
El mulamalteco y sus ridículas posturas sacadas de cualquier mediocre reseña escrita por alguna exmodelo con silicona hasta el culo y botox cuartiado para las patas de gallo (tomo y beso) en un catálogo de Vaniti Fer o algo parecido. ¿Lo que hace el pisto, váa muchá? No piensen que lo mío se trata de envidia o resentimiento. La única envidia que reconozco que tengo es con la mara que no chambea y le pela la verga todo. ¿Y resentimiento? Puta, a veces, pero con ondas puramente fisiológicas, como sucede con los huevos después de una ardua faena sexo-genital o de una decepción amorosa. Ahora bien, ¿qué repisados es esa mierda de “Brújula” los sábados en Prensa Libre? Con excepción de los ixtos que salen en las fotos, ¿a quién putas le interesan esas fiestecillas de mierda? ¿Realmente es vital para nuestro desarrollo intengral enterarnos de la vida de los chancles? ¿Qué de entretenido tiene saber que ahí anduvieron la Pili, la Mafer, la Majo y sus cuatas? ¿Por qué pensarán los editores que lo que pasa en la Zona Viva es de interés nacional? Luego aparecen programitas de la jaez de “Punto G”, por ejemplo, en donde creen que llevárselas de papitos o mamitas es todo. No hablemos de cómo conducen el programucho ese, porque obviamente están aventados a la mierda; hablemos de cómo influyen en la ESTÚPIDA juventú de Mulamala. ¡ESO ES LO PISADO!
Sos diagüevo verdá vos Rex, sólo a tirar mierda te dedicás y lo pior es que nos echás la culpa sólo a nosotros, me dijo una vez un tal Veneno. Y en parte, tiene razón: SÓLO A TIRAR MIERDA ME DEDICO. Pero la culpa no la tienen sólo ellos, los YANQUIS también; pero más que la influencia gringa, es la manía pisada que tenemos de imitarlo TODO. Pero puta, hablar de esto me ocuparía un blog entero y talvez medio blog de alguno de ustedes, limitémonos mejor. Como ya se habrán dado cuenta, la cuestión inicial (o más bien el vergazo, pues) tiene que ver con los denominados “fresitas” y su cultura lait y sus frasesitas de mierda y su necesidá de figurar y sus osshh y su inexplicable jananismo fingido y sus pretensiones y sus ínfulas y su rollito de estar “in” y sus anglicismos baratos y sus enormes ganas de NO sentirse de aquí sino de allá (pero a saber de dónde pisados, porque la verdá es que no veo dónde putas puedan encajar). Lo que más enputa es que sirvan de modelo, pues. Porque resulta que quien no es “hijo de papi” (y me refiero a cualquier patojo cerote que ande por ahí sin rumbo definido) se le mete en la ñola la onda fresa y quiere ser cul, pues, y empieza a sangrar a los tatas para ir a chingar a Calúa, y como no le alcanza para comprarse modelitos, le hace güevos con chivas chafas y ahí va el pobre imbécil, feliz de la vida, creído de que la está haciendo, de que por fin está “in” y de que qué diagüevo la onda, pues, o sea…
-¿Masivo váa?
-A la sí, usté, o sea pues...
A los adjetivos y adverbios los niños cul le anteponen un re- para que se oigan más nais. ¿Cómo te la estás pasando, Mariajo? Y la ixta sale con: Pues aquí, mirá, rebien, con una cuata, que estábamos reaburridas y nos vinimos para acá, porque siempre se pone realegre y la gente es reamable y el lugar está rechic, pues… ¡Malhaya sea la hora en la mierda invadió el cerebro de tanto hijo de puta! Y ahora aparece "4 Grados Norte" para que un montonajazal de seudo intelectuales y drogos burgueses se junten a chupar y exhibirse como si anduvieran en Europa. A estas alturas, ustedes se preguntarán que de qué lado estoy, si soy bohemio, muco, jipi, cholo, roquer, nerdo, hueco, puto, chara, chonte, drogo, breic, vago, mongolito, indio, negro, chafa, pusher, etc. No, no, nada eso. YO NO SOY LA PIPIRIPAU. No soy ni chicha ni limonada y tampoco me interesa “pertenecer” a ningún grupo, corriente, tendencia, moda, mara o lo que putas sea. SOY UN HIJUEPUTA: UN INDIVIDUO, SIN CULTURA. Me como las uñas de las manos, pero jamás me corto las de las patas; si tuviera color, mi aliento matutino sería amarío, amarío; me encanta “juzgar” a las mujeres cuando se cambian de ropa; me hacen mal los frijoles parados y el atol de ceniza; que si más levantamos a un par de huecos una noche con un cuate; colecciono botellas de vino y propaganda subversiva; me caen en la verga los ímeils colectivos con presentaciones de poguer poin, cadenas de amigos y chistecitos; camino siempre por la sombra, como si llevara chile en el culo; vivo de la generosidá de mis señores padres y estoy en contra de que el trabajo sea sagrado. Fruta favorita: el haba. Condición física: estable.
¿Habrá alguna categoría para mi persona? Si la hay, no me la digan, porque me pela la verga. Lo único que me resta por decirles es que Dios me libre de las redes de los "mulamaltecos fresas, vainillitas, chantillís esnobs y ron con pasas (xucas)". Ah, y que empezaré a sabotiar los suplementos de “Sociales” de los medios escritos, porque qué asco tanta foto mierda (prefiero mil veces “La Extra” y “Sexo Libre”) y rostros sonrientes; y claro, a la verga también las revistitas cul y guanabis que andan circulando por ahí para tanto pendejo adolescente, ya que, según se me da la puta gana teorizar es esta ocasión, Mulamala simplemente no es ASÍ y tampoco es ESO. ¿Estamos?
Foto cortesía de Yajú.