
Hoy no voa escribir el pijazal de babosadas que acostumbro a escribir, muchá; tampoco tengo ganas de echarle mierda a nadie ni a criticar nada de nada; no voa a sacar a luz mis trabes personales ni mis rollos para que ustedes se sientan comprometidos a leerlos y a comentarlos… nel, la onda es que me toca irme otra vez de Mulamala y quería despedirme de los mulamaltecos (lectores o no) que, de alguna o de otra forma, son parte de la “cuestionable” existencia de este su Mula Mayor que, aunque tenga cara de bravo y siempre ande chingando, como si nada, buscando cuanta puta forma de escapismo exista para evitar pucheros, suspiros profundos, lágrimas extra-salinas y alaridos debajo de la almuada, no es de palo y siente, al igual que un chucho y un mata de apazote, pongámole. Me llevo en la sangre todo este guaro compartido, los cagues de risa, las chingaderas, los cagadales, las sacadas de madre, las indiadas, la cumbia y el bailongo, las tortillas con sal y chirmolito, los chiltepitos, los jocotes de corona, el cevichito, las micheladas, los nísperos y un talegazal de cosas más que, si las escribo todas, no acabo nunca, se los juro. Me llevo la amistá y el cariño de mis quinientos mil cuates, compinches, compadres, broders, carnales y demás jauría tan variopinta como subversiva. Me llevo, especialmente, a mis sacrosantos tatas y a mi cuantiosa y familia que, quizás sin merecerlo, siempre me han hecho la pala… (aquí, si me disculpan, me voa sonar los mocos, porque cuando pienso en mi mamá y en sus infinitas atenciones, no aguanto y chillo)… Ya, gracias.
Ayer, un mi primo, el Ramón, se despidió de mí como mejor lo saber hacer: demostrándole a la general sus dotes de orador y de amenizador de eventos diplomáticos… He aquí parte de lo que tuvo a bien recitar:
Gracias Guatemala, gracias Xinabajul primera división. Gracias San Miguel Dueñas. Gracias Villa Canales. Gracias Redentor que nos distes un héroe nacional no dignificado que este día tenemos a bien dicirle un pequeño homenaje escrito con letras de oro y pontificios naturales, retroactivos y demás organizaciones sindicales. Cómo olvidar aquella tarde similar a los bellos celajes mazatecos, cuando con esmero recitabas poemas alegóricos a tus efímeros hijos de EUA que suspiraban gimiendo y llorando en este valle de Panchoy. Y cabe recordar los cuatro traslados de la capital del Reyno de Guatemala. Pero más sin embargo, ésta no es una despedida pero sí un adiós, ¡hasta nunca!, prócer de la Independencia, que la Historia juzgue tus actos. Ojalá que un día recordés momentos proancestrales juvelinezcos y demás situaciones adversas que nos llevaron a ser grandes caficultores. Teniendo en cuenta que la Historia no tiene fin. Gracias, como te lo vuelvo a repetir. Damos por terminado este alegrísimo evento culinario patrocinado por “Serviaceites Yenifer” y “Producciones Equinas San Herminio”.
Quería compartirlo con ustedes, es todo. Bueno, andaré desconectao del espacio ciber-virtual un buen tiempo (ojalá no sea tanto), pero nomás me instale y salga de algunos trámites que voa tener que hacer, caigo de nuevo y conmigo las muladas, como siempre, sólo que desde otro centro de operaciones y a lo mejor con un poco más de mala vibra o de humor negro, vamos a ver qué putas pasa. Mientras tanto, echen pija ustedes.
Un beso y un abrazo para Nosostromos, Los Patojos, La Mara Au, alguno que otro Cop jubilado, y a huevos, para los bloggers que tengo el gusto de conocer en vivo y a todo color… ¡Va pues!
REX
Pd. No me voy a los USA, aclaro; ¡creíste dijo Cacarico!
Foto ar-chivo perso-anal.