13 de jul. de 2010

LLEGAMOS A 100, MUCHÁ. YA ESTAMOS VIEJOS, PIOR QUE LOS CAMINOS


Sí, muchá. Coincidentemente llegamos a 100 entradas en el Muladar, así como que si nada, en menos de lo que canta un gallo. Agradezco de corazón a todas y todos los pisados que desde Mayo del 2006 hasta la fecha han estado al pendiente de todas estas muladas: leyéndolas, disfrutándolas, comentándolas, etc. Hoy, cuando todo debería ser algarabía y festejo en el Muladar, quiero compartir con ustedes un poema-narración en honor a uno de mis más queridos y recordados broders, recientemente fallecido: el Rudy, el Rudy Valle, el Rudy Coche, como le decían algunos de cariño. (Aquél se inventaba un vergo de nombres de personajes que han aparecido aquí a lo largo de las 100 entradas: Richi, Yensi, Tolo, Yerri, Güelinton, etc.; aparte de eso, me acuerdo que una vez, chingando, me dijo: ¿y por qué no te escribís una tu epopeya, pues?) Esto no es un epopeya, pero hagamos de cuenta que es un resumen de una epopeya (que no es la esposa de Popeye, no sian brutos). Un pequeño, entonces, homenaje no al Muladar, sino a él y a los que lo conocimos, por los grandes momentos vividos, por la amistá y el cariño. Dispénseme que la entrada 100 no sea la que muchos a lo mejor esperaban, pero no hace falta que le pongan coco si no quieren; es más, no hace falta ni que la lean. "Cuando pase el temblor", como diría la rola de Soda, Rex volverá al ataque, así que aguántenmela un cachito. Si quieren. Si no, ya saben dónde está el inodoro para irse a nadar un poco en estilo catarata y remolino.

LA BALADA DE LOS PERROS CALLEJEROS EN LAS ENTRAÑAS DE UN LUGAR LLAMADO JOCOTESBURGO (Y ALEDAÑOS)
una tarde de 1984
mi mamá, doña Mariíta, abrió el portón de la casa
una señora bajita entró
con un patojito agarrado de la mano
yo estaba en el llano
con mi pelota de plástico y mi cachucha roja
—se llama como vos, me dijo mi mamá
—también va ir a la escuela, fijate
es nuestro ahijado

y entonces jugué con él en el llano
ese patojito cejudo y morenito
jugamos pelota en el llano, tiritos
mientras mi mamá y su mamá
se tomaban un vaso de fresco en el corredor y platicaban
se llamaba como yo, mi tocayo
y no sabíamos jugar fut, pero jugamos

de ahí nos vimos en la escuela
en la Rafael Rosales, muy cerca de la iglesia
pero sólo hasta segundo primaria
porque de ahí me inscribieron en la Antigua
en la Mariano Navarrete, donde no había niñas
sólo varoncitos, y estaba un poco más allá del Pensativo
y donde me volví a encontrar con Alejandro
otro patojito que vivía en Los Llanos
y que había conocido en parvulitos

y resultó que nos hicimos cuates, los tres
con otros patojitos también, de Los Llanos
y de Jocotenango, callejeros todos
con nuestras cicles, en la Plazuela
en el sitio de mi casa, en las vecindades
chingando la pita en la feria del 15 de Agosto
jugando guerritas con naranjas, en el sitio
o jugando Galaga en las maquinitas...
en ese tiempo había una mara, Los Pulpos
y les teníamos miedo, y teníamos miedo
de que nos hicieran algo, Tuco, Lipe, Rigo
de que nos tiraran a la pila

de primero a tercero básico
estuvimos los tres en el INVAL
que de ahí se llamó INEBE
a un par de calles de la iglesia del Calvario
Rudy y yo en la Sección B y Alejandro en la A
a veces nos íbamos en burra
a veces nos íbamos en cicle, por los callejones
temprano, tipo 6 y media de la mañana

como Rudy y yo estábamos en la misma sección
chingamos la pita juntos, con otros patojos
el Morán, por ejemplo, con el que una vez nos expulsaron
teníamos doce o trece años
y yo casi nunca llevaba refa
y a Rudy le ponían siempre como tres panes
con huevo, con salchicha, con frijoles, con aguacate
y nos íbamos detrás del edificio de Artes Industriales
y aquél me decía —aquí nadie nos chinga
ni nos pide— y veíamos los árboles detrás de la malla
y platicábamos, nuestras ondas, nuestras muladas
y el trato era que yo comprara los Chatos
y él me daba de sus panes, y así, durante tres años

por las tardes íbamos a la Mecanografía Lee
los tres, con Alejandro, y nos gustaba una que se llamaba Silvana
y al salir, nos quedábamos jugando cincos
en el callejoncito en donde estaba la casa de Rudy, detrás de la Muni
y empezamos a jugar básquet, y empezamos a oír música
Michael Jackson, Milli Vanilli, Ace of Base
y a echarnos nuestros primeros cigarritos, a escondidas
y Rudy ponía su aparato de sonido
y llegó el rock y oíamos Caifanes, Héroes de Silencio
Radio Viejo, Bohemia, Ricardo Andrade y también
Metallica, Guns n’ Roses, Iron Maiden, a todo volumen
y hacíamos coreografías, como que fuéramos roqueros
con las escobas de la mamá de Rudy: doña Fulvia
Orion, Afraid To Shoot Strangers, Master of Puppets, So Fine
y los domingos nos íbamos al Jazz Gruta
a echarnos las chelas con el Otto, sí, los domingos
o si no, nos íbamos a zampar al billar de Kramer
con más mara: Piocha, Quincho, Mico, el Negro, el Gordo
los Minches, Shara, Yorch, Chirís, Arias, el Pigüe, Braun
Tavo, Cutío, Huevo, Chispas y algún que otro arrejuntado
a Rudy le llegaban los animales, imitaba cómo hacían
yata nii, les decía a los gatos y a los chuchos, los agarraba del pellejo
y los zangoloteaba, le daban nervios, pero era cariño
y le enculaban las licas de Van Damme
las de Steven Seagal, las de Ninja Americano
y nosotros lo molestábamos y nos burlábamos
porque se la llevaba de karateca
y andaba tirando patadas todo el día
una noche, para su cumpleaños, lo fuimos a buscar
abrió la puerta y nos tiró una patada, chingando
y se cayó de culo y se rompió su pantalón nuevo
mientras un patojo que vivía a la vuelta
vecino suyo, le quemaba una su ametralladora

de ahí nos estuvimos juntando en Los Llanos
a la vuelta de la casa de Alejandro
junto con otro puño de patojos pisados
Los COPS, nos auto-definimos, y sin hacer nada del otro mundo
los caqueritos de la Antigua nos hicimos/hicieron gruesos...
llegábamos con Rudy casi siempre juntos
aquél con su eterna chumpa de cuero
sus pantalones de lona apretados y sus botas John Deere
y de ahí nos regresamos juntos, haciéndonos compañía
aquél cruzaba por la calle que da a donde Don Clemente
y a veces me acompañaba hasta la Plazuela

en diversificado cada quien jaló por su lado
yo seguí en el INVAL, Alejandro se fue a la capirucha
y Rudy a Chimal, pero seguimos juntándonos
como siempre, cuates, amigos, hermanos
y aparecieron las primeras borracheras
las eternas chingaderas y las platicaderas
todo lo que nos hacía sentirnos bien, juntos
y los sábados nos íbamos a jugar básquet
y por las noches nos juntábamos en la Plazuela
y de ahí trasnochábamos sentados en la banqueta
de la calle de mi casa, saludábamos a mi viejo
cuando llegaba del chance, en su moto
y hablábamos de ir a la U, de ver qué putas hacíamos
con nuestra vida, con nuestros sueños

a veces yo no tenía ni para una mi agua
y Rudy no sólo me invitaba al agua sino que a lo que quisiera
—pedí, cerote —me decía en la tienda
era así, un desprendido, un compadre servicial, considerado
aquél se hizo traido de una chava, Rocío
y yo de la prima de ella, Nancy, de la Antigua
una vez, para el casorio de un familiar de ellas
yo no tenía ropa decente y Rudy me regaló una camisa
una camisa negra, que había comprado en una paca
y me dijo que me quedaba chilera y que me la regalaba
y fui con la camisa a la fiesta, echando chile
y mi chava me dijo que qué guapo iba

a Rudy le gustaba hacer pesas
a veces salía a correr, le gustaba subir al cerro
andar chingando en su montañesa, amarilla y verde
desde chavo decía que quería comprarse un su carrito
poner un taller mecánico, trabajar
hacerle huevos a sus viejos, tener sus chivas propias
y lo hizo, entramos juntos a la U
nos íbamos juntos en la burra de las 5 y media
pero por el chance, ya no siguió, se le hacía difícil
quería ser Ingeniero Mecánico, pero se quedó chambeando
de instructor de mecánica en donde se había graduado
era un cabronazo, con los motores, el Rudy

y se compró su carrito
y lo tenía ahí para lo que hiciera falta
para llevarnos a ver a un par de chavitas a Ciudad Vieja
en fin, para carrocearnos
y le gustaban las ondas militares
los aviones, las pistolas
nunca se ahuevaba, para los vergazos
y me defendía, y nos defendía
siempre haciéndole huevos a la mara
teníamos 19 años ya
y éramos inseparables
tanto, que como no teníamos celulares
aquél compró un par de walkies talkies
y casaquiamos desde nuestras chantes
las veces que nos daba güeva
salir a la calle

Rudy grabó un lado de un cassette de 90
con una sola rola: Espuma de Venus
de los Héroes, y la ponía en el carro
y se ponía sus lentes y recostaba el codo
en la ventana del carro y aceleraba
y me decía que le gustaría ir así
manejando como en las licas
en alguna autopista, con bruma gris
y árboles frondosos a los lados
yo sacaba mis Rubios rojos y le daba uno
para completar la escena, su escena
—¿no tenés mentolados? —me decía

buscando mejores horizontes
y siempre con ese deseo de superarse
Rudy agarró camino para el Norte
a probar suerte, de mojado, dos veces
vivió donde Charito, su hermana
y trabajó con su cuñado, pintando casas
pero según me contó, se lo llevó la chingada
no sólo para llegar sino para estar allá
sin papeles, sin amigos, semi-escondido
para que no lo deportaran

Rudy era experto en churrascos
se desmandaba por comprar la carne
y todas la ondas… y servirnos
los viernes o los sabaditos salía cevichito
le gustaba chupar fino: cubitas bien preparadas
güsquito o algo así, chela no tanto
le gustaba contarle a la mara la respuesta
que le dio mi mamá una vez que fue a buscarme
y yo estaba bien pisado de la goma
—está durmiendo, fíjese Rudy —le dijo ella
—es que anoche vino algo indispuesto.
lo contaba y se cagaba de la risa
—¡ja, indispuesto! —decía

más adelante, nos alegramos por él
cuando Ángel Gabriel vino al mundo, su nene
entonces nos dimos cuenta de que ya estábamos viejos
y de que había que agarrar formalidad
y todas esas ondas a las que nos tienen acostumbrados
en nuestras familias guatemaltecas
aquél con sus chance de mecánico
Alejandro con sus chances de Ingeniero Civil
y yo, el menos trabajador, con mis libros
mi rebeldía, mi bohemia y mis palabras
ya no nos veíamos como antes
de vez en cuando lo encontrábamos echándose
una su tortilla con carne donde Pancho
pero seguíamos siendo amigos y hermanos

hace cuatro años, cuando regresé a Guate
para ver si al fin me graduaba de la U
me encontré a Rudy una noche, enfrente de la casa de Piochita
teníamos rato de no vernos, ratales
aquél ya no vivía en Jocotenango
se había ido con su chava a Izabal y no venía muy seguido
me bocinó, parqueó su picop negro
se bajó y nos abrazamos, fuerte, con ganas
yo andaba triste, sabía que mi destino estaba en España
y verlo me alegró muchísimo: el resto de la mara andaba ocupada
y nos pusimos al día, hartando tacos mexicanos
recordando buenos tiempos, pelando a la mara
y luego fuimos donde Blas, a echarnos un par de frías

dos años después regresamos a Guate con mi chava
y una tarde de principios de enero volvimos a juntarnos
Alejandro, él, un primo suyo y este servidor
nos echamos unos litros en un barcito de la Antigua
y pasamos la tarde así: casaqueando, recordando
acabamos en mi casa, cheleando, tranquilamente
y, como dicen por estos lares, contándonos la vida
Alejandro jaló y amanecimos con aquél
como cuando éramos chavos, como si la noche fuera eterna
cuando nos despedimos, nos deseamos lo mejor
como siempre, un buen abrazo, un “cuidate mucho, cerote”

quién nos iba a decir que ese sería nuestro último abrazo
quién nos iba a decir que hace unos días
sonara mi teléfono a las 5 de la mañana
para enterarme, de boca de Alejandro, hecho mierda
que te habían matado, viejo, ¡quién iba a decirlo!
quién nos iba a decir que eso te iba a pasar a vos
morir así, de esa forma, cuando vos no matabas ni a una mosca
cuando vos a veces te pasabas de bueno, de ingenuo

pero, ¿qué se le puede pedir a un país
en donde la vida de la gente no vale nada, papaíto,
donde te quiebran el culo por cien varas,
donde morir así o peor es el pan de cada día?
una nación, un territorio hostil
que parece que no pertenece a la Humanidad
y que existe solo para decirle al mundo:
aquí la vida no vale ni pura verga, ¿estamos?
así es el pedo, ¿no? ni modo, dicen poray
hágale-güevos-tata, hágale-güevos-que-ya’stá-viejo

el sábado, pensando en vos, agarré aquea camisa que me regalaste
y me la puse, fijate, me la puse y me acordé del momento
exacto, cuando te metiste a tu casa y saliste con ella y me la diste
y desde aquí, desde una ciudad que ni a leguas es Jocotenango
brindé a tu salud, hermano, y oí todo el musicón que oíamos
y me envergué sólo, loqueando, desesperado, sin poder hacer otra cosa más
que darte, aquí, aquí mismo, en este espacio tan vulgar
unas últimas palabras y, entre lágrimas, agradecerle a la vida
por haberte conocido y por el simple hecho de que hoy
mucho de lo que soy, se lo debo a lo que vivimos juntos, viejo

para no cansarte, ¡descansá en paz, rey… y ahí nos chocamos!

Foto © Archivo personal: Alejandro Gálvez, Rudy Valle y Rafael Romero.

27 comentarios:

Prado dijo...

Lo hermoso es el único regalo. Conocí a Rudy por vos, ahora. Un abrazo.

latigo dijo...

Secundo la opinión de Prado....

Me relajaste la tarde.... Un completo viaje por el tiempo mi buen Rafa.....

rafael romero dijo...

Rex aprecia cantidad el detalle de ambos. Julio y Látigo. Un abrazo muchá.

Angel dijo...

Vos, el Rudy era alguien que si te podía hacer un favor te lo hacía.
Siguiendo recordando, yo me empece a juntar con ustedes cuanto tenía 16 años, por el Brown que me los presentó. Cuando tenía 18 años agarré el carro de mi hermano sin permiso y me fui a Dueñas a ver un culito y viniendo de regreso se me safó la llanta delantera y se me hizo mierda el carro. El Rudy me lo arregló al día siguiente y me cobró Q35.
Yo nunca tuve la oportunidad de devolverle ese favor, él nunca se lo esperó tampoco. Así era aquel.
Yo aún no se como sucedió, por lo que Rex cuenta lo mataron. La semana pasada también mataron a otro amigo mío, esto es duro muchá, insoportable.

@rNoLd dijo...

somos muchos los llamdos y pocos los elegidos,dicen por alli,es triste y doloroso cuando una parte de tu cuerpo se apaga,son tantas cosas que se pueden decir de DON RUDY como yo lo llamaba,que podria pasar dias y dias hablando,creo que este tipo de personas solo las tenemos en en nuestro jocotes,uno mas que nos deja,basta ya de tanta violencia.

Mauricio González dijo...

Nunca había opinado algo aquí pero dejame decirte viejo que me sacaste un par de lágrimas, no te conozco ni a vos ni a tus cuates, pero la amistad si la conozco y a pesar te todo, tenes los buenos momentos presentes. Me llegás.

Asi es la mierda aqui, desgraciadamente. Fuerza compadre!!!

rafael romero dijo...

Ángel, Arnold, qué alegre verlos por acá, muchá, y buena onda por sus palabras sobre Rudy. La violencia es inevitable, y duele.

Mauricio, la amistad es lo que al final de cuentas, cuenta. Gracias por tu comentario y bienvenido.

¡Saludos y un abrazo!

espyder dijo...

Felicidades por el número cien.

Respecto a lo de tu amigo, pues que pena, no cabe duda que realmente fue un brother para vos, como para dedicarle un post, en el que por cierto, me encantó el poema-narración, muy guatemalteco, me recordó mis tiempos mozos de güiro-adolescente con los cuates (muchos, ya no viven cerca y otros tampoco están mas), las aventuras por las legendarias calles de la zona 1 y anécdotas varias.

saludos y que "Mula que es uno" cumpla cien más, como le dirían a Tío Chema Orellana. (con todo respeto)

Pirata Cojo dijo...

Lindas vivencias mano, ojalá que quienes se van antes nos tengan un lugarcito en el otro lado.

Angel dijo...

Buena onda Rex, yo siempre he estado por aquí, me he cagado de la risa con cada uno de los 99 posts anteriores y he llorado con este número 100. Aunque no comente, siempre seguiré siendo fan de Mula que es uno...

Silvia dijo...

Su Excelencia

Usted con sus recuerdos viajó a Guatemala, a la Antigua, a Jocotenango, a su casa, a la casa de su amigo. Viajó en el tiempo, a esos momentos que llenan el post.

Yo hice mi viaje también, a mis lugares, a mis momentos.

Ahora le encuentro sentido a aquello que dicen que aunque el cuerpo se acabe, las personas viven gracias al recuerdo.
Con este "Resumen de Epopeya" ha hecho inmortal a Don Rudy.

¿Sabe que con muchos de los 99 post anteriores me hizo llorar de la risa?
Con este #100, me ha hecho llorar, y no de la risa. Lloré por la nostalgia.

Que esté muy bien.

Carlos dijo...

Mano, desde hace un tiempo lo leo, nunca he comentado. Con este post me identifiqué bastante, por todo y cuanto dijiste, por las fregaderas, por los lugares... en fin, me llené de nostalgia. Algún día nos va a tocar a nosotros ¿cómo? ¿cuándo? saber, esperemos que ese día nuestro país vaya por un mejor camino.

Saludos!!

PD en algún lugar, alguna vez vi/leí/escuché "el poder de uno es hacer algo, cualquier cosa". Que sea para bien

rafael romero dijo...

Espyder, Pirata, Ángel, Silvia, Carlos...: gracias muchá, por compartir sus palabras, por sus reacciones. No cabe duda que este espacio y las muladas de aquí no serían lo que son sin uds. El post 100 es un caso especial, y les agradezco el detalle de venir y expresarse al respecto.

un abrazo!

ESTUARDO dijo...

Rex, siento muchisimo lo de tu cuate, se que en situaciones como estas es muy dificil saber que decir, por eso lo unico que te voy a decir es que gracias por haberme enseñado sobre la amistad verdadera, se ve que vos y Rudy eran como hermanos, y que mal que en guate pase cosas como esta mano, un abrazo, cuidate mucho.

el chano dijo...

hoy otra vez lloro al recordar todos esos momentos que compartimos con "brascom". que descanse en paz

ChataOi dijo...

Yo no conocí al Rudy vos Rex pero este post me llegó al corazón. Todavía no puedo entender como un país tan lindo, se esta convirtiendo en semejante infierno. No sé lo que es perder a un amigo-hermano de manera violenta, sin causa aparente, sin razón......pero brother, aquí estoy también para hecharte porras. Saludos por el Rudy, por este post número 100, por esta Mulamama que vivimos y soñamos y por nosotros.....ya estamos viejos...qué pisados!

perro.iluso dijo...

Jajaja la mara de los Pulpos y el INVAL que es INEBE jajaja.

un salud manin

Enrique Lopez dijo...

Bueno, en primer lugar... "Mi mas sincero pesame" no solo a vos sino a tus cuates que conocieron al finado. Pero tambien para las familias de aquellas victimas de la violencia en nuestra patria. Lastima que no solo se nos muere gente de enfermadades curables, sino para mas joder, nos arrebatan a nuestra gente, la violencia.

Seamos honestos demos un buen ejemplo y solo asi lograremos cambiar nuestra patria. "Vamos patria a caminar, Yo te acompaño!"

Luis AlfonsoTansu dijo...

por un momento te iba a hacer caso y no lo leía, pero lo hice, y tengo un nudo en la garganta, una alegría y una tristeza, alegría por los buenos amigos, tristeza por la estupidez humana; te los quita... y salud por un buen amigo, salud por Rudy, salud por vos, saludo por el muladar, salud por un buen amigo!!

rafael romero dijo...

'Chas gracias por sus comentarios, por sus palabras, jóvenes. Rex les agradece que anden por aquí, en este Muladar que es de todos/as!

Un abrazo!

Johan Bush Walls dijo...

Salú por los 100 maestro Rex.

Y salú por su cuate el Rudy, se siente su pesar y lo transmite.

Salú pue.

Alecksya dijo...

Q.E.P.D.

Saludos

Anónimo dijo...

mira vos yo es la primera ves que uso esta mierda de interntet ,pero siento mucho lo de tu amigo porque uno cuando es guiro siempre tiene los amigos de averas , y es lamentable como se vive en guatemala por tanta puta inseguridad,yo por asares del destino emigre a los eeuu y vivo aqui desde ace 16 anos pero no me olvido de mi tierra . bye. como dijo el gringo...

Alberto Ruiz dijo...

Mi sentido pesame, es la primera vez que me meto a este blog porque lo vi en el facebook y aunque no te conozco ni conocí a tus cuates o tal vez si los conozco pero de vista, no pude evitar un par de lágrimas. Esa misma escena que describiste la he tenido yo también no en la Antigua o Jocotenango sino en mi colonia, las escenas bien parecidas y de solo pensar que eso le pase a uno de los cuates es bastante duro. Cabal, asi de duro cuando la mara agarra sus propios caminos pero no deja de ser la misma de siempre y se añoran todos esos momentos donde quiera que uno esté, allí donde uno dejó la infancia, las experiencias, las chingaderas, la familia y todo lo demás...

Sonya1602 dijo...

me partio el corazon y me lleno de lagrimas esta su nota!
no lo conozco a usted, ni a sus amigos...pero si me puedo identificar con usted en un nivel que ni yo puedo explicar. Se lo que es la amistad y la magnitud de esta en la vida de las personas.
QDEP su amigo...
Usted perdio un amigo, pero gano un angel!

Sergio López dijo...

En definitiva una lamentable perdida, lo leí por segunda vez y pues de nuevo me impacto, es muy triste perder a seres queridos, sin embargo tenerlos en nuestro recuerdo es mantenerlos vivos; que viva la amistad, de alguna forma al pasar de nuestros años, todo cambia, me hiciste repasar mis 33 años de vida, y los cuates que se han quedado en el camino y o van por otros rumbos, y pues perdon por escribir muladas... saludos maestro, un abrazo y un apreton de manos

Michel dijo...

Excelente homenaje. Un abrazo, Rafa.