
Sí, Maicol. Dios te acompañe en este viaje, mano. El último trip. El mero mero. Aquí en el Muladar siempre te mencionamos, fijate. Maicol Yacson. Puta, ¡cómo que no! Saludános a E.T., por vida tuya. Y a Fredi Mercuri. Y a Curt. Y a Miguelito Asturias. Y a todo la marufia que mirés por ahí por donde vayás. Te lo agradezco. Ahora que te fuiste a caldo, la mara se malea y no entiende por qué tanto alboroto por un pisado como vos, que según las malas lenguas, tenía debilidá por los chavitos, era exageradamente hipocrondríaco (bonito palabro) y no le atinaba en qué lado armar su casa de campaña, si en el los pisados o en el de las chavas. Normal, va viejo. La mara sólo quiere ver tu lado oscuro. La mara sólo quiere recalcar que pelabas cables, que eras un trabado, un loco cerote, un mal ejemplo. Normal, va viejo. Normal para un mundo en donde, por lo que vemos, todos son unos santos, todos tienen su parcelita o su lotecito en el cielo. Y vos no, porque te pelaste, porque se te fue la onda, con tu Neverlan y con tu necedá de querer ser un pequinés (por tu nariz, Maicol) y blanco.
Los errores de los demás no cuentan, Maicol. A la par de los tuyos, no cuentan porque se pierden y se esconden entre el vergazo de errores y cagadales de la plebe. Los cagadales de los demás no son nada al lado de los tuyos. Por eso, ¿para qué tanta mierda con tu muerte? ¿Por qué chillar por alguien como vos, que no tuvo infancia, que sufrió las indiadas de su tata? Normal, va viejo. Así somos. Aquí y en Marte, en donde a lo mejor esté E.T., Píter Pan y algún clon de Macoley Colquin. Así mejor que ya no estés, fijate. Yo también quisiera un montón de mierdas que no tengo y pelo cables cuando ando a verga. Y conozco a un vergo de mara que hace exactamente lo mismo. Mara que ya no haya ni qué hacer con su vida. Es la angustia de estos tiempos, Maicol. La humanidá está perdida Maicol y no hay tiempo para apreciar ni mierda. ¿Sabe la mara que fuiste el artista que más pisto regaló para mierdas humanitarias? 220 mil millones de quetzalitos, viejo. Nel, la mara no lo sabe. Porque fuiste un mal ejemplo, un pervertido, un descarriado. Eras una oveja negra que acabó siendo blanca.
Gracias por Güi ar di guorl, Esmuz críminal, Bit it y Yam, Maicol. Gracias por tu música durante aqueos años en los que pegamos el estirón y quisimos imitarte. Calcetines blancos no nos faltaron. Tampoco mocasinas bien lustradas ni guantes blancos, los mismos de cuando salíamos de cucuruchos. Gracias por llenar nuestras tardes con tus rolonas y el vergueo ese que hacías bailando. Gracias por hacernos el culo así con Tríler. Mis hermanas y mis primos nos juntábamos algún fin de semana para los ya míticos "ensayos" y nunca faltabas vos, viejo. Nunca faltabas. ¡Cómo putas! Tenías clavos, viejo, como Rex, como todos. Tenías clavos como todos... COMO TODOS. Pero para la mara no se anda con babosadas y cuando se trata de apedriar, sobran los pretextos. A lo mejor no creen que fueras humano, fijate. A lo mejor creen que eres un alien, como E.T. O una escoria, como Bush o como Chávez. Por eso pela, va Maicol. Por eso pela tirarte mierda. Ahora que no estás, hay que hacerte mierda. Sos sólo un icono más de una cultura absurda y decadente. Sos el revés del sueño americano.
Con unos mis cuates, con mis cuates de la infancia, con lo que representan para mí los mejores años de algo que nunca va a volver a pasar, nos hacíamos tres vergas bailando con tus rolas, cranieando mímicas para salir en la escuela, haciendo ruidos con el hocico para a ver si nos salía algún beat de tus rolas. ¿Patéticos, no Maicol? Más adelante, la mara le empezó a llamar Maicol a sus chirices, fijate. Sí, en la tierra de Juan Caca, Juan Culo y Juan Miados, empezaron a aparecer los Maicols. ¿Curioso, no crees? Da igual, viejo. Así es el mundo. No te lo digo para que te alegrés, porque vos no tenés ese derecho. El Rey Del Pop No. ¡Puaj, a la pero qué banal, qué superficial, qué capitalista! Normal, va viejo. Parece que cuando más no acercamos e intentamos pepenar algo de tolerancia, salen a relucir más las actitudes que dicen todo lo contrario, Maicol. La pre-historia sigue aquí, viejo, no nos preocupemos tanto.
Hoy Rex está de bajón, viejo. Así de claro y pelado. Yo no miro tendencias, las connotaciones me las paso por el culo, para mí no hay blanco ni negro. Yo no me flagelo. Yo no me auto-excluyo bajo ideas y berrinches reinvindicativos. Y me da envidia, fijate. Vos ya estás con E.T. y yo sigo aquí, sin ser nadie, haciéndole güevos, tratando de llevar dignamente una onda que se llama Mulamala. Y mientras más oigo la rola de Jil di guorl, esa donde decís que hay que curar el mundo, hacerlo un mejor lugar, para vos, para mí y para la toda la humanidá, que hay mara muriendo (pienso en mi propia Mulamala, en Oriente Medio, en África) y que si rialmente nos importa la vida, que hagamos de esta mierda de mundo algo mejor, más chillo, fijate. Chillo porque yo no hago ni mierda. Soy Rex y me la pela. Gracias, Maicol. Gracias por dejarme tener 16 años otra vez. Porque oyéndote puedo ver mi chante como era antes. Puedo ver a mi mara como era antes. Porque puedo estar en donde ya no estoy ni estaré. Gracias, ¿oíste?
Dios o en quién hayás creído vaya con vos, Maicol.
Caminando en la Luna,
Tu fans, Rex Mamey