hoy (con el corazón en la mano y los ojos puspos repletos de lágrimas) denominaremos Reyno de Mulamala. ¿Y esto por qué pues vos Rex?, se preguntarán. Pues porque hay que diferenciar el campo de actuación y/o dominio de Álvaro («República de Guatemala») y el mío, Rex Mula Mayor («Reyno de Mulamala»). En resumidas cuentas, el señor Presidente a sus ondas y yo a las mías, guardando siempre la distancia. ¿Me explico?

Y bueno, aprovechando que es gerundio, quiero suplicarle al señor Colom que, en vista de lo que aquí expongo, no se moleste en inmiscuirse (“meter las narices” es una expresión poco local y no me gusta) en los asuntos del Reyno, los cuales no son (lo digo en serio) de su jurisdicción y corresponden única y exclusivamente a este servidor suyo, ahora y en la hora, amén. Ah, y que por vida suya, no vaya a ser pura lata de no cumplir TODO lo que ha venido prometiendo desde la campaña electoral antepasada; que, bueno, por ahí anda la bola de que los nacidos bajo el Signo del Queczal y al Son de la Marimba somos meros mulas, pero no hay que generalizar, porque tampoco es así la onda. O sea, mulas abundan, hay hasta para regalar como si fueran confites, para qué le voa mentir. Lo que a lo mejor usté no sabe es que poco a poco nos vamos avivando y ya no nos agarran de majes tan fácilmente. Digo yo, pues, o sea.

Y ya para acabar, aquí entre nos Álvaro, lo pongo al tanto (para que no diga que ese Rex sí que diunavez, no puede ser nada acomedido) de "lo que vienen siendo" unos nortes que me llegaron hace días, supuestamente de parte de unos dizque periodistas puramierda y malitencionados. El pedo es éste: los muy bandidos andan barajando, desde ¡uuuuuu... qué tiempos!, apodos para usté, como lo hicieron con los monigot… digo, con los Presidentes pasados, claro, para seguir con la tradición de ridiculizar a todo aquél que se instale (con todo y ralea) en el Palacio Nacional. Según sé, probaron con la línea zoológica, o más bien, de animales de corral y/o granja (igual que con Marrano, Pollo, Conejo), y se les vino Chompipe, pero dijeron nah, salgámonos de la línea. Que si probaron suerte con apodos de otro tipo (la envidia pisada, ¿no?, como si nosotros los que gobernamos tuvieramos la culpa) hasta que se quedaron con dos más, aparte del que ya le dije: Garabato y Milpa. Entre los que descartaron están Pepino, Lapicero y Ganchoeropa. ¿Por qué? A saber, Álvaro. Yo ahí si ya no me meto. Lo más importante es que ojalá no logren su objetivo. Yo por eso, antes de que empezaran a inventarse muladas y a compararme con cualquier babosada, me auto-apodé Mula Mayor, para no darle gusto a ningún pelagatos y así, tranquilo tu cuerpo, feliz de la vida. Siga mi consejo, no vaya a ser que se adelanten, hombre. Eso sí, que quede claro que yo no tengo nada que ver con esto, ¿si? Yo, como le digo, me enteré por ahí y así de buena onda se lo comunico, diplomáticamente, de tú a tú, pero con respeto, pues.

¡Güelcon tu di yangol!

Atentamente,
Rex Mula Mayor


Imagen cedida por mis amigos de Guguel.

1 nov 2007

UN VUELTÍN A DONDE SE SALIÓ EL RÍO


Vi el papelito tirado en la calle. “¡Ven a Italia con nosotros y paga tu estancia con trabajo!” ¡Ah, no pues mish!, ¡’quitun güevo si no!, pensé. Hastabajo, en letras chiquititas decía: “Imprescindible conocimientos de arte. Duración: dos semanas”. Puta, yo le saqué un ochentón a Dedoecaca, el tícher de Artes Plásticas en el INVAL. Me fui corriendo a la casa, volví a “retocar” mi CV (como cuando jalé para el continente africano) y lo mandé en dos vergazos. Incluí que era sobrino de uno de los dueños de Al Macarone y que me segundo apellido era Pezzarossi, para que no dudaran del manejo de mi italiano. ¡Volare, oh, oh; cantare, oh, oh, oh…! Como ven, yo no miando con babosadas. La onda es que necesitaban mara para la Bienal de Arte de Venecia. Eso decía en el papel pisado que me mandaron a los tres días. Era mi oportunidá para saltar a la fama. Esa misma tarde compré unos formatos y me puse a hacer un mi paisaje con la ya vieja y conocida técnica del “puntillismo”, la cual domino ya que mis Carioca siguen intactos y porque me sobra tiempo en puta para estar entrenido en esas mierdas. No me habían dicho que sí, pero yo me estaba adelantando, por si las moscas. Leí que si me aceptaban, me iba a mandar el boleto, la dirección del hotel y un carnet de identificación para recoger mi “equipo de trabajo”. Mejor, pensé, así no tengo que andar cargando mi tablero ni mi regla T. Cuando sentí, ya me habían aceptado. Lo único que tuve que pagar fueron los gastos de envío y un seguro contra “accidentes laborales”. Ni que me fuera a ensartar el compás en el culo, ¿verdá vos Cataví? Aunque el arte no es mi fuerte, sé que poniéndole güevos y zampándome un par de guaros, las mierdas salen. Como lo que hizo aquea mulamalteca que fue a Venecia, se enpelotó y anduvo así, de arriba para abajo, enseñando sus encantos. Resultado: un su premio. ¡Eso lo ‘biera hecho la Chon por veinte pesos y una cajetía de Payasos! Yo no iba a hacer lo mismo, para eso llevaba mis formatos y una manualidá “sorpresa”, hecha con paletas de helado y lana de colores.

Cuando íbamos a llegar, oí que el ariopuerto se llamaba Marco Polo y se me ocurrió decirle a la vieja que llevaba al lado: como los heladitos, ¿vaá usté? La muy zorra ni me alzó a ver. Vos te lo perdés, chula, pensé. Aterrizamos, recogimos los chunches, salimos, nos metieron en un barco y nos llevaron a la mera Venecia. ¡Cuál sería mi susto! No había carros ni carreteras. El agua se lo había tragado toditito. ¡¿Por qué repisados no le avisan a uno del mal tiempo?!, estuve a punto de gritar. Para empezar, andaba chancletudo; y para acabar de cagarla, ¡bien cabrón para nadar! Abrí bien los ojos. ¡Diosa puta! ¿Y aquí qué onda? ¡Se salió el río, pues!, grité. Un don se me quedó viendo con cara de extrañado. Como soy de mula, si aquí ni papa de español. ¡Mama mía! ¿Qui ondi? ¡El riati se salioti! El don siguió con su cara de jocote marañón y se fue a la verga. Yo, en lugar de andar abriendo la boca, me guié con un mapita que le había peinado a una chava en el barco onde veníanos y llegué a los Jardines de la Bienal. Hice cola como media hora. Vi que a la mara que ya había pasado le estaban dando un casco amarillo, un cincho de los que usan los que hacen pesas y un “mono” de chance, como el de los mecánicos, sólo que rojo. Mi güevo, pensé. Me tocó pasar, llegué a la mesa, me tapé el hocico para decir mi nombre en latín: Rexus Vergus Grandius. La mamita que atendía me preguntó mi talla. Calzo 41, le contesté pensando que me iba a regalar unos rieles. Sacó las chivas que mencioné antes y me las dio. L, per un ragazzo piccolino, creo que dijo y se rió haciéndose la graciosa. Mire seño, le dije, yo no vine para chambiar aquí, ¿okey? Si esto es para salir en un acto, órale, pero si no, olvídese; sí, he salido en un par de convites, pero más que todo soy artista. La chava me dijo que no entendía y me señaló la puerta de salida. Un ecuatoriano se me acercó y me contó la onda. ¡Lo que teníamos que hacer era descargar las mierdas que los artistas llevaban para la Bienal! ¿DESCARGAR MIERDAS, YO?, le dije al pobre cuate, agarrándolo de la chumpa. Como ya había firmado los papeles (que ni le leí bien, a güevos) antes de venirme, no me quedó otra que hacerle ganas y pasar cuatro días bien pisados acarriando mierdas diun lado a otro. Al menos, echaste músculo, ¿no?, me pregunta el talega de Cataví. Le contesto que sí, que me puse algo tatanay, pero que también me salieron un par de buenas hernias.

La noche antes de nuestro último día ahí, como cosa rara, me coloqué una señora talega con los demás cargabultos (latinos, negros, chinos, etc.) que para qué les cuento. Hicimos el ajustón para tres pitsas y el resto para vino de categoría, como Dios y los Cuatro Jinetes del Apocalipsis mandan. Ya a verga, empecé a hablar en inglés (con acento mulamalteco, como no) para que vieran que yo no era cualquier mierda, a gritar a los cuatro vientos que YO era artista (les enseñé a todos mis formatos y mis manualidades) y a armar camote con el que se me pusiera enfrente. Me güevié una canoa de ésas (se llaman góndolas, cerote, me dice Cataví) y casi me voy a hacer verga al Puente del Rialto. ¡Río Alto, Río Alto, jajajaja!, me acuerdo que gritaba. Aqueos se cagaban de la risa de mis muladas. ¡SOY MULAMALTECO Y QUÉ! ¿SABEN ONDE QUEDA MULAMALA, PISADITOS? Los mulas se miraban entre sí y sólo se reían. ¡AQUÍ MIREN VE!, les gritaba y me tocaba el tanate. Y ji ji ji y ja ja ja. Y que vivan las putas. Y ji ji ji y ja ja ja. Y que viva la nostra Venezia. Y que el último que llegue nadando a aquea iglesia, paga. Y que… Alguien le fue dar parte del escándalo a nuestro jefe, un italiano cejudo, chaparro y con cara de lasaña. Me putió el hijo de su madre y me advirtió que si no me comportaba y me iba “inmediatamente” al hotel, no me iban a pagar ni mierda. Mira vos Ramazotti, por pisto no te agüevés, mano. Si el vergueo no es el pisto. La onda es que aquí a uno lo subestiman, viejo. Yo vine aquí para exponer y ¡mirá lo que me ponen a hacer, pues! El maje me dijo que me calmara, que no sabía lo que estaba diciendo. ¿Ah, no?, ¿ah, no?, le decía yo ya como la gran puta. Lo último que miacuerdo que me preguntó fue algo así:

―Pero a ver, ya que insiste, ¿qué sabe de arte? ¿sabe usté algo de Tiziano o de Tintoretto?

Nel, sólo he oído hablar del Chano y del Beto… Son los mismos, ¿no?

Y aquí otra vez, ya de vuelta, con goma moral y altos cargos de conciencia… ¡onde repisados!


PD. Turuy, ¿conseguistes al fin varitas de coyote pa’ tus barriletes? ¡Ojalá no te me vayás a indigestar de tanto fiambre! Saludos fraternos.


Foto archivo personal © 2007

18 oct 2007

¡NO QUE NO, PUES! (AN DI GÜINER IS...!)


Antenoche, por culpa de haberme hartado un platazo de piloyes criollos con quesito duro ante la mirada amenazante de mi señora madre, no sólo pasé una noche en calidá de ametralladora, inflando y aromatizando las colchas que es gusto, sino que me costó dormir un güevo. Insomio y pesadillas. La más fric: Rex ganando el Premio Oh Doris Cansa al Blog más Estúpido del Territorio Nacional (y Extrarradios). ¡No que no, pues! ¡Chila mierda! Si Asturias estuviera vivo, se revolcaría de envidia… ¡y con razón!, pensé todo chichudo. Y ahí estaba yo pues, con un mi tacuche negro (casi gris de lo gastado), una mi corbata estilo marimbero (color pitahaya) y unos mis Tritón bien lustrados, escondido entre aquel hijueputal amontonado en el Salón Municipal de Asunción Mita (ahí era, ¿no?). El maistro de ceremonias, uno de esos viejos culeros que se la llevan de intelectuales sólo por haber ganado unos Juegos Florales (prefiero omitir nombres, por mi seguridá y la de mi montañesa, que antier cabalmente me la pincharon), dijo mi nombre, entre dientes. No hizo falta el apellido, porque cuando la mara oyó “Rex” se armó la rebambaramba y casi me llevan cargado hasta el escenario. Yo me opuse, porque mucho colorón. Cuando sentí, ya estaba encaramado en el podio, diciéndole al maistro ése que gracias, que ya podía irse a la mierda, que ahí afuera estaban sortiando dos cenas dobles para ir a hartar a Mapreco, y que se apurara. El viejo, trompudo tu amor, me dio la estatuilla (una especie como de Maximoncito hecho con cáscaras de paterna y tuza) y se hizo a un lado. Yo levanté la estatuilla y entonces volaron por los aires sombreros, brasieres, fustanes, boinas, pañuelitos con encajes, medias, placas dentales, calzones y calzoncillos cagados. La mara lo celebró a lo bestia. La mara enloqueció de la alegría. Se les veía en la cara a los hijos de puta. Se abrazaban, se besaban, coreaban mi nombre y no faltó aquél que se le fuera la mano y tocara más de la cuenta… Mula si no, ¿va vos Ovidio?

Cabal cuando iba a empezar echarme el respectivo espich, vi cómo se me venían encima un par de doñitas (una gorda, cuasi-apaste, y la otra galanota, pero no gorda, con un par de trenzotas pisadas chocándole en las teclas). ¡Chimemos, Rex! ¡Chimemos, papaíto! ¡Huy!, me gritaban las muy bandidas. ¡Ja, para todo mi güevo!, grité y salí despetacado… Entonces sonó el celular en mi mesita de noche. Era Tulio. ¡Levantate vos güevón mierda, ya son las once!, me dijo. Aquí estamos con mi cuñado echando chelas, venite. Aventé a la verga las colchas. Orita llego, no se vayan a ir. En el camino, imaginé por qué me habían dado el premio a mí, o más bien, al Muladar. Por haber tenido la gracia de cambiarle el nombre al territorio nacional (Guatemala) a Mulamala y sus habitantes (guatemaltecos) por mulamaltecos, ¡es lo más estúpido que he visto en mi vida!, oí dentro de mí. Era la voz de Tecún Umán, en un español algo machetiado, esforzándose por hacer alarde de su buena Castilla aprendida en el Valle de Almoronga. ¡No me salgás con esas babosadas vos Tecún, hombre!, pensé, ¿querés saber que sí es estúpido? Y entonces empecé a hablar solo mientras caminaba, como si llevara al guerrero quiché enfrente. Estúpido es que haigan pisados que todavía apoyen al vejestorio ese de La Manita Azul y que tengan el descaro de escupir e insultar a la Menchúpen-ques-gratis, ya no porque sea la Nobel de la Paz-cua, sino por el simple hecho de ser mujer. Estúpido es que le echemos mierda y critiquemos a cualquier compadre que salga a relucir con algo que nosotros jamás podríamos hacer. ¿Cómo el Arjona, el Ruíz y el Peña?, se adelanta a decirme. Ajá, le contesto. Estúpido es que en la tierra que vos defendistes, le quiebren el culo a cualquiera por haber dicho no, por decir la verdá o por un billetío dia cinco. ¿Mirás las noticias?, pregunté. Dijo sí con la cabeza y el penacho. Estúpido es que nos jactemos de “devotos” cuando lo único que hacemos es ir a cargar el Viernes Santo, de goma o todavía a verga, después de haber pasado un Jueves Santo haciendo desvergues. Se encogió de hombros; aquél de religión, naranjas verdes. Estúpido es que nuestros presidentes (Don Justito “Rufus” Barrotes de Oro, por ejemplo) regalen la tierra así como si nada. ¡Adiós Belice! ¡Adiós Quintana Roo! ¿Has oído esa rola?, le pregunté con seriedá de árbitro de fut. No, ¿quién la canta?, me contestó, haciéndose el mula. Nadie, me lo acabo de inventar, le dije.

Estúpido es que hasta la fecha sigamos siendo unos grandes marranos y no haigamos aprendido que no hay que tirar la basura en donde se nos dé la rechingada gana, ni cagar ni andar miando por ahí puros animalitos. Estúpido es que las páginas de sociales y las revistitas aburguesadas le anden güeliendo el culo a la gente que disfruta haciendo alarde de lo chula que es su vida mientras hay un vergo de mara que no tiene qué cagar, o sea, ¡que ni siquiera tiene trama! ¿Te acordás del pistal que gastaron en un grupito de pisados que fueron a pasiar a las Olimpiadas? Tecún se quedó pensativo. Setenta y la madre de millones de quetzales, exclamó maliado. ¡Ves!, grité. Podría seguir, Tecún, a lo macho, la lista es larga como la cola del pajarito que le manchastes el pecho, pero aquí a la vuelta está la tienda del Tulio. Y era verdá. El pobre Tecún se fue desvaneciendo con cara de angustia. De seguro, lo preocupé al pobre, pensé dándole la vuelta a la esquina. Si alguien me quisiera dar el premio que soñé que ganaba, lo aceptaría sin problemas, porque para mí, no hace falta fijarse en pequeños detalles ni sentarse a reflexionar en plan filósofos iluminados ni tanta mierda, basta con que medio le echemos un ocser a la realidá y a los periódicos para saber que si de estupideces se trata, ¡estamos más que hechos! Y si lo que Rex dice o hace aquí es estúpido, ¿qué le vamos a hacer? Echando chelas, no quise contar nada de lo que me había pasado ni le contesté nada al cuñado de Tulio que me preguntó tres veces que por qué estaba tan callado. Por dentro, le dije y recontradije que estaba pensando, que seguía construyendo la lista de la que le hablé a Tecún. Y se me vinieron a la xola muchos políticos, gobernantes, costumbres y tantas mierdas que hacemos los mulamaltecos. Antes de que pidiéramos las tortillas con guacamol y los chicharrones, dejé de pensar. ¡A la verga todo! La chela se me estaba calentando por culpa de mis estupideces.

Disdioy, algo engasado, le escribí una ímeil a Tecún Umán que decía así:

«Recordado Tecún, se me llena el pecho (uno todo bofo y deforme, no como el tuyo) de inmensa alegría al reconocer públicamene mi estupidez sin cura. Extraño hablar con vos, contarte que no soy el único, que mis muladas no se comparan con las reales, que mi mejor cuata preguntó por vos, que no he ganado ningún premio, que dice mi mamá que onde conseguistes tantas plumas para tu penacho, que Mulamala de la Asunción sí existe, como vos, aunque haiga mara que lo niegue. Con cariño, Rex»


Foto cortesía de Guguel Imágenes.

7 oct 2007

¡PASÁ ADELANTE, ALEJANDRO!


Ya me parecía raro que algún representante de la legión trolesca (este término se lo güevié a la comunidá yik, ojo) no hiciera acto de presencia en el sacrosanto Muladar hasta que ¡penguén!, ¡cayó mosca, pues! Para variar, el parecido a la entenada de Estela de León (oséase, la ixtía esa rocstar huy-huy-qué-miedo comemocos) fue inevitable; tanto así, que de inmediato decidí relacionarlos: ¡lo que faltaba!, ¡el cashpián! Primero la vieja zorra, luego la niña puta y ahora el imbécil del traido. ¡Diosa puta! ¡Puro Triángulo de las Bermudas esa mierda! El hilo conductor de sus discursos: soy imbécil y quiero que el mundo se entere. Pareciera que llevaran incrustado en la ñola el eslogan de Naik: yost du it! Y ahí van los tres idiotas a dar el culo regalado, pues; a bajarse el pantalón antes de tiempo, a cagarla. El comentario que tuve a bien recibir esta ocasión (dúplex) fue breve (lo suficiente para determinar el grado de deficiencia mental de su autor) y medio raro:

Alejandro dijo...
mmmmmmmmm que hueva solo los leo para rierme un caho pero la verdad vos y tu madre me pelan la verga

Le da güeva leer el Muladar pero reconoce que lo hace para “rierme un caho” (primer indicio del desastre que se vendría encima) y enseguida me ataca a mí (órale, eso lo aguanto) y a mi madre. ¡Ah, no pues, hijoeputa! Eso, por si la mara no lo tiene claro, no se lo perdono a nadie. Antes del “pero”, acepto sin pedos el comentario. Después del “pero”, ya no. Simplemente porque no miacuerdo “cuándo nos echamos la chelas con este caraeculo”, para que se tome esas confiancitas y que así, del aire, insulte a mi madre tan tranquilamente. ¡No me vayan a decir que no saca de onda! Además, en el post ni siquiera me estaba metiendo con nadie como para que el bestia se pudiera sentir aludido. ¿Acaso “¡Qué dolor de güevos, Rex” habla del rechazo de la sociedá mulamalteca hacia los mucos? ¿No, verdá? ¿’Tonces?

Como vi que su nombre era link de un posible blog, me metí a ver qué putas. Si el cerote tiene un blog de la gran diosa puta, hago sho y sigo como si nada, me dije. ¡Cuál sería mi sorpresa! A simple vista, podría haberme cagado de la risa, pero recordé que yo soy el primer talega que siempre anda hablando de la libertá de expresión y esas ondas, así que dije: nel, primero leamos, a lo mejor… Como no quiero comerme el pastel yo solo, aquí les posteo el tesorito (texto en negrita) que me encontré, para que no digan:

(Eso sí, entre paréntesis voa meter lo que pensé al leerlo, con el afán de sacar a relucir sus virtudes, ¿les parece?)

TÍTULO DEL BLOG: GUATEMALA ES LA MERA VERGA

NOTA: Mucha este es mi primer "blog" (y esperamos que sea el último, papá; o, ¿habrás querido decir primer “post”?) no esperen encontrar criticas de politica (no te agüeves, compadre, ya hay mara que lo hace) o que sea un abusivo que solo malas palabras diga para llamar la atencion (awevos que van a tener una que otra) (¿me estará tirando el vergazo a mí?, ¿habrá notado lo que dice el título de esta su mierda?) ademas que soy una bestia para la ortografia (si no lo dice, yo ni en cuenta; el que te lo discuta, está más ciego que José Feliciano) Ya sin kasakas (¿crees que estás escribiendo en vasco?) quien estas orgulloso de ser guatemalteco,,,, (la pregunta es: ¿quién estás orgulloso?, me está empezando a oler a chucho muerto, en serio) psss yo la verdad ne me averguenza ser chapin pero tampoco me siento chichudo de ser guatemalteco,,, (¿quién te entiende entonces?) puta pero si hay una bola de pendejos (ya empezamos con las mexicanadas, pues) que dice que guate es una mierda y que es un asco ...mano si no te gusta agara tus trastos (ah, ya di, no me está tirando mierda a mí sino a los cocineros) y andate a la mierda,,, hacele wevos,,,, ya sabemos que tenemos corrupcion hasta el culo.. ya se que no bamos a ir mundial,,(mientras estemos vivos),,,, (si te oyeran Andy o Jcab ya te hubieran agarrado a vergazos) ya sabemos que tenemos escaces de culitos... (¿en serio?, ¿dónde?, ¿en Pavoncito, decís?) Pero decime... (sí, cómo no, el nene intentando dialogar con… NADIE) vos no extrañarias comerte un tu shuko aki (eskubideak, hezkuntza, galderak… no, vasco no es, seguro) a la par de la iglesia de san francisco,,, (si tan chapín te sentís, por lo menos deberías respetar la iconografía religiosa y escribir el nombre de la Iglesia con Mayúsculas) no extrañarias..irte a comprar un tu pantalos chafa de la sexta,,, (¿para qué?, las pacas son la salvación del pueblo, viejo, y abundan) echarte una misera chamuska (¿desde cuándo las chamuscas son míseras?) para bajar la pansa chelera que tenes.... (nuestra panza significa “inversión”, pedazo de imbécil, y las chavas la aprecian, te lo juro) Por lo menos yo si ... y apuesto que la mayoria tambien... (habría que mandar una solicitú para el que el INE hiciera unas encuestitas, ¿no crees?)
Pero por el otro lado................. (¿el otro lado de… la cama?)
si sos un maje que tiene pisto,,,(pero los que enverdad si tiene pisto . no como vos que te compraste un ipod..pero ya tenias que dar el culo para conseguirlo).... (ah, tampoco le está tirando mierda a los cocineros, sino a los hijos de los Gutiérrez o los Botrán) no vas a extrañar a guate por que vos no comes shukos... no vas a la sexta... no te echas chamuskas..... (ya di quién sos, fijate: un patojo que chambea de shuquero en la Sexta y se echa chamuscas los domingos) sos un pisado sin la cultura .cuactemalense.... (¿de dónde repisados habrás sacado esa palabra?, digo yo, porque en los libros de Elsy de Cortés no viene) son una mala copia de la vida en los USA....... (¿son o soy?, ya no se sabe ni a quién putas le estás hablando, viejo) (puta ya me desvie del tema xD) (¡Nah!, ¿A lo macho?) bueno mira si tenes pisto no vas a extrañar a guatemala... (Portillo y Serrano tienen pisto y te juro que extrañan Guate para seguir güeviando grueso) mejor andate a la mierda... (que yo sepa, en tu espalda no estoy, ¿o sí?) pero hace sho sobre guatemala pisado (¡a sus órdenes jefe!, dijo Cantinflas) si no te gusta mira te echas de enemigo todos los guatemaltecos... (vos no sos precisamente alguien con quien se pueda hablar de “gustos”, pero en fin…) como ya abras notado soy un asco redactando ...jejeje...... (nel, honbre, seguro lo escribiste a la carrera; no te agüevés, eso pasa) en conclusion mira guate no esta tan mal ... (¿Ah, no?) disfrutala mientras te dure.. (ni que fuera Duracell esa mierda) por que como ta la violencia.. (no que Guate no estaba tan mal, ¿pues?) no damos dos pasos antes que nos weven (seguro que aprendiste a escribir viendo caricaturas) nuestro frijolito de 150 tukis... (¿vos pagás 150 quetzales por un plato de frijoles parados? ¡Diosa puta!)

pero ese va ser otro tema JaJaJa (esperemos que no, Alex, esperemos que no)

Mentiría si les dijera que no me reí, porque la verdá no pude aguantarme. Bueno, lo mío yastá hecho. Todo suyo.


PD. Alejandro, saludos a tu traida y a tu suegra. Ya no se supo nada de ellas, esperemos que estén bien. ¡Muchas bendiciones!


Foto cortesía de Guguel Imágenes.

22 sept 2007

¡RÁYENSE EL CULO, CEROTES!


Según las ya consabidas y alarmantes estadísticas, en Mulamala sólo un puxito de cristianos sabe leer y escribir. Lo de garabatiar dos tres palabras en un papel y ojiar un librito de vez en cuando, no es costumbre de la mayoría. Cuando se habla de la elevada tasa de analfabetismo, uno se queda medio mudo, más de lo que ya es, y se imagina a aqueos pobres dones que en lugar de firmar no tienen otra que poner su pulgar manchado de tinta en su contrato de chance. Y uno dice: puta, qué güevos, en pleno siglo veintiuno. Ah, pero una simple mirada a nuestro alrededor puede cambiar la onda, porque cuando se trata de “rayar”, “pintarrajiar” o “dejar legado escrito” en lugares públicos, semipúblicos, privados y baldíos, ahí si nel, ahí si nadie es analfamula. Da igual si sólo son unas siglas pisadas, una palabra, frases completas o esa puta propaganda política-electoral. La onda es llamar la atención y cagarse en algo: paredes, bancas de parque, troncos, piedras, baños, burras, pasarelas, ruinas, puentes, banquetas, puertas, portones, mesas, etc. ¿Por qué pisados no invertir esa necesidá de expresión y/o comunicación en algo más… constructivo? Vos, Rex, pero algunas pintas de ésas son artísticas, vos, me comenta el Fabián, como si fuera experto en el tema. Son artísticas si sos marero o cholero; ahí vos, le contesto subiendo y bajando las cejas, y poniendo cara de “lo que digás vos me la trasquila”. El Fabián es el típico mierda que jamás se puede quedar callado y siempre tiene que tener una puta opinión para todo. Si vos decís que la Luna es redonda, el hijoeputa te sale con que “sí, pero tomando en cuenta los cráteres, es como si estuviéramos hablando de alguna fruta mordisqueada; y eso ya no es tan redon…”. ¿CAE MAL O NO?

Desde el ya mítico corazoncito hueco con su flechita atravesada (el mismo que parece que las putas se tatúan como si fueran reses, tus amores), pasando por el “Tito y Amanda, forever” (inspirados en los versos iniciales de la La ley del monte, del señor Chente, si no ‘stoy mal) hasta esas paredotas pisadas cundidas de grafitis (la mayoría pura mierda, ya que sólo sirven para que los mareros hijos de cien mil putas “delimiten su territorio” y “tiren barrio”, los muy talegas), esta “sana” (¿?) costumbre de rayar lo que se nos dé la gana (siempre y cuando no nos miren) se ha vuelto, para mí, un indicador de que al menos escribir “A la Marisol le gusta el pipe” o “Estás pendiente, 1000ton” SÍ podemos. O sea que, tan mulas así que se diga mulas, mulas, no somos. Pela si mezclamos mayúsculas con minúsculas, letra de molde con letra de carta, la onda es que “Tono guas jir, 6 de oct. de 2005” quede grabado en alguna paré o muro visible de las Ruinas de Zaculeu o de los baños de Xocomil, por ejemplo. Pela si sólo llegamos a tercero primaria, si ni siquiera en la U nos dimos cuenta de que el abecedario tiene un vergazo de letras y de que cada tiene su uso, si la Ortografía (aunque nos duela a algunos, ¿verdá vos JJ?) nos la pasamos por el culo, la onda es que “A la Concha le boló güevo el henano” sea leído y asimilado por todo aquél que se monte a una Primorosa (ruta Antigua-Guate/Guate-Antigua) y se aplaste en el penúltimo asiento de la izquierda. Pela si lo hacemos con un marcador permanente, con un esprai de ésos que tienen una chibolita adentro, con una choca, llave, cortaúñas, navaja, chaye o cualquier otro objeto punzocortante (tranquilo, Nuestro Diario), la onda es que “Otto y Colom, ladrones de profesión” sea visto por el mayor número de peatones posible debajo de uno de esos puentes que atraviesan la Aguilar Batres.

En los cagaderos de los restaurantes, bares, discos, chupaderos, cantinas y escuelas abunda la expresión escrita. Parece ser que mientras hacemos nuestras necesidades nos da por “intervenir la propiedá ajena” con estupideces del tipo de “Me gusta mamarla y que me la metan, llamame al 5867466, soy Pedro” (celular y nombre del ex de nuestra traida) o “Pilar puta frígida calientagüevos” (si es el baño de hombres, ¿cuándo repisados se va a enterar la reinita de que la odiamos por no habernos soltado nada?). En las burras (sillones, respaldos, partes de atrás de los respaldos y en la pura hojalata) la cosa es igual. Falsos profetas viajeros y títeres al servicio de Pastores Rurales Agarra-mulas han encontrado en el transporte público su modus-operandi para enparanoiar más a la mara con “Hermano, alejate del mal, el fin está serca, el Mesías bendrá en el año 2000 y se enzañará contra todo aquel que peque” (ese año el único que llegó a Mulamala fue el señor Don Alfonso Portillo, AKA Anticristo Zacapastar, entenado del señor Don Ríos Montt, AKA Efranicidios Belcebú III) y citas bíblicas sacadas del Apocalipsis y de las partes más fatalistas del Nuevo Testamento. Es más, si lo de garabatiar dos tres letras no se nos dá muy bien, está el dibujo. Y ahí nos topamos con pipiriches con seis pelos en los güevos, pupusas abiertas con seis pelos alrededor, cutetes abiertos con cerotíos cayendo al vacío, chiches con pezones gigantescos, caras de demonios y pobres imitaciones de algún político culero o de alguien conocido, manos con el dedo medio erecto o con la símbolo del rocanrrol (meñique e índice levantados, anular y medio unidos o a la altura del pulgar, bajados), etcétera.

En fin, Mulamala esta plagada de palabras. ¿Analfabetas? Nel, pastel. Si me oyera el Fabián me diría: Vos, Rex, pero eso de rayar paredes y la gran puta, no sólo se hace aquí, sino en todo el mundo. Lo que Fabián debería saber es que a mí el resto del mundo me pela el nabo. Hablo de Mulamala porque soy mulamalteco y mi ombligo está enterrado en el sitio de alguna casa estilo campechano de Jocotenalgas (¡cómo me gusta que me den la razón!) o el patio de Doña Greis, la comadrona designada de la famili. Lástima, eso sí, que los que saben escribir y tienen títulos y leen y se codean con la élite intelectual y escriben sus libros y se autopublican y viajan por ahí y acaparan las columnas culturales de los periodicuchos y hacen actos para endiosarse y frecuentan exposiciones y presentaciones de libros y pagan para que sus nombres suenen siempre y creen saber de todo y se autodenominan “generación I” (¿de Ijos de puta?) y también pintan, perfomancean y actúan, y creen ser el futuro de nuestro país, escriban MIERDA. El título de este post no es para los incultos y vulgares que rayamos la mesa del Restaurante Panchoy o las bancas de la Iglesia de la Mercé; no, es para ELLOS. Porque lo que a Rex concierne, el muy maldito prefiere leer “Proibido aser orines aqui multa 25 quesales” detrás de una caseta de la Oransh que algún panfleto escrito por los susodichos antes mencionados. Así de claro y pelado.

Foto cortesía de Alexis Cuentacuentos.
Para la mara engasada:
La urbe habla.

29 ago 2007

¡QUÉ DOLOR DE GÜEVOS, REX!


…que después de haber estado ahorrando como macho durante un vergo de tiempo (adiós chelas, cigarritos, barras shous, atol y tostaditas en SanFe/San Lucas, afterparis donde Chus, “alegres excursiones a Monterrico”, etc.) para comprarte un tu celular de a mil quinientos tuquis, venga un hijoeputa, caco de mierda, te ponga un filero en la espalda y, "sin mediar palabra" te lo güevee al tercer día de andarlo chileriando
...[Respuesta de Rex ante la situación: ¿Quién pisados te manda a andar de caquerito en pleno Trébol, pues? ¡Mula más cerote! ¡La próxima vez ojalá te den una tu buena teleguiada!]
…que después de haber estado casaquiándote a tu traida durante meses y meses para que te suelte algo, por fin acepte, te la llevés a un hotelito no muy cariñoso (porque tampoco es Miss Jocotes), te encaramés al ayotal y quince días después resulte que “la niña salió con su domingo siete”, o sea, que pegaste centro y lo pior, ¡que el chilpayate ni siquiera es tuyo, porque cuando te llegó el norte, tu traida ya estaba de dos meses y medio!...
...[Respuesta de Rex ante la situación: ¡Sólo vos sos! ¿No viste lo que pasó al atol del Fredi con la puta de tu prima, pues? ¡Bien quieta! Pero a güevos, con esa cara de mula que te andás echando, ni modo...]
…que después de llevar dos años de mamón con tu jefe (tomándole la palabra al viejo jiotoso ése, con más panza que un hipopótamo y aliento a taltuza; cuidándole el carro, invitándolo a hartar, etc.) para que te reubique en el chance (aumento de sueldo y horario más flexible incluidos), aparezca de la nada otro cerote a lavarle el coco y lo paren reubicando a él, cuando sólo lleva un par de meses en la enpresa, supongamos…
...[Respuesta de Rex ante la situación: ¿Y te quedaste así, todo mula, calladote? ¡Verga hay quir a darle a ese hijueputa! ¡Vos mandás, viejo! Si querés le digo a Zope que lo atalaye; aquél por un chen le quiebra el culo hasta sus cuates…]
…que después de diez espléndidos años de matrimonio, más de alegrías que de penas, a tu mújer se le ocurra comprarse una su mascotita, digamos un su gatito o un su chucho para que le haga compañía [ahora que los patojos pisados sólo piensan en andar callejiando o zampados en el internet, y vos en viajes de chance (sí, a güevos)] y resulte mandándote a la mierda porque “no la llenás emocionalmente como lo hace Terry, Copito de Nieve o Nerón”…
...[Respuesta de Rex ante tal situación: ¡Ni que fuera tanque de carro pa’ llenarla! ¡Una su boa o una su tarántula le 'bieras regalado! ¡A ver si aunque sea por accidente se iba a caldo de una mordida la hijaputa!]
…que después de haber chambiado como mula y haber convencido a tu viejo para que te hicera el ajustón y irte a sacar (¡por fin!) un tu carrito de agencia, aparezca el típico cuate suela con la casaca de “no sias mierda, Lipe, yo te lo cuido, honbre; prestámelo, voy y vengo ese mismo día, ¡por Dios!”, caigás de mula, se lo des y su hermano te llame el sábado para decirte “vos, disculpá, viejo, mi broder tuvo un pequeño percance con tu bocho, fijate, pero no hay clavo, ahí entre todos pagamos el putazo, ¿oíste?”, cuando en realidá tu carro quedó inservible o simplemente se lo güeviaron
...[Respuesta de Rex ante tal situación: ¡Cómo sos de mula, Lipe! ¿Cómo putas se te ocurre prestarle tus mierdas al Cristian? ¡No mirás que tu casero ni un automático puede manejar, pues! Pero como quería llevarse a la Mirna al Lover, vino y te agarró de maje…]
…que por llevártela de Defensor del Pueblo (y de los Derechos de la Población Alcohólica, por no decir “Círculo de Amistades”, o simplemente “Aqueos”), intentés “dialogar” con el tira maldito que le acaba de arrebatar de las manos una tánica de venadril a un tu cuate y la está vaciando en la grama como diciéndole “me pelás la verga vos y tu guaro, aquí nadie chupa porque YO lo digo”, acabés entanbado junto con el brinconazo de tu cuate y pasés todo el fin de semana con el culo en la mano (no vaya a ser que a alguien se le ocurra chiquitiarte) porque además el juez hijoeputa que tiene que aprobar tu salida anda en plena peregrinación a Esquipulas y regresa hastal domingo…
...[Respuesta de Rex ante tal situación: Sólo a un mula como vos y a los tarados con los que andás se les ocurre chupar enfrente de la Policía una noche en la que por culpa 60 escorias fugados del bote NO había derechos constitucionales. ¿Qué putas querías?, ¿que les dieran la Orden del Quetzal?...]
…que por no haber sido un hijo ejemplar (eterno repitente en Primaria y Básicos, retranquero en Diversificado, doce expulsiones, cinco primeros semestres en cinco diferentes carreras universitarias, descubrimientos in fraganti de uso de tábaco, mota y cuto desde los once años, cuatro correccionales por posesión y distribución de porno casero, perversión de quinceañeras, masturbación colectiva en lugares públicos e intrusión en terrenos privados pa’ güeviar frutas y legumbres, etc.) a tus tatas ahora se les ocurra excluirte en la repartición de una jugosísima y cuantiosa herencia, sustituyéndote a vos, sangre de su sangre, por el mierda de tu cuñado, mariachi de tu hermana, sólo porque va a misa los domingos y se acaba de meter a esa mierda de Hombres de Negocios
...[Respuesta de Rex ante tal situación: ¡Bueno estuvo, por llevártelas de muy grueso! Muchas veces, los viejos son como Dios, vos: perdonan, pero no olvidan. Yo que vos, me enpelotaba y me amarraba a un naranjal a hacer güelga de hambre o, con tal de que me dieran aunque sea un mi pedacito de terreno en Parramos, me metería al seminario o una onda así, para que vieran que ahora soy hombre nuevo…]
…que después de seis años de noviazgo y de estar preparando la boda de los sueños de tu futura esposa (la Sra. Del Hoyo, supongamos), que incluye anuncio de media página en Sociales de Prensa Libre, misa en las ruinas del Convento de Sor Dera, purrún en Motel-Casa Santo Dominio (para 300 caras de mi güevo, con Lalo y sus descalzos tocando lo más chic de su repertorio), viajecín Pérez a Bali (20 días, 20 noches, full paquete, risorts 5 estreias, alquiler de tres niños: guía, traductor y cholero, etc.), tres días antes salga la señorita con que mejor ya nel, que no se siente preparada para dar ese gran paso y que lo que rialmente quiere en la vida es… ¡irse de voluntaria al Congo! ¡Con… Anita… su, este... ejem… ¿pareja?!
...[Respuesta de Rex ante tal situación: Aunque a mí se me hace que te sacaste esa casaca de las telenovelas huecas que miran nuestras queridas amas de casas (frígidas y alcahuetas, la mayoría), te la voa creer, con tal de que le ‘bieras dicho a la pisada que cuando la Anita se diera cuenta de los negritos que hay en Congo-Bongo-Condongo-No-Me-Pongo, no iba a poder resistirse ante tales “envergaduras” (como te pasó a vos aquea vez en Livinston, no digás que no) y que, antes de salir, se hiciera una su pruebita de sidol, porque las últimas veinte veces que fuiste a La Línea, se te olvidaron los Scudo Retardantes y que eso sí, condones dia tres cincuenta o de un puto Puesto de Salú JAMÁS aceptarías usar, ya que Junior es propenso a las alergias…]
…que luego de pasar toda la santa noche dándole duro a (♫ …que bello cuando me amas así y muerdes cada parte de mí... ♪ …que bellos son tus celos de hombre, que sientes cada vez que… ♫) ¡La gran diosa puta! ¿Y ahora quién pisaos me llama al celular? A ver, a ver… mmm, identidá desconocida…

YO: (Con voz de culito) “Sauna Manoelión”, le atiende Yesenia, ¿en qué podemos ayudarle?
ÉL: Ehhh… Disculpe… ¿con Rex por favor? ¿No es éste el número de…
YO: Aquí nadie se llama así caballero. A menos que a Maicol o a Richmon les digan apodos de dinosaurios, pero…
ÉL: No, disculpe… marqué mal, seguro…

…que cabal el día de tu cumpleaños (cinco días antes de Navidá), tus abuelos te manden de los USA una tu chumpota de ésas enguatadas, con capuchón y toda la onda, y que vos (♫ …que bello cuando me amas así y muerdes cada parte de mí... ♪ …que bellos son tus celos de hombre, que sientes cada vez que… ♫) ¡Necios los mierdas! Otra vez, identidá desconocida…

YO: (Con voz de grencho) “Iglesia de lous Santous de lous Ultimous Díass”, Yehová es contigou, estoy John, ¿me dices?
ÉL: ¡Vos hijuelagranputaaaaaa! ¡Soy Liandro, mierda!
YO: Ah, Liandro (un mi primo), ¿qué ondas?, ¿qué te contás de bueno?
ÉL: (Maliado) ¡Que me contás de bueno los pelos! ¡Testoy llamando desde hace un rato, cerote!
YO: (Haciéndome la bestia) ¿Ah? ‘Mé mierda, si hasta orita que entra una llamada…
ÉL: Le dije a Tono que te llamara y dice que le contestó una chava… ¡y es tu número!
YO: Ese hijueputa no llamó, te lo juro. Pero, a ver, ¿por qué tanta mierda? ¡Ya ni cagar tranquilo puedo!
ÉL: ¡Lestán dando verga a tu hermano, ceroteee!
YO: ¡Hijueputa…!
(tuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu)

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Ilustración cortesía de Guguel Imágenes.